REGION HUANUCO - EL PARAISO DE LOS DIOSES ANDINOS

 

José Spoya Cortijo

 

REGION HUANUCO

“El Jardín de los Dioses Andinos”

 

Autor:                                    Sr.  José Spoya (Spoja) Cortijo

Corrector:                             Dr. Guillermo Ugarte

Investigación Comercial:     Srta. Dagny Baca Spoya.

 

NOTA: Actualmente la obra, Región Huánuco. “El Jardín de los Dioses Andinos”, se encuentra por editar, motivo por el cual el autor desea encontrar a una editorial o institución que pueda publicarla y encargarse de su distribución. También se ruega a los lectores que deseen contribuir económicamente, en la medida de sus posibilidades, para lograr la edición de este libro, que consta de 470 páginas, en A5, con ilustraciones. 

 

Derechos de Autor: Registrado en “INDECOPI”

Dirección del Autor; Fernando Castrat 342-Chama-Surco-Lima 33 Perú

Teléfono: 448-6875 (Lima-Perú)

Mail: spoja@latinmail.com

 

 

REGION HUÁNUCO – “El Jardín de los Dioses Andinos

Por: José Spoya (Spoja) Cortijo

 

PRESENTACION

      Este libro, titulado Región Huánuco – “El Jardín de los Dioses Andinos”, es una obra cuyo texto esta escrito con palabras de uso común para que sea de lectura ágil y constituya un instrumento de orientación y conocimiento del territorio huanuqueño, con la finalidad de dar a conocer su realidad y potencialidad. Asimismo, esta obra es fruto de un arduo trabajo de investigación con el que el autor pretende despertar la identidad e identificación regional y nacional a fin de crear una conciencia colectiva e individual de progreso tanto para peruanos como para los lectores de países extranjeros, porque, en suma, Huánuco desde antiguo fue sede de pueblos prósperos, valientes e industriosos del Perú, cuna de verdaderos artífices en el cultivo y aprovechamiento de la tierra que han dejado como rastros de su alta tecnología cientos de semillas, plantas alimenticias y medicinales; métodos de cultivos y abonos; así como también andenerías, irrigaciones, caminos y edificaciones para almacenar y preservar las cosechas.

      La obra consta de quince capítulos estrictamente estipulados. Ellos tratan sobre: 1) Historia, 2) Ubicación Geográfica, 3) Regionalización y Descentralización, 4) Agricultura, 5) Parques Nacionales y Regionales en la Región Huánuco, 6) Fauna Nativa y Silvestre, 7) Recursos Genéticos, 8) Protección Ambiental, 9) Alimentación y Gastronomía, 10) Medicina Tradicional o Natural; Crenoterapia y Aguas Termales 11) Arqueología, 12) Festividades, 13) Artesanías, 14) Turismo, 15) Alternativas industriales, comerciales y financieras en la Región Huánuco.

      El autor considera que los temas antes mencionados son imprescindibles e inseparables para fomentar el desarrollo regional, porque constituyen la cadena indivisible de conocimientos espirituales y materiales para lograr el progreso armónico de la Región, ya que éstos no sólo sirven para divulgar la variada riqueza natural, cultural, artística y folklórica de cada uno de sus pueblos, sino para traer al tapete las oportunidades de progreso como también los anhelos, las necesidades y frustraciones que están latentes en la región. Recordemos que sólo se puede tener interés por lo que se conoce.

      Para el huanuqueño, la historia constituye la narración y exposición verdadera de los acontecimientos y hechos a través de los tiempos; conocer sus orígenes es reconocer la capacidad del hombre andino que de la nada logró crear una gran civilización comunitaria y solidaria, cuyas razas bravías son los pilares y las raíces de su cultura, representada en el “hombre de Lauricocha”, con diez mil años de antigüedad, manifestada en la continuación de una generación a otra, conformando así las huellas de su pasado autóctono, cuyos restos están definidos en las épocas prehistóricas, preincas e incaicas, que dejaron como evidencia numerosas pinturas rupestres y restos arqueológicas como: Kotosh, Tantamayo, Huánuco Marka y otras, consideradas entre las mejores del país; igualmente es importante la etapa de la transculturización ocurrida durante la colonia y aún en la republicana, con decenas de ciudades fundadas, numerosos animales y plantas aclimatadas de otros continentes, nuevas formas de vida; magníficas edificaciones, primorosas residencias que se conservan hasta la actual era de la globalización. Por lo tanto para Huánuco la historia, la tradición oral, escrita o las acciones de los huanuqueños no polarizan por sus orígenes, costumbres, tradiciones, ritos o leyendas, sino por el contrario forman parte del conjunto de experiencias que se identifican como una comunidad con fines y objetivos comunes de pensamientos y mentes, con miras a obtener el progreso y el bienestar de los pobladores.

      Luego del sucinto capítulo de la Historia de Huánuco y breves reseñas de ilustres huanuqueños como: Leoncio Prado, Javier Pulgar Vidal, Fortunato Carranza Sánchez, Hermilio Valdizán Medrano, Daniel Alomía Robles y otros, el autor ubica  geográficamente a la Región Huánuco, situándola en la región centro oriental del Perú, en pleno corazón del país, colindante con las regiones: San Martín, Loreto, Ucayali, Pasco, Lima, Ancash y La Libertad. De sus 36,848.85 km2, el 61% es selva y 39% es sierra, constituyendo una síntesis geográfica del Perú, pues en su seno están siete de las ocho regiones naturales propuestas por el doctor Javier Pulgar Vidal, faltándole a Huánuco sólo la región Chala o Costa. En ella tiene, geológicamente, a las tres cadenas montañosas de los Andes septentrionales del Perú: la occidental, la central y la oriental que se han formado por el levantamiento andino y también por el  paso de millones de años, realizados por los ríos Marañón, Huallaga y el Pachitea, cuyas aguas de vida y poder discurren casi paralelamente de sur a norte, configurando hermosas cumbres cordilleranas como el Jerupajá (6,632 m.s.n.m.) y el Siula (6,356), ambas consideradas entre las más altas del planeta y son aptas para la práctica del andinismo; también en las faldas de los témpanos existen numerosas lagunas formadas por los deshielos de los nevados; asimismo, hay pequeños valles interandinos con comunidades campesinas ubicadas sobre los 3,000 metros de altitud, dedicados principalmente a la actividad ganadera y extensos valles, planicies y quebradas entre los 1,900 y 3,000 m.s.n.m., cuyas tierras son aptas para agricultura y cuentan con climas esplendorosos,  poblaciones urbanas con bellas campiñas, hermosas casonas, lindas iglesias y gran legado arqueológico, que invitan a disfrutar de amena estadía. Las selvas de la Región Huánuco se caracterizan por su menor altitud, clima tropical y húmedo, caudalosos ríos, exuberante vegetación, numerosa fauna silvestre, gran riqueza natural y suelos de gran futuro agroindustrial y ganadero.

      En el capítulo Regionalización y Descentralización, el autor manifiesta que desde el advenimiento de la República muchos gobiernos quisieron implantar en el Perú un sistema administrativo regional descentralizado, pero estos anhelos no se lograron por mezquinos intereses centralistas, cuando menos hasta comenzar el presente siglo. Así la Región Huánuco en su larga historia republicana ha tenido fracasos, desengaños y pobrezas, a pesar de haber contribuido al erario nacional con ingentes aportes económicos que han servido para el engrandecimiento de la capital y el enriquecimiento de muchos personajes. Ahora Huánuco ocupa uno de los últimos lugares productivos del país, está entre las regiones más deprimidas y pobres del Perú, siendo urgente la necesidad de llevar aceleradamente los procesos de Regionalización y Descentralización basados en el aprovechamiento racional de sus recursos naturales, también produciendo en gran escala los diversos productos regionales y comerciándolos directamente en los mercados internacionales, porque si se quiere vivir con autonomía y libertad es necesario que las bases del desarrollo se sustenten en la rentabilidad productiva regional acompañada de una administración honesta y balanceada.

      Para que la descentralización, en Huánuco, sea una herramienta de autonomía y libertad la región debe contar con dirigentes conocedores de la realidad regional y nacional, que sean preparados, creativos, prácticos, de mentalidad abierta, honestos y con verdadera conciencia cívica y humana, capaces de distribuir y aprovechar las oportunidades de desarrollo regional, principalmente educando al pueblo, dándoles oportuna asistencia de salud e integrando el territorio con apropiadas vías de comunicación; igualmente que construyan y mantengan los centros educativos, hospitales y policlínicos, carreteras, pequeñas hidroeléctricas, andenerías, irrigaciones, que fomenten la creación de centros de investigación y desarrollo, talleres artesanales y otros. Es decir que la organización administrativa regional, elegida por el pueblo, sea un organismo ágil y capaz de aportar tecnología productiva y comercializadora a todo nivel, que promocionen programas de rentables de desarrollo, fomenten la reforestación de los campos de la sierra y de la selva; introduzcan maquinarias y equipos para la agricultura y la industria, que vinculen a los productores con las fuentes de los servicios financieros, proporcionen facilidades tributarias y promuevan las inversiones para mejorar a los diversos sectores productivos.

      La actividad agrícola en la Región Huánuco, desde tiempos inmemoriales es la principal fuente productiva. Esta labor lo empezaron los antiguos huanuqueños aclimatando numerosos vegetales silvestres como maíces, papas, ocas, verduras, frutales; achicoria, coca, entre otros, que mediante técnicas propias de cultivo lograron tener gran cantidad de plantas alimenticias, medicinales y energéticas. El “Ayllu” fue el sistema organizativo comunitario y solidario, sin fines de lucro, que durante la época prehispánica utilizaron las comunidades campesinas de los Andes para lograr el incomparable desarrollo agrícola en las zonas andinas. Los huanuqueños, ancestralmente, ejercieron el dominio vertical de la ecología, siguiendo los cultivos, las cosechas y el pastoreo a lo largo del año agrícola; también aprovecharon la diversidad de microclimas y ecosistemas, comprendidos en los valles, planicies,  cordilleras alto andinas, quebradas, laderas, bosques húmedos y de selva alta; asimismo, instauraron técnicas agrícolas de mejoramiento genético, selección de semillas, preparación de la tierra, modos de siembra, barbecho, abono, tiempo de cosecha, rotación de parcelas entre otras técnicas. Construyeron andenes o terrazas agrícolas para aprovechar al máximo las escasas tierras de cultivo e hicieron irrigaciones y canales de regadío para dotar de agua a los cultivos y a los poblados. Asimismo, confeccionaron y utilizaron originales herramientas de labranza como: la chakitaclla, el tipico, la shimpina y otras.

      En resumen, la agricultura para los pobladores de Huánuco durante la época prehispánica fue la más floreciente porque todos tuvieron parcelas de tierras para cultivar y producir sus alimentos, en cambio durante la época colonial, inclusive la republicana se caracterizó por la tenencia de grandes latifundios o haciendas, que abarcaron extensas áreas de cultivo cuyos propietarios fueron las instituciones religiosas y familias preferentemente españolas, quienes introdujeron al Perú numerosas plantas del viejo continente como: verduras, menestras, caña de azúcar, vid, cítricos, frutales y otros; también algunas técnicas agrícolas, el asalariado y excesivas ganancias para los hacendados o gamonales; mientras que las comunidades andinas fueron desplazadas sin títulos de propiedad hacia tierras más lejanas, menos fértiles y con pastos de escaso valor alimenticio, quedando postergadas y sin posibilidades de progreso.

      Entre los años 1,969 y 1,974, el gobierno del general Velasco Alvarado por la mala aplicación de la Ley de Reforma Agraria destruyó la producción agraria del Perú, acción que perduró en Huánuco casi hasta nuestros días. Actualmente hay un despertar y una esperanza en éstos hombres que, tercamente enraizados en la tierra desafían la altura y el clima y con extraordinario estoicismo laboran en los valles, quebradas, punas y selvas, para hacer producir las áreas laborables que a la Región le ha dotado la naturaleza, pero es necesario trabajarlas con mentalidad empresarial, formando cadenas productivas y utilizando tecnología moderna para lograr calidad total.

      El capítulo Parques Nacionales y Regionales, se refiere a la conservación, mejoramiento y desarrollo de las unidades de conservación regional conformados por parques, reservas y santuarios naturales e históricos, como los parques nacionales de Tingo María, Cordillera Azul y la reserva protegida en la Cordillera del Huayhuash y otras unidades que deberían crearse para asegurar el futuro de la biodiversidad a largo plazo de la riqueza regional, resguardando así la integridad de los recursos protegidos de uso científico, educativo, turístico y extractivo. Para ello el autor propone la creación de varios posibles parques o reservas intangibles para fomentar la instauración de nuevos “jardines silvestres”, ubicados en diversos pisos ecológicos a fin de conservar la rica flora y fauna autóctona de la región para lograr el desarrollo armónico de todas y cada una de las actividades que se pudieran incrementar en ellas.

      La Región Huánuco es rica en fauna nativa y silvestre, porque tiene la dicha de contar con gran cantidad y diversidad de animales vertebrados e invertebrados propios de la sierra y de la selva, muchos de ellos considerados “endémicos”, que además están en peligro de extinción y son la primicia de los científicos y de los turistas. En sus montañas andinas se encuentran animales serranos en estado salvaje como: osos, tarucas que llegan hasta el límite de las nieves perpetuas; cuyes silvestres, zorros, pumas, palianes, gatos andinos, intutos, vizcachas, conejos silvestres y otros; en aves hay: palomas peruanas (en el Marañón), cóndores, gavilanes, lechuzas, halcones, oropéndolas, gorriones, jilgueros, picaflores, perdices de colores, pollas de agua, patos, garzas, gansos andinos, etc. En peces nativos destacan: los bagres, los cachuelos y las capchas. También hay roedores, mariposas, gusanos e insectos.

      La fauna silvestre en la selva de Huánuco es más numerosa y variada que en la zona serrana, diferenciándose según los ecosistemas y los medios que les sirven de morada, así hay animales del bosque, del río y del suelo, también existe una serie de aves, peces, insectos gusanos y parásitos. Entre los mamíferos están: los otorongos, considerados los reyes de la amazonia; pumas, tigrillos, puercoespín, pelejo o perezoso, sajinos o jabalíes, huanganas, ronsocos, osos de anteojos, venados colorados, majaces, picuros, tapires, salamandras, perros de monte, marsupiales como la “marmosa quechua” (catalogada entre los micromamíferos más pequeños del Perú) y muchos  animales más. Entre los monos destaca el frayle, el coto, el pichico, el choro y el maquisapa, a quienes se les puede observar en la espesura de los bosques. En aves silvestres existen más de mil seiscientas especies, representados por: el Gallito de las Rocas, que es el ave nacional del Perú; también hay: perdices, guácharos, paujiles, ayaymamay o almaperdida, que emite un sonido simulando el lastimero alarido de una mujer “Ayay...mamay”; también, existen gallaretas, pavas del monte, patos criollos, sachahuallpa, ruiseñores, aguiluchos, gavilanes dorados, paucares, tucanes, loros, guacamayos, patos, aves de río y otras.

      En la selva es interesante observar el apareamiento del Gallito de las Rocas, las hembras de esta especie hacen sus nidos sobre las caras verticales de las rocas o en las grietas rocosas, pero antes eligen al Gallito de las Rocas con el que se apareará. Los machos adultos con su plumaje rojo brillante pasan mucho tiempo en un espacio de cortejo, denominado lek, donde bailan bellas danzas para que la hembra escoja a uno de ellos para aparearse. Después sin la ayuda del macho la hembra cuida a sus crías.

      Entre los numerosos peces de la selva de Huánuco se encuentran la corvina, el sábalo, los boquichicos, la carachama, el bagre de la selva, la palometa, la gamitana, la doncella, el dorado y miles de peces de tamaños medianos y pequeños. En reptiles y batracios están: lagartos, iguanas, sapos, lagartijas, salamandras, tortugas, jergones, loromachacos, shushupes, naca naca,  coralillos y más. En insectos y arácnidos: Mariposas (en más de 2,000 especies), zancudos, grillos, hormigas, avispas, tarántulas, escorpiones, arañas, langostas, escarabajos, cienpiés, gapas o izangos, entre otros.

      Lo ideal es que la rica fauna silvestre de Huánuco se conserve en su habitad natural, aunque pueden desarrollarse en zoocriaderos como atractivo turístico, también para proveer a diversas instituciones científicas y para investigaciones biomédicas, asimismo a zoológicos y/o para cualquier utilización en beneficio del hombre, ya que como actividad económica no es rentable en comparación de las especies domesticadas, porque la mayoría de los animales salvajes en cautiverio tienen una reproducción tan baja que no justifica un criadero provechoso, tampoco se tiene gran conocimiento para el tratamiento de sus enfermedades, ni hay un mercado tan grande para los animales salvajes. Entre las especies nativas domesticadas destaca “el cuy”, que es el “Rey de la Cocina Huanuqueña”.  

      En Recursos Genéticos, la Región Huánuco por su megadiversidad es un Banco Genético para la humanidad, ya que en su territorio alberga gran variedad de especies de flora y fauna. Además es privilegiada porque cuenta con variedad, originalidad y abundante flora y fauna silvestre. Aporta al mundo numerosas especies de vegetales, que sirven para obtener: alimentos, aceites, grasas, especies, condimentos, saborizantes,   fibras, taninos, colorantes, pigmentos, medicamentos, tóxicos, aceites esenciales, perfumes, aromas, estimulantes, venenos, gomas elásticas, utensilios y saponinas. En fauna hay: mamíferos, aves, peces, reptiles, especies de anfibios. 

      Para proteger y preservar la rica flora y fauna silvestre y doméstica de la Región Huánuco, es necesario disponer que los recursos genéticos se mantengan permanentemente, estableciendo, “in – situ”, de bancos genéticos planificados dentro de las áreas protegidas o en áreas de uso múltiple, donde se cuente con bancos de semillas y se realicen investigaciones. También bancos de semen y crianza de diversas especies de animales con el fin de estudiar, mejorar y conservar la fauna huanuqueña. Además debería  hacerse un muestrario altamente representativo de la diversidad ecológica local y regional.

      Felizmente, a partir de la década del 70 del siglo pasado se ha intensificado los trabajos de citología y genética vegetal y animal, con los que se están logrando grandes aportes relacionados con la evolución molecular y se tiene la esperanza de conservar, mejorar y desarrollar la flora y fauna silvestre de la Región Huánuco.

       Es imprescindible la Protección Ambiental en la Región Huánuco, para conservar y preservar con “tecnologías limpias”  la biosfera y los organismos vivos que habitan en toda la región, que cuenta con áreas andinas y de selva. Las tecnologías limpias utilizables son las que permitan generar más oxígeno, mejor calidad de agua y contar con excelentes tierras agrícolas, asimismo para evitar la depredación de bosques se deben tomar medidas drásticas de protección y tratar de cambiar el uso de la energía química (madera) por energía calórica. El biabono es otra de las técnicas que se debe aprovechar en la agricultura utilizando el reciclaje de los deshechos de las cosechas anteriores en lugar de los abonos químicos, porque estos últimos deterioran las tierras de cultivo.

      En el caso que se instalen, en la Región Huánuco, fábricas, industrias o explotaciones mineras que produzcan fuentes de contaminación deben utilizarse tecnologías de última generación como el “hidrógeno encapsulado”, que evitarían dolencias respiratorias, alergias a la piel, cáncer y otras enfermedades. También para preservar el ambiente debe usarse la energía solar, mediante paneles fotovoltaicos para abastecer de electricidad e iluminación tanto a los hogares rurales como a las medianas industrias y a los talleres artesanales. Cerca de la ciudad de Huánuco se podría construir una “usina eólica” para aprovechar los permanentes e intensos vientos de la zona para beneficio de la región. 

      Es preocupante todo lo que representa la ecología huanuqueña, comenzando por la protección de los glaciares y demás recursos naturales e históricos, que según el estudio de Vulnerabilidad de Recursos Hídricos de Alta Montaña y del Senamhi, la disminución de las áreas glaciares andinos, incluido los de Huánuco, se ha acelerado a partir de la década de los años ochenta del siglo pasado. Sólo en los últimos treinta años la superficie total de estos glaciares disminuyeron un 22%, lo que ha dado lugar a que las reservas de hielo se reduzcan significativamente, de seguir esta tendencia en corto tiempo habría gran falta de agua. 

      También es imprescindible proteger el extraordinario potencial en sectores como la agricultura diversificada, que produce alrededor de ciento veinte plantas domesticadas con miles de variedades. La papa con más de mil variedades o el camote con setecientos, son claros ejemplos; asimismo, cerca al 25% del territorio huanuqueño está cubierto de pastos naturales, apropiados para la ganadería de altura, además hay grandes áreas para bosques industriales y floristería; igualmente la región cuenta con vertientes andinas aprovechables en energía. La extracción minera, que es la más contaminante, debería ser para Huánuco sólo un recurso complementario, en cambio, los extraordinarios espacios naturales, históricos, culturales y de diversidad biológica, deberían aprovecharse para desarrollar el turismo regional.           

      La Alimentación, en la Región Huánuco desde la época prehispánica constituye una de las dietas más variadas, balanceadas y óptimas para el ser humano, basadas, principalmente en su producción nativa, que al igual que otras regiones andinas del Perú ha logrado en más de diez mil años elegir, domesticar, cultivar y mejorar numerosas especies de su flora y fauna, consideradas hoy en el mundo indispensables. Tales como: papas, ollucos, maíces, quinua, kiwicha; frutales, verduras; otros vegetales y carnes. Actualmente, los alimentos están dados por los recursos alimentarios que ofrece la región huanuqueña, especialmente por la producción de cada uno de sus pisos ecológicos, clasificados por el doctor Javier Pulgar Vidal en: Yunga, Quechua, Suni o Jalca, Puna, Rupa Rupa o Selva Alta y Omagua o Selva Baja.

      El abanico culinario de la Gastronomía, en la Región Huánuco, se caracteriza por la puesta en valor de su ancestral cocina, considerada una de las mejores del Perú por su exquisito sabor y gran variedad. Actualmente la región cuenta con numerosos y deliciosos potajes de la sierra y de la selva, que se inició en el período pre-cerámico cuando cocían los tubérculos, granos y carnes colocados alrededor de una hoguera, como hoy se hace el “ave canca” o el ”majás canca”, en la zona de Tingo María. De aquella época también es la famosa pachamanca huanuqueña, que se prepara con papas, camotes, yucas, choclos y carnes condimentadas con chincho (hierba nativa), cocidos dentro de un hoyo recubierto por piedras calientes, tapadas con hojas de plátanos y luego cubiertos por tierra y paja para favorecer la cocción. El autor, en este capítulo enumera y describe la preparación de numerosos platos típicos de los Andes y de la Selva, tales como: ensalada de habas, locro de gallina, sopa de cushuro, cazuela, sancochado, pachamanca, picante de cuy, picante de palta, fritanguita con arracachas, moray, chicharrones huanuqueños, humitas y tamales; selváticos: ensalada de chonta y de palmito, juanes, tacacho, inchicapi, patarashca, chicharrón de guácharo, yucas asadas, zapatera, etc. En dulces: tocosh, mazamorra de calabaza, alfeñiques, dulce de oca y otros.

      Además, en la obra, Spoya propone que las organizaciones hoteleras de Huánuco convoquen, constantemente a especialistas en comida nacional e internacional para difundir la gastronomía regional adicionada con clases de alta cocina y decoración, que incluyan chocolatería, tallados en frutas y otros, con el fin que los chefs puedan acceder a diferentes propuestas culinarias de la cocina Novo Andina y también al conocimiento de distintos tipos de vinos y licores.

      La Medicina Tradicional o Natural, en la Región Huánuco, por el variado grupo de comunidades autóctonas y nativas que hay en su territorio, constituyen un importante patrón cultural, porque están directamente relacionados con los diversos sistemas curativos, como: la folklórica, etnológica, popular y naturista, donde las concepciones de las enfermedades están referidos con los accidentes físicos de la naturaleza o a la influencia de las fuerzas de la naturaleza y a la voluntad divina. Las prácticas curativas son realizadas por los curanderos, chamanes y hechiceros o brujos, que por conocer las propiedades de las plantas logran sanar a los enfermos, pero también por el mismo motivo pueden causar al hombre graves daños como la locura y muerte, también de limitar y anular la felicidad física y espiritual del prójimo y llegar, a veces, a satisfacer los sentimientos de odio, rencor y venganza que constantemente estimulan negativamente la mente humana. Además, en la obra se enumera los conjuros, creencias, mitos, presagios, sortilegios y talismanes, con los que los lugareños tratan de resolver o explicar los problemas naturales y sobrenaturales.

      En Plantas Medicinales, la naturaleza de la Región Huánuco constituye una gran farmacia, con cinco mil vegetales que han sido catalogados como tales, pero sólo se utilizan dos mil. Más del 50% de la población huanuqueña depende exclusivamente de la medicina natural, en la que están presentes las plantas y las hierbas medicinales, que el autor describe ordenadamente el valor curativo de gran parte de ellas.

      En la obra también hace amplia referencia a las expediciones científicas que efectuaron investigaciones de la flora huanuqueña como la que realizó la Academia de Paris en 1,735; también la del botánico Joseph Dombey en compañía de Hipólito Ruiz y de José Antonio Pavón, entre 1,781 y 1,787, cuyos manuscritos y láminas se conservan en el Jardín Botánico de Madrid y parte en la Biblioteca de Kew Garden.  Hubo grandes dificultades para publicar los resultados de esta expedición, sin embargo se llegaron a editar los siguientes volúmenes: Prodromus en 1,795, y de Florae Perivianae et Chilensis, en cinco tomos, el Tomo I en 1,798, el Tomo II en 1,799 y el Tomo III en 1,802, el Tomo IV no se imprimió y sólo apareció una pequeña reseña en 1,957. El Tomo V nunca se publicó. Igualmente se reconoce los trabajos realizados por  Richard Spruce, Antonio Raimondi,  Hermilio Valdizán Medrano, Javier Pulgar Vidal, Fortunato Carranza Sánchez, Fernando Cabieses y otros científicos.

      En medicina natural o folklórica se le atribuye a la Región Huánuco, la utilización de numerosas plantas, tales como: achicoria, ayahuasca, bardana, boldo, camu camu, coca, canchalagua, diente de león, dulcamara, escorsonera, espinillo, floripondio, mucus, graviola, guaycurú, hierba santa, huallmish, jerilla, jengibre, ishanga, llantén, maca, molle, muña, ñucñopichana, ojé, ortiga, paico, pijuayo, pulmonaria, quirquincho, quina, ratania, retamilla, ruda, sábila, sachapapa, tara, tomillo, toronjil, ullucupapaya, utkuysha, verbena, yacón, yahuar chunka, zarzamora, zarzaparrilla y muchos vegetales más.

      Crenoterapia y Aguas Termales, trata sobre la importancia que tiene el tratamiento de ciertas enfermedades o dolencias, mediante la cura por inmersión del cuerpo humano en agua termal; también por recubrimiento de lodos y peloides procedentes de las fuentes y por ingestión, masajes, enemas, vaporizaciones y otros, de los que se obtienen excelentes resultados curativos en los trastornos digestivos, hepáticos, cutáneos; afecciones al aparato respiratorio y en el tratamiento de los sistemas óseos y nerviosos. La Región Huánuco tiene grandes posibilidades para desarrollar con gran éxito esta área medicinal, pues cuenta con aguas termales en las provincias de: Lauricocha, Dos de Mayo, Ambo-Pasco, Leoncio Prado (Tingo María) y en la selva del Pachitea.     

     En Arqueología la Región Huánuco cuenta con numerosos e importantes testimonios arqueológicos porque el huanuqueño ancestralmente fue sensible por la naturaleza, por sus acciones y por la presencia de los astros. El sol, la luna y el cielo desde antiguo evocaban para él un mundo misterioso, que ha dejado sus imperecederas huellas manifestadas en pinturas rupestres con escenas de caza y motivos astronómicos, también templos como Kotosh (2,500 AC.) considerada entre las más antiguas de América; monumentos como: Tantamayo, con construcciones de  cinco pisos y la ciudad pétrea de Huánuco Marka, capital del Chinchaysuyo y segunda ciudad más importante del Tahuantinsuyo; asimismo andenerías para la agricultura, caminos del Inca o Cápac Ñan y otros.

      La Región Huánuco constituye para profesionales del ramo la oportunidad de descubrir, conocer, estudiar, investigar, conservar, restaurar e insertar en los principales centros culturales del mundo los invalorables testimonios de la enorme riqueza arqueológica regional. Las autoridades huanuqueñas deben llevar a cabo una gran jornada de “gestión cultural” poniendo en valor y promoviendo nacional e internacionalmente los importantes restos arqueológicos que posee la región: Asimismo deberían invitar a investigadores para que divulguen al mundo nuevos patrimonios arqueológicos, como el santuario similar a Machu Picchu, construido por el Inca Huayna Capac, en la zona de Pillao.         

      La Región Huánuco por sus numerosas festividades populares es una región privilegiada. En ellas combinan las tradiciones indígenas y coloniales de la sierra y de la selva que se trasmiten de generación en generación, muchas inspiradas en su “santo patrón” en las que participan miles de danzantes, bailarines y músicos, agrupados en conjuntos folklóricos y otros con elementos prehispánicos y paganos vinculados a mitos y costumbres ancestrales, que reúnen a miles de participantes y son un excelente atractivo turístico. Estas tradicionales fiestas están matizadas con pagos a los “apus”, procesiones, peregrinaciones, gastronomía, ferias artesanales, bailes y danzas típicas. Entre las celebraciones más conocidas destacan; la festividad del Señor de Burgos (Rey y Patrón de la ciudad de Huánuco), los carnavales, Semana Santa, San Juan, Fiestas Patrias, aniversarios de las fundaciones españolas; la Raywana, la fiesta del agua o Champería, la chagchada, el señalacuy, entre otras. El autor propone se instaure en Huánuco una Feria Permanente de la Naturaleza.    

      Artesanías. El autor manifiesta que en la región Huánuco hay grandes artesanos que realizan sus obras con gran destreza manual y artística. Dentro de la amplia gama de objetos utilitarios o estéticos que elaboran con sumo esmero están: los trabajos en cerámica, madera, textiles, pinturas, bordados típicos, mantelería, platería, peletería, cornuplastía, sitioplástica, tejidos de paja y mimbre, máscaras de cuero, plumaria, cerería y otros. En este capítulo el lector encontrará además de la descripción de cada artesanía, la técnica para realizarla y las posibilidades de incrementar en la región nuevos trabajos artesanales, como El Mate Burilado y otros. 

      Para la Región Huánuco el Turismo constituye, después de la agricultura, la segunda opción más importante de desarrollo regional, porque es el lugar donde el hombre hizo maravillas para la eternidad y es por su real encanto el destino turístico ideal, cuyo paraíso romántico permite gozar de unas vacaciones inolvidables, ahí se conjuga la historia, la tradición, los monumentales sitios arqueológicos, el folklore con la geografía, las cumbres de los montes y nevados, las suaves colinas, el maravilloso verdor de la enigmática selva, el arte y la ancestral cultura en un esplendoroso paisaje de clima primaveral, que integra a las numerosas ciudades, pueblos, villorrios; comunidades andinas y amazónicas ubicadas en sus once provincias huanuqueñas. de Ambo, Dos de Mayo, Huacaybamba, Lauricocha, Marañón, Huamalíes, Yarowilca, Pachitea, Leoncio Prado, Puerto Inca y Huánuco, que es la capital y asiento administrativo.

      En este capítulo el autor destaca las grandes oportunidades turísticas que la región ofrece a los visitantes en las zonas de sierra y selva, como: el turismo cultural, ecológico, vivencial, agrario, mágico, deportivo, de aventura o de pura adrenalina, cinematográfico, del volante y otros. Asimismo, José Spoya Cortijo hace una descripción pormenorizada de los atractivos turísticos existentes en cada provincia, también de las vías de comunicación terrestre y aéreo y, las posibilidades de hospedaje; es decir, presenta a Huánuco como un lugar turístico incomparable, con poca gente, bellos paisajes, acogedoras personas, hermosos monumentos prehispánicos, lindas iglesias y casonas, primorosos huertos, buena diversión, excelente comida y maravilloso clima, que ningún lugar del mundo le puede quitar a la ciudad de Huánuco el título de la “Ciudad de la Eterna Primavera”.

      Los objetivos regionales del turismo, en el territorio huanuqueño deben estar encaminados a la promoción en gran escala de su destacada biodiversidad y ecología, de sus bellezas naturales, sus sitios arqueológicos, sus tradiciones pre-hispanas y coloniales, sus festividades, artesanías y su deliciosa gastronomía. También debe primar la atención al turista brindándole comodidad,  hospitalidad y relax.

      Entre los principales lugares turísticos de naturaleza generosa y enigmáticas construcciones, que deben ser divulgadas está:

En la provincia de Huánuco: Kotosh o el Templo de las Manos Cruzadas, varias pinturas rupestres y restos arqueológicos, iglesias coloniales, haciendas, el Museo de Ciencias Naturales, Tomayquichua, el Puente Calicanto, el túnel de Carpish y otros.

En la provincia de Ambo: el Centro Arqueológico Auquimarca, el Museo particular de la familia Tiburcio, antiguas iglesias, la Laguna de Pichgacocha, los Baños Medicinales en Huacar y otros.

En la provincia de Dos de Mayo: la ciudad pétrea de Huánuco Marka con su Laboratorio Astronómico o Ushno, varios centros arquelógicos, los baños termales de Conog y Baños del Inca, la Cordillera del Huaylash, el Caminos Inca o Capac Ñan, los nevados de Jerupajá y Siula; haciendas agropecuarias, frontispicios, cataratas y más.

En la provincia de Huamalíes: pinturas rupestres, numerosos monumentos arqueológicos preincas como Tantamayo con sus rascacielos andinos, iglesias coloniales, bellas lagunas y otros atractivos turísticos.

En la Provincia de Pachitea: la Capilla Matriz y otras iglesias, el resto arqueológico La Campana y otros, la catarata de Rumichaca, una Piscigranja en Molinos, La Cueva de Lechuzas Machay y muchos más.

En la provincia de Marañón: la vida campestre en las haciendas y en las comunidades, la Laguna de Chinchaycocha, el Centro Arqueológico de Tinyash, las ruinas Pirushtu y Llamacorral; las danzas de la Trilla y de los Huactachuquinos.

En la provincia de Lauricocha: la ciudad preinca “Garu”, la Laguna y las Cuevas de Lauricocha, la Cordillera del Huayhuash, las piscinas del Inca, las haciendas agrícolas ganaderas.

En la provincia de Leoncio Prado: el complejo arqueológico Capricho o Rupa Rupa, La Bella Durmiente, el Museo de Zoología de la Universidad Agraria de la Selva, los parques nacionales de Tingo María y de la Cordillera Azul, las cuevas de las Lechuzas y de las Pavas, el Hotel Madera Verde, las cataratas de Cayumba, Santa Carmen, Velo de las Ninfas y otras. Las aguas Sulfurosas de Jacintillo, que son altamente medicinales.

En la provincia Puerto Inca: bellos paisajes tropicales que se aprecian en las travesías en bote por los ríos Pachitea y Zúngaro, donde se ve la riqueza de su flora y fauna y la belleza natural de sus cascadas, también sus numerosas estancias y criaderos de peces, donde es posible convivir con las comunidades de las tribus nativas de la región para conocer sus costumbres, danzas y mitos como la creencia que las mariposas son las almas de los guerreros que aman, cantan y bailan.

     Alternativas industriales, comerciales y financieras en la Región Huánuco. En este capítulo el autor señala pautas concretas para que la Región Huánuco pueda desarrollarse económica, laboral y tecnológicamente y, logre salir del difícil entrampamiento en que se encuentra. Se trata de la coordinación de acciones conjuntas de los organismos gubernamentales con los productores, empresarios y entidades de todo tipo, con la finalidad de elevar la producción agrícola, ganadera, maderera, industrial, manufacturera, artesanal; turística, entre otras, para obtener productos rentables de alta calidad y en volúmenes suficientes que permitan abastecer a los exigentes mercados internacionales.

      El actual gobierno del doctor Alan García Pérez, con gran visión ha presentado al país el programa “Sierra Exportadora”, que tiene la finalidad de incrementar organizadamente la producción de diversos productos en las altitudes andinas del Perú y comercializarlos internacionalmente. Es un ambicioso programa que cuenta con el amplio apoyo nacional y del que se espera los mejores éxitos. Como todo proyecto es perfectible, el autor plantea, entre otras consideraciones que los productores-empresarios de cada región, mayoritariamente sean los encargados de llevar adelante el referido plan, para que las utilidades queden en los lugares donde se produce y sean beneficiosas para el desarrollo de las localidades. Recordemos la época de oro del caucho, que dio extraordinarias ganancias, pero por la comercialización que efectuaron empresas foráneas del caucho no quedó ningún beneficio económico para la zona amazónica, igual ha sucedido con otros productos agrícolas que también por haber sido exportadas por empresas centralistas no dejaron  progreso a los lugares de producción. El mejor ejemplo de defensa de la producción nacional del Perú lo llevó a cabo el finado Luis Banchero Rossi cuando fundó el Consorcio Pesquero, mediante el cual los fabricantes de Harina y Aceite de Pescado peruano consiguieron precios justos y favorables condiciones financieras en el mercado internacional. “La Unión hace el Progreso”.     

      Sierra Exportadora concuerda con los objetivos del Estado peruano de orientar y encaminar hacia el desarrollo armónico de todas las regiones del Perú, para lo cual debe proteger y elevar los estándares productivos del país, dando medidas atinadas para promocionar e incentivar la producción nacional y regional, así como también abriendo los mercados  internos y externos, como lo hace Chile que por haber logrado tener una gran producción interna ha rubricado, hasta la fecha, más de cuarenta y cinco tratados de “Libre Comercio” con decenas de países alrededor del mundo, que según el señor Daniel Griswold, director del Instituto “CATO”, Chile se ha posesionado como el líder del comercio y reformas del mercado en América Latina. El autor cita el ejemplo chileno porque es el país que con su gran experiencia ha negociado e implementado la mayor cantidad de acuerdos comerciales en el mundo, que le permite exportar su producción casi con arancel cero pero en contrapartida este país debe importar, en las mismas condiciones, de los países con los que tiene convenios bilaterales suscritos una serie de productos como: maquinarias, herramientas, computadoras, automóviles, celulares, entre otros bienes de capital para pequeñas y medianas empresas. Chile cubre el 50% del cobre que requiere China.     

      José Spoya Cortijo, huanuqueño, hijo del croata Josip Spoja Krajacic el gran constructor de puentes en la selva del Perú y del ex -propietario del fundo agrícola ”Buenos Aires”, en Tingo María, desde muy joven saboreó las bondades productivas de la selva amazónica y de la sierra huanuqueña, pero también conoció los sacrificios y sinsabores de los magros resultados económicos, derivados de la escasa producción, las malas carreteras y la pésima comercialización; asimismo, el autor entre los años 1957 y 1962 se dedicó al acopiamiento de productos para exportación de la sierra y de la selva ayacuchana, tales como: tara, cochinilla, café, cacao, barbasco, ractaña, palillo y otros, que proveyó a: Exportadora El Sol, Albúmina Peruana, Anderson Clayton, Comersa, Somerex y en sociedad con la firma Imelec realizó exportaciones. Posteriormente (1963-1967) Spoya fue ejecutivo de dos importantes empresas vinculadas con la Industria Pesquera del Perú (harina y aceite de pescado). Por esas experiencias, el autor manifiesta que Huánuco cuenta con gran variedad de productos agrícolas, madereros, industriales, manufactureros y artesanales que tienen excelentes posibilidades de éxito en el mercado internacional, pero para eso es necesario que los agricultores y los productores huanuqueños propicien, en la región, la formación de cadenas productivas y empresas exportadoras, dirigidas por conocedores de la moderna técnica de “Gestión Empresarial” y sepan tramitar, obtener y mantener las “Certificaciones  de Calidad Total ”, que son requisitos imprescindibles para asegurar clientes permanentes.

      En la primera parte de este capítulo los lectores encontrarán información sobre: exportación en general, financiamiento, globalización, alianzas estratégicas, desarrollo agroindustrial, actualización empresarial, TLC, ISO 9000; excelencia de gestión, calidad total, negociaciones, cadenas productivas, precios, envases, empaques, embalajes; proyectos de inversión y otros temas. En la segunda parte hay amplia información acerca de industrias rentables que en la Región Huánuco pueden desarrollarse, tales como: café, cacao, coca, frutas nativas, plantas medicinales, cítricos, papas, verduras y hierbas orgánicas, floricultura, palmito, palma aceitera, maíces, sábila, camu camu, capulí, yuca, te, tara, zapallo y otras. También fabricación de productos para medicina natural; industrialización de hongos comestibles, la crianza del cuy; apicultura, avicultura, acuicultura, porcicultura, helicicultura y demás; asimismo explotación minera y el desarrollo de las artesanías y del turismo.

      En resumen, lo que el autor desea es colaborar para que Huánuco no siga postergada sino reciba el soplo de vida para consolidar integralmente el desarrollo de todos los pueblos huanuqueños, creando una sociedad colectiva basada en fines, normas y objetivos comunes; además, es necesario que Huánuco conjuntamente con las regiones de Ucayali, Pasco, Ancash y Lima Norte, entre otras, consolide la formación  de la macroregión descentralizada “Javier Pulgar Vidal”, para hacer realidad el ideal de solidariedad progresista, que nivele los altos grados de desigualdad existentes entre las sociedades regionales… También se debe recabar y reconocer las obras emprendidas por huanuqueños honestos, sinceros y sacrificados, que impulsados por la pureza de un ideal han aportado con sus trabajos y proyectos en la edificación de la pirámide regional y no reciban el pago de la incomprensión y el olvido.

 

Las personas deben ser como los árboles, que por donde los mires siempre están de frente

                                    Fraternalmente: José Spoya (Spoja) Cortijo 

                                    Mail: spoja@latinmail.com y jspoja@latinmail.com

 

 

I N D I C E

De acuerdo al “Formateado Final”

 

 

HISTORIA

ORIGENES

 

      El origen de los huanuqueños está íntimamente ligado a los primeros grupos humanos que llegaron al territorio peruano a fines del Pleistoceno, posiblemente, hace más de 20,000 años, según vestigios encontrados que parecen demostrar una antigüedad tan lejana, probablemente con la migración del Norte hacia el Sur, que según opiniones de varios estudiosos estos pobladores vinieron del norte siguiendo la dirección de la Cordillera de los Andes, mientras que otros grupos, según la “teoría Autoctonista” del doctor Julio C. Tello, “Padre de la Arqueología Peruana” lo habrían hecho por la Selva Amazónica y por lo tanto el hombre antiguo peruano, en especial los milenarios huanuqueños procederían de la Amazonía, y habrían llegado en estado primitivo y nómada a la zona andina de Huánuco, utilizando las cuencas selváticas de los ríos Marañón, Huallaga y Pachitea, que por algunos miles de años continuaron siendo recolectores, cazadores y pescadores; vivieron refugiados en las cuevas y abrigos de los cerros andinos a más de 4,000 metros de altitud, que agrupados por  etnias, formaron clanes, tribus, señoríos o reinos y dieron origen a importantes culturas Pre-incas, como: Cotosh, Yarowilca, Chupachos, Huacrachucos, Panatahuas y otros. Cuyos testimonios, han dejado los primeros artistas de la época pre-agrícola en las pinturas rupestres que se aprecian en rocas y cavernas   huanuqueñas.

      Felizmente, con la revolución biotecnológica, especialmente de la genética es posible determinar el origen real de las culturas andinas, en especial las que se asentaron en territorio huanuqueño, porque la genética nos acerca el pasado lejano y nos muestra que conocer y entender el período llamado prehistoria es indispensable para comprender la actualidad. De tal manera que se pueda encontrar con certeza sus raíces etnogenéticas más remotas y de que manera se generó la estructura cultural de cada etnia, distinguiendo sus orígenes genéticos, la aparición del hombre socialmente y su desenvolvimiento hasta nuestros días.

 

Etnias  

      Las principales etnias que se asentaron en las provincias de la actual Región Huánuco, fueron:

En Ambo, Huánuco y Pachitea: los “Chupaychus, Queros, Cochaguancas, Hurin Pilco y Hanan Pilco, Allauca Rumar y Ochoc Yaro”. 

En Huamalíes, Dos de Mayo, Lauricocha, Yarowilca, Huacaybamba y Marañón: los “Guanacos, Yaros, Guamalíes, Guachabuco, Yachas, Chaupiguaranga y Guaraotambo”.

En Leoncio Prado y Puerto Inca, zona de selva, según informes del cura Felipe de Luyando (1620): los Panatahuas, Payansos, Quidquidcanas, Chuscos, Chunatahuas, Carapachos, Tepquis, Cholones; también, los Tulumayos y Tingaleses. De todos ellos sólo han subsistido los Cholones, ubicados en la parte baja de Tingo María; y los Panatahuas, que mezclados con los incas y chupachos dieron origen a los “Panatahuinos”.

 

Leyendas y Dioses

        Al igual que todos los pueblos del Ande, los huanuqueños tratan de explicar sus orígenes a través de leyendas que se transmiten y conservan en el relato oral, mientras unos dicen que los primeros hombres salieron de las cumbres de los cerros, otros aseguran que emergieron de las profundidades de las lagunas, allá en los albores de la humanidad, alumbrados apenas por la luz tenue de la luna, pero lo importante es que los “dioses” donaron a los hombres de Huánuco de una envidiable naturaleza que les permitió desarrollarse libremente, alimentados con papas, camotes, maíces, ocas, ollucos, mashua, quinua, frijoles, yucas y demás productos, motivo por el cual los huanuqueños adoraban a los creadores de las plantas alimenticias, en cuyo honor realizaron ceremonias en el momento de la siembra, el barbecho y la cosecha, que festejaban con ritos, bailes y danzas; chicha fermentada (licor) y coca, en agradecimiento a la “pachamama” o Madre Tierra.

         Para los antiguos huanuqueños, los astros fueron “los dioses” protectores que les brindaban bienestar; “El Sol”, les daba las calorías necesarias para la vida, a cuya deidad, principalmente, algunos sacerdotes le rendían pleitesía y pasaban días observando y estudiando al astro, como lo demuestran las representaciones míticas astronómicamente orientados descubiertas en morteros; “La Luna o diosa de la fertilidad”, fue para los antiguos agricultores o campesinos, inclusive en la actualidad, la que incidía en las lluvias, de tal manera que cuando la luna nueva creciente se encontraba en posición cercana a las tres horas (figurando la luna como esfera de un reloj), se interpreta como un mes de poca lluvia, pero si está muy cercana a la posición de las cinco horas, habrá abundante lluvia en el mes; cuando la luna era de color blanco plata, indicaba escampo, pero si se tornaba amarillenta anticipaba lluvia, que sería más abundante si se ponía de color anaranjado. A Marte, Mercurio y Saturno le atribuían diversos efectos sobre las lluvias, vientos, calidad de cosechas, sanidad, etc., en cambio a Venus, se le asociaba con años de abundantes aguaceros, en los meses de noviembre a enero.

 

El Hombre de Lauricocha     

        La presencia real del hombre en Huánuco, conocido como “El Hombre de Lauricocha”, se remonta a 10,000 mil años atrás, según lo explica el trabajo científico realizado por el ingeniero Augusto Cardich Loarte, entre 1959 y 1962, quien realizando excavaciones en las cavernas cercanas a la laguna de Lauricocha, en el distrito de Queropalca, provincia de Lauricocha, en Huánuco, halló once esqueletos, que al ser sometidos a la prueba del Carbono 14 confirmó sus diez mil años de antigüedad. Constató además que estos antiguos moradores, por los vestigios encontrados, tuvieron una arcaica e incipiente actividad agrícola, ya que las herramientas que utilizaron fueron de piedra y hueso como puntas de proyectil, cuchillos, anzuelos de huesos; también para pescar confeccionaron redes de fibra vegetal y otros artículos. Así mismo, la zona de “Lauricocha” ostenta antiguas pinturas rupestres con más de 9580 años de antigüedad.

 

Desarrollo Socio - Económico

      Es digno de reconocer el mérito del antiguo hombre peruano y por ende del huanuqueño, que para desarrollarse utilizó todas sus fuerzas creativas para cambiar su estado nómada a sedentario, que dio por resultado el excelente uso de las tierras para la agricultura, determinando los cultivos que les eran más aprovechables; además, fueron capaces de producir sus alimentos y domesticar algunos animales propios de su entorno, creando así la ganadería, aunque entre los 7,000 y 6,000 años antes de nuestra era hubo carencia de carnes en el área andina como consecuencia de la intensiva matanza de manadas de auquénidos, que mediante procedimientos como el “chaco” y el “despeñamiento”, mataron indiscriminadamente hembras, machos juveniles, adultos y pequeñas crías de camélidos y cérvidos, motivo por el cual los animales escasearon o se escondieron de sus cazadores trasladándose a lugares más seguros y de mayor altura.  

      Son numerosas las teorías acerca del origen de la evolucionista civilización andina”, en la que se encuentran inmersos los autóctonos huanuqueños, quienes al mismo tiempo que se iniciaban con una incipiente agricultura construyeron sus primeros albergues o chulpas con piedras superpuestas, para luego edificar viviendas más sólidas, también palacios, fortalezas y centros ceremoniales de gran envergadura; igualmente, produjeron tejidos, cerámica, artículos metalúrgicos; desarrollaron la arquitectura y el urbanismo y, consecuentemente lograron los cambios económicos y sociales, adecuándose al paso de una formación social a otra.

       Hace más de 2,000 años ya se daba en los Andes Centrales una división de clases sociales, fuertemente jerarquizada, donde los “señores” vivían en palacios suntuosos, acumulaban riqueza y eran dueños de la vida de sus vasallos y servidores. También, hubo agrupaciones o clases sociales de agricultores, constructores, artesanos (labradores, ceramistas, tejedores, talladores y otros) y comerciantes.

       Pero los huanuqueños habrían comenzado a utilizar verticalmente los diversos pisos y niveles ecológicos de su región para el servicio y aprovechamiento de los recursos naturales en beneficio de los grupos humanos afincados en la zona. Hace 8,500 años, mucho antes que se formara el Imperio de los Incas, los conocimientos y las técnicas utilizadas por los andinos fueron compartidos por etnias muy distantes geográficamente entre sí, por lo que en Huánuco, a ese intercambio cultural se le reconoce con la palabra nativa de “trucay”.

      Desde antiguo Huánuco presenta una zona andina y selvática, con diversidad de regiones naturales, constituidos por pisos ecológicos que se diferencian por niveles espaciales denominados: Yunga, Quechua, Suni, Puna o Jalca, Janca o Cordillera y Selva Alta o Rupa Rupa, con particularidades propias como cualquier observador podrá constatar visitando los valles interandinos bañados por los ríos Huallaga, Marañón y Pachitea, en los cuales desembocan numerosos ríos y riachuelos; igualmente, Huánuco tiene características propias en sus diversos relieves como: montañas, quebradas profundas, cerros de gran altura, tierras muy accidentadas y con pocas planicies que se encuentran desde los 1,800 m.s.n.m. a más de 6,500 metros de altitud, creándose en la .región una gran variedad de climas, flora, fauna y un panorama sin igual.

      El aumento de la población produjo cambios considerables en el orden socio – cultural y económico, empleando la piedra en la construcción de moradas (comunal y ceremonial), con herramientas y técnicas antiguas en el proceso de cortar la piedra, labrarla y acopiarla, caracterizándose el “Precerámico Final” por sus centros ceremoniales y aldeas, con patrones arquitectónicos comunes, como son: Kotosh y Piruro I, época en que cultivaron infinidad de plantas, destacando principalmente tubérculos, legumbres y hierbas, propios de la Sierra y Selva Alta, que por su variedad, no puede haber para un ecólogo nada más bello e interesante que laborar en Huánuco.

 

Las comunicaciones en la época preinca

       La construcción de caminos y puentes en la época preincaica permitió a los andinos y en especial a los huanuqueños, agilizar el “trukay” o el intercambio cultural, comercial y técnico entre las diversas culturas andinas, por más alejadas que estas hubieran estado, cuyas obras fueron aprovechadas, mejoradas e integradas por los incas a la gran red vial “Qhapac Ñan” o “Caminos de los Incas” del Tahuantinsuyo, que tenía como eje a la serranía andina, unida al camino principal que partía del Cusco, del cual se desprendían las vías terrestres que comunicaban transversal y longitudinalmente a regiones tan distintas y distantes, como la costa y la ceja de selva, evidenciado por la presencia de productos serranos y forestales en la Costa y productos marinos en la Sierra, lo que dilucida el desarrollo de las vías de comunicación. Estos caminos aún en la  época colonial continuaron utilizándose. Actualmente (2,005), se espera que la UNESCO, declare Patrimonio Cultural de la Humanidad al ”Qhapac Ñan” (en Quechua del Cusco) o Qhapac Ñañi (en dialecto huanuqueño), con la finalidad de afianzar la identidad del “Gran Camino del Inca” y sea un instrumento de desarrollo turístico para las repúblicas de Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Chile y Argentina.

        Entre los años 6000 y 4000 antes J.C., se fortalece en Huánuco la agricultura, cuyos cultivos eran complemento a la dieta obtenida por la caza, la recolección y la pesca, pero también es la época en que el hombre buscó seguridades; sin embargo, cuando las fuerzas de la naturaleza como las sequías, inundaciones, granizadas, terremotos y otras calamidades lo desconcertaron, miró desesperadamente a algo o alguien que lo ayudase, reafirmando en su mente la idea de uno o varios dioses, que para aplacar a estos seres sobrenaturales y rendirles culto construyeron templos e hicieron ídolos y ofrendas y sacrificios; habiendo sido Kotosh el primer centro ceremonial que construyeron hace más de 4,200 años, muy cerca de la ciudad de Huánuco, en el cual edificaron el Templo Blanco, el Templo de las Manos Cruzadas y el Templo de los Nichitos. En el mismo período arcaico o precerámico, en la actual provincia de Huamalíes fue levantado el complejo arquitectónico Piruro I.

 

Actividad Comercial Preinca

      En las antiguas culturas de Huánuco, a pesar de haber sido sociedades autosuficientes que se abastecían mediante el control directo de los recursos naturales obtenidas en zonas ecológicas ubicadas en diversos niveles y alturas, y se conducían bajo los principios igualitarios de reciprocidad y redistribución de bienes sin que hubiera interés de lucro ni acumulación de riquezas; existen sin embargo, algunas evidencias arqueológicas y referencias históricas recogidas por los primeros conquistadores españoles, que demuestran la existencia de grupos sociales contrastados en cuanto a su condición económica, entre ellos estuvieron los que se dedicaron al comercio especializado, que para negociar con los señores usaron como medida de trueque “hachas de cobre” (láminas de cobre), conchas (spondylus) y otros objetos de prestigio y de gran demanda, mientras que con las poblaciones campesinas intercambiaban productos por productos, pero con ventaja económica para los mercaderes.

      El autor, huanuqueño de corazón y nacimiento, recuerda que a comienzos de su juventud (1946 – 1951) iba de paseo a la localidad de Paucar, situada a unos quince kilómetros de la ciudad de Huánuco, donde habían dos comunidades indígenas, ubicadas una frente a la otra, dedicados al cultivo de papas, maíz, trigo y de otras sementeras, que les servían para auto abastecerse y para intercambiar por otros productos u artículos. Ellos mantenían vigentes sus ancestrales costumbres y se repartían equitativamente el producto de las cosechas.

      El 24 de junio de cada año celebraban la festividad de su Santo Patrón y compraban para ello, anticipadamente, lo que iban a necesitar para celebrar la fiesta patronal; las mujeres se endeudaban adquiriendo vistosas blusas bordadas, faldellines, mantas, mantones y otras prendas folklóricas, para lucirlas orgullosas durante la fiesta, distinguiéndose entre ellas, si eran solteras, casadas o viudas. Como una tía del autor abastecía de blusas típicas para las mujeres de una de las comunidades, que en el mes de mayo les entregaba sus pedidos y le cancelaban en agosto, después de la cosecha, cinco latas con veinte kilos de trigo por blusa, que si sacamos la cuenta para la tia Bertila le significaba un negocio redondo, porque invertía por blusa alrededor de treinta soles y recibía  cerca de doscientos.    

      La antigua tradición de andar y vender, como uso y costumbre de los andinos, aún permanece en los mercaderes, quienes viajan llevando sus mercaderías para venderlas en diferentes ciudades o pueblos, en las llamadas “ferias dominicales”, donde a su vez adquieren productos del lugar para negociarlos a su retorno.

 

Epoca del Tahuantinsuyo

     El Tahuantinsuyo o Imperio de los Incas se inició hacia fines del Siglo XII de nuestra era, como una síntesis cultural y tecnológica de las ancestrales culturas preincaicas del Ande y de la Costa peruana. Por este tiempo, el territorio de los Andes Centrales se encontraba poblado, tanto en la vertiente oeste como en los valles interandinos y la vertiente oriental. Los pobladores ocupaban los valles fluviales (quechuas), las llanuras, las quebradas cisandinas transversales (chaupiyungas), los glaciares (punas) y el valle amazónico oriental (ceja de selva).

      En Huánuco, estuvieron las etnias Yacha, Chupaichu, Panau (Panatahua), Guanaco y Quero; y en la Selva Alta hubieron numerosas comunidades nativas, que conformaron el extendido señorío Yaro (Abiceo), cuyos miembros sobrevivieron hasta más tarde en las provincias de Pasco y Canta (Yarush y Yaro, respectivamente).

         Julio C. Tello, tuvo una concepción muy idealista sobre el carácter de la sociedad Inca, presentándola como una formación dulce, deliciosa, apacible, perfecta, o mejor dicho: ”paradisiaca” o “única en el mundo”, motivo por el cual, posiblemente, los antiguos huanuqueños (Yarowilcas) se aliaron al majestuoso “Tahuantinsuyo”, que abarcaba un inmenso territorio y tenía entre diez y doce millones de habitantes. Esta población sufrió un drástico descenso durante la Conquista y la Colonia a causa de los trabajos forzados, las guerras, las enfermedades, los desplazamientos y el descenso de la producción al destruirse la organización productiva incaica.

       El Inca Túpac Yupanqui, quiso conquistar a la actual región andina de Huánuco, pero desistió de sus intentos al encontrar tenaz resistencia de los Wanucos y Huacrachucos; en cambio, cuando la cultura Yarowilca estaba en apogeo, entre los años 1460 y 1480, el Inca Huayna Capac, hijo de Pachacutec, incorporó el Reino Yarowilca al Imperio de los Incas, sometiéndola a una nueva ideología política, social y religiosa, aunque respetó muchas de las creencias y costumbres de sus nuevos aliados. Además, los Yarowilcas aportaron al Tahuantinsuyo una serie de conocimientos y técnicas que practicaban desde siglos atrás, especialmente en la astrología, basada en los equinoccios y en otros elementos siderales, de los que tenían excelentes conocimientos, pues eran capaces de determinar con exactitud los momentos de siembra, aporque, barbecho y cosecha, que coincidían con las principales festividades religiosas como la celebración a la “Mama Pacha” o madre tierra, al “Inti“ o sol, a los “jirkas” o cerros y los pagos a los numerosos “apus”. También, contaron con el calendario astral, que fue utilizado para informarse sobre el tiempo, los movimientos telúricos y para determinar el día, la noche, los  meses, los días y las horas. Por eso, Huayna Capac, considerando aquello como uno de los principales motivos, estableció la Capital del Chinchaysuyo en “Wanaku Marka”, situada en las cercanías de la ciudad de La Unión, provincia de Dos de Mayo, Huánuco.            

      La enorme e importante Región del Chinchaysuyo, abarcó desde el noreste de la ciudad Imperial del Cusco hasta las orillas del río Ancasmayo, en Colombia, cuya capital fue Huánuco-Pampa, que en varias ocasiones fue residencia temporal de los incas Túpac Yupanqui y Huayna Capac. 

       Huánuco Pampa o Wanaku Marka, fue la capital del Chinchaysuyo y el “observatorio astronómico más grande e importante del Tahuantinsuyo”, construido en el período del inca Tupac Yupanqui en una explanada de 20 kilómetros de extensión, muy cerca a la ciudad de La Unión, provincia del Dos de Mayo, en la Región Huánuco. En esta majestuosa construcción pétrea hubo palacios reales, el Templo del Sol, conventos para las vírgenes del sol; fortalezas, plazas, almacenes de provisiones, sistemas de aprovisionamiento de agua, cuarteles, baños del Inca, cementerios y dos observatorios astronómicos importantes, “el Ushnu” y el Incawasi”, que concibieron la esfera celeste como constelaciones, de tal manera que en conjunto funcionara como un sistema calendario.

        En el sistema Inca, en el mes de junio al observar el brillo de las estrellas que conforman la constelación de las Pléyades, llamadas en quechua “qollka” (granero) lograban conocer si el año agrícola (agosto a mayo) será lluvioso o seco y si las siembras serían normales, adelantadas o retrasadas, convalidando posteriormente estas observaciones con la “tahlla” (arado) con ocasión del inicio de las labores agrícolas.   

        En cuanto a comunicaciones, El Cusco, fue la sede principal del Imperio, desde donde partían los famosos caminos del Tahuantinsuyo, entre los que se encontraba el “Qhapaq Ñan” o el Gran Camino del Inca del Chinchaysuyo”, que se iniciaba en la sede principal del Imperio y llegaba hasta Quito, pasando por numerosas ciudades como Huánuco y Cajamarca.

      Los Incas instauraron entre sus nuevos aliados todo su sistema organizativo, tanto militar, como político, religioso, económico, social y agrario a fin de mantener el control gubernamental de sus nuevos territorios, aunque respetaron las creencias y costumbres de los pueblos anexados. El Inca en su calidad de hijo del “Inti” o dios sol, mantuvo una organización monárquica y teocrática, inclinándose por un gobierno paternalista, que instituyó “el Quechua” como idioma oficial y el “Inti” o Sol como dios. Las actividades económicas de subsistencia más importantes del Tahuantinsuyo fueron la agricultura, la ganadería, la pesca y la artesanía, todas reguladas por el poderoso estado inca. Durante el Chinchaysuyo, la organización política del incanato fue la siguiente:

Diez familias o Chunga, dirigidos por el Chunga Camayoc.

Cien familias o Pachaca, comandados por el Pachaca Camayoc.

Mil familias o Huaranga, bajo el mando del Huaranga Camayoc.

Diez mil familias o Huno, cuyo jefe fue el Huno Camayoc.

La reunión de diez Hunos, formaron un “Suyo”, gobernado por el Suyuc Apu, nombrado por el Inca.

Por encima del Suyuc Apu, estuvieron los visitadores llamados Tucuyricuy y en sitial mucho más alto estaban los Orejones, hasta llegar a la máxima autoridad que era el Inca.

Los huanuqueños a partir de la alianza con el Tahuantinsuyo, socialmente, se adecuaron a la sociedad de clases Incaica, constituida por “la nobleza” y “el pueblo”, Los nobles Yarowilcas integraron la clase alta dominante, no por consanguinidad con el Inca sino por privilegios, con la ventaja que vivieron en las principales ciudades del Chinchaysuyo donde tenían imponentes residencias y palacios. Fueron también los sacerdotes incluidos en la clase dominante que ejerció el culto en Huánuco Pampa y demás ciudades de la región, siempre en situación elevada y a todo lujo. Los artesanos y artistas tuvieron algunas consideraciones especiales.

El Pueblo denominado “Hatunruna”, pasó a ser la clase trabajadora bajo el poder omnipotente del Inca, ejercida en el Chincaysuyo por el “Suyo Apu”, también por los nobles y sacerdotes. Hubo dos clases populares: Los Mitimaes y los Yanaconas. Los Mitimaes tuvieron ciertas consideraciones cuando eran enviados por el Inca como colonizadores de una región recién conquistada; pero no tenían ningún beneficio cuando los trasladaban castigados, por haber cometido alguna falta o desobediencia. Los “Yanaconas”, fueron la clase más baja del pueblo, integrada, generalmente, por prisioneros que después de una guerra se les perdonó la vida, por lo tanto no tuvieron el derecho de ser súbditos del Inca, ni tener atributo alguno.                                

 

El Ejército Imperial, al que se incorporó sangre aliada, fue pieza fundamental para mantener el dominio y control del Chinchaysuyo, especialmente de los Yarowilcas, que estuvo al mando de un general, casi siempre pariente cercano al Inca. Militarmente estuvieron divididos en grupos de 10; 100; 1,000 y hasta 10,000 hombres, además del personal que cargaba el material de guerra y las mujeres que caminaban con el ejército llevando consigo los víveres y preparaban los alimentos para la tropa. Como el ejército realizaba caminatas muy largas, tuvieron en el camino sus edificaciones militares llamados “Tambos”.

En el período incaico no se contó con animales de tiro, como el caballo, la mula o el asno; ni la rueda, tampoco conocieron la pólvora, por lo tanto las armas ofensivas y defensivas que utilizaron fueron muy rudimentarias como: hondas, porras, flechas, boleadores, maza o macaca; hachas de piedra, plata y cobre, cascos acolchados con algodón y lana; también, protectores de pecho y hombreras confeccionados en metal; escudos de madera forrados en algodón y otros elementos. Además, los militares como medios defensivos construyeron fortalezas en distintos puntos estratégicos, utilizando la piedra, el carrizo, la paja y el adobe o la arcilla como materiales de construcción.

 

Actividades Productivas

Las acitividades económicas de subsistencia más importantes del Tahuantinsuyo fueron la agricultura, la ganadería, la pesca y la artesanía, todas ellas reguladas por el poderoso estado inca en virtud de los lazos de reciprocidad y redistribución.

Durante el Chinchaysuyo, la agricultura continuó siendo la principal actividad de la región, cuyas tierras pasaron a manos del Inca,  quien como  único dueño las daba en “calidad de uso” a la sociedad comunitaria del Ayllu”, con la finalidad de que a ninguna familia le faltase un terreno de cultivo para obtener de ella suficientes alimentos, de la misma forma, el Inca asignaba parcelas de tierras a la nobleza y a la clase sacerdotal, para que del producto de ellas los dignatarios vivieran de acuerdo a su rango. Las tierras agrícolas fueron repartidas de la manera siguiente:

 

Tierras para el Inca, que tuvieron grandes extensiones y fueron trabajadas por el pueblo; del fruto de ellas se atendían parte de las necesidades del monarca, de su corte, de la nobleza, del gobierno y del ejército. Asimismo, se almacenaban las reservas para los casos de emergencia o de hambruna.

 

Tierras para la Clase Sacerdotal, cuya producción sirvió para la atención de los sacerdotes y para las ofrendas en las ceremonias del culto. También fueron trabajadas por el pueblo.

 

Tierras para El Pueblo, les eran asignadas por intermedio de los “Ayllus”, de acuerdo al número que integraba la familia, así los hombres recibían un “Topo” (apx. 2,700 M2) y las mujeres medio “Topo” (apx. 1,350 M2). Todas estas tierras se les daba en calidad de “uso” y nunca en propiedad.

También distribuyeron el trabajo a través de: La Mita, como la cuota obligatoria que aportaba el Ayllu o comunidad en beneficio del incanato como: cultivos, tala de bosques, labores mineras, metalúrgicas, artesanías y otros; el Ayni, conocido en Huánuco con el términotomanakuy”, fue el trabajo ofrecido por todos los miembros de la comunidad, con excepción de los ancianos, inválidos mujeres y niños, en las tierras del Inca, de la nobleza, del sacerdocio y en la construcción de carreteras, puentes, irrigaciones, andenerías y obras públicas; La Minca, fue el trabajo voluntario de la comunidad en las tierras del Inca, de la nobleza, del sacerdocio, también en la construcción de caminos, puentes, irrigaciones, andenerías y obras públicas.

Durante el incanato sólo domesticaron a las “llamas y alpacas”, de los que se aprovecharon la lana para tejer sus vestidos y su carne para hacer “el Charqui” o carne seca; no tuvieron aves de corral, por eso, ante la carencia de carnes y leche su alimentación fue producto de la agricultura, cuyas naturales áreas de cultivo no fueron suficientes, motivo por el cual  incrementaron la construcción de terrazas o andenerías para aprovechar las tierras de las faldas de los cerros, donde cultivaron papas, camotes, maíz, quinua, kiwicha, zapallo, frijoles y muchos otros vegetales; también árboles frutales como: el chirimoyo, el pacay, el lúcumo y el guayabo. El algodón fue usado en textilería fina y del maguey o cabuya obtenían unas fibras largas para confección de sogas muy usadas en la construcción de los famosos “puentes incaicos”.

 

      Los Quipus

Los incas, también implantaron en el Chinchaysuyo un sistema de numeración a través de cordones y nudos, conocido como Quipu”, que es un cordel delgado de casi un metro de largo, del que cuelgan varios cordones de diferentes colores, tamaños y nudos: simples, dobles y triples; en el  cordón principal se resumía el contenido del Quipu; habiéndose usado para anotar el número de habitantes, para controlar las cosechas, para el cobro de los tributos y, para lo que numéricamente era necesario conocer; los especialistas en Quipus se llamaron “Quipu Camayoc”; se dice también, que los “Amautas o sabios” fueron los encargados de anotar ideográficamente en los Quipus, los hechos más importantes en los anales incaicos, porque para los Incas la historia era cíclica, la energía del pasado recirculaba a través del futuro y de ahí volvía al presente.

El cronista huanuqueño Guamán Poma de Ayala, describe en 1613 a un contador o encargado de almacén, que muestra a su superior un registro o quipu conteniendo un inventario de los bienes almacenados. Trescientos años más tarde, el historiador de la ciencia Laland Locke descifró el código matemático de los quipus y demostró que usaban un sistema decimal. Ahora surge una teoría sobre un mayor contenido de información planteada por el antropólogo Gary Urton, de la Universidad de Harvard, que en su libro “Signos de los quipus incas”, concluye que las posibles combinaciones del quipu eran utilizadas como “el código de los idiomas de cómputo, estructuradas como un código binario”.

Con respecto a los quipus, Garcilaso de la Vega escribió: “Existen diversos quipus, cada uno de los cuales consiste en un conjunto de cuerdas con muchos nudos y diversos hilos, rojos, verdes, azules y blancos. Así como utilizamos de manera diferente nuestras 24 letras y las disponemos de diversa manera para obtener palabras, del mismo modo los indios obtienen una gran variedad de significados recurriendo a diversas posiciones de los nudos y a distintos colores”.

      

 

LA CONQUISTA

La llegada de los españoles al floreciente y fabuloso Tahuantinsuyo, se produjo a partir de 1,530, fecha que la empresa expedicionaria al mando de Don Francisco Pizarro, incursionó violentamente en los pueblos y ciudades del antiguo Perú, dando inicio a una nueva época apoyada por el Reino de España y la Iglesia Católica.

En 1,531, Don Francisco Pizarro, con 180 hombres llega al Valle del Chira, fundando allí San Miguel (1,532), que fue la primera ciudad española en tierras peruanas, donde estableció el primer Cabildo y se hicieron las primeras construcciones, pero poco después esta ciudad fue trasladada al valle del río Piura, ha permanecido hasta la actualidad.

Estando en San Miguel, Pizarro decide ir a Cajamarca para encontrarse con el Inca Atahualpa, que tras de más de dos meses de penosa marcha por la Cordillera de los Andes, llegaron al hermoso y bien cultivado valle Cajamarquino y distinguieron asombrados al extenso campamento de Atahualapa, formado por miles de tiendas blancas, perfectamente alineadas fuera de la ciudad.

Fue en la Plaza principal de Cajamarca que Pizarro tuvo las primeras noticias del reino Yarowilca, al ver que Atahualpa estaba acompañado por “Guaman Chaua” el  Suyuc Apu del Chinchaysuyo, que vestía  trajes tan imponentes como los de su “soberano inca”, quien fue muerto, ese día, por los españoles, en medio de una carnicería humana en la que miles de soldados indios ofrendaron sus vidas y tomaron prisionero a Atahualpa. El Inca por salvar su vida entregó a los conquistadores dos cuartos repletos de oro y plata, pero fue juzgado y condenado a morir por infiel. Acto que constituyó el fin del fabuloso Tahuantinsuyo o Imperio de los Incas.

Julio C. Tello, en 1,937, teorizó acerca de la caída del  Imperio Incaico, manifestando que la derrota y la intervención pronta y fácil de los conquistadores, se debió a la superioridad militar de los españoles frente a la civilización andina, ya que la historia comparada del mundo evidencia que “los pueblos salvajes son dificilmente conquistados”. Además sostuvo que fue la fabulosa riqueza del Perú lo que atrajo a los españoles, incitándolos a la invasión. A lo cual habría que añadir la situación ventajosa de los atacantes frente a los indios en lo referente al armamento. La honda y la porra, escribió, no podían competir con el cañón, el fusil y la pólvora, porque los indios basaban su superioridad como hombres de trabajo, de orden y disciplina, pero inferiores en la táctica guerrera y en la filosofía de la vida. Las masas aborígenes se dedicaron a mantener el desarrollo agrícola, ganadero, metalúrgico, alfarero, arquitectónico y textil, causas por las cuales en lo social y político imperaba el trabajo cooperativo y especializado en gran escala, revelando un inusitado esplendor, manifestado en sus rebosantes depósitos de ropa, de alimentos y de todo lo imprescindible para la dicha comunal, en cambio los españoles eran aventureros y buscadores de riquezas, experimentados en campañas y ardides de lucha bélica, amparados por los dos poderes más altos de la época: El emperador Carlos V y el papado de Roma. 

Muerto Atahualpa en Cajamarca, se produjo la caída y desmembramiento del Tahuantinsuyo, situación que aprovecharon los conquistadores para tomar y fundar muchas ciudades peruanas, entre ellas Huánuco, que por encargo del Rey de España  y del Gobernador Francisco Pizarro fue fundada con el nombre “León de Huánuco de los Caballeros”, en la misma área de ocupaba la ciudad inca Wanuko o Huánuco Marka (Yarowilcas), Capital del Chinchaysuyo.

Francisco Pizarro ordenó fundar la ciudad de Huánuco porque deseó crear una ciudad intermedia pacificadora, obligado por la rebelión que dirigía Manco Inca, en el Cusco,  apoyada por el caudillo Illatupac, que hostigaba constantemente a las expediciones españolas que se desplazaban por territorio huanuqueño.   

 

La Ciudad de Huánuco

“Ciudad de la Eterna Primavera”

 

      La fundación de la ciudad de Huánuco se llevó a cabo el 15 de Agosto de  1,539, bajo la protección de la Virgen de la Asunción o “Señora de Agosto”, por el Capitán de Caballería Don Juan Gómez de Alvarado y Contreras, natural de Badajoz, Extremadura, España. Esta ciudad, originalmente, se fundó en Huánuco Marca o Huánuco Viejo, cerca de la ciudad de La Unión, provincia de Dos de Mayo, pero en 1,541 los capitanes españoles, Pedro Barroso y Pedro Puelles, trasladaron la ciudad al Valle del Pillco, ocupado por los Chupachos y situado en la orilla izquierda del río Huallaga. Los motivos principales para el cambio de lugar fueron: un mejor clima, mejores medios de vida y para evitar que los españoles continúen siendo atacados por el Príncipe Illatopa”, conocido como El Titán de los Andes”, de la tribu  de los Wanukos, que actuó en favor de la rebelión dirigida por Manco Inca, desde el Cusco, porque rechazaron la dominación española.

La fundación española de la ciudad de Huánuco, se realizó de acuerdo a lo estipulado en la capitulación de Toledo, firmada por el Rey de España, Carlos I y V de Habsburgo, del 26 de julio de 1,529, en la que se reconocen las ordenanzas de Burgos, Valladolid y la de Granada. En ella se establecía el tratamiento de la población conquistada, la forma de propagar la Fe Católica, y como debían repartirse las tierras entre los conquistadores, colonizadores y los indios que habitaban en el lugar. El Rey de España le otorgó a esta ciudad, el título nobiliario de “La Muy Noble y Leal Ciudad de León de Huánuco de los Caballeros del Perú”.

Esta ciudad, en 1,533, fue visitada por el español Hernando Pizarro, hermano de Francisco, quien quedó sorprendido y  prendado por la extraordinaria riqueza existente en la flora huanuqueña, según relato del cronista, don Miguel de Astete, en su calidad de testigo presencial de la conquista del Tahuantinsuyo.

En cuanto al significado de la palabra Huánuco, el cronista mestizo Guamán Poma de Ayala dice que tal nombre proviene de “Guanaco Pampa”, que significa “pampa del ganado” o “tierra del ganado”; monseñor Francisco Rubén Berroa, manifiesta que devendría de la palabra quecha “Huanucuy”, que en Castellano equivale a “Muérete”; Fray Martín de Murua, dice que la palabra Huanu o Guanu significa caca o estiércol. Relata además, que de acuerdo a lo que recogió en sus días viviendo entre los indios, escuchó decir que Mama Vilo, mujer del Inca Huayna Capac, al ver a unos indios sembrando, les obsequió estiércol y les dijo “Guanaco”, que significa abonen la tierra. El doctor David Sobrevilla, en diciembre de 1,943, escribió: Huánuco encontrándose en el siglo XV, los indios rebeldes de las huestes de Tupac Inca Yupanqui, fueron pasados a cuchillo, dando lugar a que la región se llamase “Huanucú” (me muero), que según el escritor sería la verdadera etimología de Huánuco.

Los fundadores de Huánuco, levantaron el plano de la ciudad, de tal manera que sus calles verticales y horizontales fueran tan rectas como un tablero de ajedrez, luego demarcaron el área para la Plaza de Armas o Plaza Mayor, para el palacio del corregidor, el palacio de justicia, la iglesia, el ayuntamiento y los solares para los oficiales reales y además se repartió los terrenos urbanos de acuerdo al rango de los conquistadores y colonizadores. A los autóctonos del lugar se les ubicó en pequeños lotes de terreno en las partes más alejadas y periféricas de la ciudad. De igual forma se procedió con las numerosas ciudades que fundaron los españoles, en la actual Región Huánuco.

 

      Administración Española

En Noviembre de 1,542, el rey Carlos V creó el Virreynato del Perú y la Región Huánuco, políticamente, fue administrada a través de las subdelegaciones de  Huánuco, Panatahuas y Huamalíes: cuyo poder “Real” siempre estuvo en manos de súbditos españoles, que otorgaron, en propiedad, las mejores tierras de cultivo a los colonos españoles y a las órdenes religiosas, que formaron extensas haciendas agrícolas. En cambio a las poblaciones autóctonas o “Ayllus” les dieron tierras, en calidad de uso, en los lugares más pobres y alejadas de Huánuco, porque a los intrusos sólo les interesaba tene”r  a los “indios o cholos” como sirvientes domésticos y como braceros en el campo, en las minas y en los obrajes, donde tenían que trabajar de sol a sol, por un salario irrisorio. Por el año 1,650, había en Huánuco más de trescientos hogares españoles, mayoritariamente procedentes de la ciudad de León, que eran servidos por indios y negros.

Luego de la conquista los españoles implantaron un sistema arbitrario de encomiendas. En 1,539 el territorio del Reino de Guanuco quedó dividido en siete encomiendas, los encomenderos diezmaron brutalmente a la población nativa, produciéndose la desolación en algunos pueblos o llactas; posteriormente en 1565 al establecerse la redemarcación del Perú, el Reino de Guanuco fue desmembrado una vez más creándose el corregimiento de Huamalíes con los territorios de Huamalí-Guanuco hanan, Ichoc-Guanuco hurin, Ichoc-Guanuco hanan y Allauca-Guanu hanan y el corregimiento de Tarma a la cual quedó anexada Humali Guanuco hurin. Finalmente en 1,572 muchos indígenas fueron obligados a abandonar sus antiguos pueblos, para ser juntados en reducciones, en pueblos nuevos con planteamiento español; así nacieron nuevas ciudades y pueblos, que entre otros son: La Unión, Baños, Jesús o Dulce Nombre de Jesús (estract. Espinoza-Zoriano, 1,975).

Los indígenas huanuqueños entre 1,539 y 1,572, paulatinamente, fueron obligados a vivir en los pueblos nuevos con planificación occidental, fundados por los españoles, prueba de ello es que en las ruinas o llactas existentes en la zona andina de Huánuco, se encuentran restos de capillas católicas para indios, como testimonio de los pueblos ancestrales que abandonaron. Además, la mayoría de los valiosos testimonios culturales de la región fueron eliminados por los españoles en un gesto de intolerancia religiosa, complementada por la acción del tiempo y por los saqueadores de tumbas en posteriores épocas.       

Así, durante la época Colonial las instituciones políticas llamadas: partidos, cabildos, órdenes religiosas y otras, fueron conducidos por españoles que a su vez ostentaban el poder político y tenían relación directa con la administración de las subdelegaciones de Huánuco, Panatahuas y Huamalíes.

 

La Subdelegación de Huánuco o de los Chupaychus, abarcó diversos pisos ecológicos andinos y de selva, con abundantes valles interandinos, estribaciones, pequeñas altiplanicies y en la verde ruta tropical hacia Rupa Rupa, se dedicaron al cultivo del café, la coca y la caña de azúcar. A mediados del siglo XVIII, la subdelegación de Huánuco comprendía los pueblos de: Quera, Conchamarca, Cayrán, Santa Cruz de Churubamba, Pomachuco, Santa María del Valle, Llacón, Huacar, Cascay, Malconga, Cani, Tambogán, Pachabamba, Chaulán y la ciudad de Huánuco, que fue sede de la subdelegación.

En los valles de Huánuco, se cultivaron diferentes tipos de maíz, cereales, hortalizas, frutales y hubo inmensas plantaciones de caña, en cuyos ingenios producían: chancaca, miel de caña, aguardiente y azúcar rubia. Estas plantaciones mayormente se hicieron en las haciendas: Vichaycoto, Quicacán, Canchán, Colpa Baja, Valle, Pacán, Paucar, Marabamba, Cashapata, Cabrito Pampa, Pucuchinche y otras más. También en las hacienda Andabamba de los Agustinos; Huancachupa de los Dominicos; Andabambilla Baja de los Mercedarios; Huancaja de la Virgen de Guadalupe. Así mismo, hubo importantes haciendas ganaderas que criaron ovejas y vacunos en las cercanías a Chaulán como: Yanama, Pil Pil, Gau Gau, Ragrahuasi, Huarangayo y el obraje de Quio.

Durante la época colonial, Ambo perteneció al cabildo de Huánuco, con un “tambo”, que sirvió de hospedaje a los viajeros. Hasta 1,830, los terrenos en donde está la actual capital de la provincia, perteneció a la hacienda “Yanahuara”, hasta que el 21 de octubre de 1,845, el Presidente Ramón Castilla, promulgó la Ley que convertía el caserío de Ambo en pueblo. 

La Subdelegación Panatahuas, abarcaba parte de la zona andina y selvática de Huánuco, que comprendía a los pueblos de Acomayo, Pillao, Tambogan, Cerro de la Sal, Chinchao, Muña, Chaglla, Molinos y la capital Panao. En esta subdelagación se encontraban numerosas haciendas cocaleras ubicadas en la Selva Alta, como: Chincao, Chinchavito, Pillao, Acomayo, Cayumba y muchas más; en la parte andina estaban las haciendas: Tomarica, Chaglla, Molinos y Panao, donde producían gran variedad de tubérculos, cereales y productos de pan llevar.

 

La Subdelegación de Huamalíes, situada en el centro occidental de la actual Región Huánuco, con territorios de Sierra y Selva Alta cruzada por la cadena del río Marañón; el río Huallaga avanza en forma de una hoja, cuyo extremo occidental queda en el cerro Vichos, orientada hacia la influencia de los ríos Monzón y Patayrondos. La subdelegación de Huamalíes abarcó los pueblos de: Chupán, Rondos, Jivia, Baños, Shillapata, Obas, Marías, Corras, Aguamiro, Pachas, Chaucha, Jesús, Quivilla, Singa, Puños, Yayumayo, Punchao, Miraflores, Yacos,Chavín de Pariarca, Jacas, Quircán, Chipaco, Margos, Llata, Tantamayo y Monzón. Esta región poseía diversidad de recursos naturales como: las zonas mineras de Huallanca, Queropalca, Huacaybamba y Chuquibamba, con sus lavaderos de oro; asimismo, destacaron los recursos agrícolas ganaderas de las haciendas andinas: Lauricocha, Huánuco Pampa, Piruro, Quivilla, Colquillas, Tarumayo, Ripán, Pachas, Pinra, entre otros. También en la zona de Monzón se dedicaron al cultivo de coca, café y frutales.

 

 

Transculturización:

Los primeros españoles que llegaron a Huánuco, se alimentaron y vistieron con lo que encontraron en la región, pero a medida que afianzaron la colonización trasplantaron de Europa los elementos materiales y sociales, propios de ese continente.

Para la Agricultura, aportaron: trigo, cebada, habas, lentejas, garbanzos, etc.; lechuga, espinaca, col, coliflor, rábanos, nabo, ajos, cebolla, etc.; naranjas, manzanas, limas, granadas, limones, membrillos, duraznos, uvas, calabazas, melones, cerezas, peras, guindas, melocotones, ciruelas, entre otras.

Para la Ganadería: El buey, la vaca, el caballo, el asno, mulo, carnero o oveja, cabra, cerdo, conejos; aves de corral: gallos, gallinas, patos y  gansos.

Elementos Técnicos: La rueda, el torno, la pólvora y las armas de fuego; el arado de tracción animal; el vidrio, la aplicación del hierro, el arco arquitectónico, la bóveda, el ladrillo y otros.

Elementos Económicos, los españoles implantaron la Moneda Metálica; el “Escudo”, la unidad monetaria en oro y el “Real” para la plata. El objetivo principal de la economía colonial fue: el lucro, la ganancia, el enriquecimiento excesivo y la explotación de la raza autóctona, especialmente en el ramo minero y agrícola; en contraposición del “mundo andino prehispánico”, donde la superestructura ideológica no se basaba en la economía, ni las relaciones entre personas y pueblos eran de carácter comercial, ni había disputa por los mercados ni rutas comerciales con fines de dominación económica, como tampoco existió la propiedad privada ni empresas privadas, el Estado NO se basó en la dominación mercantilista sino influyó entre los habitantes una distribución equitativa de la riqueza a fin de que los pobladores mantengan una mentalidad pacífica para posibilitar la armonía entre individuos y entre los grupos étnicos.  

 

      Agricultura y Ganadería Virreynal en Huánuco

La agricultura en la época colonial en la Región Huánuco, se basó en grandes latifundios, trabajados por los indios y la aplicación del arado tirado por bueyes en los valles interandinos. La ganadería tuvo gran auge con el aporte de nuevos animales, sumamente útiles para el hombre, porque complementaron la dieta alimenticia, también sirvieron para introducir nuevos métodos de trabajo y agilizaron el transporte, pero los colonizadores españoles dejaron de lado los ancestrales métodos agrícolas prehispánicos, que aplicaron con gran éxito los antiguos peruanos.

Los españoles fueron los que iniciaron la conquista de la Selva Alta de Huánuco, a raíz, sobre todo, de la codicia por encontrar el legendario ”El Dorado”, según noticias de cronistas y misioneros de la época colonial.

 

      Nuevas instituciones Sociales, Usos y Costumbres:

La organización social durante la época virreynal, en Huánuco, se basó en la familia y NO en la Comunidad o el “Ayllu” y, la población se acostumbró a vivir en las ciudades. Las modas en el vestir, las comidas, las fiestas y los modos en el trato se adaptaron a la cultura occidental o europea.

 

      Nuevos Conocimientos Intelectuales:

Los nuevos conocimientos científicos, literarios y filosóficos de la Cultura Occidental, fueron: El Idioma Castellano, La Escritura Fonética, El Papel y la Imprenta.

 

      Religión durante el Virreynato, en Huánuco::

Los sacerdotes, desarrollaron en las subdelegaciones de Huánuco, Panatahuas y Huamalíes, intensa misión pastoral en favor de la Fé Católica, con la finalidad primordial de difundir y convertir al Cristianismo al autóctono huanuqueño. Entre las órdenes religiosas con mayor presencia en la región estuvieron: los franciscanos, que fueron los primeros evangelizadores en los pueblos andinos y selváticos; también los Mercedarios, Dominicos, Agustinos y Jesuitas, quienes para  el mejor desempeño de su labor cristiana  se dividieron en  curatos, que abarcaban a muchos pueblos.

      En la subdelegación de Huánuco, hubo tres curatos, el de San Cristóbal”, cuya sede contó con dos iglesias, una para españoles y otra para indios; además dependían de esta repartición los conventos de Santo Domingo, San Francisco, La Merced, San  Agustín y el Convento del águila Africana; también tres viceparroquias, una capilla, un beaterio y el hospital San Juan de Dios; la sede del curato de San Miguel de Huacar, abarcó Ñausa, Cayrán, Conchamarca y Chaulán  y, el curato de Santa María del Valle, Churubamba, Pachabamba, Pachocoto, Quera, Pomachuco, Cani, Tambogán y Malconga.

En la subdelegación de Panatahuas tuvo como sede al curato de San Pedro de Acomayo, con los pueblos Panao, Pozuzo, Chaglla, Muña, Cerro de la Sal, que a fines del siglo XVII pasaron a la doctrina de Santa María del Valle, con excepción de Pozuzo, Muña y Cerro de la Sal, que dependieron de la misión de Santa Rosa de Ocopa. Es el caso recordar que luego de la fundación de Huánuco, en 1,539 y el asentamiento posterior de los Franciscanos, dominicos y jesuitas en la ciudad, fue motivo para estimular a los misioneros religiosos para llevar la fe católica a las poblaciones nativas de las regiones selváticas, quienes fueron los primeros que penetraron gradualmente en la zona Centro Oriental del Perú, que siguiendo los cauces de la red fluvial de la Región navegaron salvando tumbos y rápidos por los ríos Huallaga, Pachitea y Ucayali para cumplir con su misión evangelizadora.    

La subdelegación de Huamalíes tuvo los curatos siguientes: Baños, Jesús, Pachas, Singa, Llata,  Chavín de Pariarca, Huacaybamba y Huacrachuco. El curato de Baños, comprendió a los pueblos de: Rondos, Cosma, Chupán, Quipas, Marías y Margos; Jesús, a  Jivia, Huarin, Choras y Yacos; Pachas, a Shillapata, Yanas, Aguamiro, Obas, Cahuac, Chavinillo y Quivilla; Llata, a Puños y Miraflores;  Singa, a Punchao y Huacachi; Chavín de Pariarca, a Tantamayo, Jacas, Chipaco y Monzón; Huacaybamba, a Rondobamba y Huaringancha y, Huacrachuco, a los pueblos del Marañón.

Los españoles que amasaron grandes fortunas, deseosos de obtener la “Gracia del Señor”, ayudaron económicamente a los sacerdotes a edificar conventos, iglesias, parroquias, oratorios, hospitales en casi todas las ciudades y pueblos de la actual Región Huánuco. En la subdelegación de Huánuco se edificó la hermosa Iglesia Mayor (catedral), conventos e iglesias en los pueblos del curato de San Cristóbal, además de la capilla de las Ánimas, San Sebastián y Santiago; la Ermita de Guadalupe, que en 1,716 fue refaccionada por doña Juaquina Sánchez, que fue la Madre Superiora de este Beaterio, a la que se le asignó, como rentas, varias propiedades de los jesuitas.

Es preciso recordar que durante el Virreynato hubo numerosos mártires misioneros que ofrendaron sus vidas por llevar la Fe de Cristo a las tribus selváticas del Pachitea, Gran Pajonal, Cerro de la Sal y a otros lugares de la región, cuyas obras en su mayoría están plasmados en el libro escrito por el Padre Francisco A. Loayza, en 1746 sobre la rebelión de Juan Santos Atahualpa. Los nativos de la actual Región Huánuco, fueron evangelizados por frailes franciscanos en el siglo XVII, quienes sufrieron innumerables peripecias por la enmarañada selva, también por el inclemente clima, los traicioneros y caudalosos ríos, el ataque de las fieras salvajes y, las picaduras de zancudos y mosquitos. En la crónica del fraile José Amich se puede leer: “Los indios que componen estas tribus visten una especie de saco ancho y sin mangas (cushma), no tanto por decencia y honestidad sino para librarse de la picadura de los zancudos y mosquitos, plaga horrible......Aunque saben fabricarse unos peines muy ingeniosos de caña brava, llevan de ordinario el pelo desgreñado; Tienen el rostro muy ancho y las narices chatas, lo cual les da una fisonomía muy desagradable por cierto, contribuyendo a afearlos más las pinturas que se hacen en el semblante con una sustancia llamada achiote, y las rayas negras de que llenan la cara con el zumo del huito, que es la fruta de un árbol”. Dice H. Buse: Amich, misionero por muchos años en la Selva del Perú, era matemático, cartógrafo, esforzado explorador y amigo personal del Virrey Amat, había ganado fama de buen conocedor de los ríos Huallaga y Ucayali y de las temidas Pampas de Sacramento.   

 

La Educación en el Virreynato

España, mantuvo un estricto control sobre todo lo que se enseñaba o leía en Huánuco, los colonos sólo conocieron lo más indispensable, de tal manera que la instrucción fue privilegio de las clases altas; a los indios algo se les enseñó como obras de caridad”. La enseñanza fue predominantemente religiosa, basada en el memorismo y en la más severa disciplina, que impartían las diversas doctrinas  religiosas en las subdelegaciones de la región, principalmente las órdenes de los  Dominicos y Jesuitas que en 1,701  fundaron en la ciudad de Huánuco, el “Colegio de la Compañía de Jesús”, creada por P.N. Cobián, habiendo estado entre sus benefactores los descendientes del soldado Juan Sánchez Falcón. Este colegio después de algunos años fue trasladado a Lima. Asimismo, hubo en la ciudad de Huánuco el Colegio San Antonio y otros centros educativos en las subdelegaciones de Panatahuas y Huamalíes.

A pesar de las restricciones en la enseñanza que tuvieron los autóctonos y mestizos huanuqueños durante la Colonia, muchos destacaron en diversos campos por su habilidad e inteligencia, como es el caso de Felipe Guamán Poma de Ayala Mallqui, descendiente directo del Suyuc Apu o Cápac Apu del Chinchaysuyo, que en 1616 terminó de escribir su magistral obra: “Nueva Crónica y Buen Gobierno de los Reyes Incas del Perú”, que fue descubierta en 1908 en Dinamarca y publicada por primera vez en 1,936 por Paúl Rivet. Esta valiosa obra encierra en dos capítulos los relatos auténticos y reales del glorioso pasado prehispánico peruano, en cuanto al origen, organización, expansión, trabajo, producción y alimentación; educación, religiosidad, tradición, usos, costumbres, vestimentas, canciones, danzas y folklore del antiguo Perú, especialmente del pasado andino de los Yarowilkas, del Chinchaysuyo y del Tahuantinsuyo. En el segundo capítulo, Guamán Poma, refiere los acontecimientos posteriores a la conquista española y advierte los inconvenientes de la dominación ibérica, mediante un profundo análisis de la negativa administración Virreynal en el proceso de colonización europea, a la cual se rebeló, en momentos muy difíciles, porque deseaba que los auténticos peruanos retornasen a la grandiosidad del Tahuantinsuyo, con los principios del: Ama Sua, Ama Quella y Ama Llulla (no seas: mentiroso, ocioso, ni ladrón). Además, Guamán Poma como descendiente de los “guellca camayocs” o pintores andinos, en cada capítulo de su crónica ilustró con un dibujo en blanco y negro, que simbolizaba el conjunto de sus escritos.

En los escritos del padre mercedario Fray Martín de Murúa, sobre la época prehispánica, un 60% es copia de las crónicas de Guamán Poma de Ayala; asimismo, de los 112 dibujos que aparecen en la obra de Murúa, 70 de ellos corresponden a la mano de Guaman Poma de Ayala Mallqui, con la diferencia que estos fueron pintados con acuarelas a todo color, según ha comprobado el doctor Juan Ossio Acuña, quien después de 35 años de investigación consiguió de un distinguido coleccionista, en Irlanda, una copia del autentico “Manuscrito Galvin”, donde claramente se aprecia a más de tres calígrafos que escribieron el manuscrito y también la mayoría de los dibujos son semejantes  o exactamente iguales a los de La Nueva Crónica de Guamán Poma, que en ningún momento es mencionado por Martín de Murúa, salvo en el dibujo con los escudos de los cuatro “suyos”, que en la parte inferior hay una pequeña referencia del Chinchaysuyo con relación a un pariente del cronista huanuqueño, sin embargo, Guamán Poma en su obra menciona más de cinco veces a Fray Martín de Murúa, aunque no en términos muy halagadores, como el dibujo donde aparece este cura azotando a una mujer en el momento que trabajaba en su telar. Cabe destacar la paciente labor de investigación que realizó el doctor Juan Ossio Acuña, en la recopilación de fuentes de primera mano y numerosos e importantes datos, plasmados en la obra “Manuscrito Galvin”, presentada primero en Madrid y luego en Lima, el miércoles 27 de Abril del 2,005, en el Centro Cultural de España, presentación que estuvo a cargo de los doctores Marco Curátola y Ramón Mujica, bajo el auspicio de la Embajada de España; también, por el Centro Cultural de España y la Sociedad Estatal para la Acción Cultural Exterior SEACEX.        

Según el reconocido historiador Raúl Porras Barrenechea: Felipe Guamán Poma de Ayala, decidió dejar su tierra natal (Huánuco) y hacerse pobre para conocer las miserias y padecimientos de sus paisanos y defenderlos ante la injusticia. Su espíritu de protesta, producto de su avanzada cultura, hizo distanciarse de las autoridades provinciales, era un personaje incómodo para los funcionarios abusivos y los frailes licenciosos, poseía la facultad de escribir peticiones, discursos y memorias defendiendo a sus hermanos de raza, lo que provocaba constantes conflictos; iba haciendo “escuela de rebeldía”, muchos discípulos lo seguían, a quienes enseñaba a leer y escribir. También los instruía en el conocimiento de “la doctrina cristiana” y defendía a los pobres.

Aceptaba Felipe Guamán Poma que sus ancestros tenían falta de criterio constructivo, semi–cultos, a quienes se les educó en la edificación de los muros incaicos con pequeños fragmentos adosados unos a otros… Aborda su historia narrando la biografía de cada uno de los monarcas, de las coyas y de los grandes capitanes, haciéndolo todo en razón de sus planes educativos a través de los cuales su voz se alzaba para defender a los incas, acusados de tiranía…Para él, los españoles eran advenedizos y que los verdaderos señores de la tierra eran los antiguos pobladores auquiconas u ñustaconas, quienes nunca rebajarían la espiritualidad de los antiguos pobladores yarowilcas que tenían unasombrilla del dios creador...(Edgardo Ramos Huamán, en “La Educación, en la Historia de Huánuco”).

 

Gerónima Garay de Muchuy (1,679 a 1,716), fue una destacada poetiza y filántropa huanuqueña de la época viurreynal, autora de la Epístola a Abelardo”, dedicada al “Fénix de los Ingenios” o “Monstruo de las Letras”, Lope de Vega, gran poeta de la “Época de Oro de la Literatura Española”, que incluyó en su obra “La Filomena” la composición poética escrita en silva, por Gerónima,  bajo el seudónimo de Amarilis”.

La Epístola a Abelardo, es expresión lírica de gran calidad que consta de 334 versos, divididos en “silvas” o estrofas, diecinueve silvas, en heptasílabos y endecasílabos, la última  estrofa es de once versos. La poetiza hace reflexiones sobre el amor platónico, hace una elegía a Lope de Vega, en la que le informa sobre su infancia, de sus padres, su patria y su estado, habla de su hermana Belisa, y de ella, dice que se ha dedicado a la vida monástica, por su vocación religiosa......da la inspiración más pura que la ciudad de Huánuco le ofrecía, enarbolando las bondades de su clima sin igual, de su cariño, afecto y amor sincero por los que en él vivían, contando las virtudes y problemas de su ciudad, su gente; denunciando los abusos que cometían los españoles en su tierra de límpido cielo azul.........(Fuente: La Educación, en la Historia de Huánuco. Por: Edgardo Ramos Huamán).

 

Don Gabriel Aguilar Narvarte, nació en la ciudad de Huánuco el 18 de marzo de 1,773, fue hombre de letras y gestor principal del fallido movimiento insurgente en el Cusco, en 1,805, que tuvo como finalidad restablecer el poderío del Imperio del Tahuantinsuyo en el Perú. Fue capturado y conducido a la ciudad Imperial por Bruno López, el 03 de junio de 1,805. Encarcelado y utilizando su propia sangre, escribió las décimas del Reloj de la Agonía”

“Que largas las horas son

en mi reloj desdichado

parece que se ha parado

al ver mi tribulación.........”

Aguilar Narvarte también escribió el Llanto de los Indiosen protesta por la suntuosidad y el boato en que vivían los colonizadores españoles, comparándola con la vida de los indios en las haciendas. Además, este insigne huanuqueño, precursor de la Independencia del Perú; tuvo profundos conocimientos acerca de las grandes riquezas naturales y de la realidad peruana comparables con los de Alejandro Von Humboldt, a tal punto que en una oportunidad le sugirió a Humboldt que investigara sobre la inmensa riqueza ictiológica marina, existente frente al litoral peruano.  (Fuente: La Educación, en la Historia de Huánuco. Por Edgardo Ramos Huamán.

No se puede dejar de citar a Juan Santos Atahualpa y a Sor Joaquina de la Santísima Trinidad, a Juana Moreno, Fray Marcos Durand Martel, a Crespo y Castillo, Norberto Haro entre muchos otros, que con orgullo, valentía e inteligencia demostraron su profundo amor por la tierra huanuqueña que los vió nacer.

 

Bellas Artes Colonial en Huánuco

En un comienzo fueron los Alarifes o Constructores españoles los que dirigieron la construcción arquitectónica  en la zona andina de Huánuco, pero poco a poco aprendieron la técnica los mestizos, que agregaron originales características, dando origen a una arquitectura huanuqueña, combinada con los estilos: Renancentista, Barroco, Neoclásico, Churrigueresco y el Rococó, de cada época.

 

Artesanía Virreynal en Huánuco

La artesanía popular en el período colonial, fue un medio de expresión artística de los autóctonos huanuqueños cuyos trabajos de mayor envergadura fueron realizados por los mestizos, que destacaron como ceramistas, pintores, escultores, orfebres, tejedores, tallistas, trabajadores en hojalata, ceras, etc., quienes produjeron un sinnúmero de figuras, vasijas, joyas, tapices, alfombras, y otros artículos con estilo propio, en el que mezclaron antiguas técnicas prehispánicás con temas europeos.

En cuanto a la pintura colonial en Huánuco, fue predominantemente religiosa, destinada a los conventos, iglesias y casonas oficiales y particulares; pero también hubo retratistas y paisajistas. Los pintores mestizos huanuqueños, siguieron la técnica de la “Escuela Cusqueña”, surgida en el Cusco, en los siglos XVI y XVII, con estilo y características propias, obras que, actualmente, se encuentran en las diversas reparticiones eclesiásticas y civiles de la región.

En el campo de la escultura, hicieron bellos trabajos tallados en madera, como púlpitos, estatuas, imágenes, altares, bóvedas, puertas, bancas y otros.  

 

Gestas Emancipadoras de Huánuco

Uno de los primeros personajes independentistas fue Santos Atahualpa, que entre los años 1,705 y 1,715, llevó a cabo un movimiento revolucionario en la región de los Panatahuas (en el Pachitea y gran parte Pasco y Junín). Este orgulloso caudillo consideraba vasallos suyos a todos las personas que vivían en sus dominios, quienes lo respetaban por su carácter y cultura, pues fue un hombre instruido que hablaba quechua, castellano, latín y varios dialectos de los aborígenes.

La acumulación de doscientos setenta años de sometimiento a un sistema virreynal abusivo y asfixiante en la Región Huánuco, trajo como consecuencia el ferviente deseo de liberarse del yugo reinante, porque los criollos, hijos de españoles nacidos en Huánuco, al ser considerados de “Segunda Clase” no podían reemplazar a las autoridades españolas y los autóctonos huanuqueños, mal llamados “indios”, que por su condición de “Menores de Edad” debían estar bajo la tutela de algún español, avivó a la población, principalmente indígena, el deseo de retornar a la época del Chinchaysuyo, con los Yarowilcas a la cabeza. También las corrientes libertadoras del siglo XVIII, que llevaron a la independencia de los Estados Unidos y precedieron la monarquía francesa, repercutió en los pueblos sudamericanos a las protestas, revueltas y rebeliones libertadoras.   

En tales circunstancias, uno de los primeros precursores de la Independencia del Perú fue el huanuqueño, empresario minero, don Gabriel Aguilar Nalverte, que deseó implantar nuevamente la organización del Tahuantinsuyo, quien conjuntamente con su amigo Manuel Ubalde, que interinamente desempeñaba la Intendencia de la ciudad del Cusco, tuvieron el deseo de hacer estallar la revolución emancipadora, en la ciudad Imperial, pero uno de los conjurados de nombre Mariano Lechuga, denunció la conspiración y los cabecillas Aguilar y Ubalde fueron tomados prisioneros y mediante juicio sumario fueron ejecutados en la horca el 5 de Diciembre de 1,805.

Al respecto don Antonio Vidal, escribió: “El ideal de la emancipación política surgió en el alma soñadora del ilustre huanuqueño José Gabriel Aguilar, quien en compañía de don Manuel Ubalde, natural de Lima, propagaron las ideas revolucionarias, por cuyo motivo fueron condenados a morir en la horca, en la plaza principal de Cusco, el 5 de diciembre de 1,805”.

 

La Revolución de 1,812, en Huánuco

            Se inició como una de las protestas que se llevaba a cabo en todas las localidades del virreynato del Perú, con el único propósito de tomar el poder político a favor de los criollos e indígenas y expulsar a las autoridades españolas. Los iniciadores de esta gesta revolucionaria fueron los curas criollos Mariano Aspiazu, Francisco Ledesma, Ignacio Villavicencio, Marcos Durand, José Ayala y Manuel Herrera, quienes al estar al tanto de los acontecimientos en el Alto Perú (Bolivia) y la constitución de la Junta de Gobierno en Buenos Aires (Chuquisaca) Argentina, decidierion iniciar en Huánuco la violencia revolucionaria, idea que fue compartida por la masa indígena, porque creían en el retorno del Inca.

             Estos sacerdotes, se encargaron de crear un ambiente de intranquilidad social, a través de mensajes verbales, homilías y arengas; también documentos escritos en quechua como: proclamas, pasquines, décimas, cartas, afiches con dibujos burlescos y el pedido formal para que las autoridades españolas abandonen sus cargos y la ciudad de Huánuco.

             Don Antonio Vidal escribió: “El Padre Marcos Durand Martel, natural de Huánuco y religioso agustino, de acuerdo con don Juan Crespo y Castillo y otros huanuqueños acrecentaron el entusiasmo de Aguilar y pretendieron establecer una Junta de Gobierno que, obedeciendo la autoridad del Rey Fernando VII, estuviera constituida por peruanos, más no lo consiguieron”.

“El 23 de febrero de 1,812 los indios de Panao prendieron la chispa revolucionaria presentándose en número de quinientos hombres, el día anterior en el puente Huayopampa, a los que se unieron muchos de la ciudad y bajo el mando de José Crespo y Castillo, estalló la revolución aquel día memorable, a favor de la causa emancipadora. Las autoridades no pudieron contenerla, no obstante que el regidor don Manuel Berrospi trató de apaciguarla presentándose con bandera blanca”.

“La noticia de esta insurrección llegó días después donde el Virrey don Jesé Abascal, quien ordenó al Intendente de Tarma don José Gonzales Prada, que marchara a Huánuco con ochocientos hombres bien armados para develar la revolución; mas los revolucionarios, engrosando sus filas hasta el número de cuatro mil hombres avanzaron al paradero de Ayancocha, donde sostuvieron una lucha desigual por la calidad del armamento, que duró tres horas del día 7 de marzo de 1,812. Los realistas atacaron en masa a los insurgentes, resultando quinientos muertos, doscientos cincuenta heridos y diecinueve prisioneros. El Intendente con sus tropas avanzó hasta Quicacán y estableció allí su cuartel, y el 21 de marzo entró a Huánuco a capturar a los promotores de esta revolución”.

“La Real Audiencia de Lima, después de un corto proceso, pronunció sentencia de muerte contra don José Crespo y Castillo, José Rodriguez y Norberto Haro, los que fueron fusilados a la vera de la torre de la Catedral y sus cadáveres se exhibieron produciendo un espectáculo aterrador. El Padre Marcos Durand Martel fue condenado a servir durante diez años en un hospital del presidio de Ceuta (Africa)”.

A la numerosa relación de detenidos, fueron juzgados de acuerdo a las responsabilidades que tuvieron en el levantamiento (según informe del Intendente José Gonzales Prada, Ibid.Vol. 3 Pag. 720ss), cuyas condenas fueron: a confinamiento en el presidio del Real Felipe: Vicente Estacio (alcalde de Indios de Marías), José Atanasio (alcalde de Chuquis), José Lucas (indio de Chupán), condenados a diez años de cárcel Andrés Rodriguez, Antonio Espinoza, Felipe Jimenez, José Sánchez, Manuel Reyes y José Miraaval. A penas menores:  Andrés Doria, Lorenzo Dominguez, Ignacio Rodríguez, Francisco Pérez, Fernándo y Domingo Palomino, Lázaro Pérez y Sebastián Ascanio.

A dos años de trabajos sin sueldo, sólo ración, en el socavón de la mina “Yauricocha”: Marino Silvestre (alcalde de Panao), Honorato Callao (de Pillao), Patricio Martinez (de Acomayo), José Cabestro (de Santa María del Valle), Gregorio Evaristo (de Huacar), José Eustaquio (Campo-Huacar), Francisco Antorio (Acobamba), Marino Camacho (Cayna), Manuel Beraún (Huallayco), Juan de Dios Estebán (Campo-Pachas), Juan de la Crua (Chupán), Totibio Peña (Shillapata), Andrés Huerto (Shillapata), Antonio Ambrosio (Chavinillo), Bernardo Abad, Miguel Matos, Julián Ortega, Manuel Concha, Nicolás Charún y José Briceño. A un año: José Huanca, José Sánchez, Pablo Usnia, Antonio Mallqui, Santo Valerio, Julián Gaspar, Asencio Briceño, Agustín y Manuel Tucto, Santos Tello, Pedro y Francisco Cabello, Victorino Soto, Hupólito Gómez y otros.

Sacerdotes reprendidos y devueltos a sus curias de origen: Ignacio Villavicencio a Lima y Francisco Ledesma al Cusco. Los curas José Ayala, Tomás Nalvarte, Bartolomé Lastra y Manuel Herrera recibieron amonestaciones del obispado, trasladados a otras localidades y prohibidos de toda relación con los indígenas.

Huánuco siempre activa y patriota acordó su emancipación del dominio español el 5 de junio de 1,820, antes de la llegada a Paracas del Protector Dn José de San Martín y el 5 de diciembre del mismo año, en Huánuco se juró la independencia del Perú.

Sacerdotes reprendidos y devueltos a sus curias de origen: Ignacio Villavicencio a Lima y Francisco Ledesma al Cusco. Los curas José Ayala, Tomás Nalvarte, Bartolomé Lastra y Manuel Herrera recibieron amonestaciones del obispado, trasladados a otras localidades y prohibidos de toda relación con los indígenas.

El sacerdote Marcos Durand, fue deportado a perpetuidad, para servir en un hospital en España.

A Juan José Crespo y Castillo, Norberto Haro y José Rodriguez, se les condenó con la pena capital, sentencia que se cumplió el 14 de setiembre de 1,812, fecha en que murieron ahorcados en plena plaza de armas de la ciudad de Huánuco.

 

EPOCA REPUBLICANA

Con mucho entusiasmo y amor patriótico se formó la República del Perú, con ideas descentralistas, bajo los lineamientos de un Estado Democrático, Independiente y Soberano; con un conjunto de leyes establecidas de acuerdo a la promulgada Constitución del Perú, en el año 1,823, como instrumento legal para garantizar los poderes del Estado y declarar los derechos y obligaciones de los ciudadanos. El territorio peruano fue dividido en departamentos, provincias, distritos y caseríos. La actual Región Huánuco en sus primeros cuarentocho años de vida republicana estuvo anexada al departamento de Junín, hasta 1,869.

 

Creación del Departamento de Huánuco y sus Provincias

       El departamento de Huánuco. Creada el 24 de enero de 1,869, durante el gobierno de Dn. José Balta. Actualmente tiene una extensión regional de 36,886.74 kilómetros cuadrados; cuenta con once provincias, que son: Huamalíes, Dos de Mayo, Ambo, Marañón, Huacaybamba, Lauricocha, Pachitea, Leoncio Prado, Puerto Inca, Yarowilca y Huánuco, la capital.

      La provincia de Huánuco, creada conjuntamente con el departamento del mismo nombre. Tiene diez distritos: Amarilis, Chinchao, Churubamba, Margos, Quisqui, San Francisco de Cayrán, San Pedro de Chaulán, Yaramayo, Santa María del Valle y Huánuco, la capital.

      Provincia de Ambo, capital la ciudad de Ambo, creada por Ley No. 1598 del 21 de octubre de 1,912, durante la presidencia de don Guillermo Billinghurst, actualmente cuenta con los distritos Ambo, Cayna, Colpa, Conchamarca, Huacar, San Francisco, San Rafael y Tomayquichua.

      Provincia de Huacaybamba. Creada el 7 de noviembre de 1,985. Sus distritos: Huacaybamba, la capital; Canchabamba, Cochabamba y Pinra, donde se encuentran los lugares turísticos de Huarmivilca, Guenagonada, Guillermina, Tambojirca y Tinyash.

      Provincia de Huamalíes, capital la ciudad de Llata; también creada por el gobierno de Balta, el 24 de enero de 1,869. Situada a una altitud de 3,249 m.s.n.m., con una extensión de 3,114.50 kilómetros cuadrados y 78,000 habitantes.  Conformado por los distritos de Llata, Arancay, Chavín de Pariarca, Jacas Grande, Jircán, Miraflores, Monzón, Punchao, Puños, Singa y Tantamayo.

Provincia de “Dos de Mayo, fue creada por Ley del 5 de Noviembre de 1,870, cuyo nombre surgió con el objeto de perpetuar la victoria de las armas peruanas, comandadas por el General y héroe huanuqueño Mariano Ignacio Prado Ochoa, sobre la escuadra española en el combate de 2 de mayo de 1,866, que tuvo como escenario el Puerto del Callao. Sus distritos son: Chuqis, Marías, Pachas, Quivilla, Shunqui, Shillapata, Yanas, Ripán y La Unión, la capital. Esta provincia cuenta con numerosas comunidades campesinas como: Yanas, Casacancha, Bellavista, Shunqui, Tinya, Cochabamba, Iscopampa, Seccha, Huaricashash, Colpa, Quillaycancha, Charamayo, Huanzalá y otras.

      Provincia de Leoncio Prado. Creada por Decreto Supremo el primero de octubre de 1,952. Sus distritos: Rupa Rupa, Daniel Alomía Robles, Hermilio Valdizán, José Crespo y Castillo, Luyando y Mariano Dámaso Beraún. La ciudad de Tingo María es la capital provincial, fundada el 15 de octubre de 1,938 y constituye la puerta de entrada a la amazonía.

      La historia de la provincia de Leoncio Prado, especialmente de Tingo María, no necesariamente empieza con su fundación sino muchos años antes. Sus primeros pobladores pertenecieron a tribus que trataron de organizarse en clanes familiares.

      Provincia de Marañón, Creada el 21 de octubre de 1,912. Cuenta con 4,801.50 kilómetros cuadrados. Sus distritos son: Cholón, Buenaventura y Huacrachuco, la capital.

      Provincia del Pachitea. Creada el 29 de noviembre de 1,918. Sus distritos: Molinos, Chaglla y Umari. Capital, la ciudad de Panao.  Es productor de petróleo en la zona de Aguas Calientes y en la cuenca del río Pachitea.

      Provincia de Lauricocha. Creada el 31 de mayo de 1,995. Sus distritos: Baños, Jibia, Queropalca, Rondos, San Francisco de Asis, San Miguel de Cauri y Jesús, la capital.

      Provincia de Yarowilca. Creada el 2 de febrero del 2,001. Sus distritos: Quivilla, Cahuac, Chacabamba, Chupán, Jacas Chico, Pampamarca, Obas, Aparicio Pomares y Chavinillo, la capital.

      Provincia de Puerto Inca. Creada el 2 de febrero de 1,956. Sus distritos: Codo del Pozuzo, Honoria, Tournavista, Yuyapichis y Puerto Inca, la capital.

 

Breve historia Republicana

      Los primeros treinta años de vida independiente, el Perú, incluido Huánuco, vivió décadas de luchas fraticidas por el poder, que habrían costado numerosas vidas de compatriotas, dejando el erario nacional exhausto, con normas e instituciones coloniales vigentes, la agricultura y otros sectores productivos en la ruina; por eso, se asegura que concluido el proceso de la independencia, lo que siguió fue in período de anarquía, levantamientos y revoluciones que no sólo desangraron al país, sino que asdemás impidieron que cuajáramos como nación en muchos aspectos. En el campo de las finanzas tal fue el desorden que en agosto de 1,821, un mes después de la proclamación de la independencia se ofreció un premio al que presentara el mejor plan de hacienda para el nuevo Estado; sin embargo, veinte años después, en 1,846, el gobierno de don Ramón Castilla recién pudo instaurar el primer Presupuesto General de la República, cuyos ingresos, principalmente, se basaron en las recaudaciones aduaneras, en el impuesto al guano, a la minería, al salitre y a la contribución indígena, que Castilla posteriormente abolió conjuntamente con la liberación de los esclavos, pero, fatalmente, en esta época se incrementó enormemente la burocracia y se consolidó la Deuda Interna, actos que contribuyeron al derroche de las arcas fiscales que afectaron al desarrollo de los departamentos y provincias del interior, que quedaron postergadas.

      Entre 1,850 y 1,900 los problemas políticos continuaron y se agravaron durante la Guerra del Pacífico, entre Perú y Chile, pero para Huánuco hubo algunos signos de progreso por los ingresos del caucho, de la coca, de la cocaína legal, del aguardiente y de otros productos agrícolas. En este período los huanuqueños tuvieron la esperanza de que la vía del Ferrocarril Central y la energía eléctrica llegara a Huánuco, frustrados anhelos por la falta de líderes verdaderos.

      De 1,900 a 1,955 la Región Huánuco mantuvo una situación privilegiada como productor agrícola, con haciendas importantes y pequeños agricultores que abastecían de alimentos y de los productos antes mencionados al mercado local, a la capital y al extranjero (cocaína). En éste período se construyeron importantes vías terrestres como: la carretera Lima-Cerro de Pasco-Ambo-Huánuco-Tingo María-Pucallpa; también Huánuco-Chavinillo-Tingo-La Unión- Llata. Igualmente, Huánuco-Molinos-Panao-Chaglla y otras interesantes vías intermedias, pero la Región continuó sin la suficiente energía eléctrica para fomentar el desarrollo regional.

      Al traer a la memoria colectiva los primeros 134 años de vida republicana, Huánuco constituyó una de las páginas más dignas y enaltecedoras de la historia provinciana del Perú; la cultura, las buenas costumbres, el trabajo honesto y fecundo, la solidaridad y el respeto mútuo no constituían conceptos retóricos sino una forma de vida, una actitud, la razón de ser de un pueblo profundamente creyente y fiel a sus tradiciones. La gente vivía cómodamente en enormes casas con huertas y suficiente agua de regadío, donde tenían frutales de todo tipo, también cultivaban sementeras, hortalizas y criaban animales domésticos para autoconsumo, aunque por la falta de energía y apoyo estatal planificado, Huánuco, se rezagó y no tuvo la posibilidad de modernizarse, perdiendo los huanuqueños la oportunidad de desarrollo y progreso.

      El autor, al concluir la secundaria, en 1,955, por la falta de centros de estudios superiores y la carencia de fuentes de trabajo, salió de su querido Huánuco el 2 de enro de de 1,956 pero recuerda y añora a su tierra bendita, de incomparables encantos que perduran en quienes llevamos el terruño en el corazón y deseamos verla en el sitial más alto.

      A partir del año 1,960 se incrementó el éxodo de las familias huanuqueñas a la capital y al extranjero, mientras aldeanos y habitantes de otros departamentos migraron a las ciudades de la Región, que incrementaron exageradamente la población urbana dando origen a la formación de asfixiantes cordones de “pueblos jóvenes”. También, por aquellos años las grandes firmas de narcotraficantes se instalaron en las zonas de Selva Alta, ocasionando a la Región grandes perjuicios económicos, políticos y sociales; igualmente por la deficiente aplicación de la Ley de Reforma Agraria, que llevó a cabo el gobierno del general Juan Velasco Alvarado, ocasionó no sólo en el departamento de Huánuco sino en todo el país el desastre de la producción agrícola y consecuentemente el atraso regional, ocasionando pobreza, descontento y desesperanza, especialmente en el campesinado huanuqueño. En 1,984 llegó a Huánuco la interconexión eléctrica de la Hidroeléctrica del Mantaro, que pudo aprovecharse para la creación de industrias, pero no fue así por la falta de proyectos concretos y porque paralelamente apareció el demencial terrorismo, que aliado al narcotráfico azotó a Huánuco por más de diez años.

      Después de la captura de Abismael Guzmán Reinoso (1,992), de Polay Campos y de otros cabecillas del narcoterrorismo, se inició la pacificación del país, especialmente de la Región Huánuco, que aprovecharon los gobiernos de turno para mejorar la infraestructura vial, también para realizar obras de de saneamiento, construir y mejorar las instalaciones de los centros educativos y universitarios; modernizar las comunicaciones, establecer los circuitos turísticos, asimismo trataron de elevar la producción agraria con medidas reactivadoras, que fueron insuficientes para lograr el desarrollo regional. Hoy Huánuco, económicamente, constituye una de las regiones más deprimidas del Perú.

 

Huánuco Actual

      Como a través de los siglos, en la Región Huánuco se ha producido el mestizaje entre indígenas y europeos. Los pobladores de las ciudades ya no son simplemente de raza autóctona o blanca sino que los apellidos, las vestimentas y costumbres reflejan tanto la influencia occidental como la autóctona, que con legítimo orgullo presentan un noble mestizaje y son concientes de sus tradiciones y del diario esfuerzo por sobrevivir, conservando su estilo de organización y su relación con el medio ambiente. Con la frente en alto los huanuqueños buscan el amanecer de un día de esperanza que los impulse a desarrollarse armónicamente, conservando su ancestral cultura y aceptando con entusiasmo la modernidad, para lograr un futuro mejor.

 

Hombres Ilustres de Huánuco

Javier Pulgar Vidal

“Amauta del Perú”

      Autor y propulsor de “La Regionalización Transversal del Perú”. Nació en la ciudad de Panao, capital de la provincia del Pachitea, en el año 1,911; sus estudios primarios y secundarios los realizó en el Colegio Nacional de Minería, en la ciudad de Huánuco. En 1,931 ingresó a la Pontificia Universidad Católica del Perú, ocupando el primer lugar en el cuadro de méritos, para estudiar en la Facultad de Letras, en 1,932 es elegido por el rectorado profesor auxiliar del curso de Filosofía de la Religión y al año siguiente fue nombrado profesor auxiliar de la cátedra de Geografía. En 1,938 con la Tesis: ·Introducción al Estudio del Río Huallaga se graduó en la citada universidad de doctor en Filosofía, Historia y Letras. También fue político, geógrafo, especialista en recursos naturales.

      En 1,940 durante la Tercera Asamblea General del Instituto Panamericano de Geografía e Historia, el doctor Javier Pulgar Vidal presentó su tesis: “Las Ocho Regiones Naturales del Perú”, que cambió la tradicional denominación del país de Costa Sierra y Montaña. Posteriormente publicó el estudio sobre las 96 zonas de vida natural que, según el distinguido geógrafo, se subdividen las ocho regiones del Perú.

     En 1,948, por motivos políticos, el doctor Javier Pulgar Vidal recibió asilo del gobierno colombiano y en éste país por invitación del rector de la Universidad Nacional de Colombia, dictó la cátedra de Geografía y fundó dos importantes universidades. Muchos años después (1,985) cuando el ilustre Amauta fue nombrado embajador del Perú en Colombia, el presidente Belisario Bantancourt lo recibió con las palabras siguientes: “bienvenido a casa maestro”.

      En 1,958, el doctor Javier Pulgar Vidal retorna al Perú y se reincorpora a la Universidad Nacional de San Marcos, luego viaja a la región centro oriental para proponer la creación de una moderna universidad, idea que tuvo acogida al visitar la ciudad de Huancayo por el señor Elias Tucumán Cahuana, presidente de las Comunidades Campesinas del Centro y logra fundar la “Universidad del Centro”, Alma Mater de las universidades Federico Villarreal (Lima), Universidad de Huacho (Huacho) y Hermilio Valdizán (Huánuco). También en 1,994 presidió la gestión y creación de la modrna “Universidad Alas Peruanas”.

      Javier Pulgar Vidal fue diputado del Congreso Nacional (1,945-1,948), como representante de la provincia de Pachitea, en las filas apristas. Desempeñó cargos como asesor científico del Instituto Nacional de Salud, Jefe del HONER (actual INRENA), embajador extraordinario y plenipotenciario del Perú en Colombia, trabajó como geógrafo analista en The Nacional Planning Associating, en Washinton DC. Y fue autor de numerosos libros, relacionados con la historia, geografía, salud y la educación.

      En diciembre de 1,984 recibió las Palmas Magisteriales en el grado de “AMAUTA”, asimismo recibió la Oden de San Carlos en el grado de “Gran Cruz” conferido por el Presidente de la República de Colombia y la gran orden del “Cóndor de Chavín”. Igualmente fue nombrado “Rector Honorario Vitalicio” de la Universidad Alas Peruanas.

     El doctor Javier Pulgar Vidal, en 1,946 se casó con Margarita Viver, doctora en Letras y Educación, con quien formó un hogar ejemplar.

      Javier Pulgar Vidal falleció en la ciudad de Lima, el 18 de mayo del año 2,003, pero su huella sigue más presente que nunca en todas las regiones del Perú, en las universidades y entre aquellos a los que inspiró con su talento y trabajo, porque fue un verdadero regalo de Dios para los huanuqueños y para miles de personas que recibieron sus sabias y magistrales lecciones.

 

Hermilio Valdizaán Medrano

·Padre de la Psiquiatría Peruana”

      Nació en la ciudad de Huánuco, el 20 de noviembre de 1,883. Sus estudios de medicina los realizó en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y en mérito a su brillante trayectoria estudiantil fue becado por el gobierno peruano a Europa (Italia y Alemania) para especializarse en Psiquiatría, entre los años 1,911 y1,914.

      En 1,915 sustenta y publica en Lima, su tesis doctoral “La Alienación Mental entre los Primitivos Peruanos”, también introduce en el Perú la Psiquiatría Infantil y crea el primer consultorio externo de enfermedades nerviosas y mentales en el Hospital Dos de Mayo. En 1,924 inicia y dicta la Cátedra de Enfermedades Mentales y del Sistema Nervioso, en la Facultad de Medicina de la Universidad de San Marcos.

      En 1,925, bajo la dirección del doctor Hermilio Valdizán entró en funcionamiento el Asilo Colonia de La Magdalena, conocido desde 1,930 como el Hospital Larco Herrera, en honor al filántropo don Víctor Larco Herrera, que apoyó económicamente en su construcción y equipamiento. En este centro hospitalario el doctor Valdizán residía y perpanecía vigilante del mínimo detalle, inclusive cerca de su hogar hizo instalar una biblioteca, en cuyo lugar los domingos participaban distinguidos profesionales de los “ágapes intelectuales”, donde trataban temas científicos y literarios, también leían poemas, revisaban libros y discutían asuntos de la época. Al término de estas reuniones los asistentes disfrutaban de los buffets que el generoso director invitaba y que él, sujeto a dieta, ni los probaba.

      Hermilio Valdizán Medrano conjuntamente con el gran Psiquiatra Honorio Delgado, examinaron el estado de ánimo de la “infancia anormal de la niñez en el Perú” y publicaron la revista de Psiquiatría y Disciplina Conexa, que estruvo en circulación hasta 1,925. También escribió numerosos artículos científicos de su especialidad y aportó sus conocimientos para la elaboración del Diccionario de Medina Peruana. Asimismo, fue gran estudioso del curanderismo y de la medicina natural del Perú.

      Hermilio Valdizán Medrano falleció en 1,927, cuando sólo tenía 34 años de edad y estaba en la plenitud de sus facultades intelectuales. Son muchos los méritos de este ilustre huanuqueño, considerado como el “Padre de la Psiquiatría Peruana” y cada 20 de noviembre se celebra el “Día de la Psiquiatría en el Perú”, en recordación del natalicio del gran Hermilio Valdizán Medrano.

 

Coronel Leoncio Prado Gutierrez

“Héroe de Huamachuco”

      Nació en la ciudad de Huánuco el 26 de agosto de 1,853. Hijo del general y héroe don Mariano Ignacio Prado Ochoa, ex presidente de la república por dos veces y vencedor de la Batalla del Dos de Mayo. Sus primeros estudios los realizó  en el “Colegio de la Virtud” (Hoy Leoncio Prado). Luego en Lima en el Colegio Nacional Nuestra Señora de Guadalupe, continuando en la Escuela Militar Naval, recibiéndose a la edad de once años de Guardamarina y por sus acciones distinguidas en el Combate de Aptao, el 7 de febrero de 1,866, es ascendido al grado de Alférez de Marina, cuando sólo tenía doce años de edad.

      En el año 1,873, se enrola en las filas de los patriotas cubanos que luchaban por la independencia de Cuba, donde participa en las más arriesgadas acciones. En 1,876, Leoncio Prado acompañado por diez patriotas capturaron al vapor “Montezumac” y al hacerlo Prado dijo: “Capitn Cacho en nombre de la Repbúlica de Cuba, lo hago a usted prisionero y seguidamente tomó posición del barco.

      Fueron muchas las acciones valerosas que Leoncio Prado llevó a cabo, como también lo fueron sus arengas y las proclamas que lanzó para levantar el espíritu nacional, en especial, durante la Guerra del Pacífico.

      El 15 de julio de 1,883, a las ocho de la mañana, en la ciudad de Huamachuco, donde el coronel Leoncio Prado cayó prisionero, el jefe de las tropas chilenas de apellido Gorostiaga, ordenó el inmediato fusilamiento del héroe. Leoncio Prado pidió lápiz y papel y escribió a su padre que estaba en Colombia: “Hoy debo ser fusilado por el delito de haber defendido a mi patria”; luego pidió una taza de café y en cuanto la termine dijo, al tercer toque de la taza con una cucharita, se procediese a dispararle y así se despidió de sus compatriotas, hermanos y colaboradores.

      Uno de los oficiales enemigos, testigo de la ejecución, en sus memorias manifestó: “Todavía siento la descarga que mató a Pradito, lo veo impasible, valiente, heroico y sereno”.

 

Daniel Alomía Robles

“El Cóndor Pasa”

       Famoso compositor musical autor dl “Cóndor Pasa”. Nació en la ciudad de Huánuco el 3 de Enero de 1,871 y falleció en Lima el 17 de Julio de 1,942.

      Su permanente inquietud lo impulsó a viajar desde temprana edad por todo el país, investigando y descubriendo las ocultas riquezas del antiguo Perú. También visitó varios países americanos y durante un largo período residió en New York, continuando en suelo patrio su solitaria y permanente labor creativa. La obra de Daniel Alomía Robles surgida de su talento espontáneo y de su auténtica identificación con las tradiciones musicales peruanas es la fuente para el fortalecimiento de la identidad nacional.   

      Se le señala como el primer estudioso de la música andina y acucioso conservador del patrimonio musical peruano. Constituyen frutos invalorables de su apasionado trabajo la rica colección musicológica cercana a seiscientas melodías y las de su propia producción estimada en más de doscientas obras, entre las que figuran la obra en tres actos “Illa Cori”, propuesta en 1,914 como parte de la ceremonia de inauguración del Canal de Panamá y cuyo primer acto influye en el “Himno al Sol” compuesto sobre un antiguo canto ritual que le fuera transmitido por un centenario cantor andino; los poemas sinfónicos “Amanecer Andino”, “Resurgimiento de los Andes” y la zarzuela dramática “El Cóndor Pasa” estrenada en el teatro Mazzi de Lima en 1,913, son evocaciones de amor al Perú con connotación mundial, como también lo es el poema musical “El Indio”, compuesto para quinteto de viento y piano. Entre las obras manuscritas están: “Madre Andina”,  “Soledad de la Virgen”, “Kashua”, “Despedida”  y otras.    

El Cóndor Pasa, es una obra teatral musical clasificada tradicionalmente como zarzuela, similar a la ópera del cual se extrajo la famosa melodía homonimia. La música fue compuesta por Daniel Alomía Robles y la letra por Julio de la Paz (seudónimo de Julio Boudin). En el Perú fue declaradoPatrimonio Cultural de la Nación”, en 1993. La obra: Transcurrió en el asentamiento minero “Yapac” de Cerro de Pasco y constituyó una obra de denuncia social.                                                         

 

Carlos Showing Ferrari

“El Patriarca de Huánuco”,

      Considerado como “El Médico de los Pobres”, nació en la ciudad de Huánuco el 30 de diciembre de 1,893; sus estudios primarios los realizó en el Centro Educativo “Hermili02vco Valdizán”, los secundarios en el Colegio “Guadalupe” en la ciudad de Lima, donde ocupó el primer lugar en el cuadro de méritos, haciéndose acreedor a la Medalla de Oro que le fue entregado por el Presidente de la República don Augusto B. Leguía.

      Como huanuqueño, amante de la naturaleza, primero estudió en la Facultad de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, para luego continuar en la Facultad de Medicina de San Fernando donde terminó sus estudios de médico en 1,922. Su infatigable y constante espíritu de superación lo llevó luego a Francia para continuar estudios de post-grado en la Universidad de La Soborna. A su retorno, se instaló en la ciudad de Huánuco, donde hizo de su profesión un apostolado al servicio de los más necesitados.

      Por su calidad política y conocedor de la realidad nacional, en 1,931 fue elegido representante de la Asamblea Constituyente, también fue Senador de la República en dos oportunidades.

 

Rosa Elvira Figueroa

      Fue una de las primeras cultoras del folklore nacional. Ella tuvo en su alma el inmenso orgullo de haber fundado y dirigido por muchos años la Escuela Folklórica del Perú, que fue la fuente para cultivar permanentemente las costumbres y tradiciones con un espíritu de servicio y responsabilidad social. Su identificación con la música folklórica se afirmó desde niña, cuando en la hacienda de la familia Figueroa donde vivía, presenciaba las grandes fiestas huanuqueñas, con las comparsas de Los Negritos, los huaynos, las cashuas y otras danzas y bailes.

      Rosa Elvira Figueroa durante catorce años traabajó en Radio Nacional del Perú, quince años como directora de la Escuela Folklórica, seis años como coordinadora del folklore en los centros educativos y un año en la Escuela Nacional del Aire. Recibió numerosas condecoraciones y trofeos, la mayoría de ellos internacionales, también recibió el premio “Circe” por su dedicación al folklore peruano y el Congreso de la República supo reconocer sus méritos otorgándole una pensión vitalicia.

      Varias instituciones que ella dirigió le asignaron un porcentaje de los ingresos económicos, de las actividades y presentaciones artísticas que realizaban. Rosa Elvira Figueroa demostrando su espíritu huanuqueñista decidió que a su muerte estos porcentajes sean derivados a favor del  asilo “Santa Sofía”, de la ciudad de Huánuco.

 

Augusto Cardich Loarte

“Padre de la Historia Peruana”

      Augusto Ricardo Cardich Loarte, nació el 23 de abril de 1,923 en la ciudad de la Unión, capital de la provincia de Dos de Mayo Huánuco). Se graduó de Ingeniero Agrónomo y de Arqueólogo en la Universidad de la Plata (Argentina). En el año 1,958, cuando realizaba excavaciones de hasta cinco estratos de habitación humana en las cuevas Antacallanca y Lauricocha, en los contornos de la laguna Lauricocha (Huánuco) halló restos fósiles humanos y de animales que arrojaron una antigüedad de 10,500 años A.C., motivo por el cual Augusto Cardich es considerado el descubridor del “Hombre de Lauricocha”, uno de los hombres más antiguos de América.

      Los implementos líticos que se encontraron en la zona de Lauricocha corresponden a puntas y raspadores de piedra; también cuernos de Hipocamelius utilizados como puñales y numerosos restos óseos. Además Cardich comprobó que los auquénidos como la llama, el guanaco y la vicuña fueron los alimentos primordiales de los habitantes huanuqueños.

     Actualmente, Augusto Cardich Loarte reside en Argentina, donde realiza importantes investigaciones.

 

José Varallanos

      Nació en Huánuco el 20 de mayo de 1,907, fue destacado escritor y poeta; abogado y doctor en Derecho Público, Presidente del Ateneo Peruano de Doctores en Derecho, en Lima. Publicó, entre otros: Bandoleros en el Perú, Categoría de la Angustia, La Fundación Española de la Ciudad de Huánuco, El Derecho Inca, El Derecho Indiano, Litigios, El Cholo del Perú y su Destino, Breve Historia Social del Perú y Historia de Huánuco (dos tomos), editada en Argentina), que constituye el mejor trabajo histórico escrito sobre Huánuco.

      El doctor José Varallanos siendo Senador de la República, el 14 de agosto de 1,956 pronunció un magistral e histórico discurso, en el que disertó sobre la historia de la ciudad de Huánuco, que por la importancia de lo tratado, a propuesta del Presidente del Senado doctor José Galvez, los miembros de la Cámara Alta, puestos de pie, rindieron homenaje a Huánuco en su 417 aniversario.

 

Esteban Pavletich Trujillo

      Nació en la ciudad de Huánuco el 13 de mayo del año 1,906; excelente orador, periodista, escritor y hombre de ideas revolucionarias. En 1,925 fue desterrado a Centroamérica, donde por cinco años realizó campañas americanistas. Intervino en el movimiento Inquilinario de Panamá y contra la United Frut, en Guatemala, asimismo luchó contra el imperialismo Norteamericano en Méjico y fue secretario del general Augusto Sandino en la República de Nicaragua.

      En 1,930  retornó al país, pero en 1,931 fue nuevamente detenido e internado en el penal El Frontón, luego desterrado a Chile y en 1,933 al regresar al Perú funda el semanario “Democracia” y la revista “Peruanidades” y en Huánuco edita el semanario “Hércules”.

      Fue secretario personal del presidente Manuel Prado Ugarteche (1.940-1,945) y Director del Diario  Oficial “El Peruano” (1,956-1,959). Escribió numerosas obras literarias, entre ellas: Seis Poemas de la Revolución, Leoncio Prado, una vida al servicio de la libertad; Revolución de Kotosh, Bolivar periodista, Zapata, precursor del agrarismo americano; Un Gabriel Aguilar, Autopsia de Huánuco, El Mensaje de Méjico, Tres Relatos; No se suicidan los muertos, La Danza de los Negritos y Extraño caso de amor, que ganó el premio nacional de Novela en 1,959.

 

Anibal Maurtua Caballero

“Protector de la Raza Indígena”

      Nació en la ciudad de Huánuco. Fue distinguido jurisconsulto, escritor, político, diplomático defensor de la Patria. Cuando aún era estudiante de secundaria en el Colegio Minería, en setiembre de 1,891, fundó y ditrigió “El Minero” colaborando desde entonces con “La Razón” de Trujillo, también con “La Integridad” y con el Boletín de ls Sociedad Geográfica de Lima; asimismo, con “El Nacional” y “La Opinión Pública”. En 1,897 cuando cursaba estudios universitarios, el Diario “El Comercio” publicó sus ensayos geográficos, históricos e internacionales. Igualmente el mismo año publicó en el Boletín de la Sociedad Geográfica el trabajo titulado: “Monografía Histórico-Geográfico de la Provincia de Huánuco. En 1,904 fundó la prestigiosa “Revista Panamericana”, publicación de diplomacia, industria y finanzas.

      Luego de ejercer su profesión unos años en Chile, en 1,905 es requerido por el gobierno peruano para actuar como agente y abogado del Perú ente el Tribunal Arbitral de Reclamaciones Peruano-Brasileño. El presidente Pardo le dirigió la misiva siguiente: Señor Anibal Maurtua…”ha salvado usted la soberanía de nuestra Patria sobre los territorios del Acre, Alto Yurúa y el Alto Purús. Guarde usted esta carta para que sus hijos sepan más tarde que su padre ha sido en esta oportunidad el Diplomático más inteligente y patriótico del Perú”.

      Como Diputado Constituyente (1,919) y Diputado Nacional hasta 1,924, propuso numerosas leyes como: El Matrimonio Civil y Divorcio, Nacionalización del Petróleo y Total Protección a las Industrias Nacionales. Logró que se incluyera en la Constitución de 1,919 los artículos 41 y 58 por los que asumía el Estado la responsabilidad de proteger a la raza indígena, el reconocimiento legal de las comunidades y a la imprescripbilidad de sus tierras, por lo que se le proclamó “Protector de la Raza Indígena”.

      Para Huánuco consiguió la creación de las provincias del Pachitea y la de Leoncio Prado y el Distrito Judicial. También evitó que se anexara a la actual Región Ucayali el valle del Pachitea y las Pampas del Sacramento.

      Anibal Maurtua dijo: “No he necesitado ser parlamentario ni funcionario para servir a mi Patria”.

 

Mariano Dámaso Beraún

(1,811 – 1,894)

 

      Fue sabio matemático, autor de las teorías: “Trisección del Angulo”, “La Teoría de los Mares”, “La Constelación Químico-Fisica del Sol y las Nebulosas”, y la obra “El Ateo y el Universo”.

 

Juan Durand Fernández Maldonado

(1,874 – 1,930)

      Nació en la capital del departamento de Huánuco. Fue geógrafo, empresario, escritor y político. Dos veces diputado por la provincia de Dos de Mayo; propulsor de los ferrocarriles de Lima a Yurimaguas a orillas del Huallaga, en el que no sólo expuso sus ventajas, sino su desarrollo, construcción y financiamiento. También fue autor del proyectado Ferrocarril de Huacho hasta el bajo Ucayali-Pucallpa. En 1,909 ublicó su estudio titulado “Noticias sobre los Gamonales de Región Monzón”, que fue muy importante en la época de la explotación del caucho.

      A partir de 1,903 fue elegido cuatro veces alcalde de Huánuco, como tal garantizó los servicios municipales de la ciudad de Huánuco y de sus distritos; estableció el Registro Civil, las escuelas municipales y formó la Biblioteca Municipal. Cuando terminó su gestión donó al Municipio de Ambo las valiosas haciendas: Pomape, Quipa-Tupe y Acobambilla.

      Publicó en Antofagasta su novela documental, titulada “Leyendas Incaicas”, donde relata en forma amena una historia de amor, que realmente sucedió en el incario y cuyo argumento lo tomó de un proceso judicial iniciado en 1,541, en la ciudad de Huánuco. En cautivante relato desarrolla el argumento amoroso y al mismo tiempo describe la vida en el Imperio Incaico, en cuanto a su organización social, a los amautas, a sus fiestas y costumbres; a su arquitectura y al desarrollo agrícola.

 

Agustín Tello

      Fue un hombre valioso para el Perú, pionero de la moderna minería en Cerro de Pasco y verdadero ejemplo de empresario. Nació en la ciudad de Huánuco en 1,816. Con esfuerzo y talento ganó una inmensa fortuna, parte de la cual puso a servicio de la Patria en momentos de infortunio bélico. Durante su vida hizo culto del trabajo y ayudóٕ a peruanos y extranjeros que deseaban trabajar en el sector minero.

 

Otros distinguidos huanuqueños

      Es importante recordar la trayectoria de otros huanuqueños, que dedicaron sus vidas al servicio del Perú, en especial a Huánuco, estando entre ellos: Mariano Ignacio Prado Ochoa (héroe nacional), Augusto Durand (caudillo nacional), Fausto Figueroa (filántropo), Fortunato Carranza Sánchez (biólogo-Primer “Amauta del Perú”, conjuntamente con Racson Miro Quesada), Ricardo Flores (pintor), Justiniano López Cornejo (magistrado), David Sobrerilla (jurista), Adalberto Varallanos (poeta y escritor), José Pavletich Blengieri (poeta), Pedro A. Cardich (escritor), Juan Ponce Vidal y Antonio Vidal (escritores), Teresa Gonsales Ruíz (poetisa), Andrés Fernández Garrido (periodista y escritor), Ernesto Ruíz Rolando (médico), Manuel Ruíz Rolando (jurisconsulto), Miguel de la Mata (político), Víctor E. Vivar y Fernándo Trujillo (educadores), Luis Benjamín Cisneros (orador), Enrique L. Vega (compositor), Edgardo Merino Ruíz (pedagogo), Antenor Ríos (periodista), Ezequiel Ayllón y muchos personajes más.

      Actualmente destacan: Virgilio López Calderón (“El Cronista de Huánuco”), también los escritores: Andrés Cloud, Samuel Cardich, Mario Malpartida Besada, Jorge Espinoza Egoavil, Víctor Domínguez Condeso, Carmen Guevara de Urdanuvia, Edgardo Ramos Huamán, Raúl Vergara Rubín, Veder Retis Bedoya, Jorge Mamuche Adrianzen, Emiliano Flores Trujillo; Romer Santamaría Hidalgo (geógrafo), Julian Jaramillo (economista), Graciela Briceño Ingunza (poetisa), Hernán Cavalié Cabrera (poeta); Carlos Loyola Chávez, Salustio Maldonado y Eduardo Palacios (educadores), Irma Carrasco Rojas (artista plástico), Elvira Olivas (folklorista), Milagros Briceño (diseñadora de Arte Tribal), Gleceria Soto Salgado (artesana bordadora), Gumersindo Atencia (músico), Sergio D Ambrosio (cantante). Líderes nacionales: Luisa María Cuculiza Torre y Judith de la Mata, entre otras personas que prestigian a la Región Huánuco.  

 

 

        UBICACIÓN GEOGRAFICA DE LA REGION HUANUCO

 

      La Región Huánuco, está situada en la parte centro oriental del Perú, con una extensión de 35,315 km2, de los cuales la sierra abarca el 39% del territorio y el 61% la selva; limita con las regiones de: Lima, Cerro de Pasco, Ucayali, San Martín, La Libertad y Ancash. Cuenta con una población superior a los 800,000 habitantes, repartidos en once provincias: Huánuco, que es la capital, Ambo, Pachitea, Puerto Inca, Leoncio Prado, Huamalíes, Marañón, Huacaybamba, Dos de Mayo, Lauricocha, dedicados, principalmente a la: agricultura, ganadería, minería, industria, turismo y comercio.

      Por la, geográfica, orografía, flora, fauna y recursos naturales la región posee gran cantidad de recursos aprovechables con fines turísticos y científico-culturales, que la sierra y selva encierran en sus entrañas. Así como también lugares inhóspitos y misteriosos que están a la espera de ser descubiertos y explorados.

      El panorama se amplía si se consideran las especies de flora y fauna presentes en la región. Cerca de cincuenta mil variedades de plantas, distribuidas en el territorio regional, unas de importancia alimenticia, medicinal e industrial, otras, proveedoras de resinas y finalmente las aún no estudiadas o integradas en comunidades vegetales de la sierra y de la selva. Además, la región cuenta con gran cantidad de mamíferos; numerosas especies de aves, reptiles, peces e invertebrados, siendo cerca de la quinta parte de estas especies de fauna endémica.

      La zona andina de Huánuco cuenta con lagunas y espejos de agua situadas sobre los 3,500 metros de altitud, que poseen una densa concentración de aves acuáticas que viven en medio de pastos inundados entre juncos, totorales y queñuales. Estas lagunas y espejos constituyen un ambiente muy frágil debido a su poca profundidad, con plantas típicas altoandinas, algunas de porte bajo y tallos reducidos, otras presentan una especie de protuberancias tan desarrolladas de forma semi-esféricas, con tallos y hojas muy compactas, que son el resultado de las bajas temperaturas por las noches y relativamente altas en el día, además intervienen otros factores como la altura, el clima y la presión atmosférica; en estos lugares anidan las aves en las temporadas de reproducción: agosto-setiembre y enero-febrero. Las tierras que rodean a las lagunas tienen elevaciones escarpadas, pero también hay terrenos planos aprovechados para la crianza de ganado doméstico.

 

Regiones Naturales

      Los principales pisos ecológicos o regiones naturales de Huánuco, de acuerdo a la clasificación del doctor Javier Pulgar Vidal, desde el punto de vista geográfico son:

 

Yunga o Chaupiyuanga, situada en la vertiente oriental de los Andes, entre los 1,800 y 2,400 metros de altitud. Donde en las zonas abastecidas con agua produce en abundancia toda clase frutales, hortalizas, sementeras y pastizales, mientras que en los lugares desérticos sólo crece el cactus, la sábila, la cabuya, la puya de Raimondi y otras plantas aéreas.

Quechua o Templada, entre los 2,400 y 3,500 m.s.n.m., en las vertientes orientales de los Andes. Es zona ideal para el cultivo intensivo del trigo, cebada, centeno; apas, ollucos, camotes y otros tubérculos.

 Suni o Jalca, región  muy fría, situada entre los 3,500 y 4,000 metros de altitud, con un cinturón estrecho de bosques formado por uno de los árboles andinos más interesantes, que llegan a la mayor altitud en los Andes, conocido como Rosacee Polylepis, se entremezcla con arbustos denominados Jalca. También hay los llamados cactus de columnas.

 Puna o Altiplano, muy fría, en los declives orientales de los Andes, entre los 4,000 y 4,800 m.s.n.m.; las formaciones vegetales más comunes en las punas son el ichu de color amarillo/marrón y las gramíneas de color verde (en invierno), con las que se construyen los espectaculares “queswachakas” o puentes de paja.  La puna es el límite superior de la agricultura, que coincide con el límite inferior de las heladas. Al pie de las montañas y al borde de los caminos se extienden bosques con cuatro distintas especies de queñuales, que son árboles que crecen a mayor altitud en el mundo, a más de 4,500 m.s.n.m. con un aspecto extraño y bello que evoca los cuentos de hadas y hasta los relatos de las brujas. Estos queñuales forman un ecosistema muy importante en la Cordillera de los Andes. Dependen del agua proveniente de los glaciares y sirven de habitat y refugio a varias especies de aves endémicas y mamíferos como el picaflor gigante y la taruca o venado andino. Además, en los alrededores de la Cordillera del Huayhuash hay un gran número de especies como: orquídeas (hasta ocho especies), helechos y pequeños bosques de alisos, situados al pie de las quebradas.

Janca, a partir de los 4,900 metros de altitud hasta los picos más altos. Corresponde a la cordillera nevada, con sus picos siempre cubiertas de nieve que abastecen de aguas al Amazonas, que es el río más caudaloso del mundo, que desemboca en el océano Atlántico. Esta extensa área andina presenta vistas de interés turístico como la ya mencionada Cordillera del Huaylash, que propicia la practica del andinismo y los deportes  de aventura en las alturas.

      Tanto la Puna como la Janca tienen los paisajes más conmovedores, con valles profusamente verdes, enormes montañas y dramáticas cumbres nevadas. En las laderas hay casas de adobe con techos de ichu, que también sirve para alimentan a las ovejas, vacas, cabras y acémilas; caminos de increíbles superficies y curvas que suben y bajan entre los tres mil y los cinco mil metros de altura.

Selva Alta o Rupa Rupa, de acuerdo a la clasificación Holdrige se encuentra en las formaciones: bosque húmedo sub-tropical (bh-St), bosque muy húmedo sub-tropical (bmh-St), bosque seco tropical (bs-T) y bosque muy húmedo Montano Bajo (bmh-MB). Con lugares eminentemente ricos, valiosos y posiblemente la zona más interesante de Huánuco, lo constituye las zonas de selva, que además sus bosques ayudan a conservar la cuenca de la Hoya Amazónica y también regulan el caudal de los ríos protegiendo las áreas de la destrucción provocados por huaycos e inundaciones, que generalmente sucede con la crecida de los ríos Huallaga, Marañón y Pachitea.

      La Selva Alta, situada en la zona oriental de los Andes, se eleva desde los 600 hasta los 1,000 metros sobre el nivel del mar y sube por los valles y las faldas de las cadenas andinas, tanto oriental como central y la ceja de selva o Carpish, que va desde los 1,000 hasta los 3,800 metros de altitud, en el lado este de los Andes,  cuyos bosques cubiertos de neblina contienen musgos y epifetos; la ceja de selva tiene el 31% de suelos con pendientes demasiadas escarpadas para una utilización racional; sin embargo, hay un buen porcentaje de suelos con moderada fertilidad y topografía favorable para la explotación agrícola, libres del peligro de formaciones de capas de fierro endurecido.

Selva Baja u Omagua, en Huánuco está ubicada en el oriente, más allá del Ande. Se eleva desde la parte baja del Boquerón del Padre Abad y también en la provincia de Puerto Inca entre los distritos de Yuyapichis y Tournavista, estando la localidad de Honoria a sólo 167 metros sobre el nivel del mar.

 

Ubicación Geográfica

      Geográficamente, la región Huánuco se encuentra ubicada en el Nudo Central de la Cordillera de los Andes, entre los meridianos 75·30:79” longitud oeste y entre los Paralelos 8·30. Y 10·.20 longitud sur del meridiano de Greenwich. En Huánuco nacen los ríos Huallaga, Marañón y Pachitea, que son afluentes del Amazonas.

      El río Huallaga, es el principal afluente del Bajo Marañón, que nace en los nevados de Raura Janca, tiene una extensión de 732 millas de largo; desde sus orígenes toma diversos nombres hasta que entra al profundo Cañón de Chaupihuaranga y toma su nombre. Al pasar por Huertas se llama río Huertas, después río Huacar y Macho en Ambo, donde recibe por la margen derecha al río Huariaca. A partir de Ambo unos lo llaman Pillco y otros Huallaga, pero cuando recibe las aguas del río Panao, cerca de Rancho, toma el nombre definitivo de Huallaga. Los afluentes principales del Huallaga son los ríos: Rondos, Tingo o Higueras, Quera, Acomayo, Panao, Santo Domingo, Chinchao, Cayumba, Monzón, Santa María y Tulumayo, que entre las regiones de  Huánuco y San Martín forma un extenso valle de Selva Alta de gran desarrollo agrícola.

      El doctor Javier Pulgar Vidal propuso la construcción de un túnel por Pillao para que las aguas del río Panao incrementen en las alturas a las del río Huallaga, con la finalidad de abastecer de grandes volúmenes de agua a la Central Hidroeléctrica Huallaga 90, sin necesidad de recurrir a represas, que en algún momento podrían inundar a Tingo María.

El río Pachitea, con una extensión de 11,236 kilómetros, nace al este del Nudo de Pasco, en los deshielos de la Cordillera de Huachón, con el nombre de Huancabamba. Luego al este de Huánuco toma el nombre de río Pozuzo y después se forma el Pachitea, con la confluencia de los ríos Palcazú y Pichis, que discurre por las vastas sabanas del Gran Pajonal y del río Palcazu, siendo sus afluentes el Patarcocha, Niñococha, Cabalococha, Tinticocha y otros. Las principales actividades productivas de la cuenca del Pachitea son la agricultura, maderera o forestal y ganadera.

      El río Marañón, nace al noroeste del Nudo de Pasco, en la Cordillera de Huayhuash, a más de 5,800 metros de altitud; en sus orígenes recibe los desagües de las lagunas Niñococha, Santa Ana y Lauricocha, en Huánuco, además de los deshielos del Nevado Matador. Los afluentes del río Marañón son: Tambo, Chavinillo, Chupán, Quivilla, Jacas, Tantamayo, Chuquibamba, Vizcarra y otros más. La agricultura andina, la ganadería, la minería y el turismo son las actividades que más destacan en la provincia de Marañón.

 

Principales Lagunas en la Región Huánuco

      En la región andina de Huánuco existen numerosas lagunas y espejos de agua, que al mirarlas de lejos dan la impresión de inmensas capas de plata, algunas con extensiones superiores a las 50,000 hectáreas, que deberían ser consideradas “Reservas Nacionales” a fin de conservar sus bellezas escénicas y utilizar racionalmente los recursos de fauna y flora; las lagunas están  rodeadas de colinas y cerros con pendientes de hasta 45%; las orillas, mayormente, corresponden a rocas sedimentadas del cuaternario formadas por depósitos fluvioglaciares que rellenan las depresiones y hondonadas con conglomerados y arcillas. Otras están conformadas por elementos naturales, depositadas durante el Triásico Superior y Jurásico Inferior y también por rocas calizas sedimentadas en los inicios del mesozoico.

      Las bellas lagunas de Huánuco son: Mancapozo, en Huánuco. Pichgacocha, en Ambo. Carhuacocha, Gochacalla, Susucocha, carpa, en Huamalíes. Huascacocha, Torocancha, Chinchaycocha, Yurarcocha y Huascacocha, en Huacaybamba. Lauricocha, Siula (6,536msnm), Sarapo (6,143msnm), Randoy (5,883msnm), en la provincia de Lauricocha. En la provincia de Pachitea están: Bado, Chaquispozo, Huascacocha, Ishcaypozo, Llamacorral, Matacocha, Pogocha, Queropozo, Yanacocha, Gochacalla, Nauñán, Patucuy, Apallacuy, Llupirumi, Chucaropozo, Pozopata, Siete Colores, Uyshapozo, Yanapizo, Pachacamilla, Joripaila, Pallapozo y Verdepozo.

      Se piensa que estas lagunas y espejos de agua se formaron cuando al concluir el levantamiento andino se produjo un ligero y progresivo hundimiento del techo de la bóveda, originando la depresión del terreno. La cantidad de sílice en muchas de estas  lagunas se explica por la cantidad de algas, especialmente del cushuro, que tiene un alto contenido de este elemento. La presencia de una vegetación aún no influenciada por la contaminación explica las razonables cantidades de calcio, magnesio, sodio, potasio y otros, directamente ligados con la fisiología de las plantas acuáticas sumergidas y flotantes.

 

Topografía Serrana

      La topografía andina de la Región Huánuco es muy accidentada, tiene montañas, quebradas profundas, cerros de gran altura, tierras en pendientes, pocas planicies o valles, con gran diversidad de condiciones económicas en espacios muy reducidos que no favorecen el desarrollo de la actividad agrícola ni ganadera, también porque los suelos son pobres y generalmente propensos a la erosión; en las vertientes escasea el agua y en general la dureza del clima de las montañas, con muchos días fríos que aumentan con la altura, caracterizada por las heladas nocturnas y marcadas diferencias entre el día y la noche. Superada gracias a la milenaria organización social andina que integró aquellos espacios y adaptó una enorme cantidad de cultivos, además creó diversas formas de aprovechamiento agropecuario aplicadas de acuerdo a las condiciones de la naturaleza.

      En las provincias del Dos de Mayo, Huamalíes, Marañón, Huacaybamba y Lauricocha se ubican varios nevados, entre ellos: el Huayhuash, el Raura, el Yanashallash y el Ishpac, con más de 6,000 m.s.n.m.. También están las cumbres con nieve perpetua de los nevados del Yarupajá a 6,634 m.s.n.m., del Ranac a 6,040 metros de altitud, del Saropo a 6,143 m.s.n.m y otros picos más.

      La Cordillera del Huayhuah es una cadena montañosa ubicada a cincuenta kilómetros al sur de la Cordillera Blanca, en los límites regionales de Ancash, Huánuco y Lima. Tiene una longitud de trescientos kilómetros de norte a sur, posee una gran biodiversidad, variados ecosistemas y comunidades que habitan en las alturas. Sus nevados superan los 6,000 metros de altitud. Destacan el Yerupajá, que es la segunda montaña más alta del Perú, después del Huascarán. Además, el recorrido a pie (Trekking) de 165 kilómetros entre Huánuco y Ancash  es uno de los más bellos del mundo.

      Cabe destacar que existe gran armonía entre las comunidades que habitan la zona y las instituciones encargadas de la conservación de los ecosistemas y los gobiernos locales.

      En las provincias de Ambo, Pachitea, Leoncio Prado y Puerto Inca, están las cordilleras de Sacshahuanca, Huachón o Cordillera Azul y el Nudo de Tambo de Vaca que penetra a la Selva. También existen varias quebradas muy profundas siendo una de ellas: “El Cañón del Huallaga” y las estrechas profundidades conocidas como: Cañón de Muña, de Corna y de Cornilla, que se encuentran embotellados en la zona de cambio entre la Selva Alta y la Yunga Fluvial Húmeda cubierta por bosques en la parte baja de ceja de selva. Por este lugar se ubica la proyectada “Central Hidroeléctrica Huallaga 90”, en la cual sólo se emplearían las aguas corrientes, sin represa alguna, evitándose todo peligro de inundación a Tingo María y asegurando una producción estable de energía, referidas al potencial de las aguas del río Huallaga, después de haberse acrecentado con las del río Panao.

 

Topografía de Ceja de Selva y Selva Alta

      En su relieve tiene, básicamente, tres unidades fisiográficas: terraza aluvial, colinas (baja, media y alta) y sistemas montañosos. La terraza aluvial está conformada por áreas planas, relativamente suaves con pendientes del 20% ligeramente onduladas, suelos bastante profundos con buen drenaje interno y de mucho valor agronómico y por lo tanto contienen las mejores tierras para el desarrollo de las actividades agropecuarias permanentes como: café, cacao y frutales. Las colinas presentan declives hasta un 45%, con tierras erosionables y medianamente profundas, aptas para cultivar coca, maíz amarillo, frijoles y frutales de poca altura. El sistema montañoso comprende suelos poco profundos, con mucho drenaje interno y neblinas persistentes como se presentan en las zonas de Carpish y la Divisoria, que son sitios ideales para desarrollar “jardines de orquídeas y plantas ornamentales” y también bosques para obtener leña doméstica y madera artesanal. Asimismo, son tierras ideales para el cultivo de barbasco o cube. Además, son lugares que se prestan para la práctica del “turismo de aventura”    

 

Ciudades Importantes   

      La ciudad capital de Huánuco se encuentra en el extenso valle del Huallaga o del Pillco Mozo, a una altitud promedio de 1,912 metros sobre el nivel del mar, con un clima cálido único en el mundo con 20-22 grados durante los doce meses del año. Las provincias de Ambo y Huánuco abarcan los pisos ecológicas desde la yunga fluvial (1,800msnm), hasta el nivel de la puna o jalca (4,500 m.s.n.m.), que incluye a los pueblos de Rancho, Acomayo, Churubamba, Santa María del Valle, Cayrán, San Rafael, Ambo, Tomayquichua, Pomachuco, Huacar, Huancapallac, Chaulán, Cascay, San Pedro de Cani, Quera, Llacón, Malconga, Paucar, Tambogán, Ñausa, Chaulán (4,400 m.s.n.m) y otras ciudades..

      En el resto de las provincias de Huánuco se encuentran numerosas ciudades y pueblos situados en diversos niveles ecológicos como Leoncio Prado, en la Selva Alta, que comprende a los pueblos del Boquerón, Previsto, Tulumayo, Puerto Nuevo, Las Palmas, Cayumba, Chinchavito, Chinchao, Carpish y Tingo Marsa, la capital de la provincia de Leonco Prado, a 652 m.s.n.m.. La provincia de Puerto Inca, en la frontera con Ucayali, situada en la zona tropical Omagua desde 167 m.s.n.m., en Honoria, hasta 455 metros de altitud. La provincia del Pachitea, con varios pisos ecológicos que van desde la Selva Alta (500 m.s.n.m.) pasando por el nivel  quechua hasta la puna o suni a más de 4,500 metros de altitud, con los pueblos tropicales del Mayro, Pillao y el Codo del Pozuzo y en la parte andina están: Molinos, Panao (la capital) y Chaglla (3,200 m.s.n.m.). En las provincias occidentales de la Región Huánuco: Dos de Mayo, Lauricocha, Huacaybamba, Marañón y Huamalíes comprendidos desde la región Yunga (Monzón) hasta la  jalca o puna sobre los 4,500 metros de altura, se encuentran numerosas ciudades, tales como: La Unión, Huacrachuco, Hucaybamba, Llata, Baños, Rondos, Jesús, Chupán, Marías, Jacas, Choras, Pachas. Shillapata, Aguamiro, Obas, Cahuac, Chavinillo, Puños, Miraflores, Singa, Chavín de Pariarca, Tantamayo, Jircán, Yarumayo, Rindobamba Yacos y otros.

 

Climatología

      El clima en la zona altoandina de Huánuco se caracteriza por sus bajas temperaturas y escasas precipitaciones, de mayo a setiembre, siendo éstas intensas de octubre a abril, llamándosele época “lluviosa” a esta parte del año y “seca” al resto. Mejora o aumenta la temperatura conforme baja la altitud, así en la ciudad de Huánuco a a 1,920 m.s.n.m., en la región Yunga, la temperatura promedio es de 21ª durante todo el año y en la Selva Alta o Rupa Rupa puede llegar a más de 33ª. En las acentuadas gradientes de las quebradas andinas, frecuentemente, se producen fuertes vientos que se concentran en las partes más angostas, donde llegan con mayor intensidad durante los meses de agosto y setiembre, usualmente siguen la dirección de la orientación de las quebradas por las noches y las mañanas; pero opuestas por las tardes. En la Selva Alta los aires son suaves, pero cuando se producen tormentas con fuertes lluvias los vientos huracanados y los huaycos arrasan y destrozan con todo lo que encuentran a su paso.

Comunicaciónes. La población andina de Huánuco no ve a las altas punas como un obstáculo para la comunicación y el transporte, puesto que desde la época preincaica los huanuqueños han mantenido vínculos importantes con los costeños y con los nativos de la Selva Alta. En el período colonial y hasta principios del siglo XX hubo un intenso “arriaje” en toda la Región Centro Oriental del Perú, cuyas recuas de mulas fueron un factor importante para el desarrollo regional. Actualmente la mayoría de los pueblos están conectados por carreteras, pero es necesario continuar construyendo vías para integrar a los poblados y a pequeños centros de producción agrícola y ganadera con las ciudades y los mercados de consumo. Una de las alternativas para la construcción de caminos es la “acción cívica”, con el apoyo efectivo del gobierno y los integrantes de las comunidades campesinas, modalidad con la cual se construyeron muchas vías, estando entre ellas:

·                              Queropata-Chuquibamba-Punchao-Singa (trocha carrozable).

·                              Cayumba-Pampamarca-Santa Rita Alta (desde el inicio del puente Guadalupe, por la parte superior del río Huallaga, con una gradiente de 7%, en terreno rocoso de poca magnitud)

·                              Pachachupán-Pillao-Santa Isabel, con un puente a 600 metros de Pachachupán.      

·                              Y numerosas carreteras más.

       La actual red vial de la Región Huánuco, está conformada por carreteras principales de primara clase (asfaltadas) como la “Carretera Central” y rutas troncares afirmadas hacia provincias, distritos y poblados huanuqueños. Igualmente las vías terrestres cuentan con modernas y cómodas unidades de transporte, que cumplen sus itinerarios con regularidad.

      En cuanto al transporte aéreo, la región cuenta con dos terminales aéreos, situados en la ciudad de Huánuco y Tingo María, que soportan aviones de mediano fuselaje y avionetas.

 

Nombres típicos de lugares huanuqueños

      En muchos de los pueblos de Huánuco sus nombres están ligados con lo que en el lugar abunda o pueda significar con relación a la ancestral tradición cultural, estando entre otros:

Acomayo, vamos al río.

Afilanga. Roca ubicada a 4,000 m.s.n.m., cerca de la laguna Chinchaycocha en la provincia de Marañón, donde los de la tribu de los Cholones afilaban sus flechas.

Auquingota, mirador.

Cachimachay, cueva de sal.

Cahuac, aún vive

Carpish, neblina intensa.

Cascay, masca tú.

Cayumba o Cayunga, ésta es la selva.

Colquijirca, cerro de plata.

Kichki, estrecho.

Chinchao, tumor producido por un golpe.

Chupán, su cola.

Churubamba, látigo falso.

Fierrorumi, roca de fierro.

Gargashpuquio, agua colorada.

Gorypata, lomo de oro.

Habascucho, lugar productor de habas.

Huacora, aquí hay oro.

Huacalli, ahí esta la vaca.

Huacrachuco, sombrero roto.

Huancapallac, piedra mármol. Material que frecuentemente se encuentra en las rocas de los cerros aledaños a Huancapallac.

Huarguesh, pelo enredado o abultado.

Higueras, bosque de higos.

Humaly, lleva en la cabeza.

Jacas, cuyes.

Jircán, los del cerro.

Añasgora, planta parecida al gras.

Kishiyog, lugar donde produce Kisillo. Fruto alimenticio y medicinal parecido a la caygua; se                come en ensaladas, sopas y guisos.

Lanjas, piedras planas.

Luychopampa, valle del venado.

Llaglla, cultiva.

Llaconiyoc, lugar donde produce yacón.

Malconga, dará el mal.

Mayro, donde.

Minaspampa, meseta polimetálica.

Mitotambo, casa de barro para alojamiento.

Ñausa, ojo grande.

Ñawinpuquio, tinte rojo.

Pachachupán, ombligo (a la altura de la barriga).

Pachas, tierra blanca.

Paqchaq, (donde los valientes van solos). Nombre de una catarata muy profunda, por donde discurre un riachuelo que abastece de agua a los agricultores; a este lugar sólo van en grupos a soltar el agua de la bocatoma, porque es un sitio de aspecto fantasmal, con inmensas rocas y arbustos de diversas formas. Los campesinos creen que si van solos se les puede aparecer un “duende” del tamaño de un bebé recién nacido, con la cabeza en forma de gato, que al cargarlo dice: “mira mi diente” y desaparece.

Pillao, quien será.

Pumachuco, gorro de puma.

Punchao, un golpe y me voy.

Puños, duerme.

Rumaragra, tierra colorada (ocre rojo)-

Rumi Shongo, corazón de piedra. Lugar donde hay una inmensa roca, situada cerca de Punchao, junto a un puente inca constrído con palos de maguey, chaclados o entrelazados con carrizos y cubierto con barro (arcilla).

Singa, nariz.

Shillapata, lomo de silla.

Tambogán, tú eres tumbo.

Taurijirca, terreno especial para sembrar chocos.

Tinco o Tingo, encuentro. La ciudad de Tingo María hace referencia a la unión de dos ríos (Monzón y Huallaga), que se unen a la altura del puente Corpac.

Tulumayo, río hueso.

Utku-uysha, lana de ovejas.

Wallmish-huero, mujercita. Sitio donde abunda una planta coposa llamada Wallmish.

Waroguia, puente de un solo palo. La planta “waroguia” es parecida al de la caña de azúcar y se utiliza como pasto para alimentar conejos y cuyes.

Yacus, aguas.

Yacupishgo, ave de agua. Nombre de la quebrada que une a los pueblos de Punchao con Huarguesh.

Yanacucho, tierra negra (ocre negro).

Yarumayo, río sale.

Yoracrumi, mármol blanco (keka),

Ñaulinpuquio (puquial con aderezo). Es un lugar con varios puquiales o cochas pantanosas con aguas muy grasosas de color rojo, parecido al condimento del ají colorado y al del achiote. Este condimento natural tipo greda, llamado “ñawin”, es utilizado en Punchao Chico para aderezar el famoso “locro de gallina”, que es el delicioso plato típico de Huánuco.

 

         

REGIONALIZACION - DESCENTRALIZACION

 

      El territorio del Perú desde la conquista hasta el año 1,960 del siglo pasado se le consideró dividido en tres regiones naturales: Costa, Sierra y Selva o Montaña, situando a Huánuco en la Sierra y en la Selva. En la Sierra presenta complicada orografía con mesetas, llanuras y cumbres nevadas y en la Selva frondosos bosques y tupida vegetación.

      Fueron varios los estudiosos que determinaron que las regiones del Perú deberían basarse, principalmente en el clima, las aguas, los suelos, la flora, la fauna y la ubicación geográfica. El ilustre geógrafo Javier Pulgar Vidal en el año 1,941 fue el primero que presentó un trabajo científico determinando las regiones naturales del Perú, con un criterio administrativo más integral, cuyo enfoque fundamentó en su proyecto “Regionalización Transversal del Perú”, basado en la tradición, la geografía, la toponimia, el clima, la flora, la fauna, los cultivos límites, el hombre y el paisaje, para lo cual dividió el territorio peruano en Ocho Regiones Naturales”:

      1.- Chala o Costa, hasta los 700 m.s.n.m.

      2.- Yunga, en el declive occidental (500 a 2,300 m.s.n.m.) y

                  En el declive oriental  (1,000 a 2,300 m.s.n.m.)

3.- Quechua, en los declives occidentales y orientales, entre los 2,300 y 

                       3,500 m.s.n.m.

4.- Suni o Jalca,  entre los 3,500 y 4,000 m.s.n.m.

5.- Puna, entre 4,000 y 4,800 m.s.n.m.

6.- Janca, encima de los 4,800 m.s.n.m.

7.- Rupa Rupa o Selva Alta, entre los 400 y 1,000 m.s.n.m., en el declive oriental.

8.- Omagua o Selva Alta, debajo de los 400 m.s.n.m., en el declive antes mencionado.

                                          

Síntesis Sobre Regionalización Transversal

El sabio huanuqueño, doctor Javier Pulgar Vidal, en su artículo titulado “Síntesis Sobre Regionalización Transverdsal” escrito en setiembre de 1,979, cuando era prominente miembro de importantes instituciones públicas y privadas, entre ellas de la Directiva del “Club Huánuco”, presidida por José Spoya Cortijo, dice:

      “Regionalizar transversalmente el territorio peruano es dividirlo en sectores que, partiendo del mar territorial, suban por todas las regiones naturales o pisos ecológicos andinos y terminen en las selvas amazónicas.

      El propósito de la regionalización transversal del territorio nacional es asegurar, a cada región, la posibilidad de disponer de toda clase de recursos naturales que le permitan alcanzar un desarrollo sostenido, con la consiguiente abundancia para la población. Dicho de otra manera, cada región transversal debe disponer de las proteínas animales y vegetales del Océano Pacífico peruano, que es enormemente rico en especies marinas; debe aprovechar todos los recursos mineros, agrícolas y pecuarios y las energías hidroeléctricas, eólicas y geotérmicas existentes en las cadenas andinas; y, finalmente, industrializar y conservar los recursos forestales, hidrobiológicos, agrícolas y pecuarios de las selvas alta y baja.

      La regionalización transversal tiene un fundamento geográfico imposible de modificar. En efecto, el Perú es un país de forma alargada, de regular ancho que se extiende cabalgando sobre la Cordillera de los Andes, desde la cual descienden, al este y oeste, numerosos ríos, con sus respectivos valles, que, a guisa de caminos, vinculan varios pisos ecológicos. Todos los factores del medio ambiente natural se disponen en el territorio siguiendo fajas armoniosas, unas al lado de otras, las mismas que se alinean de este a oeste o viceversa. Ello produce como resultado, que el mar y el desierto costanero estén en el occidente; el río Amazonas y las selvas en el oriente; y las tierras templadas, frías y heladas en el centro, a diversas latitudes.

      A causa de esta configuración geográfica, si se desea demarcar regiones autosuficientes, que puedan disponer de todos los recursos naturales y de todos los grupos humanos para alcanzar su desarrollo, tienen que ser, necesariamente, transversales. Esto es, que cada nueva región debe adoptar la forma de un sector, más o menos rectangular que, partiendo del mar, cruce el desierto costanero, suba y baje por los declives andinos y abarque las selvas amazónicas con sus inmensos ríos navegables.

      La regionalización transversal del territorio no va a ser una conquista del presente: ya se aplicó y funcionó en el pasado por varias culturas de la generación Wari – runa, según relata Felipe Guamán Poma de Ayala. Recuperar y aplicar ahora la regionalización transversal, utilizando la ciencia y las técnicas modernas, aseguraría un alto grado de desarrollo para el Perú.

      La regionalización transversal en el antiguo Perú contribuyó a crear una imagen de un país opulento, pleno de abundancia, rico en oro y comida. Esta idea se difundió por los territorios vecinos de toda la América Andina, desde Argentina hasta Panamá de hoy. Por eso al llegar los españoles comprobaron que las gentes del Darién y el Chocó (norte de América del Sur) creían en la existencia de un país muy rico, ubicado hacia el sur, y al cual llamaban Perú o Pirua.

      Cuando años más tarde los españoles llegaron a las costas del Perú y después a todos los centros poblados del Imperio del Tahuantinsuyo, comprobaron que realmente se trataba de un país muy rico en oro, vestidos y en graneros llenos de abundancia. Toda la opulencia del antiguo Perú se basó en el uso racional de los recursos por medio de una excelente administración transversal del territorio.

      Por todo lo antes dicho, es urgente y es indispensable que una ley sabia recoja el mandato del pasado y del presente geográfico y disponga el Perú sea regionalizado transversalmente, para el bien y la felicidad de las futuras generaciones”.

      El ingeniero Antonio Brack Egg, es otro sobresaliente investigador interesado en el tema de la regionalización, que basándose en estudios sobre climatología, hidrología, edafología o suelos, flora y fauna del Perú y, de muchos años de trabajo de campo, propone para el Perú once regiones: Mar Frío de la Corriente Peruana, El Mar Tropical, El Desierto del Pacífico, El Bosque Seco Ecuatorial, El Bosque Tropical del Pacífico,  La Serranía Esteparia, La Puna, El Páramo, La Selva Alta o Yungas, El Bosque Tropical Amazónico o Selva Baja y la Sabana de Palmeras.

 

      Además, existen otros trabajos de regionalización considerando:

Los Climas en el Perú, por H. W. Koepcke (1,961); E. Orbegoso (1,969); R. Schroeder (1,969).

Las aguas en el Perú, por H. W. Koepcke, 1,961.

La Flora, por A. Weberbauer (1,922 y 1,945), H. W. Koepcke (1961), K. Hueck (1,972 y 1,978) y W. Rauh (1,979).

La Fauna, por W. L. Sclater y P. L. Sclater (1,899), Mello Laitao (1,936, 1,942 y 1,947), Carrera y Yepes (1,940), E. J. Fittkau (1,969) y Cabrera y Willink (1,973).

 

      El economista y estudioso Fernando Arce Meza, en su obra “Retrocesos y Avances de la Descentralización en el Perú Republicano. Perspectivas de su Desarrollo Político, Económico y de Organización de los Gobiernos Locales  y Regionales” (marzo, 2,000), presenta un  excelente estudio sobre la urgente necesidad de desarrollar armónicamente al país, mediante la descentralización en sus diferentes aspectos de orden político, económico y de organización y, a la vez relata minuciosamente los intentos de descentralización que se han llevado a cabo en el Perú desde los inicios de la independencia hasta marzo del 2000, siendo algunos de ellos, los siguientes:

      En 1,823, se planificó la creación deLas Juntas Departamentales”, propuesto por la Comisión encargada de elaborar el proyecto de constitución en el Congreso Constituyente del año en mención, en el que se consagra el carácter descentralista del Estado. (Pedro Planas).

1,828 a 1,834, El Primer Intento Descentralista de las “Juntas Departamentales”.

1,873 a 1,880, Es la época del “Momento Descentralista de los Concejos Departamentales”.

1,886, La Descentralización Fiscal y Organización de las Juntas Departamentales.

1,919, supresión de las Juntas Departamentales, reemplazándolas por los Congresos Regionales, de fatales consecuencias por su modelo autocrático y centralista.

1,931 a 1,960, se presentan los Grandes Proyectos de Desarrollo Nacional y Descentralismo, propuestos por: Víctor Andrés Belaunde, Jorge Basadre, Javier Pulgar Vidal y José Carlos Mariátegui.

      1,931 a 1,936, al caer el gobierno del presidente Augusto B. Leguía, la Junta de Gobierno de 1,931, en un intento claro por recuperar al país de los efectos de la dictadura y de la grave crisis económica y convertir en realidad la descentralización, nombró a un grupo de distinguidos profesionales para que elaboren un Proyecto de Constitución, presidido por el doctor Manuel Vicente Villarán, acompañado por Víctor Andrés Belaunde, Emilio Romero, Luis E. Valcárcel y César Antonio Ugarte, a los que apoyó José Carlos Mariátegui en “Los.7 Ensayos de Interpretación de la Realidad Nacional”,  en cuanto a Regionalismo y Centralismo.

      1,936 a 1,960, en la década del 30 al 40, como iniciativa del sector empresarial y otras organizaciones con la finalidad de apoyar a la descentralización se crearon tres bancos de fomento, igualmente se establecieron los primeros cuatro organismos públicos independientes del Gobierno Central; durante el mandato del General Manuel A. Odria (1,949 – 1,956), mediante la forma de “descentralismo centralista” funcionó el Fondo Nacional de Educación Pública, el Fondo de Salud y Bienestar Social y la Junta de Obras Públicas, que contaron con ingresos propios bajo dirección y control centralista, llevaron a cabo numerosas construcciones y equipamientos de escuelas, hospitales y construyeron carreteras en el interior del país. En diciembre de 1,956, el gobierno de don Manuel Prado Ugarteche creó el Fondo Nacional de Desarrollo Económico, destinado a financiar y ordenar mejor los criterios de asignación de recursos a las Juntas de Obras Públicas.

      1960 a 1968, se crearon ocho corporaciones departamentales, dos corporaciones de saneamiento y la Corporación de Energía Eléctrica del Mantaro, con lo cual entre 1,963 y 1,968, el gobierno de Fernándo Belaunde no sólo incrementó la inversión pública sino siguiendo una política descentralizada, su ejecución se distribuyó según el tipo de organización estatal:

· Las de nivel regional – intermedio, a cargo de las corporaciones departamentales.

· Las zonales – provinciales cubiertas por las Juntas de Obras.

· Las urbanas administradas por las municipalidades, dirigidas por autoridades elegidas por el pueblo.

· Las del sector rural, ejecutada por Cooperación Popular, que contaba con la participación de la mano de obra del campesinado.

      1,968 a 1,980, el Gobierno Militar del General Juan Velasco Alvarado, deja de lado a la Constitución de 1,933 y se rige por el “Estatuto del Gobierno Revolucionario” de cuño centralista, motivo por el cual suprimió las Juntas, las Corporaciones de Desarrollo y Cooperación Popular y los Concejos Municipales fueron manejados por Juntas de Notables, nombrados por el gobernante de turno.

      1980 a 1992, La Constitución de 1979, proclamada por el Congreso Constituyente, presidido por Don Víctor Haya de la Torre, favoreció a la descentralización el Capítulo XII denominado: “De la Descentralización, Gobiernos Locales y Regionales”, estableciendo cuales eran los gobiernos descentralizados, legislando sobre sus fines, órganos de elección, competencias, bienes y rentas que los hacen autónomos del gobierno central, y dos disposiciones transitorias, señalando las etapas que comprendería el proceso de regionalización para la puesta en marcha de sus respectivos gobiernos regionales. También en dicha Constitución, existen varios capítulos y artículos dedicados a la organización descentralizada y establecimiento tanto los gobiernos municipales con autoridades elegidas como la manera de llevar a cabo el proceso de regionalización.

      A partir de  Julio de 1,980, el gobierno constitucional de Fernando Belaunde pone las bases para el cumplimiento del mandato de descentralización, pero es a partir de 1,985 que el Presidente Alan García pone énfasis al mencionado proceso, promulgando el 19 de marzo de 1,987 laLey de Bases de la Regionalización” (Ley 24650), que sufrió modificaciones en febrero de 1,988 y en junio del mismo año. En abril de 1,989 se aprobaron las leyes de creación de once Gobiernos Regionales. El 12 de noviembre de 1,989 los ciudadanos eligieron a las autoridades de los gobiernos regionales y municipales. Siendo la primera vez que el Perú empezaba el proceso de descentralización – regionalización, amparado en la Constitución de 1,979. El 31 de Enero de 1,990, se aprobó la Ley de Financiamiento Regional.  En el año 1990 hubo un previo intento de “Regionalización” impulsado por el gobierno aprista del doctor Alan García Pérez, mediante el cual se crearon 12 regiones, que fueron: Grau (tumbes y Piura), Amazonas (Loreto), Nor Oriental del Marañón (Lambayeque, Cajamarca y Amazonas), Chavín (Ancash y provincia del Marañón), La Libertad (La libertad y San Martín), Andrés Avelino Cáceres (Junín, Huánuco y Pasco), Inka (Cusco, Apurimac y Madre de Dios), Los Libertadores – Wari (Ayacucho, Huancavelica e Ica), Ucayali, Lima, José Carlos Mariátegui (Puno, Tacna y Moquegua) y Arequipa. Posteriormente, se creó la Región San Martin, porque los pobladores decidieron separarse de la región La Libertad.

     El 5 de Abril de 1,992, inmediatamente después del golpe de Estado, el gobierno de Alberto Fujimori disolvió las asambleas regionales y destituyó a los presidentes regionales elegidos por dichas asambleas, quedando, una vez más, truncados los anhelos de regionalización de los pueblos del Perú hasta el año 2,002 que el presidente Alejandro Toledo de acuerdo a laLey Orgánica de Regionalización”, decretó que el territorio peruano sea organizado en 26 regiones: Región Amazonas, Región Ancash, Región Apurimac, Región Arequipa, Región Ayacucho, Región Cajamarca, Región Callao, Región Cusco, Región Huancavelica, Región Huánuco, Región Ica, Región Junín, Región La Libertad, Región Lambayeque, Región Lima Metropolitana, Región Lima Provincias, Región Loreto, Región Madre de Dios, Región Moquegua, Región Pasco, Región Piura, Región Puno, Región San Martín, Región Tacna, Región Tumbes y Región Ucayali,

 

REGION HUANUCO 2002

      Durante el gobierno del presidente Alejandro Toledo y de acuerdo con la “Ley Orgánica de Regionalización”, el territorio peruano se organizó en 26 regiones: Región Amazonas, Región Ancash, Región Apurimac, Región Arequipa, Región Ayacucho, Región Cajamarca, Región Callao, Región Cusco, Región Huancavelica, Región Huánuco, Región, Ica, Región Junín, Región La Libertad, Región Lambayeque, Región Lima Metropolitana, Región Lima Provincias, Región Loreto, Región Madre de Dios, Región Moquegua, Región Pasco, Región Piura, Región Puno, Región San Martín, Región Tacna, Región Tumbes y Región Ucayali.

      El 17 de noviembre del 2,002, eligieron por primera vez, mediante votación directa a las autoridades que gobernarían cada región por cuatro años. En la Región Huánuco eligieron: Presidente y Vicepresidente del gobierno regional y a once miembros del Consejo Regional, denominados “consejeros” (uno por provincia), que asumieron sus cargos el 1 de Enero del 2,003 bajo la presidencia de la señora Luzmila Templo Condezo que encabezó el movimiento independiente “Luchemos por Huánuco”.

      La Región Huánuco administrativamente esta dividido en provincias y estas a su vez en distritos. Cada provincia es gobernada civilmente por una Municipalalidad Provincial, de la misma manera las Municipalidades Distritales administran los asuntos civiles. Políticamente la región es controlada por el Prefecto, en provincias por Sub-prefectos y por gobernadores en los distritos.

      Fue así, que la Región Huánuco a partir del 1 de Enero del 2,003 se convirtió en un gobierno regional con una presidenta, un pequeño Congreso (Consejo Regional), un gerente general regional y cinco gerentes que forman una especie de gabinete, que de acuerdo a lo diseñado todas las actividades inherentes a Huánuco debieron pasar al gobierno regional y el Gobierno Central sólo se debió reservar la política macroeconómica, tales como: Defensa, Seguridad y Relaciones Exteriores, pero en la practica no se cumplió porque, este proceso, se prefirió llevarla gradualmente tal como lo hicieron con relativo éxito Chile y Costa Rica, contrario a la experiencia de Argentina que se caracterizó por aplicación rápida o violenta que por el mal uso de los recursos fiscales aceleró la crisis.

       Lo ideal hubiera sido que el gobierno regional de Huánuco asumiera el 1 de Enero del 2,003 la totalidad de las  funciones, pero se optó por la transferencia gradual por convenir al país y en especial a Huánuco, que al 24 de noviembre del 2,002 tuvo uno de los índices del PBI más bajos del país, pues ocupó el 61.9% de extrema pobreza, el 17.0% de pobreza media y sólo el 21.1 sin pobreza, que aunque se le hubiera otorgado la descentralización fiscal no hubiera podido sobrevivir por la situación de dependencia económica que se encuentra la región al carecer de los suficientes ingresos para cubrir los gastos corrientes y de inversión, también por los antiguos y numerosos problemas existentes en los diversos sectores, entre ellos en el educativo que el Gobierno Central debe solucionarlos antes que el regional se haga cargo de estos. En transportes, por ejemplo, si el gobierno diera una concesión para la construcción de una carretera a través del Ministerio de Transportes, el gobierno regional de Huánuco podría desautorizarla con el pretexto de que un tramo de la vía pasaría por su territorio. Se puede argumentar muchos otros motivos a favor del gradualismo como el incremento de recursos mediante impuestos, pero de donde saldrían; también la región buscaría endeudarse, pero necesitarían sustentar proyectos rentables que merezcan el aval del Gobierno Central ante entidades financieras, igualmente la región puede presionar por recursos propios a través de tributos antitécnicos o el aumento desmesurado de la burocracia y se podría provocar una ruptura de información entre la región y el gobierno central.

      Por ahora la regionalización es una gran incógnita, pues hasta la fecha ni en las ciudades ni en los rincones más alejados de Huánuco no se nota que el esperado desarrollo de los pueblos se esté logrando con objetivos técnicos y despolitizados, ni tampoco hay clara distinción entre los problemas nacionales de los regionales. Por eso, es importante determinar claramente la nueva organización del Estado a través de tres niveles de gobierno (nacional, regional y local), que deben actuar coordinadamente y de acuerdo al principio de subsidiaridad en las funciones que desempeñan. Es decir, el nivel más cercano a la población debe ser el responsable de llevar adelante las tareas que afectan directamente al ciudadano, así como una promoción más específica de las oportunidades de inversión que transformen las potencialidades de cada localidad en crecimiento e inclusión social, porque la existencia de los gobiernos regionales permite también una conducción más cercana y multisectorial de la gestión de desarrollo territorial.

      Más allá de crear en Huánuco una gran región administrativa, llena de burócratas y tecnócratas de escritorio, que sólo piensan en proyectos de inversión con endeudamiento y en malgastar los escasos fondos en grandes sueldos y francachelas, la Región Huánuco se debe forjar sobre la base del esfuerzo mancomunado de todas sus fuerzas vivas para lograr sólidos emporios de riqueza, mediante el desarrollo sostenido e inteligente de todos sus sectores productivos y sean los generadores de bienestar y progreso. No en vano existe el ejemplo de Suiza, que cuenta con 26 cantones (regiones) en un territorio de sólo 39,000 mil kilómetros cuadrados. Sin embargo, es uno de los países más desarrollados de Europa, cuyo mayor éxito está en el desarrollo que han alcanzado cada uno de sus pueblos; muchas veces los suizos desconocen los nombres de los gobernantes de turno, porque el país tiene una estructura política, social, económica y cultural basada de abajo hacia arriba, de tal modo que el que se encuentra en la cúspide o en la parte más alta de la pirámide es un servidor público que debe cumplir y respetar el mandato constitucional y los acuerdos establecidos en cada Cantón por el bienestar de sus habitantes. 

      La integración regional debe constituir el punto de partida para el desarrollo armónico de todos y cada uno de pueblos amigos que se unan con el buen deseo de progreso, porque la articulación y ejecución de proyectos multiregionales en materia económica, educativa, social y de infraestructura entre las regiones que las conformen deben ser potencializadas. Por eso, la Región Huánuco debe conformar una “Macroregión” uniéndose, principalmente, con las regiones de Pasco, Ucayali, Lima Norte y Ancash, bajo la denominación “Macroregión Javier Pulgar Vidal”, el gran gestor de la descentralización transversal del Perú. De hecho, los obstáculos para dicha integración son más de índole político que económico pero es el pueblo el que decidirá, libremente, la opción más conveniente.

 

 

AGRICULTURA

      El origen de la agricultura en la tierra viene de un proceso muy antiguo, cuando en el Medio Oriente se inició hace 12,000 a.C. y se afianzó alrededor de los 6,000 a.C., el mismo que estuvo estrechamente ligado a dos fenómenos: domesticación y sedentarización que paralelamente empezó con la formación de aldeas y luego de las ciudades donde se desarrollaron las artes, la religiosidad y las técnicas agrícolas en el campo, complementadas con irrigaciones.

      En el Perú, los Pre–agricultores vivieron en los Andes antes de terminar el periodo del Pleistoceno, cuyo proceso agrícola se ubica en el Pre-cerámico, desde los 10,000 a.C., pasando por los 4,000 a C. con el uso del algodón para la fabricación de telas, que desplazaron a las fibras del maguey y del cactus, hasta la aparición de la cerámica alrededor de 1,800 a.C., habiéndose hallado fascinantes testimonios, que constituyen el paso cultural y técnico de cada uno de los periodos. 

      El territorio geográfico Pre-cerámico, se sitúa en la costa peruana desde Piura hasta Moquegua; también, en la Sierra Alta de Huánuco (Piruro I) hasta Ayacucho y en valles interandinos situados en el Callejón de Huaylas, Ayacucho, Huánuco (Mito Kotosh) y no existió ninguno en la selva baja u Omagua.

      En el territorio de la Región Huánuco, se desarrolló una de las técnicas agrícolas más originales y antiguas del Perú, porque supieron ejercer el “dominio vertical de las ecologías”, de abajo arriba y viceversa siguiendo los cultivos, las cosechas y el pastoreo a lo largo del año agrícola; aprovechando la presencia de una diversidad de microregiones y ecosistemas, comprendidos en planicies o valles, cordilleras alto andinas, quebradas, laderas, bosques húmedos tropicales y de Selva Alta. Actualmente, la reserva de la biósfera huanuqueña es un extenso y maravilloso laboratorio natural de ilimitadas posibilidades, donde se puede aprender a convivir y disfrutar de la naturaleza, motivo por el cual, dentro de este campo, los huanuqueños somos proveedores de una región ubérrima y literalmente fabulosa, que debe ser aprovechada por el mundo.   

      Las características naturales de los Andes, llevan consigo la escasez, la dispersión y condiciones adversas del clima para que la actividad agropecuaria pueda sostener la vida humana. Por eso, en el período pre-agrario se empezó una especial e ingeniosa organización andina que se convirtió ancestralmente en la fuerza productiva, que hacia los 5,000 a.C., el andino huanuqueño, inició una época de éxitos y progresos, con la creación de una agricultura “floreciente”, que les permitió adaptar plantas y animales al medio; además, instauraron una serie de técnicas agrícolas para seleccionar las semillas, preparar la tierra, modos de siembra (muruy), barbecho o aporque (uria), maduración (puquy) y momentos de cosecha (shuntay), rotación de parcelas, entre otros métodos. Siendo muy importante aporcar los cultivos, porque es una operación con doble propósito: quita las malezas y favorece la formación de los camellones de cultivo para el escape de otras plagas.

        El mayor éxito del antiguo hombre andino se debió principalmente a su organización en “ayllus”, porque a través de ellos desarrollaron en miles de años interesantes técnicas agrícolas orientadas a minimizar los riesgos y a la obtención de una estabilidad de la producción que les permitió una buena subsistencia familiar de papas, ollucos, maíces, mashuas, ocas, maca y otros. Habiendo llegado a domesticar y desarrollar cerca de 650 especies de papas, convirtiéndose en principal fuente alimenticia de la región. 

       Así en la época preincaica, en las partes altas serranas de Huánuco y Ancash se han encontrado testimonios de plantas alimenticias cultivadas junto a los ríos, mediante los esfuerzos deliberados e ingeniosos del hombre, especialmente en las laderas andinas, donde los canales de irrigación fueron diseñados y construidos hábilmente, para proveer de agua a los andenes o terrazas. Se han hallado papas, camotes, maíces y otras especies deshidratadas, cuyos registros al radiocarbono indican, que estos fueron introducidos por el hombre andino como alimento en tiempos tan lejanos como 8,500 años antes de J.C., pero no se sabe si éstos fueron cultivados por el hombre o simplemente recolectadas de plantas silvestres. Igualmente, existen evidencias que por aquella época utilizaron la “achicoria” y otras plantas medicinales para curar a los enfermos y la “hoja de la coca”, como energética.

 

El clima en la época Precolombina

      El clima es uno de los factores ecológicos que mayor influencia ejerce sobre el suelo, la flora, el hombre y sus actividades, que estudiosos tratan de conocer y explicar el comportamiento climático en los Andes, especialmente en la actual región Huánuco, que a través de miles de años se ha determinado que hubo avances y retrocesos cíclicos de glaciación en los nevados de la Cordillera, como demostró el ingeniero Augusto Cardich, cuando encontró en las cuevas de Lauricocha, a más de 4,000 metros de altitud, una fase de glaciación que bautizó con el nombre de “Antarra”. Además, Cardich halló “chozas” y esqueletos humanos enterrados en esas cuevas con 10,000 años de antigüedad, lo cual indicaría que en aquella época el tiempo no era tan templado como lo es en actualmente, porque si no hubiera sido así no tendría justificación esas chozas dentro de las cuevas.  

      Para los antiguos huanuqueños, el clima, fue el principal condicionante del habitat y su acertada predicción climática se hizo indispensable para optimizar los rendimientos agrícolas, que contribuyó enormemente a la obtención de extraordinarias cosechas agrícolas en el Antiguo Perú y aún a principios del siglo XVII, motivo por el cual, se podría decir que el sistema dinámico de previsión del clima, creado por las culturas precolombinas andinas, es superior al de la meteorología clásica que trata de pronosticar el clima sobre la base de cálculos de probabilidades de eventos pasados, mientras que el sistema incaico tomó en cuenta la interacción y proceder de siete grupos de grandes variables para predecir el futuro comportamiento climático, para cuyo efecto contaron además de un sistema de “quipus”, que cumplía una función estadística y matemática de los campos experimentales, que permitió simular en un solo sitio las peculiaridades climáticas entre los 3,000 y los 4,500 m.s.n.m.

 

Tecnología de Avanzada Prehispánica

             A partir de los 3,800 años antes de J.C. se confirma la practica del buen manejo de la fitogenética, sobre todo con las especies nativas de las papas, camotes, ollucos, mashua, oca, maíz, quinua, cañihua, achita, tarwi, que mediante el método de “cultivos asociados”, arreglaban en una misma parcela dos o más especies de plantas y también en los llamados “cultivos solos”, sembraban en un mismo espacio una mezcla de plantas de una misma especie, con la finalidad de que las plantas fuesen más resistentes a las heladas, sequías o granizadas y a las plagas o enfermedades relacionadas con las variaciones de temperatura y humedad, lograron disminuir el riesgo producido por la variabilidad del clima, de tal manera que siempre tuvieran suficientes alimentos de subsistencia.

       El maíz fue una de las primeras plantas cultivadas en Sudamérica, pues su data sobrepasa los 8,500 de utilización, época en que también los huanuqueños consumieron el maíz con fines alimenticios. Asimismo, casi paralelamente iniciaron el cultivo de la papa, el camote, la cebada, las habas, la quinua, el chocho o tarwi, la kiwicha, la oca y el olluco, entre otros, que son tubérculos y granos originarios de la flora natural andina. La selva proporcionó a los antiguos huanuqueños las bondades y los frutos de la zona subtropical húmeda: la hoja de coca, el algodón, el tabaco, el cacao y una amplia variedad de frutas como la lúcuma, la piña, la chirimoya, el maracuyá, el tumbo y los plátanos, fueron los que enriquecieron la dieta inca con sus dulces sabores.

      Mediante una tecnología avanzada y una planificación racional para el uso de los recursos naturales, los cultivadores de la época preincaica e incaica construyeron reservorios y canales donde almacenaban y realizaban la distribución del agua de las lluvias, deshielos, lagos, lagunas, manantiales y ríos, aprovechando al máximo los recursos hidráulicos para irrigar los valles y las laderas de los cerros a través de los “andenes o terrazas”, que son la admiración del mundo. El agua turbia de los ríos en época de lluvias (gonchu unu), fertiliza las tierras para comenzar una nueva temporada agrícola.

      Los andenes o terrazas, fueron una de las grandes realizaciones de la ingeniería del antiguo peruano, cuya técnica consistió en dividir horizontalmente las pendientes de los cerros aparentando una escalinata gigante. Los andenes así formados, separados por pircas o tapias de piedra, las rellenaban con tierra fértil para optimizar y aprovechar el agua de las lluvias y, también las aguas que abastecían los canales. Estas inmensas escaleras de gran belleza evitaban además los deslizamientos de tierras, producidos por aluviones y huaycos. Actualmente en Huánuco deben haber unas 6,000 hectáreas o más de andenerías de los cuales un 40% están operativas.   

      Los andenes agrícolas no sólo han resistido incólumes grandes cataclismos durante milenios sino que además son de un avance tan adelantado en su concepción, que hoy no es necesario mejorar su diseño ni superar la optimización del uso de los recursos para conservar el medio ambiente, fue tarea diaria del huanuqueño precolombino, con capacidad de convertir un suelo inhóspito, en un medio saludable y productivo. El autor, en 1998, durante sus vacaciones en Europa, en una zona agrícola de la Suiza Alemana admiró la construcción  de numerosos “andenes incaicos”, construidos por campesinos ecuatorianos, que utilizando el ancestral sistema andino lograron que cerros áridos, se convirtieran en áreas cultivables.

Microregiones de Huánuco

        En la Región Huánuco, entre los 1,800 y a más de 4,800 metros de altitud andina y los 500 a 1,800 de altitud en la zona oriental, se encuentran diez “regiones primarias” del mundo, cuyas microregiones naturales clasificó el ilustre geógrafo huanuqueño Javier Pulgar Vidal de la siguiente forma: Yunga, en el declive oriental, entre 1,800 a 2,300 de altitud; Quechua, en los declives situados entre los 2,300 y 3,500 metros de altitud; Suni o Jalca, entre los 3,500 y 4000 m.s.n.m; Puna, entre 4,000 y 4,800 metros de altitud, Janca, sobre los 4,800 m.s.n.m.; Rupa – Rupa o Selva Alta, entre los 500 y 1,800 metros de altitud y Omagua o Selva Baja alrededor de los 400 metros de altitud. De esta última, Huánuco sólo cuenta con un pequeño territorio en la frontera con la Región Ucayali. Siendo la hoya amazónica una de las pocas zonas terrestres en el mundo donde se puede volar en avión sin verse manifestaciones de vida humana, porque desde lo alto se aprecia una alfombra verde, que da la impresión de selva virgen, cortada por figuras sinuosas formados por los meandros de los ríos, aunque en realidad esto sólo es ilusión, sobre todo en la Selva Alta, porque ésta viene siendo explotada desde hace más de doscientos años, primero por los buscadores de quinina, luego por los caucheros, madereros, extractores de productos selváticos, cazadores y recolectores de pieles; también por agricultores y ganaderos.

Futuro Regional 

     La Región Huánuco, por sus diferentes microclimas de Sierra y Selva, está en condiciones favorables para ser el “paraíso agrícola”, con valles serranos intensamente cultivados, laderas llenas de andenerías, donde con inclusión de algunas técnicas modernas se continúa practicando la ancestral y original agricultura andina; asimismo, los flancos de montañas con pastos naturales mejorados y cercados con árboles frutales, son aprovechados para la ganadería; a mayor ltitud, entre la Puna y la Janca se crían ovejas y cabras, también sirven para la conservación de muchas especies de fauna silvestre, que servirían a la práctica de la cacería deportiva controlada, igualmente sirven para la práctiva de diferentes tipos de turismo ecológico. Los campos nevados invernales deben ser aprovechados para el deporte alpino en los hielos eternos, con la trealización de proezas de escalamiento andino. La selva, con paraísos más abundantes ofrece inmejorables posibilidades de desarrollo agroindustrial y turístico en la Región Huánuco.

      

La Agricultura en la actual Región Huánuco

      La agricultura en Huánuco está determinada por los diversos climas y latitudes, diferenciándose los sembríos propios de los Andes de los cultivos de Selva Alta, que están dadas por la calidad de las tierras, por los tipos de plantas, el clima, altitud y por las técnicas empleadas. Actualmente, se sabe que más del 65% de la población huanuqueña tiene como actividad principal la agricultura y la ganadería. Estos pobladores mayoritariamente conformados por familias campesinas con pequeños minifundios, producen alimentos para sobrevivir, motivo por el cual la agricultura se encuentra estancada, situación que contrasta enormemente con la autosuficiencia de las sociedades andinas prehispánicas, que superaban épocas de sequías, inundaciones y huaycos mediante el almacenamiento de toneladas de víveres en las miles de colcas que circundaban a las ciudades de la capital del Chinchaysuyo.

      Históricamente el poder político y económico, ajeno a los campesinos, en las etapas colonial y republicana, determinó el desplazamiento de las comunidades campesinas andinas hacia tierras de menor fertilidad y pastos de escaso valor alimenticio, de tal manera que las tienen disponibles en lugares mucho más difíciles para la actividad agropecuaria que las que se encuentran en los valles, como suele suceder, entre otras, en las haciendas huanuqueñas, situadas en el valle del Pillco, ubicadas entre los 1,800 y 2,400 m.s.n.m., donde se han aclimatado los cítricos venidos de Europa, tales como: naranjas, limas, limones, cidras, toronjas; además, cultivan más de 30 frutas nativas de la región Yunga. También, en esta altitud producen tubérculos  (papas, camotes, arracachas, etc.), raíces (yucas), hortalizas, maíces, cereales y caña de azúcar, esta última utilizada para elaborar alcohol (aguardiente) de baja calidad. Los tipos de maíz que se cultiva, preferentemente, son de grano grande para “mote y cancha”, y alcanza niveles altos de producción en los valles formados por los afluentes de los ríos Huallaga, Pachitea y Marañón. Este cultivo casi siempre está asociado con “frijoles”, que dan abundantes cosechas y la tierra queda abonada con nitrógeno, permitiendo que los campos se cultiven ininterrumpidamente.

      De los variados tipos de maíz que se cultivan en la zona andina de Huánuco, se tiene el Maíz blanco para Cancha, de gran aceptación en snacks como maíz tostado, saladito y doradito; el Maiz para Pop Corn, de buena textura, que revienta uniformemente como una rosa, es preferido por los niños y jóvenes; el Maíz para mote, de grano grande cocido y pelado, se utiliza, preferentemente, en sopas y acompañando a los chicharrones; el Maíz morado, se usa para preparar  de chicha y mazamorra morada. En la zona de selva se cultiva, preferentemente, el Maíz amarillo, de grano pequeño y duro, es utilizado en la fabricación de alimentos balanceados.  

      En la región Quechua, entre los 2,500 y 3,800 m.s.n.m., la agricultura está destinada a la producción de papas, camotes, arracachas, ollucos, yacón, ocas y mashuas, todas muy nutritivas y con magníficas posibilidades comerciales, pues sólo en papas se cultiva en Huánuco cerca a cuatrocientas variedades y una de ellas, la papa amarilla “Tumbay”, que obtuvo el primer lugar en el “IV Concurso Mundial de la Papa”, realizado en Francia. La flora de la región quechua, encuentra su mejor expresión en los árboles frutales que crecen en las colinas de Ambo, Huánuco, Higueras, Churubamba, Acomayo, Panao, Molinos; también, en las del Dos de Mayo y en el resto de las provincias, con altitudes hasta los 3,500 m.s.n.m., donde se cultivan frutos de exquisito sabor como manzanas, peras, duraznos, blanquillos, abridores; chirimoyas, lúcumas, pacaes, pucumpuy o tumbitos, zarzamora, guindas o cerezas, tomate de España (que no es español sino autóctono). Asimismo, es la región ideal para numerosos cultivos andinos, aromáticos y medicinales tales como: ajo, chincho, perejil, hierba buena, manzanilla, graviola y muchos otros.

      En la región Suni o Jalca, entre los 3,500 y 4,000 metros de altitud, se produce con excelentes resultados diversos tubérculos, como “yacón”, papas, ollucos, ocas y mashuas, entre otros; también crece el sauco, la gongapa y la piñuela, de cuyos frutos agridulces se prepara deliciosas jaleas y mermeladas. 

      En la puna, entre 4,000 y 4,800 m.s.n.m y gran parte de la janca andina, sobre los 4,800 metros de altitud, los pastos naturales alimentan a los rebaños de animales vacunos, lanares y caprinos, que los ganaderos crían en las alturas. También, en estas latitudes produce la “maca”, que es una raíz nativa alto andina poseedora de propiedades revitalizantes y vigorizantes, que atenúan el cansancio, el stress, la impotencia sexual, el agotamiento intelectual, la demencia senil, y es un excelente suplemento nutricional por su alto porcentaje de proteínas, vitaminas y minerales.

      En la región Rupa Rupa, entre los 550 y 1,800 m.s.n.m., desde tiempos inmemoriales, la planta de la coca es el principal cultivo regional, cuya hoja, conocida como la “hoja sagrada de los Incas”, contiene un poderoso alcaloide que se utiliza en medicina como anestésico y energético; también en la industria. Los indígenas peruanos y bolivianos desde la época preincaica mastican las hojas de coca para mitigar el hambre y para adquirir fuerzas que les permitan llevar a cabo tareas más allá de sus posibilidades personales; asimismo, usan la coca como medicamento natural y ofrenda principal en las ceremonias a los “apus de los jirkas”, a la “pachamama” y a otros dioses. Igualmente los chamanes, curanderos y brujos usan la coca en sus ceremonias (mesadas).

      Aproximadamente el 3% de la población nacional del Perú, mastica diariamente entre 20 y 30 gramos de hojas de coca, que de acuerdo al análisis químico esa cantidad contendría las sustancias siguientes: Dextrina 1.12%, Azúcar 11.46%, Carbohidratos 48.77%, Almidón 36.19%, Proteína (fibra) 7.80%, Aceites volátiles conjuntamente con ácido péctico,  cinámico y benzoico 1.82%, cocaína, nicotina y otros alcaloides de 0.5 a 1.5%,  colorantes y similares (Clorofila) 0.25%, Fibra cruda (lignina y celulosa) 28.57%, Cenizas (calcio, fierro y potasio) 6.0%, calorías 305 por 100 gramos de hojas de coca y vitaminas (carotenos, E, ácido ascórbico, flavina, tiamina y niacina): superan las necesidades diarias; además, masticando hasta 30 gramos de hojas de coca los individuos logran mayor frecuencia cardio–circulatorio-respiratorio, elevan la glicemia, mejoran el trabajo muscular,  menor cansancio, poco hambre y una reacción farmaco-dinámica mínima o subtóxica, que no causa daño físico ni mental a los chacchadores de hojas de coca. Pudiéndose, también, utilizar las hojas de coca en cantidades moderadas para elaborar, industrialmente, bebidas energéticas y filtrantes.

      Sólo por señalar la farmacodinámica “dañina” de los niveles plasmáticos de cocaína si se masticara entre 50 y 100 g. de hojas de coca, tendría rangos hemocirculatorios ng/ml de 500 a l,000, con hiperactividad, alucinaciones, síndrome paranoico y reacción tóxica mínima; mientras que si mastican de 200 a 300 g. de hojas de coca, los rangos hemocirculatorios serían de 2,000 a 3,000 ng/ml, con hipertensión articular, fiebre, convulsiones y reacción tóxica grave. En el caso que se masticara sobre los 400 g. de hojas de coca, sería una “dosis letal”. 

      Desde 1,960, los grandes narcotraficantes del mundo, afincados en los países más desarrollados del orbe, incluyeron comercialmente a la cocaína en su ilícito negocio, con el único fin de amasar grandes fortunas, sin importarles el grave daño que causan a la humanidad, en especial a la juventud presente y del futuro. Lamentablemente, a pesar de los esfuerzos que realizan diversas organizaciones mundiales, tanto gubernamentales como privadas, no se ha podido eliminar este ilícito negocio, que se ha convertido en una lacra social. Por eso, es imprescindible determinar el área total del cultivo de la coca, para utilizarlas en bienestar humano y plantear propuestas concretas de cultivos alternativos, que permita al agricultor reemplazar el excedente de los sembríos de coca por otros cultivos rentables para que el campesino pueda tener un ingreso económico que le permita mejorar su condición de vida, casi comparable con los que obtiene de la coca. Esto sólo sería posible mediante el desarrollo de programas agroindustriales reales y serios, con mercados y precios concertados a largo plazo, que estén debidamente avalados por gobiernos poderosos como los Estados Unidos de Norteamérica, Alemania, Francia, Japón; también, por la Organización de las Naciones Unidas, la Unión Continental Europea, el Banco Mundial, el BID y otras instituciones internacionales, definiendo en cada uno de los casos el precio a futuro del producto alternativo, en moneda fuerte y estable, que percibirá el agricultor por sus productos primarios, señalando a su vez el porcentaje de utilidades que le correspondería por la industrialización de los mismos. En el caso que el inversionista y comprador final sea una empresa privada, las condiciones pactadas obligatoriamente deberán ser avaladas por sus respectivos gobiernos o instituciones internacionales  de prestigio.

 

Suelos

      Otro punto importante es que en la Amazonía a pesar de tener una vegetación exuberante el suelo carece de nutrientes, motivo por el cual es ideal para el cultivo de la coca, sobre todo en la Selva Alta, porque se desarrolla en terrenos pobres, pero con fertilizantes apropiados se puede conseguir excelente producción en otros cultivos.

      El suelo de la Amazonía es estructuralmente bueno. Hay arcillas arenosas que proveen un buen drenaje y un buen aireado de raíces, lo que carece es de “humus” y alimento de plantas. Estos dos elementos pueden suplirse con una cubierta de leguminosa plantada en terreno despejado.

      Las legumbres contienen en sus raíces bacterias simbióticas que fijan el nitrógeno atmosférico en forma de compuestas, que son vitales para el crecimiento de las plantas. Un producto alternativo sería el acumulamiento gradual de materias orgánicas del humus, del guano del ganado y del residuo de las legumbres, para producir fertilizantes orgánicos.

      Hay nuevos tipos de fertilizantes químicos para mejorar los suelos que prometen ser adaptables a la selva. Uno de ellos es un fertilizante que en pequeños comprimidos se incorpora a la tierra. Conforme pasa el tiempo, los comprimidos descargan el abono lentamente, en forma similar a la descarga natural de elementos minerales nutritivos de los componentes de la tierra. Estos comprimidos tienen la ventaja de que las pequeñas raíces crecen alrededor de ellos y el alimento de cada comprimido es absorbido por las plantas antes de ser arrasados por las lluvias.

Comunidades Campesinas   

      Mayoritariamente, los agricultores huanuqueños son integrantes de las “Comunidades Campesinas”, generalmente localizadas en las laderas y los pastizales de altura, cuyos terrenos no permiten la utilización de maquinaria agrícola porque están expuestos a la erosión y casi siempre dispersos y distantes; su fuerza laboral se basa en el ancestral “sistema comunitario” o agrupación familiar, denominado “Ayllu”, realizan las labores agrícolas con técnicas tradicionales como la siembra con la “chakitaclla” o al “voleo”, a los que incluyen algunas tecnologías modernas relacionadas con la agricultura, ganadería y granjas con la finalidad de lograr productividad de estas unidades de producción. Por lo tanto la mecanización agrícola en la zona andina no requiere de de maquinaria. .

      El uso de bueyes o de caballos de tiro no implica tecnología “primitiva” sino que con ellos se puede hacer una agricultura intensiva y de alta concentración tecnológica, sobre todo en parcelas pequeñas de 5 a 10 hectáreas, claro que para alcanzar los objetivos se debe conjugar con programas de mejoramiento genético, fertilizantes orgánicos y otros factores importantes.

      Además, estas comunidades campesinas para incrementar sus ingresos económicos y elevar el desarrollo socio–cultural de cada unidad campesina, deben fomentar una serie de actividades colaterales, como la acuicultura, avicultura, apicultura; artesanías típicas y para ser parte activa del  “turismo rural” deben contar con albergues rústicos pero confortables para que los turistas se sientan a gusto, además, deberían de dotar de una serie de actividades recreativas para que los visitantes disfruten de unas vacaciones inolvidables. Haciéndose, por ello, necesario considerar una íntima colaboración entre la ciencia formal y los conocimientos ancestrales de todos los elementos productivos para lograr el desarrollo integral de las comunidades.

      Actualmente, las tierras que laboran los comuneros, no han sido interesantes para los inversionistas como una alternativa de desarrollo agrícola de alta rentabilidad, puesto que difícilmente se podrán mecanizarlas para obtener una producción en gran escala, pero si es posible incrementar la productividad agropecuaria implementando nuevos canales de regadío y construyendo más “andenes o terrazas”  para utilizar los terrenos aledaños a los cultivos. Complementariamente es necesario fomentar un mayor uso de fertilizantes orgánicos para lograr una agricultura “orgánica y ecológica”, rechazando, en lo posible, el uso de los elementos químicos.

      Lamentablemente, las Comunidades Campesinas de los Andes, especialmente las de Huánuco, no están en condiciones económicas de construir canales de irrigación, que en muchos de los casos tendrían que ser de hasta treinta kilómetros, como tampoco cuentan con el capital para ejecutarlos, pero sí podrían aportar la mano de obra, motivo por el cual es imprescindible el apoyo económico y el oportuno asesoramiento técnico del Estado o de la inversión privada, para que los campesinos puedan producir sin dejar su ancestral organización social y utilizando, básicamente, las antiguas herramientas andinas de labranza, que entre otros son: 

La Chakitaclla o Arado Andino, que es un palo largo en punta, con madero atravesado a la altura de la rodilla para poder impulsar la herramienta con el pie y en la parte alta, dos pequeños mangos para sostenerlo y dirigirlo con las manos. Mediante el sistema denominado del “pateo” se trabaja la tierra para la siembra de tubérculos, sobre todo en los terrenos de cultivo ubicados en laderas.  

El Arado o Yunta, utilizado, mayormente, en terrenos planos; es una herramienta de madera, que va atado al lomo de dos toros, con un brazo largo en el medio, que termina en punta de metal para que los surcos de cultivo tengan cierta profundidad. Los toros y el arado son dirigidos por hombres para lograr líneas rectas.

La Lampa, es una herramienta de hierro y mango de madera, de boca ancha y casi circular, usada para cultivar y quitar la mala hierba.

El Azadón, es también una herramienta de hierro con mango de madera, pero de forma rectangular, con los que cavan huecos grandes para plantar árboles.

Rastrillos, son de hierro con mango de metal o madera, los hay desde 5 hasta 12 dientes. Sirven para hacer cremalleras en la tierra donde se cultivará alfalfa, cebada, zanahoria y otros vegetales.

El Tipico, es una herramienta típica de las zonas andinas del Perú, que se usa para “despancar” el maíz. Esta puede ser de metal o de madera; tiene la figura y el tamaño de un clavo de 6 o 7 pulgadas, pero con la cabeza doblada en forma de una oreja.

La Shimpina, es un palo largo de madera que termina en “V”, que se utiliza para cosechar frutas y también para jalar las ramas de los árboles.            

      El comunero, como miembro de la comunidad goza de la propiedad común de los medios de producción, cultiva la tierra en forma rotativa, la misma que generalmente está dividida en cinco sectores, cultivándose un sector por año, dejando descansar el resto de las parcelas durante cuatro años, concentrando el regadío en un sólo sector. Como el trabajo asalariado no es la forma principal de acceso a la mano de obra; la faena comunal, la “minka” y el “ayni” constituyen los recursos indispensables de los parcelarios para asegurar la producción de las subsistencias, como base de una economía de producción y consumo propia de la estructura de clases en el campo y en el interior de la sociedad.

      En ellas, las relaciones de cooperación se desarrollan en el marco de: comunidades por territorios; por afinidad étnica, social y cultural; por la administración y organización colectiva del trabajo; por la creación, utilización, preservación y transmisión de conocimientos comunitarios a las generaciones venideras, a fin de que sus estructuras no sean olvidadas y el hombre andino conviva con la naturaleza, ocupando colectivamente los diversos pisos ecológicos.

      El hombre huanuqueño, desde épocas ancestrales está acostumbrado a establecer los nexos existentes entre las manifestaciones externas de las plantas y las condiciones climáticas que vendrían después, porque en nuestras serranías, antes del inicio de los aguaceros, y aún cuando el suelo se encuentre “seco”, las tierras comienzan a humedecerse y alimentar las raíces del aire húmedo de la atmósfera, mientras las estomas de las plantas absorben agua con la cual emitirán ramas y flores en un anticiparse a los aguaceros que se producirán semanas después. Cada comunidad no sólo tiene su flora característica climática y sus medios de interpretación, sino que además, conoce la calidad de sus suelos por las plantas que sobre ellas crecen, para adecuar los lotes a sus cultivos.

      La subsistencia de las comunidades, está basada en su producción que es fundamentalmente agrícola. Por eso, la fuente, el modo de obtención y distribución del agua es un factor muy importante, pero necesita de un sistema de acequias y canales muy bien cuidados, motivo por el cual anualmente cada comunidad, independientemente, realiza las labores de conservación, mejoramiento y limpieza de los sistemas de regadío durante el Taytacho Yaku o “Fiesta del Agua”, con la participación de hombres y mujeres; chicos y personas de la tercera edad. (ver festividades).

Preparación de la Tierra

      El arado manual o barbecho de los campos de cultivo se realiza inmediatamente después del primer riego, los hombres abren los hoyos con la herramienta llamada “takitaclla” y las mujeres ponen la semilla y la tapan. La tierra es considerada una mujer fértil cuyo parto se debe preparar con todo cuidado. Al agua se le considera el elemento masculino que fecunda la tierra, por eso los campesinos andinos ofrecen a la “Mama Pacha” abundantes dones de chicha, coca y comidas.

      Es importante considerar a la “lluvia”, como un fenómeno aleatorio de las faenas agrícolas, para prevenir sus efectos en determinada época y lugar, siendo necesario conocer profundamente el comportamiento de otros elementos de la naturaleza, tales como: los celajes, a la salida o puesta del sol, porque según la coloración el campesino deducirá la propensión hacia la lluvia o la sequía, manifestándose por la mayor o menor cantidad de humedad o hielo flotante en la atmósfera, igualmente, por el campo iónico de la corona solar; por las Descargas Eléctricas, a través de los relámpagos y por el paso de las nubes de la Costa rumbo a la serranía. Por medio de estos fenómenos se conocerá que en los meses venideros se producirán o no lluvias. Las tormentas eléctricas o “calisayas” sobre la Selva Alta anteceden en un mes a los aguaceros en los valles interandinos. La forma y dirección de los rayos o relámpagos señalarán el escampo o la continuidad de las lluvias; los Vientos, permitirán anticipar a los villorrios huanuqueños el régimen climático futuro. Pero especialmente son los cerros o “apus” los que favorecen o desfavorecen al hombre, porque de ellos provienen las lluvias y los vientos.

      Existen otros indicadores que anticipan en meses o días el régimen de lluvias, como por ejemplo el desplazamiento de las nubes y el vuelo de las aves o el cierre de los hormigueros que anteceden a su ocurrencia; también, en la prosecución de las lluvias se observa las burbujas que hacen sus gotas al caer, si son pronunciadas anticipan la existencia de condiciones propias. Igualmente, son numerosas las plantas que sirven para determinar el clima futuro, entre ellas se encuentra el ichu”, que al quemarse con su flama rojiza y humo denso señala la proximidad de las lluvias o el cese de las sequías. Entre los meses de agosto y octubre, cuando se ve juguetear o se escucha aullar a los zorros, es señal de un año agrícola próspero. 

 

REFORESTACION

 

Agroforestación Andina con hongo Prehistórico

     Se ha establecido que la tierra a través de miles de años ha sufrido una serie de transformaciones climáticas, que en muchos lugares cambiaron las zonas llenas de vegetación en desiertos, como sucedió, hace miles de años, con el desierto del Sahara, que no fue un desierto y  donde se ha encontrado pinturas de hombres navegando en canoas.

      El caso es que en la Región Huánuco, en especial la ciudad capital se encuentra rodeado de cerros secos e improductivos y terrenos áridos, encerrados entre montañas, con escasas variedades de cactus y algunas plantas aéreas como la sábila y la cabuya, que se podrán agroreforestar mediante el proceso de simbiosis entre el rizoma de las plantas y el hongo llamado “el compañero Impulsador del crecimiento”, descubierto y desarrollado por los botánicos y microbiólogos Rüdiger Hampp y Ajit Varma, del Instituto Botánico de la Universidad de Tübingen, Alemania. Este hongo es capaz de trasmitir energía y alimentar a plantas cultivadas en regiones secas como en el desierto de Tharr, en la India.

      Estos hongos se colonizan en las raíces y abastecen a las plantas de agua y sustancias nutritivas, en forma líquida, durante las épocas de extrema sequía y de la aridez consecuente de ella, cuya eficacia no sólo se limita a las cactáceas y a plantas aéreas sino que el efecto de provisión de agua, nutrición y estimulación de la producción de biomasa abarca también a otras plantas como: el tomate, el maíz, el trigo, las legumbres secas, el tabaco; las flores, orquídeas y las plantas medicinales.

      Este tipo de simbiosis no es fenómeno extraordinario; un 80% de todas las plantas alojan a los llamados “hongos de Mykorrhiza” en sus raíces. Incluso se puede destacar que existen muchas plantas que dependen de esos hongos, pues no pueden vivir sin esa colaboración. Por ejemplo, el crecimiento de ciertos árboles sin hongos sería imposible, porque se marchitarían aún siendo planta. Sin embargo, dentro de su especie, el hongo “impulsador del crecimiento” se distingue por una ventaja  muy relevante: puede ser cultivado sin ser alimentado por otra planta. Ligado con partículas de barro su conservación puede llegar a darse por meses, es fácil de transportar y se puede utilizar como fertilizante.

      En la tierra, el hongo tiene la función de cubrir las raíces de su alimentador; con su raigambre fina llega hacia zonas que necesitan de sustancias nutritivas que la planta ya no puede alcanzar con sus raíces. En algunos casos, los investigadores han observado que el hongo protege a las plantas hasta en un 90% contra gérmenes patógenos y parásitos que intentan penetrar en los tallos a través de las raíces. Además, el hongo, aparte de alimentar con agua, abastece a la planta con fosfatos naturales y sales alimenticias de interés vital y, al mismo tiempo de su hospitalario conviviente recibe nutrientes necesarios para desarrollarse, cuidándose y apoyándose mutuamente para que ambos florezcan.

       Si Huánuco, reforestara las zonas secas o casi áridas existentes en las regiones “yunga” y “quechua”, que van desde los 1,800 a 3,500 metros de altitud, sin duda podría llegar a ser la región más próspera del Perú. Sólo con imaginar que las tierras secas desde San Rafael hasta más allá de Acomayo, se conviertan en un hermoso jardín lleno de vegetación, con cultivos de tubérculos, granos, plantas medicinales, flores, frutales, cactáceas de todo tipo, nos encontraríamos en el “edén”. Felizmente, para hacer realidad este anhelado sueño, los huanuqueños deben llevar a cabo una estrategia de posibilidades, comenzando por la posible aplicación del “hongo impulsador del crecimiento”, descubierto por los botánicos Rüdiger Hampp y Ajit Varma, del Instituto Botánico de la Universidad de Tübingen, Alemania, quienes podrían apoyar a organismos de Huánuco con un plan piloto de agroreforestación andina o en su defecto siguiendo los pasos de los científicos mencionados los investigadores huanuqueños podrían encontrar o descubrir en el lugar, el “hongo andino Prehistórico”, que permita reactivar la vida vegetal en zonas secas o con escasas posibilidades de agua, en el ande peruano.

 

Reforestación y Recuperación Andina

      Muchos pueblos andinos de Huánuco, cuentan con terrazas abandonadas en lugares sobre los 3,000 metros de altitud, ubicadas en quebradas desérticas debido a la erosión de sus suelos y a la deforestación de sus bosques, que deben ser aprovechadas mediante un buen manejo de sus recursos naturales, en el que intervenga la ancestral tecnología andina con los modernos sistemas de cultivos, recuperación y mantenimiento de las áreas agrícolas.

      Mediante el sistema de regadío por aspersión, se puede regar los actuales andenes abandonados para sembrar plantas andinas y para el cultivo de pan llevar; también, para repoblar las quebradas y colinas con árboles, como lo están haciendo los miembros de la comunidad de Callarayan, en la Región Cusco, que con la asistencia técnica del Japón y Pronamachcs, han recuperando tierras secas y están obteniendo cosechas no sólo para consumo interno, sino también para comercializarlas con miras a la exportación. Además, Los escolares, desde el colegio aprenden a cultivar la tierra y a amar la naturaleza como lo hicieron nuestros antepasados.

      La ayuda del Gobierno Japonés, en Callarayan, se traduce en la instalación de viveros forestales y redes de agua para consumo humano, zanjas de infiltración, el impulso de conservación de suelos y apoyo técnico financiero. Pronamachcs, proporciona semillas de papas, hortalizas y cultivos andinos. Así mismo, enseñan a producir los abonos orgánicos, especialmente la lombricultura.

      Los campesinos de Callarayan, han organizado viveros forestales para reforestar las quebradas de bosques para obtener leña y madera para la confección de muebles; además, siembran plantones de pinos, eucaliptos y otros arbustos, para que les sirva de cómo cerco de sus parcelas, originando un microclima.  

      En la provincia de Huánuco, existe el Plan Piloto para reforestar la zona Este del ecosistema Yunga (cerro Aparicio Pomares) basado principalmente en la desviación de las aguas pluviales hacia la quebrada de Puelles y la siembra de especies forestales nativas para fomentar el crecimiento de bosques primarios andinos, también para evitar la erosión del suelo y para proteger a la ciudad del peligro de desastres en temporada de lluvias. Para eso, se debe construir canales colectores de agua en las partes media y baja de los cerros, luego con la participación de los pobladores se debe preparar la tierra, plantar, cuidar y mantener las áreas habilitadas. Aquí también se podría utilizar el “sistema de riego por aspersión” y los métodos de reforestación, que ya se han aplicado en Callarayan.

Reforestación en la zona Andina de Huánuco

         En la zona andina de la Región Huánuco, los sistemas agroforestales han sido practicados desde el período prehispánico, cuyas tierras, en un 60% son pendientes, motivo por el cual se hizo necesario el cultivo en laderas, mediante un sistema extensivo de andenes e irrigaciones, en donde también tuvieron primacía las plantaciones de árboles y arbustos de gran utilidad. 
      Actualmente, la mentalidad del agricultor huanuqueño, es conservar determinadas plantas en los sistemas agroforestales, porque proporcionan beneficios complementarios de tipo medicinal, saborizante, ornamental y de utilidad doméstica e industrial o artesanal, existiendo la tendencia a mantener una mayor variedad de plantas en los cercos vivos. Asimismo, la diversidad de especies vegetales ofrece ventajas nutritivas a la fauna y a la población humana como sucede con las plantas del “molle”, del “capulí”, la “tara” y otros arbustos, con posibilidades adicionales de generar industrias familiares o comunales por sus frutos alimenticios.
      Las flores de las plantas proporcionan el néctar para el sostenimiento de una amplia gama de fauna, entre los que se encuentran mamíferos, aves y numerosos animales invertebrados terrestres. Igualmente, los insectos contribuyen a la polinización y consiguientemente a la producción y mantenimiento del germoplasma. También las plagas presentes en el follaje, granos o tubérculos, son controladas por las aves, porque con las larvas de estas plagas, alimentan a su prole, cuando los polluelos aún están en los nidos.
      En nuestra serranía huanuqueña, los sistemas agroforestales están dados por plantas arbóreas, arbustivas y herbáceas que puede agruparse por sus características morfológicas, como por ejemplo las espinosas, que impiden el paso de gente y animales hacia los cultivos. La “Tara”, es un arbusto de gran tamaño, cuyos frutos, “vainas”, por el alto contenido de tanino, se utiliza en medicina humana y en curtiembre; el “Quiswar”, es un arbóreo del que se obtienen unas varas delgadas y largas que se emplean para sujetar los techos de las viviendas; el “Molle”, es un árbol abundante en Huánuco, que ofrece múltiples beneficios: sirve para la elaboración de chicha; alimento de fauna; leña; madera y al inicio de la campaña agrícola, el agricultor poda sus ramas y las entierra en los surcos como repelente de plagas, pero también remoja las semillas del maíz en agua que contiene ramas y frutos del molle, mediante el cual se adhiere abono catalítico a las semillas. La Puya de Raimondi (Pourretia gigantea), conocida popularmente como “Cunco o Santón”, es la planta más rara del mundo, que se desarrolla entre los 3,800 y 4,500 m.s.n.m., cuya sola presencia produce goce estético, porque posee la infloración más grande del reino vegetal y constituye el bello exponente de la flora andina. Su floración está relacionada con años de lluvias.
      El pasto sima”, es uno de los vegetales que no consume el ganado, pero es importante la función que desempeña en el borde de las terrazas o andenes cultivables, donde se encuentra sujetando los suelos. Las especies leguminosas son muy apreciadas, pero algunas son tóxicas para el ganado, como lo es el “garbancillo” que contiene selenio.
      Las “cactáceas”, principalmente son ornamentales, ya que el color de sus flores rompe la monotonía del paisaje. Además, la utilidad de las cactáceas es diversa, sus frutos, llamadas “tunas”, son comestibles y también se puede hacer licores, pero la presencia de espinas, su aspecto y fácil instalación, hace factible utilizarlas como cercos vivos.

      Los cactus de lana en la puna, tienen sus brotes esféricos envueltos en abrigos tupidos de pelusa de lana; miles de estos brotes se juntan, debido a una ramificación abundante y regular, acolchados de varios metros de diámetro, que en la época de invierno están cubiertos de numerosas flores amarillas o rojo brillante, que se convierten luego en frutas en forma de manzana. En algunas partes aparecen los acolchados lanudos de color blanco, amarillento o pardo, en tales cantidades, que de lejos da la impresión de rebaños de ovejas en reposo.

 
Agroreforestación en la Selva Alta de Huánuco

      Las actividades humanas son los causantes de la degradación de la selva, pues la destrucción de casi el 65% de los bosques de la región Huánuco, se ha debido a la expansión agropecuaria, también por la agricultura migratoria y en particular por la tala indiscriminada de los bosques efectuada por los negociantes madereros. La mayoría de los campesinos, especialmente procedentes de la sierra eliminan y queman todos los árboles de las chacras que abren así como las que estuvieran alrededor de sus casas; los ganaderos hacen lo mismo, no preocupándoles que el ganado quede sin sombra ni que las riberas de los causes de los ríos y  riachuelos queden desguarnecidos como consecuencia de la erosión lateral y de reducción del agua con que se abreva a los animales. Por eso, de la inmensa superficie invadida por la agricultura, ganadería y extracción maderera, durante el último medio siglo, sólo se trabaja una de cada cinco hectáreas desboscadas; el resto se encuentra con malezas denominadas: pajonales, shapumbales, chamizales, purmas o vegetación de tipo pionero por no haber habido una planificación adecuada estableciendo la tala, únicamente, en función de las hectáreas que se necesitan.

      Por otro lado, los narcotraficantes en su afán de extender aún más los cultivos ilegales de coca para asegurar la producción de estupefacientes, talan y queman bosques primarios para impulsar las plantaciones de coca aún dentro de los parques y las reservas nacionales como: el Parque Nacional Tingo María, También, en el Bosque Nacional Alexander Von Humbold y en el Parque Nacional Cordillera Azul, donde existen grandes extensiones cultivos de coca, que los “narcos” han sembrado infringiendo las leyes sobre intangibilidad y protección, aunque a través del desarrollo alternativo de la región se ha logrado recuperar una parte de estas tierras. El impacto de la deforestación es dramático, pues no sólo contribuye a la erosión de suelos y huaycos sino también al daño ambiental con amplias repercusiones en los microclimas, en los sistemas hidrobiológicos, en la reducción de biodiversidad, en el recalentamiento global, en la contaminación del aire, entre otros.

      En la parte tropical del Nuevo Mundo, que incluye a la Selva de Huánuco, la deforestación en toda la cuenca del río Amazonas, se continúa talando los extensos bosques primitivos que quedan sobre la superficie de la tierra, que son el “pulmón natural del mundo”, siendo urgente dictar drásticas medidas de protección para preservar estos inigualables e indispensables recursos amazónicos como también urge reforestar las áreas deforestadas, porque también a esta inmensa área amazónica se le considera como la reserva biológica más rica del mundo, con varios millones de insectos, plantas, pájaros y formas de vida, muchos de los cuales todavía no han sido registrados por la ciencia. Pero más que eso, esta cuenca regula el clima de casi toda América de Sur y sus árboles son los grandes procesadores de dióxido de carbono y suministradores de oxígeno.

      El reciente informe de la FAO, revela que la expansión de terrenos para uso agrícola y para explotación ganadera, aparte de la tala y quema indiscriminada e ilegal de los bosques, a costa de la desaparición de los mismos constituye un daño irreversible para los ecosistemas y recomienda a países afectados que promuevan practicas agrícolas que sean sostenibles al tiempo que se incrementa la productividad. Así mismo, sostiene la necesidad del desarrollo de explotaciones agrícolas con mejora de pastos, cultivo de plantas forrajeras y plantación de árboles para conservar la biodiversidad.

      El Diario “El Comercio”, en su edición del domingo 1 de mayo del 2005, informó que detectó, en distrito de Tournavista (Huánuco), una modalidad adicional para talar ilegalmente los bosques a través de “services”, quienes con tractores forestales y equipos modernos talan y arrasan cantidad de troncos de copaiba y chiguaguaco hacia las orillas de los ríos, desde donde en complicidad de la noche son trasladados a los aserraderos. Esta acción ilegal incurre en los delitos: contra la ecología, contra la fe pública, asociación ilícita para delinquir y evasión de impuestos. Para evitar que se continúe delinquiendo y destruyendo los bosques primarios, es menester que el gobierno imponga drásticas medidas de control y seguridad.

      También, es común que los depredadores e ilegales madereros invadan las tierras donde viven las comunidades los nativos, produciéndose muchas veces enfrentamientos entre ambos grupos. Los nativos defienden sus territorios con flechas y hachas de piedra, mientras que los taladores de árboles responden con machetazos y hasta con balas de retrocarga. La mayoría de estos taladores son gente contratada por los llamados habilitadores (una especie de capataces) de los principales aserraderos de la región. Los invasores utilizando motosierras y otros equipos talan, clandestinamente, árboles de caoba, cedro, cumala, tornillo, roble  y otras maderas.      

      El requisito principal para proteger los bosques, debe ser que los industriales sólo utilicen maderas “certificadas”, de tal forma que los aserraderos, los depósitos de maderas y los fabricantes de muebles, artesanías y otros usos, trabajen únicamente con maderas de procedencia legal. En cuanto a la exportación de maderas, felizmente, la mayoría de los principales países importadores exigen que las maderas o sus derivados tengan la debida “certificación”, por ser parte del acuerdo mundial de protección  al medio ambiente.  

 

Reforestación Tradicional    

      Actualmente, la reforestación es casi inexistente en la región de selva, debiéndose intensificar creando muchos “viveros forestales, frutales y de jardinería”, cada una con extensiones máximas de cinco a seis hectáreas, que en conjunto produzcan un millón de plantones o más, a fin de sembrar con árboles las tierras que deforestaron los agricultores, ganaderos y madereros. En estos viveros se debe producir especies forestales para la industria maderera, tales como: cedro, caoba, quinilla, ishpingo, moenas, tornillo o cumala y plantas ornamentales y exóticas para el embellecimiento urbano; también, para usos diversos como plantones para cercos vivos, barreras rompevientos, postes, leña, carbón y para la construcción de viviendas incluyendo al bambú y palmeras. Asimismo, en éstos viveros se debe producir especies alimenticias, frutales y medicinales como: Palmito, Pijuayo Palmito, Papaya, Pijuayo, Aguaje, Anona, Caimito, Uncucha, Urena, Carambola, Cocona, Huito, Guanábano, Granadilla, Guayabo, Maracuyá, Marañón, Pomarosa, Sacha Mango y más. El autor recomienda a los profesionales, a los técnicos del campo y a los agricultores tener como documento de consulta y orientación científica el libro titulado “Cultivo de Frutales Nativos Amazónicos”, Manual para el extensionista, escrito por el ingeniero Salvador Flores Paytán, en el que hace descripción pormenorizada de numerosos árboles frutales de la selva amazónica, tales como el Taperibá, Tangerina Toronja, Zapote, Camu Camu, Tumbo, Ungurari, Uña de Gato, Uvilla, Piña, Ajonjolí; también del Caucho, Achiote, Yute, Barbasco o Cube, Ojé, Leche Caspi, Palma Aceitera, Soya, Yuca, Pituca, Palillo, Café, Cacao y otros.

Tradicional Sistema de Conservación Forestal “Urarina”

      Es interesante conocer para aplicar la técnica tradicional de agricultura Amazónica, que practican los “Urarinos”, integrantes de una tribu nativa de la Región Loreto, cuya área de influencia se encuentra en el Bajo Marañón, entre los ríos Urituyacu, Chambira y el Corrientes, quienes han desarrollado un sistema único de conservación forestal, que consiste en despejar o rozar el monte y cortar las ramas bajas de los árboles dejando intacto los troncos primarios, por el cual obtienen una chacra bajo sombra lista para dedicarla a la agricultura de productos de autoconsumo, a diferencia del sistema tradicional de roza y quema, donde se forman chacras abiertas expuestas a la erosión de la lluvia y a la descomposición bacteriana por el calor. Por eso, es importante al iniciar cultivos agrícolas en terrenos vírgenes se aplique la técnica de conservación Urarina para proteger el ecosistema natural de los bosques, permitiendo a su vez la regeneración de los mismos.  

      Los Urarinos, reflejan su concepción del mundo, en la llamada “Chawa o chacra”, cuando el nativo entabla el diálogo con el bosque, manifestado en el roce o tala de las ramas bajas de los árboles, también en el momento de la siembran bajo sombra de plantones de café, plátanos, sachapapa o pituca, yuca, maíz, maní, frijoles y otros productos; luego, cuando cosechan los rizomas y frutos, conservando los bosques naturales de la selva, sin necesidad de cortar ni quemar parcelas.

      El Urarino, prefiere utilizar el bosque primario para abrir sus parcelas o “Chawa”, dejando las purmas cercanas a las orillas de los ríos para los cultivos de arroz. También, el Urarino abre nuevas extensiones agrícolas donde existe el árbol llamado “Kirishiha” o ”Shamoja”, porque son lugares con suelos muy fértiles, donde logran excelentes cosechas.

      El nativo, antes de hacer una chacra tiene en cuenta cual será el fin que va a cumplir esta, sea para autoconsumo o para abastecer al mercado. En el caso del plátano para subsistencia, que es el alimento principal de este grupo humano, comienza por rozar, plantando posteriormente los rizomas de plátano; después de cosecharlos hace la “tumba” siembra la yuca. La secuencia que siguen es: Rozo – Siembra – Corte.

      La técnica empleada de rozo y siembra puede ser considerada como necesidad para adaptarse a las necesidades climáticas, de tal manera que los períodos prolongados de invierno no influyan mayormente en el establecimiento de chacras ni en la producción agrícola, aunque los cultivos bajo sombra requieren de un tiempo mayor para desarrollarse, pero se logra un mejor producto natural y orgánico, que está compensado en el precio por el “plus” de beneficio adicional a los productos ecológicos que pagan los importadores en el mercado internacional. Siendo lo más importante,  que con esta técnica se logra una buena regeneración de los bosques y se conserva el ecosistema, recomendando que las coronas de árboles sean raleadas, para permitir que los rayos de luz lleguen hasta el suelo para lograr un mejor crecimiento de las plantas y para que la vegetación sea más rica, por el humos formado por los desechos de los bosques, las lluvias y el caluroso sol. 

 

Carreteras Forestales      

      Los caminos de extracción forestal, también constituyen el factor principal para la devastadora actividad humana, que no sólo repercute catastróficamente en la conservación de los suelos sino en la de los recursos forestales, destruyendo todo intento racional del manejo ordenado y futurista de la madera.   

 

Agricultura en la Selva Alta o Rupa Rupa

      La falta de una pujante inmigración de peruanos con reales propósitos de trabajar preservando la Selva Alta y el desinterés estatal ha impedido la creación de emporios de riqueza en esta región, porque las tierras se trabajaron y continúan trabajándose sin una adecuada planificación ni ayuda técnica ni financiera. Esto ha llevado al campesino a dedicarse, mayoritariamente, al cultivo de la coca como único medio rentable de subsistencia; pero los suelos de la selva de Huánuco ofrecen buenas posibilidades para la agricultura, ganadería y la forestación con especies precoces,  por lo que se debe intensificar los programas agroindustriales, que beneficien al país y en especial, a la Región Huánuco.

      Por otro lado, es necesario el desarrollo rural de la región Rupa Rupa, a fin de quebrar la enorme diferencia que hay entre el campo y la ciudad, impulsando, armónicamente, todas las actividades productivas existentes en los diversos ecosistemas de la Selva Alta, tales como la agrícola, ganadera, forestal, pesquera, flora y fauna silvestre; industrial, manufacturera y turismo, entre otras, porque, aisladamente, sus habitantes no alcanzarán el  bienestar anhelado.

      En la Selva Alta siempre verde, se tiene que distinguir una zona elevada (Ceja de Selva) y otra inferior denominada Rupa Rupa, donde al descender de la altura se elevan las temperaturas, la luz es más intensa, la variedad de árboles aumenta, son más altos (50 metros o más), sin ramas en el tercio inferior de sus troncos de raíces gruesas y fuertes, crecen rectos y alcanzan mayor diámetro; las hojas son verdes, grandes y frecuentemente gruesas como cuero. También la vegetación en la superficie es más rica. Los líquenes, musgos y bambúes disminuyen, apareciendo en cambio Bromelias, Orquideas, helechos de árboles y plantas ornamentales grandes y hermosas.

       El maíz en Selva Alta, puede convertirse en el principal cultivo, debiéndose para ello producir variedades resistentes a las plagas y enfermedades; también, mejores técnicas y prácticas culturales para aumentar la eficiencia de la mano de obra y obtener una mejor rentabilidad, que beneficie a los agricultores.  

        Las mejores tierras de cultivo se encuentran en la zona del Huallaga Central, entre los límites de la provincia de Leoncio Prado, en Huánuco, con la Región San Martín, hacia la ciudad de Juanjui, con tierras Clase I, que son aptas para una agricultura intensiva, situadas casi por entero en la zona de vida denominada “bosque seco-tropical”, con la presencia de cactáceas y leguminosas, que por ser terrenos semiáridos necesitan de riego para rendir a plenitud, ya que las precipitaciones fluviales sólo alcanzan los 850mm, que caen por lo general en el mes de abril, mientras que en las partes altas de la Rupa Rupa la precipitación sobrepasa los 2000mm anuales, pero los suelos son de menor calidad para la actividad agropecuaria.

       Los principales cultivos permanentes en la zona, bosque seco-tropical, son café, cacao, plátanos, palmeras aceiteras, cítricos y árboles frutales nativos; también, es común la practica de la agricultura con descansos y cultivos migratorios. El “descanso” de suelos de buena calidad se lleva a cabo por costumbre, pero también por poseer extensiones de tierras mayores de las que pueden trabajar familiarmente o por la poca disponibilidad de dinero para pagar salarios que justifiquen el rendimiento económico de los cultivos; así mismo, existe el problema de las malezas o “chamizas”, que crecen con gran rapidez en los campos de cultivos abandonados, motivo por el cual muchos campesinos destruyen bosques y queman árboles para sembrar en ellas cultivos alternativos como frijol, maní, maíz amarillo y otros. La agricultura migratoria, practicada ancestralmente, es realizada por los campesinos más pobres y en lugares alejados de los poblados, quienes, generalmente, no poseen tierras sino que después de pocas cosechas, cambian de lugar, siendo frecuente que sus “purmas” sean ocupadas por otros.

      El cultivo de los frutales en la Selva Alta tiene un gran futuro por las condiciones ecológicas favorables, entre ellos los cítricos, en especial el limonero, el palto, el mango, el papayo, maracuyá, marañón, cocona, camu camu, palmito, pijuayo, que para hacerlos rentables es imprescindible industrializarlos. Del limón se puede extraer aceite y preparar jugos.

      Los suelos de Ceja de Selva, con pendientes hasta un 25%, ofrecen la alternativa exitosa de cultivos perennes de especies amazónicas combinados con cultivos agroforestales y leguminosas, no así los suelos en pendientes sumamente altas y menos las abandonadas por el cultivo de la coca, que se pueden recuperar sembrando leguminosas rastreras. La conveniencia de mantener la selva para explotar adecuada y racionalmente sus recursos naturales es desarrollando una tecnología agropecuaria estable y efectiva, como lo viene haciendo el Centro Experimental de Tingo María. 

      Los bosques de neblina, como en Carpish, están saturados de musgos y líquenes de acceso difícil por lo enmohecido de sus rocas empinadas; los arbustos casi siempre verdes, de follaje y crecimiento deforme, están envueltos por gruesas capas de musgos y líquenes, las flores y las orquídeas cuelgan en forma de barbas largas. Bajo el peso del acolchado de musgo empapado de humedad, se quiebran las ramas, acumulándose en el suelo una maraña impenetrable, pues debido a las bajas temperaturas de la zona, la acción de descomposición de los micro-organismos es escasa, acumulándose las sustancias orgánicas en el suelo, en grandes cantidades. Los montes de bambúes o chusqueas, acolchados de musgos y arbustos caídos, contribuyen a que los bosques de neblina tengan un aspecto tétrico y difícil de penetrar. Es zona ideal para el cultivo del cube o basbarco, también para el desarrollo de plantas ornamentales, orquídeas y arbustos para leña doméstica. Asimismo, para el turismo de aventura.

      En general, durante la época de lluvias en la selva, las crecientes de los ríos causan enormes pérdidas a la actividad agrícola–ganadera y desabastece al mercado de productos básicos en la dieta de los pobladores; además, en éste período, los huaycos y avalanchas de lodo son causantes de enormes estragos a los caseríos, que suelen ser arrasados por ellos. También, es una época que limita el tiempo de trabajo y afecta a las labores forestales.

 

Actividades Agropecuarias de las Comunidades Nativas

      En la Selva de Huánuco, al igual que en el resto de las regiones amazónicas del Perú, la actividad agrícola, incluyendo a las Comunidades Nativas, esta marcada por un calendario estacional muy definido, que indica el momento de llevar a cabo cada uno de los procesos agrícolas, en el que participan hombres y mujeres; niños y ancianos en menor medida, cuyas principales acciones son:

·                                  La producción agrícola se realiza con pocas personas es decir, por los miembros del entorno hogareño. Aunque en casos excepcionales participan parientes lejanos y vecinos de otras familias, sobre todo cuando se trata de de atender a las chacras de las viudad o de mujeres cuyos esposos se encuentran fuera del lugar. Eventualmente contratan asalariados.

·                                  Los nativos para hacer sus chacras acostumbran rozar el monte, para quemar los leños tumbados y descompuestos se fijan en las estrellas; cuando observan el advenimiento de los aguaceros, recién inician la quema a fin que días después la lluvia apague el fuego y fijen las cenizas en el suelo para obtener el efecto fertilizador.

·                                  Las labores agrícolas, debido al intenso calor se llevan a cabo de cinco a diez de la mañana y de tres a seis de la tarde; de lunes a sábados.

·                                  Los jefes de familia (hombres) ayudados por un pariente consanguíneo o afin rozan o derriban los ártboles y limpian el terreno agrícola; también queman las purmas de las chacras. Asimismo, colaboran en la siembra y en los cultivos agrícolas.

·                                  Las mujeres, ayudados por sus hijos e hijas siembran, cultivan y permanentemente deshierban. Los hombres en esta etapa sólo ejecutan los trabajos secundarios.

·                                  La participación comunal entre los nativos esta dada por los hombres que cumplen la función de pastar el ganado vacuno de la comunidad, compuesto principalmente por las razas cebú y criollo. Las mujeres cultivan y deshierban las áreas comunes y los niños y niñas  atienden las chacras de la escuela.

·                                  El área de las chacras familiares no excede de dos hectáreas, pudiendo tener cada familia hasta tres lotes, de los cuales uno es el principal y el resto son complementarios.

·                                  Los ciclos agrícolas son dos: de abril a setiembre, denominado período seco; se prepara el terreno, mediante el roce y la quema; posteriormente se siembra de octubre a marzo, también se deshierba y cosecha, aunque a veces estos tiempos estacionales sufren cambios por los adelantos o atrasos de las lluvias, afectando considerablemente las faenas agrícolas y se producen mermas en la producción.

·                                  Las Comunidades Nativas de Hunuco, cultivan principalmente yuca (Manihot esculenta), que produce durante todo el año, pero para conservar estas reíces gruesas antes sancocharlas, son dejadas en su misma tierra, porque la yuca no puede estar a la intemperie más de sesenta horas. Los nativos cultivan dos clases de yucas: amarilla y blanca, con variedades que cosechan a los tres meses, nueve meses o al año de plantado.

·                                  También cultivan: plátanos, en más de cuatro variedades; patucas, sachapapas, camotes, maní, frijoles, cacao, café y otros; en frutales: anonas, guabas, uvillas, caimito, zapote, marañón, mangos de la selva, pijuayo, guanábana, paltos, limoneros, naranjas, toronjas y otras.

·                                  Las herramientas que utilizan las Comunidades Nativas son: el machete tipo sable, para limpiar y quitar la purma del terreno; el hacha, para derribar árboles y arbustos,y el cuchillo, para cultivar, deshierbar y cosechar los productos agrícolas. Actualmente algunos nativos utilizan herramientas propias de los “Wiracochas” y “Coris” o sea de los serranos y blancos.

 

Comercialización de Productos Agrícolas

      La producción agrícola de los nativos está orientada a la supervivencia de sus miembros, porque las chacras de cultivo son muy pequeñas, por lo tanto los escasos remanentes se comercializan a través de las familias, las que individualmente venden sus productos a los “regatones” o comerciantes intermediarios o a los propietarios de las tiendas de abasto; también en los puntos de acopio ubicados en las riberas de los ríos y a los dueños de los fundos cocaleros, entre otros. Las comunidades nativas de la selva no realizan importantes ni masivas actividades comerciales.

      Hasta el año 1,960, los nativos no compraban en las tiendas comerciales, porque su economía era de subsistencia y autosuficiencia. Decían “hay de todo en la selva, y además es gratis”; ellos si desean viajar construyen sus canoas, si quieren cazar hacen sus flechas, si  desean pescar hacen sus atarrayas y si quieren vestidos nuevos tejen las telas y las confeccionan. En este contecto hasta hoy los nativos continúan elaborando su propia cerámica, sus utensilios domésticos, construyen sus viviendas con materiales propios de la región; no olvidan de incluir en cada obra artesanal sus dibujos estrechamente relacionados con la cosmología y lo esotérico, los nativos mirando el cielo lleno de estrellas, manifiestan “mira, arriba hay muchos caminos, así abajo todo esta lleno de caminos”, también las mujeres dicen: ”hacemos nuestras faldas bordadas de blanco sobre fondo negro para representar el cielo de noche; las líneas blancas representan la luz de las estrella y  formamos dibujos porque nosotras vemos esos caminos en el cielo”.

      Ahora por el contacto con la civilización moderna basada en los valores de consumismo y materialismo, las costumbres de los nativos están cambiando, se nota preferencia por comprar los artículos que antes confeccionaban, sólo las mujeres mayores de treinta años tejen una chusma para su marido y solamente los hombres de la Tercera Edad saben talar una pipa en forma de pájaro o fabricar un peine fino de caña brava para sacar piojos.

Recolección

      Actualmente en las Comunidades Nativas, a manera de distracción, continúan con la práctica de recolección de frutas silvestres, de plantas medicinales y semillas para adornos o artesanías, que se encuentran en las inmediaciones de las chacras y viviendas, siendo principalmente las mujeres, niños y niñas quienes efectúan esta actividad, que generalmente realizan los fines de semana, después de un trabajo comunal como un complemento de paseo, descanso y conversación.

Labor Maderera

          Los nativos realizan la zafra forestal anual de Julio a Marzo, actividad que llevan a cabo internándose a la selva en busca de árboles listos para utilizarse, los mismos que son derribados y cortados con un hacha, para luego transportarlos a los puntos de carretera o a los caudalosos ríos con el fin de trasladarlos a los aserraderos, donde son tableados y remitidos a las ciudades. Generalmente los nativos realizan la faena de extracción maderera bajo la dirección de un patrón o enganchador, que paga un salario y otorga adelantos o préstamos de dinero por el tiempo que laborará el asalariado en la zafra. Siendo la extracción maderera para  llos nativos la única oportunidad de obtener dinero para realizar compras en efectivo de los bienes que necesiten.

      Las herramientas que utilizan los nativos en la extracción maderera son: el hacha, el sable y sogas; además, algunos usan:  sierras trozadoras, molinetes, tilfords y carrilles.

      En los bosques naturales, que aún quedan, se encuentran árboles con más de sesenta metros de alzada; los arbustos se elevan a más de diez metros, las hierbas son altas y trepadoras. Las lianas descienden desde las ramas en busca del suelo; cuando lo alcanzan, hunden sus raíces y forman gruesos bejucos que decoran los árboles con hojas y flores caprichosas. También, hay epifitas de hermosa apariencia como bromelias y orquídeas, que cubren los troncos de los maderos.

        Entre los numerosos árboles madereros de Selva en idioma castellano y en lengua Nativa, se tiene: Huito o Ana; Palo tigre o Ananoroqui; Catahua o Camana; Tangarana o Caniqui; Shiringa o Conoriquí; Copaiba o Cotsímeri; Huaira Caspi o Imparinaqui; Moena o Incháquitso; Pumaquiro o Intiniroqui; Shimbillo o Intsipa; Sangre de Grado o Irare; Estoraque o Camare; Guayaba del Monte o Marométiqui; Capirona o Meshé; Cetico o Panáropa; Zapotillo o Paqui; Quinilla o Pashiqui; Almendro o Pasótiqui; Topa o Paroto; Sapote o Patínoqui; Tornillo o Pitushiro; Achiote Caspi o Potsotinitiqui; Ojé o Pottó; Purma Caspi o Pucaniroqui; Cacao de monte o Quemittoque; Nogal o Queraqui; Cedro o Santari; Shiringa Masha o Santócate; Quinilla o Tsirincabitiqui; Chontaquiro o Tsinitiqui; Ishpingo o Tsantimatiqui; Lagarto Caspi o Shirimpito.                              

            De las raíces tablares y el fuste acanalado del árbol Comarontsíqui, los nativos elaboran remos; la nervadura de las hojas del Chacópiqui sirve de varilla para hacer flechas y el látex del árbol Shineri, es empleado como pegamento

FRUTALES

      En los últimos años se ha extendido por el país la popularidad de las frutas nativas como la cocona y el maracayá, sin embargo la riqueza vitamínica que ellas nos traen, así como la existencia de decenas de frutas son todavía desconocidos por los peruanos; esta situación debe llevarnos a la gran tarea de ir descubriendo paso a paso todos los secretos que encierran las frutas nacidas espontáneamente en el territorio huanuqueño para aprovecharlas en beneficio regional, nacional e internacional implementando empresas agroindustriales capaces de producir e ingresar competitivamente a los diversos mercados. Estas sociedades      agroindustriales formadas por asociación de agricultores también podrían industrializar productos alimenticios, saborizantes, medicinales e industriales. 

P osibilidades para el Cultivo de Frutales

Las posibilidades para el cultivo de las frutas nativas de nuestro país son mayores que de las tradicionales. Veamos, el maracuyá amarillo, por ejemplo, no requiere agua abundante, se da perfectamente en suelos salinos, bajo clima tropical o subtropical y su rentabilidad es alta. En segundo lugar, la época de cosechas de frutas nativas no coincide necesariamente con las  con las de las frutas tradicionales. En tercer lugar, las zonas más recomendables para las frutas nativas son la Sierra y la Selva, regiones cuyos únicos cultivos ligeramente rentables son la papa, la coca y el café. Dada la baja per cápita de estas regiones, introducir frutas que, además de complementar la dieta baja en vitaminas, son susceptibles de generar industrias.

Para el cultivo de frutales nativos, hay un conjunto de organismos que están contribuyendo, al mejoramiento de las especies tales como las universidades agrarias, sectores del Ministerio de Agricultura y otros centros de investigación a través de institutos públicos y privados, y organizaciones internacionales.

Los técnicos de estos organismos estudian primero el hábitat y el área de difusión del frutal en el país. Luego realizan el estudio botánico y fisiológico, apuntando al mejoramiento genético a través de selecciones, cruces y fijaciones. Simultáneamente se busca el mejoramiento del cultivo y el control de plagas y enfermedades. Posteriormente se establece el tipo de suelos, riego y protectores químicos. Finalmente se definen las posibilidades industriales y alimentarias de cada frutal, así como su adaptación a los usos alimentarios del país y en el extranjero.

 Setenta Frutales Peruanos

Actualmente es natural ver en los mercados la venta de duraznos, naranjas, plátanos, manzanas, mangos, uvas sandías y limones, sencillamente porque su producción y comercialización se ha venido extendiendo desde el coloniaje; sin embargo se desconocen, o en todo caso se le resta importancia, a una variedad múltiple y rica de frutas autóctonas, con poderes vitamínicos muy superiores que nuestros incas conocieron y consumieron de buen agrado.

La mayoría de los frutales que se cultivan en Huánuco son foráneos, traídos desde España, en cambio en menor escala se cultivan las plantas del pacae, chirimoya, aguaje, camu-camu, cocona, capulí, granadilla, guanábano, guayabo, mamey, lúcumo, piña, tuna, uvillade, marañón, maracuyá, pijuayo, taperibá, tumbo serrano y muchas otras más, que forman la riqueza de la Región Huánuco.

El Poder Vitamínico de Nuestras Frutas

       Indiscutiblemente las frutas al lado de las verduras forman parte de una dieta alimenticia indispensable para una buena salud del hombre desde sus primeros meses de su existencia. Las frutas, como la piña, son portadoras de calcio, fósforo, hierro, potasio, carbohidratos, proteínas, glúcidos y vitaminas A, B1, C y D. No obstante la validez general de las frutas es necesario distinguirlas por el nivel vitamínico que las caracteriza.

Veamos, la papaya contiene setentiun unidades de vitamina A por grano, esto es casi mitad que la mantequilla. El maracuyá es muy rico en vitamina A y B5 (niacina). El camu-camu contiene ciento veinte veces más vitaminas C (ácido ascórbico) que el promedio de las legumbres y frutas tradicionales como los cítricos, que son conocidos por su poder vitamínico; el camu-camu contiene treinta veces más vitamina C que la naranja; además, esta fruta posee calcio, riboflavina, niocín y tiamina, que lo convierte en un poderoso antioxidante que alivia el stress, protege contra la gripe y fortalece el sistema inmunológico. Por eso el camu-camu es un producto con grandes perspectivas de exportación, en especial a los mercados del Asia y Europa.

Superior a la Leche y a las Frutas Tradicionales

El aguaje y el maracuyá amarillo tienen 4.58 y 1.62 mg de vitamina A por cada 100 gr. de pulpa comestible, mientras que el promedio de las frutas y verduras tradicionales llega sólo a 0.37 mg. El pijuayo tiene 4 veces más vitamina B2 que el promedio de las frutas y verduras usuales. Estas contienen un promedio de 0.57  mg de vitamina B5 por 100 gr de pulpa comestible, mientras que el tumbo serrano, la cocona, el maracuyá, la granadilla y la lúcuma tienen respectivamente 4.56, 2.25, 2.14, y 1.96. El tumbo serrano, contiene 8 veces más niacina que el promedio de las frutas y verduras tradicionales. La granadilla contiene  128 mg de fósforo por cada 100 gr de pulpa comestible, mientras que la leche fresca contiene sólo 94 mg y el promedio de las frutas y verduras tradicionales 25 y 43 mg. respectivamente.

 

 

 

PARQUES NACIONALES y REGIONALES

EN LA REGION HUANUCO

 

       Durante cientos de años en el Perú y especialmente en Huánuco se ha efectuado una explotación irracional de los recursos naturales renovables guiados por el único interés del aprovechamiento inmediato de éstos, poniendo en peligro hasta la extinción de miles de especies de la rica flora y fauna huanuqueña pero desde 1965, por diferentes leyes, decretos, normas gubernamentales, también porque la población está consiente que debe proteger al habitat natural, se está consiguiendo una mejor conservación de las áreas de singular atractivo que en conjunto son parte del “sistema nacional y regional de unidades de conservación”, conformados por parques, reservas, santuarios naturales e históricos.

      Estos sistemas de unidades de conservación deberían ser considerados patrimonio de la humanidad, para que gocen del cuidado del mundo y no sólo sea teatro de operaciones de la industria turística ni tampoco de la agricultura, ni de ninguna otra industria que tenga como único interés el provecho económico sino que mediante un plan concertado a largo plazo se conserven las áreas protegidas creando en Huánuco “jardines silvestresen sus diversos pisos ecológicos a fin de conservar genéticamente la rica flora y fauna autóctona de la región para lograr el desarrollo armónico de todas y cada una de las actividades que se incrementen dentro de ellas.

      Huánuco, ubicado en la Región Centro Oriental del Perú, tiene la ventaja de contar en su territorio las regiones ecológicas serranas situadas entre los 1,800 m.s.n.m. a más de 6,500 m.s.n.m.(nieves perpetuas) y los de Selva Baja u Omagua desde los 200 m.s.n.m. a más de 1,800 m.s.n.m.; debiendo darse prioridad a la protección de sus áreas, estableciendo unidades de conservación”, que abarquen preferentemente las estribaciones de la cordillera de los Andes en la sierra, adentrándose en las regiones amazónicas de ceja de selva, Selva Alta y Baja, en cuyas áreas habitan numerosas comunidades campesinas y nativas, que representan una gran variedad de culturas serranas y selváticas, con grandes conocimientos regionales.

      Todo el manejo de las áreas naturales protegidas debe contemplar el desarrollo sostenido de los pobladores que las habitan. Por eso, el medio ambiente y las diversas actividades que se desarrollen en las Unidades de Conservación, entre ellas el turismo y los del patrimonio natural y cultural deben estar cuidadas principalmente por sus habitantes y por las entidades encargadas de las mismas, ya que tienen la obligación de contribuir a la conservación de la diversidad biológica dentro y fuera de las áreas protegidas. Siendo importante impulsar programas de “Certificación Ambiental”, para su reconocimiento internacional, debidamente reglamentadas que permitan proteger y preservar las áreas protegidas.      

Necesidad de Contar con “Unidades de Conservación”.

      Las Reservas Nacionales y Regionales para conservarse genéticamente deben basarse en el principio de la “intagibilidad” porque la Región Huánuco es refugio de animales y plantas desde el pleistoceno y además esta zona debe cumplir un importante papel genético en la conservación de especies aplicables en medicina, química, industria y en muchas otras especialidades.

a)                  Debe propenderse a proteger la variada gama de la flora en la sierra y selva, que cuenta con un inmenso valor paisajístico y áreas de “Monte Virgen”, para el mejor manejo y protección de la fauna y las áreas silvestres de la región, incluido el componente de protección ambiental en forma completa, con la creación de reservas biológicas e hidrográficas.

b)                  Para que las Unidades de Conservación sean patrimonio permanente de protección se debe mantener intacta la compleja unidad de los ecosistemas dentro del conjunto de su  bellísima naturaleza, sin fragmentarlas con carreteras, pero sí aprovechando las áreas intangibles en beneficio del hombre, mediante planes debidamente elaborados de promoción turística, deportiva y recreativa, en el que se respete y proteja el medio ambiente, los ecosistemas y los recursos naturales. . 

c)                  En la Sierra y en la Selva de Huánuco se debe proteger la ecología, cuyos suelos mayormente son pedregosos y con estratos de grava y arcilla; con laderas y declives que sobrepasan el 70%, que al deforestarlos desestabilizan las cuencas hidrográficas de los principales ríos de la región (Huallaga, Marañón y Pachitea) causando huaycos e inundaciones en las áreas productivas. En la Selva Alta el factor “edálico” está formado por suelos superficiales con predominio de materiales calcáreos de naturaleza ácida y tonos rojos – amarillentos.

d)                  Las Unidades de Conservación en la Región Huánuco con sólo visitarlas, mirarlas y admirarlas son notables, pero es necesario ubicar los sitios turísticos, trazar caminos juiciosos para peatones, establecer lugares para descansar y acampar, respetar las zonas de refugio y circulación de animales; evitar el sobrepastoreo, prohibir la introducción de sustancias químicas (pesticidas entre otros), restringir las especies domésticas (perros) y especies foráneas, evitar la pesca y caza furtiva.

 

e)                  Apoyados por los estudios científicos sobre los aspectos geográficos, climatológicos, ecológicos y su importancia turística, se debe dar prioridad a la conservación del área, estableciendo además de los parques nacionales y regionales: Areas de Conservación Municipal, Reservas de Conservación Regional y Areas de Conservación Privada (albergues).

 

f)                    Suscripción de convenios internacionales destinados a colaborar en la creación y desarrollo de las “unidades de conservación”, asimismo para reforzar las acciones comunes establecidas y para ayudar con las medidas de supervisión y control.

 

g)                  Es necesario la creación de Parques Regionales, para proteger las tierras de las comunidades campesinas de la sierra y de los nativos de la selva, con el fin de conservar la naturaleza y las montañas sagradas de los pobladores. Debiéndose incrementar modernas tecnologías de investigación y desarrollo “genético” y cultivos “In Vitrio” para preservar y mejorar las innumerables especies de flora y fauna andina y tropical.

 

h)                  Se debe castigar severamente a los infractores de las leyes vigentes, principalmante a los que realizan cultivos ilícitos de coca en las áreas naturales protegidas porque constituye una amenaza real al mantenimiento de la calidad biológica; además destrozan los bosques en las laderas más pronunciadas para convertirlas en cocales.

i)                    El establecimiento de mayores “Unidades de Conservación” significaría la organización de una gran infraestructura regional, con el mejoramiento de las vías de comunicación y de acceso a los importantes restos arqueológicos e históricos en cada una de las áreas protegidas, en las que estarían incluidas la flora, fauna, los recursos naturales y la defensa contra la depredación del paisaje geográfico con el fin de lograr una promoción adecuada del turismo.

 

Vías Principales de Comunicación de la Región Huánuco

      La Región Huánuco está integrada a la costa y selva, a través de  cuatro antiguas “rutas sagradas”, que son: Lima – La Oroya – Cerro de Pasco  – “Ambo - Huánuco – Tingo María; la segunda Lima -  Chancay – Oyón – Yanahuanca – “Huánuco – Panao – Codo del Pozuzo – Ciudad ConstituciónPuerto Inca”. La tercera Lima – Huaraz – Chiquian –“Huallanca - La Unión – Llata – Tingo María” y la cuarta ruta: Lima – Huaraz – Catac – Chavín Monzón Tingo María”. Felizmente, la mayoría de estas vías ya son parte del circuito vial nacional y regional, que anexan numerosas ciudades y pueblos por ramales carreteros secundarios como es el caso de Huacrachuco, capital de la provincia del Marañón, pero falta concluir y mejorar muchos tramos en las tres últimas rutas mencionadas.

      La vía horizontal que une la ciudad de Huánuco, por el occidente, con las provincias de Dos de Mayo, Lauricocha, Huamalíes y Marañón es de gran importancia porque cuenta con carretera asfaltada de primera categoría que une a numerosos centros productivos y turísticos de la región. Para completar el circuito horizontal faltaría construir una vía con iguales características a la antes mencionada, que parta de la ciudad de Huánuco hacia el Panao, Chaglla, Codo del Pozuzo, Ciudad Constitución, Honoria y Puerto Inca, que actualmente sólo cuenta con una carretera afirmada, peligrosa y muy angosta.

Parques Nacionales en la Región Huánuco

      Actualmente la provincia de Leoncio Prado cuenta con dos importantes “unidades de conservación”, que están cumpliendo satisfactoriamente con las metas previstas:

 

Parque Nacional “Tingo María” establecido el 14 de mayo de 1965 mediante la Ley 15574. Se encuentra ubicada en la zona tropical de la Región Huánuco, provincia de Leoncio Prado, distrito de Mariano Dámaso Beraún. Abarca una superficie de 18,000 hectáreas de Selva Alta y está conformada por la cadena montañosa conocida como la “Bella Durmiente”, porque sus cumbres tienen la forma de una hermosa mujer recostada de perfil, que es apreciada desde la ciudad de Tingo María.

      El objetivo principal del parque es proteger la flora, fauna y sus bellezas escénicas como son la Bella Durmiente, la Cueva de las Lechuzas, las Aguas Medicinales Sulfurosas de Jacintillo, la Cascada de la Quinceañera, el Velo de las Ninfas y muchas más. En cuanto a la flora que se encuentra en el parque se han identificado 144 especies: 96 árboles gigantes, 17 palmeras y 31 arbustos destacando entre  ellas el cedro de altura, el huasai y la bolaina; así como 70 variedades de preciosas orquídeas silvestres y numerosas especies de plantas medicinales, helechos, olorosas flores y plantas ornamentales. La estratificación y diversidad del bosque se manifiesta por la alta proporción de estructuras tales como galerías, pistas y caminos de animales; marcas de territorios, madrigueras y nidos.

      En este parque se encuentra una rica variedad de fauna silvestre conformada por 104 especies: 9 de peces, 38 de aves, 36 de mamíferos y 21 de batracios y reptiles desde grandes mantonas y boas hasta pequeñas naka naka. Entre los mamíferos destacan los monos maquisapa, frailecillo y el pichincho común; el venado colorado, el sajino, majaz, el picuro o armadillo gigante, el tigrillo, el oso hormiguero, el gato silvestre y los lobos de río que son especies en extinción; en marsupiales destaca la zarigueya o muca. El Tapir de altura abunda en la zona cuyos caminos cruzan los bosques hacia el agua, que son aprovechados por el hombre para avanzar en la espesura del monte cuando no existen trochas hechas.

      Las aves más interesantes del parque son: el guácharo, ave nocturna que hace sus nidos en cavernas; el gallito de las rocas o tunqui, el pájaro carpintero, los cueches, el otero o pájaro relojero, la pucacunga, el paujil, las perdices y las pavas del monte; los guacamayos, loros, pericos y tucanes; el cóndor de la selva y el águila, que es el mayor depredador de los monos y  de otros animales. La multiplicidad de nichos ecológicos se refleja muy bien en el número de aves e insectos que son grupos taxonómicos cuya distribución especial se extiende por todos los ecosistemas.

      En los ríos Huallaga, Monzón y sus afluentes habitan gran número de peces de agua dulce como: el boquichico, el súngaro, la carachama, la palometa, el bagre, el huasaco, los pejerreyes y otros.

 Parque Nacional “Cordillera Azul” creada el 21 de Mayo del 2,001 durante la presidencia del doctor Valentín Paniagua, mediante Decreto Supremo 031 – 2001 AG, bajo la responsabilidad  de Instituto Nacional de Recursos Naturales - INRENA; situado en el ecosistema de Selva Alta, hacia el este de la cadena principal de los Andes, en la parte central del Perú, entre los ríos Huallaga y Ucayali, abarcando las regiones de Huánuco, San Martín, Loreto y Ucayali, con un área de 1´353,190.85 hectáreas que la hace uno de los parques más extensos del mundo, donde habitan varias tribus nativas (chunchos) correspondientes a once grupos étnicos que son grandes conocedores de los secretos de la selva amazónica. 

      El inclinado sistema montañoso del parque va desde los 2,400 m.s.n.m. con abundantes bosques enanos, hasta los 200 metros de altitud, en la región “Omagua”, con extensos pajonales; en cuyo vasto territorio científicos peruanos y extranjeros han ubicado cerca de seis mil especies de plantas tropicales y más de ochocientas especies de aves; setenta mamíferos grandes; ochenta y dos reptiles y anfibios y noventa y tres especies de peces que salen a los ríos principales donde se les puede pescar.

      Este parque es rico en fauna silvestre pues en ella se encuentran todo tipo de animales amazónicos destacando el jaguar, el puma, la anaconda, el tapir o sachavaca, el delfín rosado, el lobo de río y el paujil. La flora se caracteriza por árboles gigantes como el cedro, el ishpingo, la lupuna colorada, la capirona y la caoba que llega a medir hasta sesenta metros de alto. También cuenta con numerosas plantas medicinales, alimenticias y ornamentales. 

      En la parte baja y colindante a este paraíso natural existe una increíble variedad de palmeras que forman con sus penachos los llamados “palmichales, aguajales o yarinales” de los cuales los más conocidos y aprovechables son: el aguaje, el huasaí, el hungurague, la shapaja y el pijuayo, con gran contenido de aceites; asimismo está la espinosa palmera “chambira” conocida como “alambre vegetal” con sus fibras obtenidas por maceración de las hojas se confeccionan hamacas y redes para pesca. Igualmente existen las palmeras productoras de maderas duras como la chonta, la huacrapona y el huicungo que sirven para construir viviendas; de la variedad bombonaje y coco se aprovecha la médula como alimento y la paja para hacer sombreros; de la palmera “yarina” que crece bajo la protección de los árboles grandes se cosecha el “marfil vegetal o tagua”, que al cristalizarse con gran dureza el “albuminoide blanco” es utilizado para confeccionar hermosos trabajos artesanales como botones para las prendas de vestir y en la manufactura de equipos para masajes.

      Fueron dos las razones determinantes para que el Parque Nacional Cordillera Azul sea decretado “intangible”:

·                                Por la diversidad y la riqueza de formas de vida bosques, plantas y animales, por sus ríos y sus paisajes espectaculares que son únicos en el Perú. Razón por la cual esta inmensa área debe ser guardada intacta por siempre.

·                                Los terrenos y los suelos, las montañas y los bosques son tierras de protección, porque debido a lo inclinado de sus cerros en combinación con el clima y las intensas lluvias la tierra quedaría erosionada.

      En este Parque Nacional está terminantemente prohibido realizar cultivos agrícolas; la tala y quema de palos y bosques, tampoco se permite la caza y pesca.

Ventajas y beneficios del Parque Nacional Cordillera Azul                  

·                                Las montañas al atraer las nubes cargadas de humedad, producen lluvias beneficiosas para la agricultura y los ríos mantienen abundante caudal de agua.

·                                Los árboles grandes al agarrar con sus raíces la tierra evitan los derrumbes.

·                                Al mantenerse los bosques naturales, se consigue un clima más templado y aire puro para la salud.

·                                Al estar prohibido la caza, aumenta la población de animales silvestres; y con la protección de la flora se mantiene intacta la vegetación primaria.

·                                Presenta la oportunidad para el estudio de la genética forestal y animal; asimismo favorece un mejor conocimiento de las plagas tropicales.

·                                Favorece al turismo ecológico regional.

 

Zona protegida en la Cordillera del Huayhuash

      Es un área protegida por el Estado en la categoría de “Zona Reservada”, denominada “Reserva Paisajista”. Está prohibido nuevos asentamientos humanos dentro de esta zona,  así como también nuevas concesiones mineras y la extracción forestal maderable. Esta cordillera constituye una de las rutas de aventura más hermosas de la tierra.

      La Zona Reservada del Huayhuash comprende 67,589 hectáreas de extensión y abarca los distritos de Pocllón y Manga de la provincia de Bolognesi en Ancash; Queropalca, Lauricocha y San Miguel de Cauri en Huánuco; Copa y Cajatambo en Lima.

      Fue creada para evitar que la creciente actividad minera  y sus construcciones de soporte estropearan sus ecosistemas. Otro punto que se tomó en consideración fue la presión demográfica de las comunidades locales que atentan contra los recursos naturales de la zona.

     Protege los ambientes de su geografía que revela una armoniosa relación entre el hombre y la naturaleza albergando importantes valores naturales y culturales. Allí se permite la realización de actividades científicas, recreativas y turísticas, en tanto que las practicas tradicionales, así como el manejo de los recursos naturales no renovables necesitan una autorización específica del Estado y un control minucioso. Aquí el control es con la participación de los gobiernos regionales y las poblaciones locales.

      Huaylash ostenta grandes valores turísticos que están vinculados a su belleza paisajística, la variedad de sus ecosistemas de montaña y su invalorable riqueza biológica. Entre sus glaciares más importantes está el Yerupajá con 6,634 metros de altitud. En cuanto a la flora silvestre, los científicos han encontrado más de ciento sesenta y más de mil cien variedades  como los queñuales, una variedad que está en peligro de extinción. Posee sesenta y dos tipos de aves, algunas a punto de desaparecer como el torito pecho cenizo, la continga de zárate y el mielerito gigante.      

 

 Posibles Parques y Reservas Naturales:

      La inclusión de nuevas unidades de conservación en la Región Huánuco aseguraría el futuro de la biodiversidad al brindar áreas protegidas a largo plazo que los huanuqueños y las autoridades competentes se comprometerían ante el mundo a preservarlos, ya que la riqueza biológica tiene un alto grado de endemismo, asegurando la integridad de las reservas como áreas protegidas de uso científico, educativo, turístico y extractivo. 

      Según el criterio del autor, las posibles nuevas “unidades de conservación” en Huánuco, pueden ser las siguientes:

1).- En las provincias de Huánuco, Ambo y Leoncio Prado, la “unidad de conservación”, sería desde Tingo María hasta Ambo, abarcarndo las regiones ecológicas del “Valle del Pillco”, en la Yunga, y gran parte de Selva Alta, que siguiendo el curso del río Huallaga aguas abajo por la ruta del “Cañón del Huallaga” hasta cerca de Tingo María pasaría por los estrechos del “Cañón de Muña”, “Corma” y “Cormilla”, que tienen escenarios geográficos maravillosos, llenos de vegetación y fauna silvestre, así como también cuenta con producción de café, té, frutas y abundante ganado vacuno.

             Otra alternativa sería por el flanco derecho del puente Rancho siguiendo por la orilla derecha del río Huallaga hasta Chinchavito y Cayumba, por el flanco izquierdo desde la localidad de Rancho hasta la cúspide del cerro Carpish y de bajada por Chinchao, Puente Durand hasta Cayumba. Este Parque Regional contaría con el “Bosque de Neblinas de Carpish”, cuyo accidentado terreno se encuentra en una zona nebulosa donde el bosque queda cubierto por briofitas, líquenes, helechos y otras plantas epífetas que junto con el follaje firme y coriáceo de muchas plantas leñosas constituyen caracteres importantes de la vegetación; en esta área existen más de 50 especies de hermosas orquídeas, entre ellas “El Zapatito de la Novia”. Las cataratas y caídas de agua que se forman por los relieves escarpados de los ríos Huallaga, Chinchao, Panao y sus afluentes constituyen un singular atractivo turístico y la topografía del terreno ofrece una barrera natural para la vida de diferentes especies de la flora y fauna silvestre, incluyendo la acuática.

2).- En la provincia de Huamalíes y en la de Marañón la “Unidad de Conservación” estaría constituida por Tantamayo, Llata, Huacrachuco y la Selva Alta del Monzón, que también contarían con zonas ecológicas de sierra, ceja de selva y selva alta conformada por parques, reservas, santuarios naturales e históricos como los monumentales restos del antiguo Imperio Yarowilca; la flora y fauna está íntimamente relacionada con su variación altidudinal y escarpada orografía. En la serranía de esta sugerida “Unidad de Conservación” hay numerosas lagunas con peces y algas (cushuro) nativas, también en la zona de Selva Alta los ríos son tan importantes que mantienen relación con la fauna (peces, anfibios y mamíferos), pudiéndose distinguir los ríos de las áreas bajas (hasta los 600 m.s.n.m.) y los ríos de ceja de selva con sus quebradas, torrentes y el “Bosque de Neblinas”.

3).- En las provincias de Dos de Mayo, Huacaybamba y Lauricocha las reservas abarcarían lugares aledaños a las ciudades de La Unión, Huacaybamba, Lauricocha, Baños y otras, que estarían conformadas por parques y santuarios históricos como Huánuco Pampa; las cavernas de Lauricocha, donde el ingeniero Augusto Cardich Loarte encontró al hombre peruano con una antigüedad de 9,580 años; también las pinturas rupestres de los primeros pobladores y otros valiosos testimonios. En esta zona son hermosas e imponentes las cumbres de la cordillera andina con picos que sobrepasan los 6,600 metros de altitud, cuando al atardecer los rayos del sol se reflejan en las cumbres se vislumbra un cielo azul y en sus faldas una imagen de singular belleza. Desde las partes más altas de la cordillera se divisa un amplio panorama andino con las blancas cimas de sus nevados y el llano amazónico hacia el este.

4)                              Sería conveniente ampliar el Parque Nacional Cordillera Azul estableciendo una reserva natural desde el río Tulumayo hasta la entrada del “Boquerón del Padre Abad”, en la que se incluyan los parajes de la Sinchona, Río Chino y La Divisoria áreas ricas en flora, fauna; bellos paisajes y hermosos atractivos naturales. Por la naturaleza de sus suelos y lo escarpado de sus montañas merecen un cuidado muy especial para evitar la erosión y pérdida de su vegetación natural. También en esta área abundan las epifetas y numerosas especies de palmeras. La mayoría de los ríos tienen tanto remansos como rápidos con impresionantes caídas de agua.

 

   

FAUNA NATIVA Y SILVESTRE

 

      Integran la Fauna Silvestre todos aquellos animales que viven libremente y fuera del control del hombre. En la actual Región Huánuco tiene la maravillosa dicha de contar con numerosas especies de animales vertebrados e invertebrados, hay aquellos que son propios de la zona andina y de la selva. Muchos de ellos considerados “endémicos”, que es un término utilizado por científicos para describir a las especies que son propias y exclusivas de un lugar, que además están en peligro extinción.

 

     

Fauna Andina Silvestre

      En las montañas andinas de Huánuco, se encuentran los más espectaculares animales serranos en estado salvaje como el oso, el venado gris, la taruca, el zorro, el puma, el palian (mamífero que se alimenta de palta); el zorrillo, el gato andino, el intuto, el osojillo, la muca, la vizcacha, el conejo silvestre, el lobo de río; entre las especies domesticadas destaca el cuy, que es el rey de la cocina huanuqueña y muchos otros animales, de los que, indistintamente, se aprovecha sus carnes y pieles, aunque en la época prehispánica y parte de la época colonial, hubo en esta región gran cantidad de auquénidos o camélidos peruanos ( alpacas, vicuñas y guanacos), que se debería volver a repoblar la zona con éstos auquénidos, pero con un criterio moderno de crianza, poniendo énfasis en el mejoramiento genético de la raza para obtener una mejor producción de carnes, pieles y lanas como lo hacen en el Canadá y Australia con la alpaca, que tienen ganaderías con más de 50,000 alpacas de los que esperan, en pocos años, obtener la lana de alpaca más fina del mundo, además de una gran productividad en carnes y derivados. 

       Entre las aves andinas silvestres destaca “la paloma peruana” que mora en el valle del Marañón, también predominan las perdices de colores miméticos que corren y se ocultan en los pajonales. Hay .aves cantoras como la oropéndola y el ruiseñor; asimismo se encuentran garzas, pisacas, yanavicos, flamencos, gaviotas, huachas, huatillas, o gansos andinos, patos cordilleranos, silvadores, sutros, jergas, cóndores, gorriones, jielgueros, aguiluchos cordilleranos, gavilanes del campo, huaynos, huacos, halcones, gallaretas andinas, pollas de agua, playeros, cigüeñales, , totolitas, lechuzas, buhos, gavilanes, pitos, pamperos, arrieros, dormilonas, frayles, picaflores, palomas cuculí y huampas, violinistas, sietecolores de los totorales, golondrinas de los riscos, cucaracheros y muchas aves más, que se alimentan indistintamente de plantas acuáticas sumergidas y flotantes, crustáceos, moluscos, insectos, anfibios, peces, pichones y algas. También de hierbas, granos y demás sementeras.

 

Flora y Fauna en las Lagunas de Huánuco  

      Las lagunas y espejos de agua, en Huánuco,  que se encuentran sobre los 3,000 metros de altitud, poseen una densa concentración de fauna y flora acuática, especialmente las que se hallan en las orillas y en medio de pastos inundados entre juncos, totorales y algas, que en los meses de lluvia se cubren totalmente de agua. Las tierras que rodean a las lagunas, generalmente, tienen elevaciones escarpadas, pero también hay terrenos planos, que son aprovechados para la crianza del ganado doméstico. O sea, que en los lugares lacustres hay abundante vegetación, también animal, especialmente peces y algas (cushuro), que favorecen la vida natural de los lugareños. 

    Estas lagunas y espejos de agua de la serranía huanuqueña, constituyen un ambiente muy frágil debido a su poca profundidad, con plantas típicas altoandinas, algunas de porte bajo y tallos reducidos, otras presentan una especie de protuberancias tan desarrolladas de forma semi-esféricas, con tallos y hojas muy compactas, que se dan como resultado de las bajas temperaturas por las noches y relativamente altas en el día, además, intervienen otros factores como la altura, el clima y la presión atmosférica. En estos lugares, anidan las aves en las temporadas de reproducción: agosto-setiembre y enero-febrero.

 

FaunaSilvestre en la Selva de Huánuco

      La fauna nativa en la Selva Alta de Huánuco es más numerosa y variada, que en la zona andina, diferenciándose según los ecosistemas y los medios que les sirven de morada y hospedaje; así, hay animales del bosque, del río y del suelo, también, existe una serie de aves, insectos, gusanos y parásitos, que en conjunto son de gran interés para estudiosos y visitantes; aunque, últimamente se ha producido una gran disminución tanto de la fauna silvestre como ictiológica, por la destrucción del habitat y por la larga e intensa ocupación humana, que ha llevado a una caza y pesca excesiva, sin vedas ni requisitos mínimos de protección. Además, la pesca se continúa efectuando con métodos prohibidos como la dinamita y el barbasco, mientras que en la cacería los campesinos usan la ” escopeta o retrocarga” y las trampas, pero a pesar de ello, aún se logra ver a muchas especies silvestres, mayormente durante la creciente de los ríos que es la mejor época para la caza por la concentración de los animales en los lugares altos de la selva.  

      Los monos grandes son diurnos, viven en grupos sociales sobresalientes y se desplazan en los estratos más altos de la vegetación, por eso, son las presas más fáciles de cazar en comparación con el resto de animales que habitan en la selva y también, porque la carne de mono es apreciada por los habitantes amazónicos. En cambio los monos pequeños, y marsupiales son menos afectados por la caza, pero sí los venados, tapires, felinos y chanchos del monte, que son requeridos por sus carnes y pieles.  

      La “carne de monte”, hasta los años cincuenta fue para los pobladores de la región, el elemento básico de donde obtenían las proteínas necesarias para la alimentación familiar, lamentablemente, la fauna viene sufriendo una declinación alarmante por el incremento de colonizadores y destructores de los bosques, que cazan indiscriminadamente cuanto animal o ave encuentran a su paso. Con sólo recordar que entre 1935 y 1955, la zona de Tingo María o Rupa Rupa estuvo llena de bellos bosques naturales y jardines con plantas ornamentales nativas primarias, que por la acción colonizadora del hombre, hoy estas bellezas se encuentran alejadas de los poblados y consecuentemente ocurre lo mismo con la fauna silvestre.

       Entre los mamíferos silvestres de la Selva de Huánuco, están: las ardillas, los añujes, conejos silvestres, los osos de anteojos, los venados colorados, los sajinos o jabalíes, las huanganas, los ronsocos, las mucas, los armadillos, las punchanas, los majasces, los picuros, las salamandras, las sachavacas o los tapires, el puerco espín, el añuje, la punchana, los macheteros, las mucas, los lobos de río o nutrias gigantes, jaguares, otorongos, pumas,  tigrillos, perros del monte, ratas de agua; entre los monos están: el fraile, coto, pichico, choro, el maquisapa, que tiene bastante carne y otros, a qienes aún se les puede observar en su habitat natural, en la espesura de los bosques, pero el peligro de su extinción es casi inminente tanto por la depredación de estos animales como por su baja reproducción, ya que según los estudios realizados por Margaret Mefarland en la Estación Biológica de Cocha Cashu una maquisapa pare en intervalos de treinta meses aproximadamente, o sea durante veinte años de vida sólo procrea de cuatro a cinco crías. También entre los desdentados se encuentran las tres variedades de osos hormiguero: el serafín, el shihui y el husmiri. El perezoso y el pellejo, conviven conjuntamente con el armadillo y, al conejo del monte, generalmente, es ubicado en las riberas de los ríos.

Los animales más representativos de la selva son:

El Otorongo: el “Rey de la Amazonía”, conocida como “pantera onca”, es el rey de la Amazonía, cuya habitat no pasa de los 2,000 metros de altitud, es el felino más grande de América, es solitario, anda cuidando a sus cachorros mientras busca alimento y si no está solo se encuentra rastreando y cazando en medio de la espesura de la selva. Son hábiles trepadores, por ello, no es raro verlos encaramados sobre las ramas de los árboles, como monos, al acecho de su presa.

      Una vez ubicada su presa, el otorongo se impulsa y la mata de un salto. Su ataque es rápido, feroz y letal. Una vez capturada arrastra a su víctima hacia un lugar apartado y a diferencia de los pumas, ellos no entierran los restos, los dejan a la intemperie.

      Este felino pesa aproximadamente ciento cincuenta kilos, está ligado a la identidad del Perú prehispánico. Su figura se extiende a lo largo y ancho de los complejos arqueológicos de la costa, sierra y selva. También existen muchos mitos y leyendas en el imaginario peruano.

 

El Perezoso o Pelejo vive todo el día, literalmente, patas arriba. Pertenece al grupo de los tridáctilos; sus tres garras y sus uñas dobladas como garfios le sirven para defenderse de los agresores y colgarse de las ramas. Mide entre 40 y 80 centímetros y no pesa más de cinco kilos. Sus brazos son más largos que sus patas, le sirven para colgarse mejor. Su cara es redonda, tiene la mirada triste y una colita que no mide más de diez centímetros. Habita en los bosques húmedos de la selva. Se alimenta de hojas al alcance de sus manos y su vida es corta: hasta doce años.

Aves Silvestres en la Selva de Huánuco, existen más de mil seiscientas especies, representados por: perdices, guácharos o lechuzas de la montaña, paujiles, ayaymamay o almaperdida, gallaretas, pavas de monte, patos criollos y huanacas (en los ríos), sachahuallpa o gallina de monte, gallito de las rocas o “tunqui” en quechua, ruiseñores, aguiluchos,  halcónes cóndores de la selva, cernícalos, pájaros brujos, gavilanes dorados, lechuzas, dondores de la selva,  palomas, pájaros carpinteros, cueches (paucares), pucacungas, huanchacos, ruiseñores, manacaraco, picaflores, tucanes, papagayos, guacamayos, loros, pericos, shanchos o pavos reales marrones, gorriones; manacaracu, pájaro brujo, garzas con su vuelo elegante, patos y aves de río. Las manadas de guacamayos y las variedades de loros llegan antes de las siete de la mañana a las colpas a comer greda, para aprovechar las propiedades minerales de la arcilla y desintoxicarse de las semillas que ingirieron en el monte, creando un hermoso espectáculo alegre, vivaz y a todo color.  

      Es interesante observar el apareamiento del Tunqui o Gallito de las Rocas, que las hembras de esta especie hacen sus nidos sobre las caras verticales de las rocas, cavernas o grietas rocosas, pero antes eligen al Gallito de las Rocas con el que se apareará. Los machos adultos con su plumaje rojo brillante pasan mucho tiempo en un espacio de cortejo, denominado lek, donde bailan bellas danzas para que la hembra escoja a uno de ellos para aparearse. Después sin la ayuda del macho, la hembra cuidará a sus crías. El Tunqui o Gallito de las Rocas, ha sido declarada “Ave Nacional del Perú”.

      EL “ayaymamay” o “almaperdida” o “pájaro brujo”, es un ave nocturna, de plumas blancas y negras, que emite un sonido simulando al lastimero alarido de una mujer, ! “Ayay....mamay”!. 

Los peces en la selva de Huánuco son numerosos, estando entre ellos: corvina, sábalo, boquichico, carachama, bagre de selva, palometa, lisa, gamitana, sardina, doncella, dorado o dorada y miles de peces de tamaños medianos y pequeños. Las etapas de los peces amazónicos de selva huanuqueña son: momentos de reproducción, nutrición y de invernación fisiológica. Las migraciones para la reproducción son efectuadas por muchas especies de peces, cuando salen en busca de agua blanca para “desovar”; en cambio, la etapa de “nutrición” se realiza durante las crecientes de los ríos, época que las aguas contienen cantidad y variedad de alimentos, que permite, en los remansos, el crecimiento y engorde de los peces, pero dificulta la faena de  pesca, mientras que en las migraciones para “invernación fisiológica” la pesca es abundante porque los peces se desplazan hacia las aguas tranquilas durante la temporada de vaciante. 

Reptiles y batracios: el challhua o lagarto, pez-lagarto, iguanas, sapos, lagartijas, salamandras, tortugas (motelos, taricayas y charapas), jergones, loromachaco, shushupes, naca naca, coralillo y más.

Insectos y Arácnidos, entre las innumerables especies están:  las mariposas, los grillos, las tarántulas, los escorpiones, las arañas, las cucarachas, las langostas, el chicharo machaco, el comején, la gapa, el escarabajo, los cien pies, las hormigas, las avispas y los zancudos, que trasmiten el paludismo a los humanos. Entre las numerosas variedades de hormigas destacan las “izulas”, de regular tamaño y de color azul marino, que con su veneno son capaces de matar a animales bastante grandes. También, hay un tipo de hormigas de regular tamaño, que disciplinadamente organizados cosechan, en pocas horas, grandes extensiones de hojas de coca y de otros arbustos, que introducen en sus madrigueras, dentro de intrincados laberintos bajo tierra. Igualmente, existen muchas especies de “avispas”, entre ellas, las que edifican enormes nidos colgados de las ramas de los árboles, construidos de paja, arcilla y hojas, con interesantes compartimentos interiores.

 

Mariposas

       El Perú ostenta el primer lugar en el mundo en diversidad de mariposas, con 3,700 especies aproximadamente. En la zona andina de Huánuco, desde la Yunga hasta la Puna, existen mariposas de diferentes tamaños y especies, con distintas características morfológicas y costumbres, unas vuelan a baja altura otras a mediana y gran altura, que habitan desde los 1,850 a 4,900 metros de altitud, en lugares “abiertos” de baja vegetación como: quebradas, laderas y lugares boscosos.

      En la selva se calcula que existen dos mil especies de mariposas, de las cuales sólo se conoce un 25%, estando la mayoría de ellas en las provincias huanuqueñas de Leoncio Prado, Pachitea  y Puerto Inca.  Las mariposas habitan en las plantas hospederas, que son aquellas en las que cada mariposa, según su especie, deposita sus huevos para luego seguir los procesos de oruga a gusano y a mariposa respectivamente. Las mariposas sin dichas plantas no podrían vivir, alimentarse, reproducirse, pelearse y morir en paz.

      En Tingo María hay hermosos mariposorios donde se puede apreciar los ciclos de vida de las mariposas, que se encuentra dividida en cuatro etapas: huevo, oruga, ninfa y adulto (en el último ciclo, cuando vuelan, sólo sobreviven veinte días). Dentro del mundo de los insectos, las mariposas son elementales para la reproducción de muchas plantas ya que se encargan de la polinización. Igualmente estos insectos son el alimento de las aves de pico delgado.    

      La mariposa que más destaca en la selva es la “Hamadryas” que es muy hermosa y luce como pintadas por sombras chinescas: azul y negro intenso, combinando ambos colores al reverso, además al volar emiten un sonido similar al lápiz sobre papel platino; también está la mariposa “morpho” que es de gran tamaño y de increíble belleza, igualmente la mariposa “búho”, entre otras.

Acaros, en el Perú hay más de catorce diferentes “Acaros Astigmatos”, de los cuales mayoritariamente se ubican en la Costa, en segundo lugar en la Selva y en mínima cantidad en la Sierra, motivo por el cual la Región Huánuco es la zona ideal para la instalación de graneros. Estos insectos son grandes destructores de alimentos almacenados, no sólo porque los consumen sino por las modificaciones físico-químicas que producen al ambiente donde viven, alteran el microclima por el incremento de la humedad y temperatura que ocasionan, facilitando la propagación y desarrollo de microorganismos de la putrefacción (Cooreman 1974); entre los numerosos alimentos almacenados destruidos por los ácaros están: las arvejas, la quinua, el maní, el arroz, la avena, el frijol, los fideos, los garbanzos; las harinas de trigo, camote, habas, oca, yuca entre muchos otros productos. Algunas especies de ácaros causan al hombre “dermatitis” y “asma alérgica” por el contacto y manipuleo de alimentos guardados.  

Gusanos, en la flora existen gusanos picadores de tallos; también, los gusanos de tierra, que habitan en las plantas tumbadas; los minadores, que producen caídas de las hojas; los succionadores de la savia de las hojas;  los perforadores de brotes y vainas y los gusanos que atacan a las raíces de las plantas.

      Asimismo hay infinidad de gusanos en la región Huánuco como el “sututo o gusano del monte”, que deposita sus huevos sobre el hombro de la mosca común y esta los transporta hasta el lomo de animales. Igualmente existe un gusano que produce una de las dolencias cutáneas más raras de la selva, que es la “Uta” o el “Pian” o la “espudia”, que se contrae en los bosques húmedos y generalmente desfigura totalmente el rostro de la persona atacada.

Parásitos, son numerosas las especies de parásitos en la Región Huánuco, como las que causa la anemia, patético en los niños con el vientre abultado.

      La Alicuya o Distomatitosis epática, es una enfermedad parasitaria que afecta a la ganadería, con serias repercusiones económicas, por su amplia difusión y porque se presenta en casi todas las especies domésticas, e inclusive en el hombre.

      Las considerables pérdidas económicas producidas por la Alicuya, que infecta directamente el hígado, negativamente incide en la industria pecuaria, porque disminuye la producción animal, retardando el crecimiento y conversión cárnica, también, descenso de la producción lechera y hasta mortalidad.

      La infección por la Alicaya se produce una vez que los animales (vacunos, ovinos, cerdos, etc.) comen el pasto o beben agua que contiene las metacercarias; estas pasan al estómago y luego penetran al hígado donde transformados en adultos depositan sus huevos, que mediante los conductos biliares llegan al intestino y desde allí son eliminados al exterior conjuntamente con las heces del animal. Estos huevos si caen en zonas húmedas o en el agua, después de dos horas revientan, emergiendo unas larvitas que se ubican en los “lacatos” o caracoles para completar su desarrollo; más tarde, estos salen de los lacatos para localizarse en los pastos y acequias. Los animales al ingerir los pastos o las aguas contaminadas se infectan. Los animales infectados, paulatinamente disminuyen de peso, se crispan sus pelos, tienen diarreas incontenibles y abultamiento debajo de la mandíbula (edema submandibular).

Recomendaciones:

·                              Los animales no deben pastorear en lugares pantanosos o en manantiales.

·                              Los caracoles deben ser eliminados mediante la aplicación de sulfato de cobre colocados  alrededor de las acequias.

·                              Proteger a los animales dosificándolos periódicamente con medicamentos antiparasitarios.

·                              Para los humanos: No tomar agua cruda ni comer verduras mal lavadas, tener mucho cuidado, especialmente con los niños.

 

     La parasitosis, no humanos, en los monos o primates en cautiverio resulta ser una de las causas principales de su elevada tasa de mortalidad, cuya carga parasitaria está íntimamente relacionada al stress y al cambio de dieta sufrida por los mamíferos al ser extraídos de su habitat natural, cuyas tenias atacan más a los monos frailes, destruyéndoles, principalmente, el intestino delgado, también, hay tenias que atacan el intestino grueso de los monos; así mismo, hay parásitos que afectan la cavidad abdominal de los primates. Probablemente, el parásito más dañino del mono es el que por presión mecánica de los gusanos perfora la pared intestinal del animal, produciéndoles la muerte por peritonitis provocada.

 

Marsupiales Nativos de la Región Huánuco

      Se han encontrado en la provincia Leoncio Prado (Rupa Rupa), también, en Huánuco (Acomayo-Río Chinchao) y en la provincia del Pachitea, la presencia de la “Marmosa quechua” o “Marmosa Enana” (colectado por Otto Garlepp en 1897), catalogado entre los micromamíferos del Perú, por sus pequeñas dimensiones, de unos 10 centímetros entre cabeza y cuerpo, correspondiente al género de los marsupiales, cuyas especies son zarigüeñas de aspecto parecido al de las ratas, que cuando nacen alcanzan apenas el volumen de un guisante. Otra especie, en la región Yunga y Quechua de la provincia de Huánuco, es la “Rata Arborícola” o “Rata de las Chirimoyas”, distribuida en los bosques donde abunda el chirimoyo, cuyos árboles frecuenta. Así mismo, por los ríos Chinchao, Cayumba y Monzón cerca de Tingo María existe el “Ratón de Gramíneas” y el “Añuje, el Agutí variado”, la “Ardillita o Sciurus ignitus, que son propias de las zonas tropicales y sub-tropicales.

 

 La Fauna Silvestre como Recurso Renovable

      Es importante considerar a la fauna silvestre de Huánuco como un recurso renovable, respetando en términos generales, las características demográficas de su población a fin de establecer la cantidad de cosecha por especie, sin afectar la productividad ni la cantidad mínima que requieran. Por ejemplo, el caso del mono maquisapa, con una reproducción tan baja, que se debería prohibir su extracción por tiempo indefinido, en cambio hay otros animales que sí permiten una cacería considerable, como los armadillos, roedores grandes y los ungulados, que podrían extraerse hasta un 15% de su biomasa, dependiendo de los tipos de habitat, ya que no todos tienen la misma biomasa de fauna.

      La mejor forma de controlar la caza, es manejando las poblaciones y manteniendo la productividad a niveles altos, mediante reglamentos y controlando la actividad como se hace en Europa y Norteamérica, donde la caza está controlada. El cazador obligatoriamente debe tener licencia para cazar y debe respetar los reglamentos con respecto a las condiciones de caza, tales como: la época del año, las horas del día, el tipo de arma y el número de especies a cazar, etc. También, hay que dar incentivos para conservar la fauna silvestre y prohibir la comercialización de las carnes de monte, que sólo debe ser aprovechada por los colonos en favor de su propia mesa, a fin de abastecer de proteínas a su familia, evitando que los mitayeros profesionales, que buscan ganancias económicas, depreden la fauna silvestre hasta en los últimos rincones de la selva.

 

Animales Salvajes, Semi-domesticados

      Muchas de las especies de la fauna silvestre pueden desarrollarse en zoocriaderos, para tenerlos como animales semi-domesticados, que muy bien podrían servir para proveer a diversas instituciones científicas, también para investigaciones biomédicas, a zoológicos, como mascotas y/o para cualquier utilización en beneficio del hombre, ya que como actividad económica no es rentable en comparación con las especies domesticadas, porque los animales salvajes en cautiverio están intranquilos y la mayoría de estos tienen una reproducción tan baja, que no justifica un criadero provechoso, tampoco se tiene gran conocimiento para el tratamiento de sus enfermedades, ni existe un mercado muy grande que justifique mantener criaderos en cautiverio los animales salvajes. El cerdo doméstico puede parir más de doce crías por camada, pero el sajino sólo dos; una gallina común puede poner hasta 300 huevos al año, mientras el paujil sólo dos; el conejo doméstico puede tener hasta crías cada seis meses, pero el majás una cría por año, que además, por ser monógamo necesita de su pareja, haciendo más oneroso alimentarlos y mantenerlos.

      Felizmente, a partir de la década del 70 se ha reforzado los trabajos de citología y genética animal, tanto para vertebrados como invertebrados, que se está logrando grandes aportes relacionados con la evolución molecular y genética animal, que se mantiene la esperanza de conservar y desarrollar la fauna silvestre de la Región Huánuco.

 

 

 

RECURSOS GENETICOS

 

      El Perú es un Banco Genético para la humanidad, porque está considerado entre los diez países de mayor “megadiversidad” por la gran variedad de especies de flora y fauna que alberga. Existe en el territorio peruano cerca de 50,000 especies de flora, de los cuales unas 1,500 son silvestres; en fauna hay: 374 especies de mamíferos, 1,710 especies de aves, 298 especies de reptiles, 270 especies de anfibios, 937 especies de peces marinos y 831 en los ríos, lagos y lagunas. No hay otro país que cuente con esa variedad, originalidad y productividad de fauna silvestre.   

      Por la cantidad de especies de mamíferos el Perú ostenta el sexto lugar en el mundo. En aves ocupa el segundo lugar después de Colombia, que posee sólo diez especies más. En el rubro de anfibios es el quinto junto con Indonesia y el octavo puesto en reptiles. Las 1500 especies de plantas silvestres sirven para obtener fibras, aceites, grasas, ceras, taninos, colorantes, pigmentos, tóxicos, venenos, especias, aceites esenciales, aromas, condimentos, saborizantes, perfumas, aromas, estimulantes, medicamentos, gomas elásticas, alimenticias, utensilios y saponinas.

      El Perú aporta al mundo con especies vegetales originarias como la papa, maíz, tomate, cacao, maní, olluco, quinua, oca, kiwicha, cañigua, entre otros. En medicinales destacan la quina o quinina (para combatir el paludismo), el curare (para aliviar el mal de Parkinson), la uña de gato (como desinflamatorio y para tratar el Cáncer y el Sida).

 

Protección del “Laboratorio Genético Natural” de Huánuco.

      Para evitar que sigan desapareciendo miles de plantas y animales nativas, asimismo para preservar la rica flora y fauna silvestre y domesticada de la Región Huánuco, es necesario disponer que los recursos genéticos se mantengan permanentemente, mediante el establecimiento, “in – situ”, de bancos genéticos planificados dentro de las “áreas protegidas” o en “áreas de uso múltiple”, donde se cuenten con bancos de semillas y se realicen investigaciones florísticas. También con bancos de semen y crianza de diversas especies de animales con el fin de estudiar, mejorar y conservar la fauna huanuqueña y conformar un muestrario altamente representativo de la diversidad ecológica local y regional.

      La flora, desde la época preincaica es el recurso genético mejor manipulado por los pueblos andinos del Perú, que lograron, “in – situ” la transformación genética de numerosos cultivos agrícolas, que entre avances y retrocesos, éxitos y errores domesticaron y desarrollaron innumerables plantas para el bienestar del hombre, puesto que hace 8,000 años los tubérculos, granos, legumbres y frutas andinas no eran ni remotamente parecidos a los hoy conocidos, que a través de siglos los andinos lograron cambios favorables y sustantivos en su forma, tamaño, sabor, olor, color; dejaron de ser dañinos para la salud humana, convirtiéndose en plantas alimenticias, nutritivas y medicinales, que alimentan y curan a la humanidad desde que llegaron los españoles al territorio peruano, sin embargo, hasta la fecha, estos “sabios campesinos andinos” no han recibido el merecido reconocimiento ni la debida indemnización por sus éxitos en favor del agro, pero en cambio están postrados en la miseria, por el olvido y la indiferencia de las naciones beneficiadas.

      Dentro de la enorme variedad de plantas andinas, genéticamente desarrolladas en la zona de Huánuco, se tiene al maíz, la quinua, el tarwi, los tomates, los camotes, las papas con más de mil variedades; los frutos andinos, como la lúcuma y el “pacae”, que originalmente tuvo un tamaño de sólo ocho centímetros y ahora sobrepasa los sesenta centímetros.

      Actualmente, en Huánuco se realiza con cierta frecuencia exploraciones botánicas con el fin de obtener germo-plasma para el fitomejoramiento y fitotecnia de plantas cultivadas como papa, tomate, leguminosas y otros vegetales de la sierra y de la selva; igualmente, se ha logrado grandes avances en el estudio de los fitoparásitos que atacan a las siembras y cada vez se acrecienta más el conocimiento de las plantas (mala hierba) que invaden los cultivos de la región. También, en el área de la Genética destacan los trabajos de fitomejoramiento en maíz, cereales, menestras, tubérculos; plantas y frutales nativos. En consecuencia se debe fortalecer, en Huánuco, el estudio de la genética vegetal y animal adecuando la revolución bacteriológica a la “genética molecular”. 

 

Ejemplo de Genética

      Ultimamente, gracias a los continuos estudios científicos y ensayos en parcelas demostrativas el subproyecto “Desarrollo de Variedades de Frijol del Tipo Alubias”, ha conseguido producir en la zona andina de Cajamarca (Condebamba y Nanchoc) y en la Costa Norte del Perú, dos nuevas variedades comerciales de menestras, que se caracterizan por tener 50% más de rendimiento, al de los frijoles tradicionales y un ahorro económico de casi 70% en producirlos, variedades que también se podrían desarrollar en Huánuco, porque reúne las condiciones necesarias. Además estos nuevos tipos de frijoles se  siembran durante todo el año, permitiendo competir internacionalmente con Argentina, que lidera el mercado de “alubias” y exportarlas en condiciones ventajosas a: España, Italia y a los países árabes, que son los principales consumidores de estos cereales.

      En 1,939, “La Estación Experimental Agrícola”, en Tingo María, fue la primera organización internacional en la Región Huánuco, que de acuerdo al Convenio del Perú con los Estados Unidos inició sus actividades bajo la dirección de científicos norteamericanos y la colaboración de destacados profesionales peruanos, incluyendo a químicos y biólogos que impulsaron el estudio fisiológico, in situ y en laboratorio de las plantas amazónicas y de animales tanto silvestres como domesticados de la región. De los resultados científicos obtenidos por aquella misión extrajera, algo bueno debió quedar para el Perú, pero o se llevaron todo o se encuadernó con letras en “pan de oro”, encarpetándolas sin cumplir con la principal función de difundir los conocimientos y enseñar a los agricultores y ganaderos como producir mejor.

      Felizmente, hoy, gracias al avance de la ciencia en el campo de la manipulación genética, se está logrando buenos resultados tanto en alimentos como en fibras y textiles. Entre las plantas alimenticias que se han beneficiado con la genética está la soya, modificada para resistir herbicidas, también el maíz, las papas y numerosos productos tanto vegetales como carnes.

 

Fauna

      Si bien es cierto, que en la época prehispánica el desarrollo genético de la fauna en Huánuco no fue relevante por la escasez de carnes y porque la población se alimentaba, principalmente de la producción agrícola; sin embargo, podemos citar la domesticación y mejora genética de algunos auquénidos y específicamente del “cuy”, que fue el gran abastecedor de proteínas de los antiguos huanuqueños.

      En la época colonial, los españoles trajeron a Huánuco ganado vacuno, ovino, caprino, porcino y aves de corral que se han adecuado a las condiciones ecológicas más severas de la región como el llamado “ganado criollo”, que son buenos productores de carne, leche y cuero. Este ganado por sus recursos genéticos es capaz de resistir a las inclemencias del clima, a las enfermedades, sequías y a otros tantos factores limitantes del ambiente. Por lo tanto, la manipulación genética de animales no es una novedad, pues los cruces y la selección  se usan desde la antigüedad, pero ahora la ingeniería genética permite acelerar dramáticamente el proceso. Ya se ha logrado incluir una vacuna en la leche de la vaca. Científicamente los australianos han logrado que sus ovejas produzcan más lana y de mejor calidad.

      A partir del descubrimiento de la estructura del ADN (1,953), el desarrollo de la genética molecular fue rápida y exitosa. Hoy sabemos que en los genes está escrita la evolución de todos los seres vivientes incluyendo al hombre, a tal punto que es posible seleccionarlos para a través de estos obtener innumerables datos y soluciones como una verdadera revolución biotecnológica, principalmente de la genética molecular. 

      La genética es de suma importancia para el estudio y desarrollo genético de las aves en sus más diversos aspectos, como el conocer si el ave es hembra o macho, ya que como es conocido cerca al 50% de las aves en el mundo son sexualmente monomórficas, es decir los machos son indistinguibles de las hembras debido a que no presentan diferencias visibles externas y muchas veces ellas asumen el comportamiento del sexo opuesto, como sucede con los guacamayos, especialmente con el guacamayo rojo, motivo por el que la determinación del sexo de las aves se realiza a través del análisis de sangre, tan traumáticos que en muchas ocasiones producen paros cardiacos a los animales; también se reconoce por “tocamientos” efectuados por experimentados criadores, quienes con solo palmar el vientre del ave saben si son machos o no, mientras que otros al tocar la parte posterior del ave determinan el sexo del animal. Las aves hembras tienen el hueso posterior más abierto que los machos. Felizmente, ahora se puede utilizar exámenes muy económicos de ADN con solo utilizar una pluma de ave, pasando así de lo empírico a lo científico, con resultados certeros e inmediatos.

      Los parásitos son los que más se han estudiado dentro de los programas de investigación médica veterinaria. La genética, en especial los biólogos contribuyen en muchos aspectos al conocimiento de enfermedades tropicales, participando en el aislamiento de cepas y su comportamiento en animales de laboratorio relacionados con cuadros clínicos en diferentes zonas. Los parásitos que atacan al hombre y a los animales domesticados ha tenido grandes avances en las investigaciones realizadas por médicos, veterinarios y biólogos, también se han encontrado soluciones sobre especies que parasitan a los peces y a otros vertebrados silvestres, incluyendo sus ciclos biológicos. Actualmente se está intensificando los estudios de la parasitología veterinaria,  especialmente sobre la mosca doméstica, mosca de establo y los parásitos de vertebrados silvestres.

      La Microbiología es uno de los campos más solicitados por su aplicación inmediata, que avanza paralelamente con la Inmunología y la Parasitología; la fácil manipulación de las bacterias y sus mutantes, así como los virus, hacen que ellos constituyan modelos importantes para estudiar problemas de fisiología celular y genética molecular, que en 1953, los científicos  Watson y Crick determinaron la estructura molecular del DNA (ácido-des-oxi-ribo-moleico) que constituyó uno de avances científicos más renombrados del Siglo XX, porque al comprender como se almacena y trasmite la información genética ha permitido a los científicos la transmisión de genes específicos, provenientes de ciertos organismos hacia otros organismos con el fin de incorporarles determinadas características, como por ejemplo: la capacidad de sintetizar determinadas proteínas o al incorporar estos genes al DNA de bacterias, sus descendientes poseerán también las bases genéticas de los caracteres incorporados. Si se inoculan a los humanos con el concurso de estas bacterias se podrá curar deficiencias congénitas del metabolismo o en otros casos se acrecentaría la síntesis de vitaminas, de alimentos, de antibióticos y se alcanzaría grandes logros en la industria.

      El cultivo de células y tejidos, en los últimos años se ha desarrollado enormemente con el concurso de la energía nuclear en el estudio y soluciones de cadenas básicas de procesos fisiológicos, con el apoyo de la fisiología vegetal y fisiología animal.      

      Los resultados más notables de la investigación básica de Microbiología están relacionados con el perfeccionamiento y preparación de sueros y vacunas y al mejoramiento genético de cepas de utilidad en la industria, agricultura, salud pública, etc., contribuyendo al desarrollo de ingeniería genética. También en la obtención de proteínas y vitaminas, del biogas, en la elaboración industrial de alcoholes, acetonas, ácidos orgánicos, antibióticos, bioinsecticidas y fertilizantes biológicos. Asimismo, estudia la microflora nativa y parasitaria de peces, crustáceos y moluscos; controla la calidad de las industrias alimentarias e investiga a los microorganismos que afectan a las reliquias arqueológicas y especialmente se encarga de investigar a las especies que atacan a plantas, animales y al hombre.           

 

In Vitro

      La fecundación no es sólo el evento que inicia el desarrollo de un nuevo organismo sino que también es uno de los instrumentos de la evolución. En mamíferos el proceso de fecundación comprende una serie de mecanismos que empiezan por la captación del espermatozoide y acaba cuando los pronúcleos masculino y femenino, en el óvulo, se fusionan, ordenan sus cromosomas y se preparan para la primera división mitótica, que  después se forma el huevo o zigote.

       Los complejos y profundos estudios realizados a partir de 1955 sobre la fecundación interna y el desarrollo en mamíferos, se logró la exitosa fecundación In Vitrio de ovitos en numerosas especies de animales, como también ha servido para desarrollar esta técnica en la especie humana, que se inicia extrayendo un ovocito del ovario de la madre, que luego es fecunda In Vitrio con el espermatozoide del macho, implantándolo después en el útero de aquella hembra hasta su desarrollo total. El procedimiento de la capacidad fertilizante del espermatozoide es muy importante porque permite el almacenamiento por varios años en los llamados “Bancos de Semen”, antes de fecundarlos con sus ovocitos homólogos. De la misma manera es posible extraer ovocitos inmaduros de los ovarios de las hembras y cultivarlos In Vitrio, hasta alcanzar su estado de  maduración sin perder su viabilidad.

       Los métodos de fecundación In Vitrio no sólo han permitido conocer y comprender mejor los variados complejos mecanismos que ocurren durante la fecundación en mamíferos y están permitiendo entender los problemas relacionados con la genética temprana, con la inseminación artificial y la problemática de la fertilidad e infertilidad.

 

 

       PROTECCION AMBIENTAL

      En un mundo poblado en exceso como en el que vivimos, la protección del Ambiente y la planificación del uso de los recursos no renovables son cada vez más importantes, que desde hace quince años se está produciendo en el mundo una lenta, firme e irreversible transformación en la forma cómo se solucionan los problemas ambientales, ya que anteriormente los gobiernos confiaban en el sector salud para enfrentar el tema, porque las consecuencias principales del deterioro ambiental se medían por las manifestaciones más evidentes: el impacto inmediato en la salud de las personas o en las comunidades afectadas.

      El inmenso crecimiento de la población y las variaciones en su distribución, predominantemente rural a esencialmente urbana, la evolución de la ciencia y la tecnología, el acelerado progreso de las comunidades, la aparición de nuevos productos industriales y de consumo, han creado una compleja relación entre hombre y el Ambiente, que ha hecho que los gobiernos tengan la responsabilidad de establecer las líneas directrices de política nacional y regional ambiental, unidas a cualquier programa de desarrollo económico y social, que todos los sectores deben participar implementándolos para su normal desarrollo. Esquema que fue adoptado por consenso de los países que asistieron  oficialmente a la Conferencia Mundial sobre el Medio Ambiente y Desarrollo, auspiciada por las Naciones Unidas, llevada a cabo en Río de Janeiro en 1992.

      Al conocimiento de la ingeniería forestal, debe añadirse nuevas tecnologías, nuevos sistemas de información geográfica, de biodiversidad, ecología, administración forestal, políticas medioambientales, manejo y conservación de la selva amazónica, para que con “tecnologías limpias” se conserve mejor la biosfera y los organismos vivos que habitan en toda la región. Estas tecnologías limpias, tienen que estar adecuadas al espacio geográfico y social donde debe aplicarse, que para el caso de la Región Huánuco, que cuenta con áreas andinas y de selva, las tecnologías limpias aplicables deben ser las que permitan generar más oxígeno, mejorar la calidad del agua y tener excelentes tierras agrícolas; asimismo para evitar la depredación de bosques se debe convertir la energía química (madera) en energía calórica. También el biabono es otra de las técnicas que se debe aprovechar en el ámbito de la agricultura, utilizando el reciclaje de los desechos de las cosechas anteriores en lugar de los abonos químicos, porque estos últimos deterioran las tierras de cultivo.

       En el caso que se instalen en Huánuco fábricas, industrias o explotaciones mineras-metalúrgicas que produzcan fuentes de contaminación deben instalarse en las chimeneas cernidores muy finos que detengan la salida de las partículas que transportan desechos metálicos causantes de cáncer y otras enfermedades alérgicas a la piel. También es importante la instalación de paneles solares fotovoltaicos, cuya fuente de energía producida por la luz solar sirva para accionar máquinas y producir electricidad, ya que su energía llega a la superficie de la Tierra con un poder de 50,000 veces más de toda la energía consumida diariamente por el hombre, que serviría para abastecer de electricidad e iluminación estable, tanto a los talleres artesanales, medianas industrias y a los hogares rurales. Cerca de la ciudad de Huánuco se debe construir una “usina eólicapara aprovechar los permanentes e intensos vientos de la zona, que beneficiaría enormemente al desarrollo urbano y rural de la Región Huánuco.   

      Igualmente, las maquinarias y los hornos industriales para la producción metalúrgica, siderúrgica, del cemento, del aluminio y de otras grandes industrias, deberían modernizarse utilizando como fuente de energía el “hidrógeno encapsulado”, cuya materia prima está en el agua y en el aire. Esta comprobado que es posible la producción de hidrógeno a bajo costo mediante el proceso de electrólisis a altas temperaturas, utilizando el agua como fuente de energía. El ingeniero Steve Herring del Laboratorio de Ingeniería y Ambiente de los Estados Unidos dice lo siguiente: “hemos demostrado que podemos producir hidrógeno a tasas comerciales atractivas y en condiciones que son típicas de un reactor a altas temperaturas”. Por otro lado, el automóvil accionado por hidrógeno sólo depende de un pacto político e industrial entre las potencias mundiales.

 

Ecología

       Todas las áreas del conocimiento humano relacionadas con el ambiente caen bajo el dominio de la “ecología”, sean las referidas con los recursos naturales, contaminación ambiental, conservación de la naturaleza, parques nacionales o regionales, reservas de la biósfera, etc., cuyos estudios realizan los “ecologistas” con la participación de biólogos, bioestadísticos y del elaborador de modelos ecológicos relacionados con poblaciones y simulación de la acción de factores diversos y numerosos que integren conocimientos de taxonomía, climatología, biología, alimentación y fisiología; también de comportamiento, reproducción, bioquímica, estadística y Ingeniería de Sistemas.

      La ecología vegetal, la ecología agrícola, la ecología forestal, la ecología de los microorganismos se ha desarrollado enormemente en los últimos años para comprender mejor los fenómenos de la productividad primaria de producción y el mejor manejo de las áreas naturales de los cultivos y pastizales. Además la ecología sirve de base a los estudios biogeográficos. A toda la riqueza biológica que hay en Huánuco se suma la presencia humana de muchos milenios que ha dejado huellas profundas de su larga convivencia con características muy peculiares en las zonas andinas, altoandinas y las de selva, donde habitan numerosos grupos étnicos.

      Huánuco es una región de megadiversidad con numerosas aves, mamíferos, anfibios, reptiles, peces de agua dulce; miles de insectos, moluscos y con una impresionante diversidad de flora que para conservarlos y protegerlos es necesario impulsar programas educativos y de acción conjunta de protección y saneamiento ambiental con el apoyo solidario de todos aquellos que valoran la complicada red ecológica a fin de lograr la conservación de sus recursos.  

      El irresponsable modo de utilizar la energía, el agua y los insumos a dado lugar a la deforestación de miles de hectáreas, también a la desertificación, la erosión de los suelos y ecosistemas en índices elevados, a la pérdida de diversidad biológica, a la sobre explotación de especies, a la contaminación de los suelos y aguas. Cada día que pasa la amenaza de que desaparezcan para siempre o reduzcan las posibilidades de vida de cientos de especies que son parte de la diversidad biológica de la región Huánuco, muchas de las cuales se conocen poco en el plano científico o tal vez aún están por descubrir su existencia; lamentablemente, las leyes peruanas son muy benignas con los delitos ecológicos. En la mayoría de casos sólo prevén sanciones económicas, así como decomisos, por lo que los causantes de las acciones ilegales continúan con su tarea bajo la sombra de la impunidad.   

      Es indispensable, entonces, aprender a conciliar la protección de la biodiversidad con el desarrollo sostenible de los recursos naturales en un área de tanta importancia ecológica como Huánuco. Hasta hace poco los colonos, en su mayoría de segunda generación, fueron inicialmente muy críticos y reacios a la conservación y a comprender el valor de las áreas naturales protegidas. Felizmente en la actualidad están más identificados con la protección de las mismas y están convencidos que los recursos naturales no son eternos y que pueden acabarse si no son utilizados racional y prudentemente.    

 

 

 

Medio Ambiente

      La Organización Mundial de la Salud, estima que el desequilibrio de la vida por la contaminación del medio ambiente extermina y deja inválida a mucha más población en el Tercer Mundo que en los países desarrollados. Si bien este dato forma parte de una minuciosa investigación, es también reflejo de una fría estadística que los gobiernos en el mundo no tienen interés en revertirla; sin embargo, es necesario proteger de la contaminación a las tierras agrícolas de Huánuco, dado principalmente por la presencia de relaves mineros que los ríos arrastran al bajar de las alturas. Por eso, a toda empresa minera que opere o pretenda operar en la región o en las regiones aledañas, se le debe exigir que implemente los servicios de protección, garantizando una eficiente descontaminación de las aguas de los ríos, de las lagunas, de los bosques y de las áreas de cultivo. Por tanto, es necesario actuar con una política nacional y regional de “acción ambiental”, que en forma coherente y estable se incorpore mecanismos participativos de gestión, concertación, control, incentivos y drásticas saciones que permitan el aprovechamiento adecuado y sostenible de los recursos naturales existentes en la variada flora y fauna ubicadas en las zonas andinas y selváticas de Huánuco. Es por esta razón que tanto el gobierno central como el regional, los pobladores y los turistas deben tener una clara responsabilidad de cuidar el entorno natural.

      Huánuco tiene un extraordinario potencial en sectores como la agricultura diversificada, que produce alrededor de ciento veinte especies de plantas domesticadas con miles de variedades. La papa, con más de mil o el camote con setecientas, son claros ejemplos. Así cerca al 25% de las áreas están cubiertas de pastos naturales apropiados para la ganadería de altura; además, posee grandes áreas para bosques industriales y forestería; también cuenta con vertientes aprovechables en energía: la minería debería ser el recurso complementario de las exportaciones. Asimismo la región cuenta con particulares espacios naturales, históricos y culturales, que son ideales para desarrollar el turismo y una diversidad biológica en la que sólo en plantas se conocen tres mil especies nativas con más de treinta fines distintos.

       .La constante preocupación por todo lo que representa la ecología, preservación y conservación del ecosistema huanuqueño, comenzando por la protección de los glaciares y demás recursos naturales e históricos, lleva al convencimiento como primera medida la  creación de centros de información y educación ambiental que estén al servicio tanto de los usuarios como del público en general, incluido el sector turista porque al retirarse los glaciares de los Andes se reduce el suministro de agua con consecuencias desastrosas en la agricultura y en el suministro de agua potable a las ciudades.

      De acuerdo con el estudio de Vulnerabilidad de Recursos Hídricos de Alta Montaña y del Senamhi, la disminución de las áreas glaciares en los Andes se ha acelerado a partir de la década de los años ochenta del siglo pasado. Sólo en un período de treinta años la superficie total de los glaciares andinos, incluido los de la región Huánuco, se redujo en un 22%, lo cual ha dado lugar a que las reservas de hielo se reduzcan en más de 20%, que de seguir esta tendencia en corto tiempo nos quedaremos sin éste preciado líquido elemento. Además, el calentamiento global de la tierra es un hecho, sobre el cual todos los científicos que observan el clima están de acuerdo. La estabilidad de los últimos diez mil años está siendo amenazada por la actividad humana, como por ejemplo el uso de combustibles. También está comprobado que el causante es el hombre y sus patrones de consumo; directamente con la quema de hidrocarburos y en menor escala de la madera. El carbón, gas, petróleo y leña que quemamos se convierten en agua y C02 que va a la atmósfera. Es urgente cambiar los hábitos de consumo y sobre todo protejamos a nuestro planeta, que es la fuente de vida.       

      Hay que reconocer que el tratamiento dado al trópico en Huánuco, sea de ceja de selva o selva alta, ha conducido al deterioro del recurso suelo, flora, fauna e hídrico. Este deterioro ha sido acelerado por un lado con la introducción de tecnologías incompatibles con la protección del medio ambiente y por otro lado con la emigración de poblaciones que buscaron y buscan un espacio para desarrollar una agricultura de sustento que les permita por lo menos superar la crisis de alimentos que viven en sus centros de origen, que para el caso provienen mayoritariamente de la zona andina de Huánuco que tienen clima, costumbres y tecnología agrícola diferente a los hombres de la selva.

 

Reflección

      El autor frente a la problemática con relación a la conservación de los recursos naturales de la Región Huánuco, reflexiona acerca de lo que para el hombre autóctono del Perú, especialmente para el huanuqueño, significa la preservación del medio ambiente y el de su habitat natural. Que desean proteger por siempre.

·                      Los andinos, los nativos de la selva y las poblaciones rurales a menudo escuchan por la radio, leen escritos y algunos ven en la televisión los grandes esfuerzos que hacen los países más desarrollados del planeta y las organizaciones internacionales como “Las Naciones Unidas” por resolver los graves problemas que están destruyendo los recursos naturales y el medio ambiente del planeta tierra.

·                     Muchos son los estudiosos, enviados por instituciones de prestigio que suelen visitar a la ubérrima Región Huánuco, toman conocimiento de diversos aspectos como la conservación de los sus recursos naturales; ellos se valen de los lugareños para obtener la mayor información posible, que además complementan con investigaciones in situ, para después presentar científicamente sus informes, planes y proyectos, que llegan sólo a las manos de encumbrados burócratas (instalados en elegantes oficinas), donde deciden las cuestiones de orden político y financiero, destinando gran parte de los recursos económicos en fabulosos sueldos y recepciones de alto nivel, también para cubrir los gastos de los proyectos en papel y para los asuntos administrativos y sociales, pero a los auténticos huanuqueños no llegan tan científicas decisiones.

·                    Las ideas modernas que plantean los científicos a través de instituciones nacionales e internacionales son extrañas para los hombres del campo, porque están expresadas en términos culturales tan elevados que son de difícil entender para estos hombres sencillos, que son los verdaderos dueños de las tierras, de la frescura del aire, del verdor de los bosques, del centelleo del agua, de las cumbres nevadas, de las flores; de sus alimentos, de sus animalitos y de cuanto regalo natural recibieron de los “apus” y de la pachamama. 

·                      Cada cierto tiempo aparecen por los pueblos interesantes candidatos al Congreso de la República, con un listado de increíbles promesas que de cumplirlas solucionarían cuanto problema hubiera. Concluida las elecciones la mayoría, por no decir la totalidad de los políticos elegidos olvidan sus ofrecimientos y el pueblo no los vuelve a ver hasta las próximas lides electorales.    

·                      El murmullo del agua es la voz del “Suyuc Apu” del Chinchaysuyo, que permanentemente ordena utilizarla sólo para el bienestar general, manteniéndolas limpias y puras para que las futuras generaciones sigan disfrutando de ellas y se siga oyendo las sabias ordenanzas del Rey Rarowilca.

·                      Los ríos desde los nevados, lagos y lagunas no sólo es agua sino es también la sangre de sus antepasados que habla de sucesos y recuerdos de la vida. Motivo suficiente para preservarla. Además en estas tierras están las cenizas de los antiguos huanuqueños que son tumbas santas y sagradas. 

·                      Los conquistadores no tomaron en cuenta que los andinos jamás olvidarían sus costumbres ni su hermosa tierra, porque es la madre del orgulloso indio. Las crestas nevadas altoandinas, las quebradas rocosas, las planicies, los valles, la húmeda selva; las plantas, el venado, el cuy, el cóndor, el zorro, el puma, el tigrillo, el gallito de las rocas, el paujil, la oropéndola, la oveja, el cabrito son hermanos del autóctono huanuqueño, que al abrigo de sus cuerpos forman una familia.

·                                El huanuqueño del Perú profundo sabe que sus costumbres son diferentes al de los occidentales y de otros mundos, porque el indio amanece escuchando el kikiriquí de los gallos, el cacareo de las gallinas y el armonioso canto de las aves; goza con su familia de la naturaleza y también percibe el olor del viento perfumado por las plantas y las flores del campo y vive con su folklore, sus comidas y ancestrales tradiciones; mientras que para el hombre de la ciudad la madre tierra es cosa que puede comprar, saquear, alquilar o vender como un rebaño sin mayor importancia, porque está acostumbrado a vivir dentro de elegantes edificios de concreto, respirando aire contaminado, con automóviles de último modelo u utilizando modernos medios de transportes; están permanentemente apurados por ganar dinero para pagar hasta el agua que toma, igualmente para divertirse en discotecas con música del momento, para vestirse con ropa de marca, para asistir a restaurantes “cinco estrellas”, pero quieren que las papas, los camotes, los ollucos, las frutas y demás productos cultivados con sacrificio por los andinos tengan precios tan irrisorios que apenas cubran los costos de producción. Ejemplo: la papa se siembra en diciembre y se cosecha en Junio, durante seis meses tienen que preparar la tierra, sembrar, regar, barbechar, quitar la mala hierba, fertilizarla y otros cuidados. El costo de producción de la papa, sin incluir salarios, es de S/. 0.10 centavos por kilo; el acopiador le paga al productor S/. 0.12 centavos por kilo, quedándole al esforzado campesino una ganancia tan ínfima que para nada le sirve; pero el poderoso hombre de la ciudad quiere que los esforzados campesinos, olvidados por el mundo desarrollado, tengan un alto nivel cultural, social y económico, cuando lo primero que debemos hacer los hombres de la ciudad, como yo, es reconocer su sacrificada labor y darles una mejor oportunidad de vida porque a través de los tiempos ellos han sabido mantener su identidad, como los verdaderos “Hijos del Sol” del glorioso Tahuantinsuyo. Por eso, los “apus” (dioses) esperan que los abrazos entre los hombres sean solidarios y eternos.

 

 

   

ALIMENTACION Y GASTRONOMIA

En la Región Huánuco

      Partiendo del actual concepto que la alimentación es piedra angular de la calidad de vida, puesto que compromete directamente el crecimiento y el desarrollo de la persona, la alimentación tiene que ser nutritiva para que las personas sean más saludables y consecuentemente, se sientan llenos de bienestar y puedan tener una feliz ancianidad. En este sentido Huánuco cuenta con numerosos productos alimenticios de excelente calidad, que los antiguos huanuqueños los aprovecharon muy bien y por ello tuvieron una buena calidad de vida.    

      Todos comentan que la dieta de los Incas era una de las más saludables, balanceadas y óptimas para el ser humano. Según la leyenda del origen del Imperio Incaico, lo primero que enseñó el dios Wiracocha fue cultivar la papa como alimento primordial del Tahuantinsuyo, aunque no recibió el mismo trato ceremonial ni tuvo la misma importancia con respecto al maíz. La quinua era otro alimento muy codiciado de la época prehispánica por sus fuentes proteínicas, tan necesarias para las largas faenas de trabajo, pero los españoles prohibieron el uso de la quinua por temor a que proporcionara fuerza a los andinos; no obstante, ellos mantuvieron algunos cultivos del grano prohibido en las zonas más altas del Ande.

      La carne en el incanato no fue un alimento de uso cotidiano para los pobladores del Tahuantinsuyo ya que ésta era reservada para las fiestas. La nobleza sólo comía carne de llama blanca de raza “cuyro”, raza de llama que también se usaba en los sacrificios. Los patos y cuyes blancos formaban parte del menú llamado “Hijo del Sol”, que servían las ñustas y los hijos de los señores. Al finalizar, nadie tocaba los restos de los alimentos, los que se almacenaban para la vida posterior. Curiosamente, los comensales no mezclaban las bebidas con los alimentos, porque debían saborear y deleitar con la pureza de sus sabores, pero después tomaban chicha en grandes cantidades.                 

      Actualmente, los alimentos en la Región Huánuco, están dados por los recursos alimentarios que ofrece la zona andina y de la selva huanuqueña, especialmente por la producción en cada uno de sus diversos pisos ecológicos, clasificados por el doctor Javier Pulgar Vidal en: Yunga, Quechua, Suni o Jalca, Puna, Rupa Rupa o Selva Alta y Omagua, que desde el punto de vista agro – alimenticio debe servir para afianzar la identidad regional.

 

Alimentos Básicos de la Yunga Oriental (1,900 y 2,300 m.s.n.m.), aunque la mayoría de los suelos de esta región son terrenos escasos y pedregosos, donde hay agua, se desarrollan perfectamente los frutales, como: palto, chirimoyo (rico en potasio y vitamina C), lúcuma, granadilla, papayo; naranjo, limonero, limón dulce y agrio, sidra, toronja y otros; asimismo, el tumbo, la ciruela y las tunas. Estos últimos frutales ofrecen grandes posibilidades puesto que con un solo riego y escasa lluvia se logran extraordinarias cosechas de delicioso fruto y hojas tiernas para ensaladas y forraje animal. También en los tunales se cosechan unos parásitos llamados cochinilla de los que se obtiene “carmín” para cosméticos y tintes para uso industrial.

      Los hidratos de carbono en la región yunga se obtienen de variedad de papas, camotes, de la achira, de los frijoles, especialmente del “pushpo”, que es muy nutritivo, de fácil digestión y de producción permanente, para alimentar a los cuyes se aprovechan las hojas verdes de la región, entre las cuales se tiene las del carrizo fresco.

      La yunga se presta para la crianza de aves de corral, como gallinas, pollos, pavos, patos y otras. Por el clima favorable la crianza no requiere dispositivos especiales ni caros, tampoco de suelos fértiles, basta con instalar simples galpones con sus respectivas canaletas de agua, utilizando los materiales de la región. Es necesario una buena alimentación balanceada, vacunas, y saneamiento ambiental para lograr excelentes resultados económicos y magnífica producción de carnes y huevos.

Alimentos Básicos de la Quechua (2,300 y 4,000 m.s.n.m.), las plantas existentes en la región Quechua son sin duda una de las más variadas de la tierra, porque en él se han aclimatado las distintas variedades originarias de todas las regiones, motivo por el cual los cultivos y sembríos nativos y foráneos se cosechan a lo largo de nueve meses del año y sólo se necesitarían alimentos conservados o simplemente almacenados, durante los tres meses restantes, con lo cual le permite a la región quechua disponer de alimentos frescos de origen vegetal y obtener una buena dotación de comida todo el año.

      La planta más notable es el maíz de caña dulce, con la que se puede hacer cancha, mote, chicha, harina y otros preparados. Seguidamente está la sabrosa y precoz papa chaucha, que quedan en los sembríos después de la primera cosecha, razón por la cual, al hacer otras sementeras es posible cosechar papa nueva. La Arracacha, que es un tubérculo andino, del que se comen sus hojas cuando son tiernas y en el momento de la cosecha se aprovecha las ramas, el tallo y las raíces, que son dulces, se come como las papas, también se usa como saborizante y en sopas instantáneas. En la región quechua aparte de cultivarse otras variedades de papas, también se siembra la Kiwicha o coimi, del que se aprovecha el fruto y las hojas, con la harina se preparan panes y con el grano sopas y guisos. Posee calcio, fósforo, hierro, zinc, vitamina E y complejo de vitamina B. Tiene tres veces más aminoácidos que el huevo y más que la carne y la leche.

      Javier Pulgar Vidal manifiesta sobre el frijol llamado numia: “es la leguminosa más conocida de la región quechua, cuyos frutos se comen tostados, tienen reducido contenido de aceite y alto porcentaje proteínico; también, de la numia se obtiene el alimento líquido conocido como “lagua de numia(la palabra ñuña quiere decir leche materna), equivalente a la leche de vaca, con gran poder nutritivo, sabroso, fácil de ingerir, digerir y sanitariamente recomendable para alimentar a los bebés cuando las madres no pueden amamantarlos. Además, con  “lagua de ñuña” se prepara el puré o la papilla llamada unca”, complementada con papas, choclo, yuca, quinua; carne de cuy y pescado, cuyo preparado constituye un alimento fortificante para niños, adultos y ancianos”.

      Asimismo, en el ecosistema quechua, se cultivan otros tipos de frijoles, que se siembran junto al maíz, al cual le otorga el nitrógeno que acumula en sus raíces. Es importante destacar que en esta zona se produce una leguminosa arbórea, llamada “pashullo”, cuyas semillas son tan grandes o más que los huevos de paloma, que se consumen tiernos, a medio madurar, maduros y secos, estado en el cual se tornan un tanto dulces.

      Las hortalizas son favorecidas en su desarrollo por el suelo y el clima de la región quechua, teniéndose entre otras: chincho, berro, perejil, culantro, muña, alcachofa, cebolla, ajo, orégano, tomate, mastuerzo, pagoniño, atagua, pichiquita; variedades de ají y el aguaymanto, que es excelente fuente de vitamina A y vitamina C, complejo B. Muy popular en la cocina novoandina, que es la mezcla de platos típicos de Huánuco con las comidas de la gastronomía internacional, que combina bien con carnes y vegetales de la región. 

      Los frutales en el piso ecológico quechua son muy variados: el tumbito o pucumpuy; guancash o tomate de árbol; gongapa, papaya de olor, pucasanto, piña de monte, capulí, moras; duraznos, manzanas, guindas, ciruelas, peras, fresas, tunas, lúcumas, paltas, entre muchas otras frutas. Las tunas en la región quechua alcanzan un alto grado de producción, pues algunas en sus hojas-tallo contienen más de 20 frutos cada una y abundante cochinilla.

      En la región quechua de Huánuco, se cría animales domesticados como el cuy, que es el “rey” de la cocina huanuqueña; también los importados como el ganado vacuno, lanar, caprino, porcino y aves de corral que proveen a la población de carnes, leche fresca y huevos.

 

Alimentos Básicos de la Suni o Jalca (3,500 y 4,000 m.s.n.m.), a pesar de las escasas tierras agrícolas y clima frígido, esta región produce vegetales inmensamente ricos en proteínas con aminoácidos como: la quinua, la cañigua, la kiwicha y el taure entre otros; también papas de variedades selectas insuperables en su sabor, textura y valor nutritivo; asimismo se siembra la oca, la arracacha, el olluco y la mashua.

      La Jalca, produce en verduras casi todas las de la yunga y quechua,  aunque la mejor verdura de la Jalca es la hoja tierna de la quinua, llamada “llijcha”, que contiene mucho calcio y proteínas, que se emplea en ensaladas, sopas y guisos. Al sembrar la quinua mediante el sistema del “voleo”, nace una mayor cantidad de plantitas que las que debería haber en camellones, motivo por el cual desde las primeras semanas del sembrío se les entresaca para tener verduras frescas en la cocina.    

      En cuanto a frutales en la Jalca hay moras, piñas andinas muy olorosas y dulces; el “burro-shillanco”, el “cachucacho”, que sirve como masticatorio; también las “uvas de la Jalca”, que son frutos del “yalán” cuyos racimos maduran roji-negros y contienen vitamina C. Con estas frutas, aparte de comerlas frescas, se preparan nutritivas y deliciosas mermeladas, que muy bien se podrían industrializar para proveer a los diversos mercados.

       El clima frío y seco de la Jalca y las intensas heladas en algunas noches, permiten el congelamiento y posterior fermentado y soleado  de varios tubérculos para preservarlos como alimento, así se tiene: el “Moray” de la papa, denominado también tunta o tanta; que significa pan; de la oca se prepara “panu”;  con la mashua se elabora  “Shumilla” y del olluco se obtiene “chulec”.

      Además, con la papa se elabora el “tocosh”, que es papa fermentada en agua fría semi-corriente, por varias semanas, hasta conseguir la acumulación de microorganismos, del tipo antibiótico, que a la vez sirve de alimento y medicina.

      La papaseca”, es un preparado artesanal que permite preservar la papa alimenticia por muchos años, conocida por algunos lugareños como cocopa”. Consiste en hacer hervir las papas hasta suavizarlas pero sin que se abran los tubérculos, una vez enfriadas las papas se cortan en láminas delgadas, a fin de favorecer la deshidratación a la sombra o al sol; cuyo resultado es un alimento concentrado, duro, semicristalizado, persistente, duradero; de sabor especial. Mezclado con otros alimentos como: maíz, arroz, frijoles, carnes es agradable y nutritivo. Siendo la “carapulcra” de “papa seca” el plato regional más conocido.   

      En la Región Huánuco, el animal domesticado autóctono es el “cuy”,  que está presente en la Jalca como principal proveedor proteínico, que se alimenta de muchas hojas verdes y especialmente del las hojas y tallos tiernos del “suni” o caña brava. Asimismo se consumen carnes de ganado vacuno, ovino, caprino, como también el charqui” o carne salada, secado al sol durante las heladas; aves de corral y pescado fresco y salado.

 

Alimentos Básicos de la Puna (4,000 y 5,000 m.s.n.m.), esta región durante la época Precolombina fue intensamente agrícola, cuyos testimonios aún se pueden apreciar a través de abandonados andenes y surcos, también en elevaciones hechas por el hombre autóctono sobre áreas proclives a inundarse, para destinarlas a la agricultura. El cultivo de la papa amarga y otras variedades de papa resistente no amarga, que producía además de tallos subterráneos, hojas y boyas comestibles de agradable sabor y ricas en vitaminas. También cosechaban los frutos de un cactus resistente a bajas temperaturas, conocida como “ulluyma”, que produce pequeños frutos agridulces, en la mayor altitud del mundo.

      Actualmente, la puna obtiene los hidratos de carbono de las papas amargas, de varias especies: luqui, mauna y shiri entre otras, que para consumirlas hay que someterlas a un proceso de congelamiento, luego fermentarlas y asolearlas para convertirlas en “chuño” o papa deshidratada, de la que se elabora harina, que no amarga y cuyos aminoácidos son comparables con los de la leche. La harina de chuño es el principal ingrediente para la elaboración del pan llamado otongo, que es un alimento de gran calidad porque en él se reúne las sustancias del chuño con la manteca y los elementos nutritivos y fortificantes de la "maca", que es un tubérculo energético del Ande. Para el aprovisionamiento de proteína animal, la puna de Huánuco, cuenta con animales como: cuyes, perdices y caris o conejos silvestres, tarucas o venados; igualmente, vacas, ovejas, cabras, cerdos y patos.

      También, hay varias especies de peces, criados en lagunas y espejos de agua, que existen por toda la puna. Igualmente hay abundante flora acuática sumergida y flotante; entre las sumergidas están las algas Ongena y Cocha – Yuyo; también el Chinquil, Luchi, el Uno Chaqui, el Chanqui, y el Soliman. Entre las plantas acuáticas flotantes figuran la Lenteja de Agua y el Yacu Raquirraqui. Así mismo, hay plantas acuáticas “anfibias o totorales” como el berro, sombrero de sapo, ajos jahua, chupa sangre, potaja, velita, rimi, shutiri, botón de oro, llantén y el scipus totora, que alcanza hasta .10 metros de alto, de la cual 2.00 metros le cubre el agua; entre las plantas terrestres de las zonas inundadas de poca pendiente, están: la champa estrella, el callua, la lengua de perro, el tullu – tullu, el sillu – pilli, la grama, el linli – linli, el janchali y la champa.

      Es muy común ver flotar en diversos ambientes acuáticos de la “puna” a las colonias de algas de consistencia gelatinosa y forma esférica, lubular, de color verde pardusco, conocidas como “cushuro, el cual es un recurso hidrobiológico alimenticio, autóctono y natural de los ambientes húmedos altoandinos, que generalmente se recolecta durante los meses lluviosos de noviembre a mayo. También, el cushuro se desarrolla en las riberas de los lagos, lagunas, charcos y puquiales, todas son algas de la especie Nostoc, con gran valor vitamínico y agradable sabor con el que se preparan ensaladas, guisos y sopasz; como la insuperable y exquisita sopa de cushuro”. Las algas andinas contienen de 30% a 35% de proteínas, 50% de hidratos de carbono, 17% de lípidos; también 30% de ácido galacturónico y ácido glucónico; 10% de ramnosa y 35% galactosa y glucosa, además varios tipos de azúcares.  

      Estas algas Andinas, se pueden consumir frescas, secas o en polvo. Con ellas es posible preparar ensaladas, sopas, guisos, postres, dulces y bebidas, en más de 30 variedades, siendo las más conocidas: la sopa de cushuro, el chupe de cushuro, tortilla de cushuro, arroz con cushuro, cebiche de cushuro, saltado de cushuro, revuelto de cushuro con papas, quinua atamalada con cushuro, budín de cushuro, cocada de cushuro, arroz zambito con cushuro, gelatina y mermelada de cushuro y la bebida “cushuro sauer”. 

      En Asia y Europa las algas o especies “Nostoc”, son conocidas con los nombres: “Ashitsuki” o “Nenjumo” en Japón; “Fah Tsai” en Asia; “Chusenji nori” en India; “Aceitunas de Manantial” en Italia; “Huevo de roca” o “Flor de roca” o “Papel meteórico” en Inglaterra; “Papas de ceremonia judía” o “Papas de ceremonia de Semana Santa” en Hungría; “Mantequilla de agua” en Francia y “Ciruela de laguna” en Alemania. Algunos sostienen que el “maná” descrito en el Exodo fueron especies de “Nestoc”, que aún se distribuyen en áreas desérticas de Canadá, Pakistán y China, que son usadas en alimentación humana.

       

Alimentos básicos de la Janca (4,800 a más metros de altitud), es un ecosistema frío, con abundantes suelos escarpados y húmedos, donde nacen numerosos riachuelos, que son afluentes del río Amazonas, cuya dominante vegetación están dadas por las gramíneas, el cushuro o algas de las lagunas y sólo ciertos espacios son aprovechados para cultivar las mismas plantas alimenticias de la puna; por eso, el problema de deficiencia nutricional se acentúa en las poblaciones que viven en las grandes alturas ya que la producción de alimentos es menor debido a la pobreza del suelo y a los cambios de temperatura que se producen a diario. Igualmente sucede con la crianza de animales domésticos.

      Muy cerca a las cumbres de los cerros no es posible obtener alimentos en gran escala, pero son zonas aptas para desarrollar andinismo y deportes de aventura.

 

Alimentos Básicos de la Selva Alta o Rupa Rupa (400 y 1,800 m.s.n.m). Es el escosistema con más recursos alimenticios de la Región Huánuco, porque en su suelo se desarrollan numerosos especímenes vegetales y animales de gran valor nutritivo. Además, gracias a las lluvias, los terrenos se mantienen húmedos lo que origina la vida vegetal. Entre las plantas alimenticias están: La pituca, que es la principal fuente de hidratos de carbono en la selva alta, de cuyos enormes rizomas de color grisáceo y agradable sabor, que sancochadas son un gran alimento; también secadas al sol y molidas se obtiene harina de alta calidad nutritiva, con la cual se preparan varios potajes. Asimismo, son comestibles sus voluminosas hojas. La yuca es otra planta importante de la región, de la que se come sus hermosas raíces preparadas de varias maneras: sancochadas, al horno, fritas, en empanadas; harina para pan, pasteles, bocaditos y se hace  “chuño” de la yuca.  Asimismo,  la hoja de la yuca se consume por su alto valor nutritivo y medicinal, pues contiene dieciocho aminoácidos y gran porcentaje de vitamina C, betacaroteno, hierro, potasio, magnesio y calcio. Los platos que usualmente se preparan con las hojas de la yuca son: guiso de hojas de yuca con cushuro, tamales de maíz  o quinua y hojas de yuca, puré de papas amarillas con hojas de yuca, tortilla de hoja de yuca y crema a la huancaina u ocopa con hojas de yuca. El Aguaje, fruto con alto contenido de vitamina A, sales minerales, calcio y yodo. El árbol del pan, es también una planta muy hermosa que da frutos muy grandes, cuyo interior contiene semillas similares en forma y sabor a las castañas europeas. El Camu Camu, es inestimable fuente de vitamina C. En Japón, la pulpa pura de camu camu se usa en investigación de productos químicos, farmaceúticos, alimenticios y en cosméticos. El Plátano, en especial el “inguire” o el “bellaco” es rico en vitaminas y carbohidratos, se come sancochado, frito (chifles”) y en harina de plátano en los desayunos, en vez de avena. Asimismo, existe en la selva gran variedad de plátanos de mesa, que son muy agradables y alimenticios. La Cocona, fruto de la selva que contiene proteínas, carbohidratos, calcio, fósforo, hierro y vitaminas A, B2, B5 y C.

      Son numerosos los frutos propios o traídos de otras latitudes que hay en la selva alta, tales como: papayas, piñas, anonas, guayabas, maracuyá, taperibá, paltas, pifuayo, marañón, entre otros.

      En la Selva Alta o Rupa Rupa hay numerosos animales silvestres de exquisitas carnes, tales como: sajinos, huanganas, sachavacas, venados, majaces, paujiles, pavas, perdices; lagartos, tortugas (motelos, charapas y matamata), también culebras, caracoles, gusanos (“suris”) y hormigas de abdómenes muy cargados de proteínas y grasas alimenticias.

      Gracias al clima y los suelos húmedos de la Selva Alta, existen  impresionantes bosques y hierbas forrajeras, en especial pastos que favorece la cría de varias razas de ganado vacuno como: el  cebú, que proporciona, principalmente carne, el criollo, aclimatado a la zona desde la conquista española, el cebú cruzado con vacas holstein o pardo suizo, son productores de carnes y leche, pueden llegar a pues llegan a rendir hasta veinte litros por ordeño. Los Cerdos también son animales aclimatados a la selva de Huánuco, logran gran tamaño de ellos se obtiene carne, manteca y otros derivados en abundante cantidad. A los chanchos se les alimenta con: maíz amarillo de la zona, pituca, yuca, ojé, hojas de yuca y de pituca, hierbas y frutas diversas.

      Asimismo, en la Selva Alta de Huánuco, de las ovejas sólo se  aprovecha su carne y cuero porque tienen muy poca lana debido al clima tropical. Las cabras, llamadas la “vaca del pobre”, también se aclimatan en la zona y son buenas productoras de carnes, leche y cueros; pero las cabras por ser tan destructoras se les debe criar en establos aunque algunos sugieren soltarlas en los cocales para que se alimenten de sus hojas y destruyan los cultivos de coca, idea no tan descabellada porque las cabras comen apoyando sus patas delanteras en los arbustos y con la cabeza en alto.

      La región es propicia para la crianza de peces, camarones, cangrejos y otros moluscos de río, además los ríos y riachuelos de la selva alta son pródigos en peces, tales como: boquichico, gamitana, carachama, bagre, doncella, corvina y cachuelos, entre otros.

 

Alimentos Básicos de la Omagua o Selva Baja. Las pocas extensiones de tierras de Selva Baja con que cuenta la Región Huánuco, están situadas en los límites con las regiones Ucayali y San Martín, siendo comunes con casi todos los alimentos que hay en la selva alta. Como la Selva Baja u Omagua cuenta además con playas que forman los ríos, anualmente después de las crecientes que contienen limo, arena fina y humus son aptas para el cultivo del arroz, frijol, maíz, calabaza, melón, sandía y otros frutos, siempre y cuando estos  sembríos sean cosechados en un máximo de noventa días, antes que vuelvan a crecer los ríos e inunden nuevamente estas playas. Por ellolos nativos de la zona han seleccionado un tipo de maíz que se cosecha a los cuarenta días de sembrado.

 

GASTRONOMIA

      El abanico culinario de Huánuco, en las últimas décadas se está caracterizando por la puesta en valor de su ancestral cocina, considerada una de las mejores del Perú por su exquisito sabor y gran variedad. Al igual de las otras regiones andinas ha logrado a lo largo de más de diez mil años domesticar, cultivar y mejorar numerosas especies agrícolas, que hoy en el mundo son consideradas indispensables.

      El ritmo de vida actual y la preocupación creciente por el estado nutricional del ser humano, hace que más allá de simplemente evitar deficiencias, se tome conciencia de la importancia de mantener día a día un estilo de vida saludable, una alimentación rica y balanceada y un equilibrio que a lo largo redunde en bienestar general. Gracias al valioso esfuerzo de domesticación, el Perú cuenta con una incomparable despensa alimentaria, dentro de esas especies se encuentran los granos de maíz, quinua, kiwicha o kañiwa; las leguminosas como: el tarwi, el frijol, la ñuña. Los tubérculos como: la papa, el camote, la pituca, la oca, el olluco o la mashua. Las raíces como: la achira, la maca, el camote, la yuca, el yacón y la arracacha. Las cucurbitáceas como: la caygua y el zapallo. Las condimenticias como los ajíes y el chincho. Las frutas como: la chirimoya, el pacae, la lucuma, la papaya, el aguaymanto y otras, que conforman la biodiversidad alimentaria, con bondades y propiedades únicas en el mundo.

      En el Perú, sólo de la papa, existen cerca de cuatro mil variedades documentadas, de las que se consumen muy pocas, que entre otras son:

·                        Canchán o rosada: para preparar locro o papa rellena.

·                        Tomasa o blanca: dulce y aguachenta, ideal para papas fritas o sancochadas.

·                        Amarilla “Tumay”: deliciosa y arenosa.

·                        Huayro: especial para estofados y guisos.

·                        Peruanita: es bicolor, de cáscara delgada y buen sabor, excelente para sancochar.

·                        Perricholi: parecida a la blanca, ideal para frituras porque no se oscurece al pelar.

·                        Cóctel: es muy pequeña y perfecta para comer con cáscara y con distintas cremas.

 

       La Región Huánuco cuenta con numerosos y exquisitos potajes de la culinaria serrana y selvática, que se inició en el período precerámico, cuando cocinaban los tubérculos, granos y carnes colocándolos alrededor de una hoguera, como hoy se hace el cuy canca”, “ave canca” o “majás canca”, en la zona Rupa Rupa; de esa época es la tradicional “pachamanca huanuqueña”, que se prepara con papas, camotes, yucas, choclos y carne de cerdo condimentado con chincho, colocados dentro de un hoyo recubierto por piedras calientes, tapadas con hojas de plátano de gran tamaño y luego cubiertos con paja y tierra para favorecer la cocción. También la rica Calabaza Asada se prepara introduciéndola madura dentro de un hoyo caliente o alrededor de la hoguera hasta que la parte interior de la calabaza esté cocida y se convierta en una exquisita melaza  natural.

      La pachamanca, considerada como el ·”banquete de los andes peruanos”, no sólo es un plato de lo más representativo de la culinaria regional, sino sobre todo es una manifestación cultural cuya preparación apela a un milenario ritual en el que el hombre del ande, en especial el huanuqueño, se comunica con la tierra convirtiéndola en la “olla que cocinará sus alimentos”.  

      El primer mestizaje culinario en Huánuco se dio con la llegada de los conquistadores españoles, que produjeron cambios determinantes en la “región centro oriental del Perú”, cuyas manifestaciones son actualmente producto de la introducción de influencias y estilos europeos y asiáticos en la dieta huanuqueña, lo que ha logrado una de las más exquisitas y sofisticadas gastronomías del Perú. Sus fórmulas se basan en la antigua cocina huanuqueña con una mezcla de sabores, especies e insumos exóticos. La comida por lo general es picante y condimentada, abundan los platos de carne combinada con vegetales.

     Como ejemplo de fusión culinaria, podemos citar a la tradicional pachamanca, que es preparada de acuerdo a la época preincaica, pero adicionada de un  encurtido de cebolla, de origen mediterráneo, como también se usa la carne de cerdo. Sucede algo parecido con el famoso “logro de gallina” y con la amplia gama de panes y pasteles, tales como: las guaguas, el pan de agua, las empanadas y las deliciosas roscas huanuqueñas, llamadas “prestiños o rosquetes”, que son típicas en Europa Central, especialmente en el Cantón de Solothurn, Suiza, donde se preparan para los carnavales.

      Actualmente, Huánuco no es ajeno al “boom” gastronómico que el Perú está viviendo desde los años noventa con el nacimiento de la cocina “novo andina”, iniciada por una generación de peruanos que estudiaron en escuelas de cocina extranjeras, que dio origen al aumento de la oferta gastronómica con nuevos platos adecuadas a los más exigentes paladares del mundo globalizado. Hoy, en Huánuco, encontramos jóvenes “chefs” egresados de universidades nacionales y del exterior, que preparan deliciosos platos de comida internacional utilizando los elementos propios de la región, más un toque de sabor huanuqueño. Entre esos platos destacan las pizzas con jamón ahumado, chorizo, chonta, tomate, cebolla, chincho y otros condimentos; también el venado o majaz con puré de lucuma en salsa agria y el Piqueo 5 sabores a la Collpa, compuesto por majaz o picuro, carne de venado, cecina, chorizo ahumado al carbón y pescado  acompañados de ensalada de palmito, plátanos sancochados y salsa sachatomate.   

      Es importante que en Huánuco se convoque, constantemente, a especialistas en comida internacional para la difusión gastronómica de la región adicionada con nuevos platos que mediante una membresía especial los chefs puedan acceder a diferentes propuestas culinarias, así como también al conocimiento de distintos vinos y licores. Por eso, para enriquecer la gastronomía regional, los chefs deben participar en programas de acción dinámica con colegas de otras regiones y países.          

 

Platos Andinos en Huánuco

 

Salados:

 

Ajiaco de papa, es un plato peruano cuya preparación consiste en sancochar las papas peladas luego se pasan por una coladera y nuevamente se cuecen a fuego lento conjuntamente con queso fresco en trozos, leche y huevos batidos; al retirarlos del fuego se condimenta con una salsa de ají, ajos, cebolla y aceite o manteca de cerdo. El ajiaco también se prepara con zapallo. En la enciclopedia “Espasa” (tomo 3, página 851) figura la palabra ajiaco, como vocablo indígena y explica que es un guisado nacional del Perú.

 

Caiguas Rellenas, a las caiguas se les quita la punta donde está el peciolo y ésta se reserva para después. Se sacan las pepas y ollejos del interior de las caiguas y se rellenan con el picadillo de carne de res molida, para preparar éste se fríen en cuatro cucharadas de aceite, una taza de cebolla picada, dos dientes de ajos molidos, dos cucharadas de orégano, una cucharada de perejil picado y ½ taza de tomate picado.

      Cuando todo esté bien frito, se añade taza y media del picadillo de carne sobrante, luego se agrega sal, pimienta y ají al gusto; también se añade huevos duros en trozos, aceitunas, pasas sin pepa y miga de pan remojada en leche, huevos ligeramente batidos. Por último se rellenan las caiguas, se tapan con la punta que se cortó, se acomodan en una cacerola y se hierven a fuego lento por media hora. (Ref. El Perú y sus manjares”, 1,994, pp. 354-355.

      La caigua o achoccha  también se come en guiso y al natural en ensaladas.  

 

Cazuela huanuqueña, es un plato de la ciudad de Huánuco. Se prepara con presas de gallina, zapallo, arverjitas, frijolito verde, choclos desgranados, papa amarilla o huayro, quesos, huevos y leche; además del aderezo de cebolla dorada, tomates, ajos, pimienta comino, ajíes panca y mirasol. Las presas de pollo se cuecen conjuntamente con los ingredientes citados, menos los quesos, huevos y la leche que se agrega al final.

 

Los Chicharrones huanuqueños, no es otra cosa que la carne de cerdo frita en su propia grasa. Generalmente  esta carne suele freírse al aire libre, en grandes pailas. Los chicharrones se acompañan con mote pelado o con camote frito y una salsa de cebolla, ají, vinagre y gotas de limón.

 

Ensalada de habas. Es una entrada que se prepara con habas previamente cocidas, luego se agrega rodajas de charqui o jamón sofrito y la lechuga mezclada con unas ramitas de menta, ají y sal. En el plato se aliña con aceite y vinagre. 

 

Fritanga de Huánuco con Arracacha, es una comida típica de la región Huánuco que consiste en cocer el bofe con la lengua, el hígado y el corazón de cerdo para después picarlos y mezclarlos conjuntamente con el aderezo de cebolla, palillo, ají, pimienta, comino, achiote (annatto seed) y otros condimentos, si estuviese un poco seco se puede agregar un poco de caldo. La arracacha, que es una papa dulce, se sancocha por separado y se presenta en el plato en mitades.

 

Humitas huanuqueñas, el choclo desgranado se muele en batán o en moledora de granos y se procede a mezclar en un envase con la manteca tibia el choclo y la sal. En el caso que se deseara humitas dulces, la sal se reemplaza por azúcar.  

      

Locro de Gallina. Es una sopa tradicional de Huánuco que se toma caliente, su preparación consiste en hacer hervir el agua con orégano, papa amarilla o huayro y las presas de gallina hasta que se cuecen, por separado en una sartén a fuego medio se prepara la salsa con ajíes colorado o de panca y mirasol, cebolla picada en cuadrados, perejil, palillo, sal y aceite. Para servir se pone el caldo caliente en un plato hondo con dos papas medianas, una presa de gallina y encima va la salsa.

 

Moray, es un plato regional muy conocido que se prepara con papas heladas que se secan en los deshielos de las cordilleras, estas papas secas se cortan en dos o tres pedazos cada una, luego de su cocimiento se doran con mantequilla y se les agrega queso mantecoso antes de servirlas.

 

Sancochado, es un plato que hasta mediados del siglo pasado las familias huanuqueñas comían diariamente. La preparación consiste en sancochar en una cacerola el pecho de vaca o malaya, conjuntamente con perejil, chincho, hierba buena, apio, papas, camotes, yucas, choclo, chorizo, lomo ahumado, cuero de chancho, salchicha huachana, ají amarillo y sal al gusto. Una vez lograda la cocción de los componentes expuestos el plato es acompañada por una salsa huanuqueña, compuesta por rajas de cebolla, tomate y ají verde; más palillo, achiote y aceite.   

 

Pachamanca huanuqueña, es el plato regional más conocido, consiste en aderezar la carne de lechón con “chincho”, es una verdura saborizante en la región, y otros condimentos, dejándolo reposar unas doce horas. El cocimiento se lleva a cabo en un hoyo cavado en la tierra, revestido con piedras de canto rodado previamente caldeadas luego, se distribuye la carne en el horno subterráneo y se colocan papas, camotes, yucas, choclos y humitas dulces o saladas; después, es cubierto el horno con hojas de plátanos, paños de yute húmedos o costales y  “gollpo” o tierra calentada. Al cabo de unos sesenta minutos de cocción se abre el horno y se descubre que los alimentos están totalmente cocidosy tienen un envidiable sabor.

      El plato de pachamanca consta de unos 200 gramos de carne, dos papas con cascara, un camote, choclo, un pedazo de yuca y humita; además, acompaña a la pachamanca un encurtido, que se prepara con cebolla roja, ají, zanahoria, ajos y vinagre blanco.

 

Pastel de Oca y Queso. Preparación: lavar bien las ocas, cortarlas en rodajas, mezclar los huevos, agregar la crema de leche, leche evaporada y los quesos; sal y pimienta. En un molde previamente mantequillado acomodar en el fondo del mismo una capa de ocas, rociar un poco de la mezcla de quesos, luego otra de ocas, otra de quesos, así hasta terminar; después rociarlo con perejil e introducir al horno a una temperatura 175 C. por 50 minutos o hasta que esté cuajado y dorado. Se sirve como guarnición o entrada.

Tipos de queso: Gruyere rallado, gouda picado y queso parmesano rallado. 

 Receta: Chef Cármen Villar.

       

Patasca o Mondongo, es un plato típico del Ande peruano, que se hace con maíz pelado o “mote”. Su preparación consiste en cocer el maíz hasta que reviente y tenga la figura de una flor, luego se agrega carnes de res, de carnero y de cerdo; también papas, sal y condimentos. Al servirlo se agrega cebolla china picada y perejil.

 

Patachi, es un plato tradicional preparado con trigo, después de pelarlo se cuece conjuntamente con arvejas, frijoles, habas, maíz y charqui o carne seca salada, al momento de servir se agrega yerba buena picada y sal al gusto.

 

Pepián de Choclo, el choclo fresco y rallado se cuece con manteca, carne de cerdo y un poco de leche. Cuando está a punto se le agrega el condimento, preparado en una sartén con ajos, cebollas picadas, sal, pimienta y ají al gusto, luego se vierte en el guiso; y antes de retirarlo del fuego, se añade queso fresco, huevos duros, aceitunas y papas sancochadas.   

 

Picante de cuy, es un segundo plato fuerte preparado de la siguiente manera: el cuy se dora en aceite caliente para obtener un cuero crocante, luego, se le cuece en una olla de barro conjuntamente con una salsa, que es preparada con cebollas, ajos, maní molido, ajíes de panca, sal, abundante aceite y otros condimentos; algunas personas le adicionan cebolla china picada. Generalmente se sirve un cuy por persona con papa amarilla o huayro.

 

Picante de Palta, plato original de Huánuco. Se prepara con paltas maduras, papa blanca o amarilla, queso mantecoso, ajíes panca y mirasol, aceite, ajos, apio y sal a gusto. Las papas sancochadas se parten horizontalmente en tres pedazos y se colocan en los platos, en recipiente aparte se prepara el aderezo, al que se le agrega el queso y las paltas en rodajas y estando calientes se ponen sobre las papas.

 

Picante de queso, es un plato muy fácil de preparar; primero se elabora un aderezo con manteca de cerdo, ají mirasol y cebolla que después de hacerlo hervir unos 15 minutos se le agrega queso tipo serrano, se sirve acompañado de papa huayro o amarilla.

     

Puchero, se cuece la col con agua y sal luego se prepara el aderezo con ají panca, cebollas, ajos, pimienta, comino y otros condimentos después de agregarle papas sancochadas y carne de cerdo se revuelve con el repollo cocido, queda un plato muy sustancioso y agradable que debe servirse caliente.

 

Picante de Shita (Yuyo Andino), Se sancocha el yuyo, que crece en los campos de cultivo, luego se escurre el agua  y con el yuyo cocido se hacen bolas con las manos.  Después, en una olla se prepara el aderezo con ajo, cebolla, rocoto y otros condimentos, al que se le agrega agua, papas cortadas en cuadraditos y el yuyo en bolas. Una vez cocinado se sirve caliente, acompañado de cancha serrana (maíz tostado).

 

Sopa de Cushuro Es también un delicioso plato huanuqueño, la preparación empieza por el lavado del cushuro o alga andina, luego se sancochan las papas. Los ajíes panca y el mirasol se muelen juntos. Por separado se doran las cebollas con aceite o mantequilla a los que se le agrega el ají que fue molido en batán.

      A una olla grande con agua hirviendo se ingresa el cushuro, las papas sancochadas, la salsa o aderezo y hasta dos tipos de quesos. La sopa de cushuro se debe servir muy caliente.

 

Sopa de Leche, es un plato andino muy nutritivo. En una olla con agua se pone a cocer zapallo picado, arverjitas, choclos y cuando estos están casi cocidos se agrega el arroz, los huevos y la leche.

 

Tamal huanuqueño, se prepara con mote precocido molido en batán o moledora de mano aderesado con manteca, ají colorado o de panca, pimienta, comino, cebolla picada, trozos de carne de cerdo, aceituna y huevo duro. La masa con los ingredientes se envuelve en hojas de plátano amarrados y se cocinan a fuego medio en una cacerola con agua.      

 

 Dulces Andinos en Huánuco

 

Alfeñique. Se hace hervir el agua con leche, luego se agrega chancaca, se espera hasta que tome su punto para retirarlo del fuego. Después, la masa se pone en una fuente previamente untada con aceite para que no se pegue. Una vez que ha entibiado se estira la masa con las dos manos hasta que ésta adquiera un color blanquesino y se forma las figuras que se deseen. 

 

Dulce de Oca. Se prepara con 250 gramos de oca helada (tipo moray), seca y molida más cuatro tazas de agua, leche, chancaca, azúcar, canela y clavo de olor. Se cuece el preparado removiéndolo constantemente con una cuchara de palo hasta obtener la consistencia deseada.

 

Humitas, es una especie de tamal o bollo dulce hecho de maíz. Las humitas se hacen de choclo rallado, aderezado con manteca, azúcar, canela, pasas y manjar blanco. La masa se echa sobre las hojas del choclo o pancas, agregándoles trozos de carne de pollo cocido. Después se doblan las pancas formando envoltorios que se atan y se ponen a cocer en una cacerola con agua y clavo de olor. También se suele preparar humitas saladas pero en vez de azúcar se pone sal y el aderezo es con cebollas, ajos, ajíes, pimienta, manteca y sal, más trozos de huevos duros y carne de pollo deshilachado.      

 

Mazamorra de calabaza, es un postre muy agradable y económico que se prepara cortando la calabaza madura en pequeños trozos o también se parte en dos la calabaza y con una cuchara grande se saca sólo la pulpa, que luego en una olla de barro a fuego lento se cuecen conjuntamente con la canela, clavo de olor y finalmente se le agrega el azúcar o la chancaca.

 

Quinua Enmerengada. Se lava la quinua cruda y se pone en remojo durante dos horas, luego se cuece en dos tazas y media de agua fría. Una vez cocida se le añade leche y una pizca de sal, dejándola hervir hasta que espese; cuando se retira del fuego se añade la vainilla, las yemas batidas con unas gotas de limón y azúcar en polvo. Luego, se coloca en un recipiente de vidrio refractario y se hornea unos diez minutos, aproximadamente a 175C. (Boletín de Lima No. 25).

 

Tocosh. Es una mazamorra de la región, hecha de papa macerada o fermentada en pozas de agua. El tocosh se hace hervir en agua con azúcar, canela y clavo de olor, hasta que sea consistente, luego se le agrega unas gotas de vainilla. Se puede servir caliente o frío.

 

 Alimentos Líquidos Andinos. Entre los más conocidos están: la chicha de jora, chicha morada, chicha de molle o upi (común en la región yunga), chicha de maní o ajonjolí, guarapo de caña, mosto, leche de quinua, leche de tarwi o chocho o lupino, leche de kiwicha, shiringuito (provicia de Marañón), ponche con arroz y aguardiente o vino y otras bebidas.

 

Platos de la Selva de Huánuco

      El tacacho, la cecina, el pollo canca, el maduro frito y el juane son las clásicas delicias de la selva, son preparados con ingredientes de la zona y de acuerdo a las técnicas usadas por las comunidades nativas. Además, la región tropical de Huánuco ofrece una sabrosa y variada gastronomía gracias a su clima cálido y húmedo que favorece abundante vegetación, destacando los frutos exóticos. También, por una gran diversidad de peces que albergan sus ríos, que incrementa su arte culinario. Entre las preparaciones más populares se tienen: 

 

EL Juane. Sabroso arroz guisado con caldo y sazonado con aderezo de palillo, comino, ajo que se mezcla con huevos batidos, cocinándose envueltos en hojas de bijao junto con una presa de gallina y aceitunas. Su preparación consiste en: cocer la carne luego por separado se prepara el aderezo de cebolla picado a cuadraditos, palillo o azafrán y finalmente el arroz. Cuando el arroz está semi-cocido se retira del fuego. Después las masas de arroz se envuelven conjuntamente con su respectiva presa de pollo, huevos duros y aceitunas, en hojas de bijao similar a la envoltura del tamal; pero con las hojas amarradas hacia arriba. Estos envoltorios se ponen al fuego en una olla con agua para que terminen de cocerse.

      La tradición del “juane”, es producto de la leyenda que explica la llegada de San Juan a la amazonia con la intención de perpetuarse como patrón de este paradisiaco rincón del mundo. En su largo y penoso peregrinaje llevó consigo comida elaborada con arroz y ave de monte, enrollada en las hojas de una especie de plátano. Cuando llegaba a la ribera de los ríos, lagos y cochas, se recogía en oración bendiciendo a todo lo que le rodeaba.

 

El Tacacho. Plátano verde asado al carbón o frito, luego chancado, amasado y mezclado en batán con chicharrón de cerdo, sal y manteca, con lo que después se forman unas bolas que usualmente se sirven con carne de cerdo seca ahumada, llamada cecina.       

 

El Inchicapi, los trozos de gallina o pollo se ponen al fuego en una olla con un poco de sal y abundante agua. Aparte en un batán se muele maní con harina de maíz blanco hasta convertirla en una masa, luego se le agrega comino, cebolla, sihuca, sachaculantro y ají amarillo; después, la masa compacta se pone en un tazón grande y se le agrega un poco de agua fría para disolverla. Por último, este preparado se agrega al caldo de gallina que está hirviendo, hay que moverlo constantemente para evitar que se pegue. Quince minutos después de esta última operación se agregan pedazos de yuca y zapallo y se retira del fuego cuando la yuca esté cocida. (Boletín de Lima N·25).

 

La Patarashca, pescado fresco arrebozado con verduras y cocido con hojas de bijao al carbón.

 

Chicharrón de Guácharo,. Se prepara con la carne del guacharo, un ave que busca su habitat en cuevas. Los pedazos de guácharo se hierven en una paila con poco líquido y sal hasta que el agua se haya evaporado y sólo quede en el recipiente el aceite del animal con el cual se continúa friendo los trozos hasta que se doren y se hagan chicharrón. El guácharo,  es un ave prehistórico que anida en la “Cueva de las Lechuzas”, muy cerca de la ciudad de Tingo María y también en una hermosa caverna en las vecindades de Chaglla (Panao); se alimenta de diversas frutas y de las semillas de las palmeras. Generalmente los lugareños sólo comen los polluelos del guácharo porque su carne es tierna y agradable, además, contiene gran cantidad de aceite, que años atrás se usó para la iluminación doméstica.

 

El Pescado Pango, pescado seco salado cocido con plátano verde.

 

Ensalada de Chonta. Se prepara con tallos tiernos de corazón de palma deshilachados en tiras, aderezado con aceite de oliva, vinagre blanco y mayonesa al gusto.

 

Buñuelos de yuca. Se sancochan las yucas con sal  y  una vez cocidas y  estando aún calientes se amasan, luego se añaden unas tres yemas, una por una, también azúcar, polvo de hornear y las claras batidas a punto nieve. Se mezcla bien y se fríe en pequeñas porciones en manteca bien caliente, de forma rectangular.

Para servir los buñuelos de yuca,  es típico agregar “almíbar”, que se prepara con dos tazas de azúcar, un cuarto de jugo de naranja, un cuarto de limón cortado con cáscara; luego todo este conjunto se hierve hasta que tome punto “hebra”. B. L. N·25.

 

     Tortilla de hojas de yuca. Se mezcla y fríe: 50 gramos de hojas de yuca, 100 gramos de lechuga, 5 zanahorias sancochadas, 3 cebollas picadas en cuadraditos, en igual forma 2 pimientos picados, 6 dientes de ajo molido, 3 cucharadas de sal, 4  claras de huevo, 4 arracachas sancochadas en puré, orégano y comino al gusto. Fuente: Perú Natural. Net.

 

Tortilla de Plátanos. Se confecciona con: ¾ de taza de harina sin preparar, 4 plátanos de seda o de la isla, 4 cucharas de azúcar, 4 huevos, 1 taza de leche, 1 cubito de levadura o polvo de hornear, unas gotas de vainilla y un poco de canela; esta mezcla se deja unos treinta minutos antes de ser frito en aceite bien caliente.

 

Ocopa con hojas de yuca. Ingredientes: 2 hojas de yuca, 2 hojas de huacatay, 300 gramos de tarwi, 2 ajíes amarillos, 4 dientes de ajos picados, 2 cebollas picadas, 4 cucharadas de aceite vegetal, sal al gusto. Preparación: freír en agua los ajos con la cebolla y el ají, luego licuar todos los ingredientes y añadir el aceite vegetal. Servirlo con papas amarillas. Fuente: Perú Natural. Net.

 

      Puré nutritivo con hojas de yuca. Lavar las hojas de yuca, licuarlas y sin cocerlas agregarlas a un puré de papa amarilla. Fuente: Santa Natura.

 

Guiso de hoja de yuca y cushuro, ingredientes: 2 cucharadas de cebolla picada, 1 pimiento rojo soasado, 3 dientes de ajos, 2 tomates medianos, 60  gramos de cushuro o algas andinas, 150 gramos de queso de soya, 50 gramos de hoja de yuca y 4 papas medianas. Preparación: Sofreír todo sólo con agua durante 15 minutos. Fuente Santa Natura.

 

Tamales de quinua y hojas de yuca. En una olla se hace el aderezo con tomates, cebollas, poro y ajo; cuando está listo se agrega la quinua y se deja que cuece; luego, se pica finamente las hojas de  yuca y el queso fresco. Después se agrega a la quinua ya cocido que aún se mantiene caliente y por último, colocar la preparación en hojas de plátano y formar los tamales.

      Para cocer los tamales, colocar en el fondo de la olla dos filas de corontas de choclo, cubrirlas con pancas, formando una camita y agregar agua hasta cubrir esta plataforma de pancas, luego se introducen los tamales de quinua para que termine la cocción (aproximadamente 20 minutos). Fuente: Santa Natura.

  

Zapatera (caparazón y vísceras de tortuga “charapa”), Se hace un aderezo con manteca, cebolla, ají y guisantes y cuando está dorado se echan las vísceras de tortuga finamente picadas y un poco de agua caliente para que se cuece por espacio de media hora, luego se le agrega la masa de dos plátanos verdes diluidos en un poco de gua fría y culantro, finamente picado, cuando ha tomado consistencia se vacía en el caparazón de la tortuga y se pone a cocer sobre carbones prendidos durante media hora. Es un plato muy sabroso. Boletín de Lima N·25.

 

Otros Platos de la Selva

       También, en la Selva huanuqueña se preparan: el inguiri o plátano bellaco sancochado, la yuca asada con mantequilla, queso y ají, pituca asada o en puré, el inticucho, el bistec de majaz, el picadillo de pescado fresco, el chilcano de carachama, el picante de tortuga; así mismo del lagarto se hacen cebiches, chicharrones y cocido a la plancha ( la carne de lagarto es suave, fresca y muy agradable, pues su sabor es una mezcla de pescado y gallina). De las culebras mantonas y boas, que tienen el sabor del lagarto, se prepara variados platos típicos. Igualmente los ”suris”, que son sabrosos gusanos criados en las palmeras de aguaje, se comen crudos, fritos, como anticuchos al carbón o sudados en patarashca (con cebollas, ajíes y hierbas envueltas en hojas de bijao, entre otros suculentos platillos. Además, los chefs profesionales están preparando deliciosos platos de la cocina globalizada llamada “novoselva”, que es el resultado de la mezcla de los sabores regionales con los de la comida internacional.

        Bebidas Alimenticias de la Selva de Huánuco, el tradicional masato o leche de yucaque se elabora con yuca cocida y chancada fermentada en tinajas mezclada con agua  (contiene 12% de proteínas y abundantes hidratos de carbono). Los refrescos de aguaje, de cocona, de anona, de camu camu, de taperibá, de marañón; el chapo de plátano maduro, la.carambola, la leche de maní y de otras frutas tropicales, también se toma chicha de piña y jugos de frutas, que son muy agradables y refrescantes.

 

MEDICINA TRADICIONAL O  NATURAL

      Por el variado grupo de comunidades autóctonas y nativas existentes en la Región Huánuco, constituyen un importante patrón cultural, porque están íntimamente relacionadas con sistemas curativos paralelos, como la Medicina Etnológica, Folklórica, Popular, Naturista y la Escatológica, donde por el medio comunitario y tribal las concepciones de las enfermedades, generalmente, están referidas a la noción de sacralización de los accidentes físicos de la naturaleza, a la influencia de las fuerzas espirituales y a la voluntad divina. Por eso la clasificación y descripción de las enfermedades que tienen sus bases comunes y peculiares están dadas según el grupo cultural territorial.

      La Medicina Étnica, es una modalidad curativa muy propia de las comunidades campesinas que se encuentran en zonas muy aisladas, donde el curandero hace de hechicero, quien mediante actos, procedimientos y sistemas formales efectúa las curaciones que pueden ser desde un trauma psicológico, un maleficio ocasionado por un brujo; o un problema realmente orgánico.

      La Medicina Popular o Folklórica, es el conocimiento curativo que se transmite por tradición oral de generación en generación. A esta modalidad pertenece la receta casera, el consejo familiar y la mixtura de plantas medicinales del herbolario. Enfrentándose algunas veces  con la Medicina Científica.

      Medicina Naturista, es la que se vale del poder curativo de los recursos naturales como agua, aire, hierbas medicinales, alimentos, tierras, y peloides. Muchos sistemas naturistas han sido confirmados por la Medicina Científica.

      Medicina Escatológica, es una práctica muy arraigada en el mundo. Los católicos invocan al Altísimo, a Jesucristo, al Espíritu Santo, a la Santísima Trinidad y a los santos mediadores para el restablecimiento de la salud, originando expresiones místicas.

 

La Medicina Autóctona

      Mediante la medicina autóctona en el Perú, especialmente en la Región Huánuco, desde tiempos remotos se curaron enfermedades tropicales como el “paludismo” y la “UTA” y llevaron a cabo operaciones del cráneo, que son grandes proezas aún para el mundo actual, utilizando instrumentos muy rudimentarios llevaron a cabo varias técnicas de trepanación como el de incisiones rectas con agujeros cuadriláteros o poligonales; también, el método de raspado y otros. Asimismo tuvieron conocimientos profundos  de las hormonas existentes en la flora y fauna, para tratar la fecundidad o infertilidad de las mujeres.

      Con respecto a la UTA, la persona que padece este mal llega a desfigurarse, pues pierde parte de la nariz, del rostro, de las orejas y del cuello cabelludo como le sucedió a un extranjero, en el año 1915, cuando se internó en la selva en busca de oro.

      La desvalorización de la “medicina peruana autóctona” no se debió a su inferioridad o ineficacia, comparada con otros métodos sino al proceso de difamación realizada por el Tribunal de la Santa Inquisición, a partir de 1617 la iglesia intensificó la persecución de las “idolatrías”, incluyendo en estas las practicas tanto de los curanderos como de los brujos y se ordenó la supresión de la “medicina indígena”, por creer que su acción era cosa del demonio.

      En el siglo XVII, al finalizar la campaña de extirpación de idolatrías en el virreinato del Perú, el cura Pablo José de Arriaga escribió: “siempre se entendió que en todas las provincias y aún en los pueblos de los indios del Pirú, aunque ha tantos años que son cristianos, ha quedado algunos rastros de idolatría”. Además agregaba: “estos abusos y supersticiones son tan diferentes y diversos cuanto lo son las provincias y pueblos, porque en una misma cosa y en una misma materia tienen unos unas supersticiones y otros otras, y solamente convienen en andar todos errados y engañados; concluyendo: “todas son ramas y hojas que nacen del tronco de su gentilidad e idolatría, y personas muy experimentadas dicen y sienten que hoy día existen las mismas ceremonias y fiestas que antes de la venida de los españoles” (Arriaga 1968: cap VI)

      Es importante que los huanuqueños conserven los métodos curativos con plantas medicinales y los ritos que los curanderos realizan mediante oraciones, limpias y mesas, entre otros a fin que los pobladores de estas zonas rurales mantengan su identidad y eviten convertirse en seres depresivos por el despojo de sus raíces históricas, sociales y culturales. Sería inaudito, pensar que los nativos de la selva para curarse del paludismo prefieran el “Aralen”, en vez de la corteza natural del árbol de la “Quina”, que por siglos ha sanado a palúdicos en el mundo.

      Los pueblos andinos de Huánuco aún conservan la creencia ancestral de que los “Jirkas” o cerros o montañas y nevados son divinidades que representan a la naturaleza y a la Mama Pacha o tierra al lugar donde habitan, por eso las acciones de la vida diaria de sus habitantes, incluyendo la medicina popular, está gobernada por un dios Jirka a los que curanderos y pobladores rinden pleitesía en ceremonias especiales, acompañados de la mejor coca, aguardiente, tabaco, chicha de jora y platos típicos, que entre cánticos, bailes, danzas e invocaciones piden a la divinidad les dé salud, bienestar, prosperidad económica; buenas cosechas, muchos becerritos y cuanto pudieran desear.

       En este sentido Huánuco tiene una rica historia proveniente de los Yarowilcas, Lauricochas (Yauri-qocha), Kotosh y otras culturas de la región, con una ideología mágica sui-géneris, que permite a las actuales comunidades agrarias colectivistas realizar múltiples manifestaciones folklóricas con personalidad propia, como sucede a lo largo y ancho de los pueblos del ande que viven de sus mitos y sólo requieren orientarlos hacia un mejor modo de vida. 

      La ciudad de Huánuco tiene la protección eterna de los Jirkas: Pillco, Paukar, Marabamba y Rondos; López Albujar dijo: “el cerro Pillco representa al indio más viejo, más taimado de Llicua. Los nevados de las cordilleras Jarupajá, Huaywash y Jirishjanka en la Provincia del Dos de Mayo, constituyen los Jirkas mayores de la Región Huánuco, pero en cada distrito, poblado o villorrio cuentan con propios cerros o apus protectores.

      Don Miguel de la Mata dice, “El Jirka es la deidad de los cerros, el amo de las cumbres. Cuando reniegan, los cerros se sacuden y la tierra tiembla como gelatina. Por eso, cuando se comienza a tomar copas, hay que echar al suelo un poquito de licor, porque también a él le gusta el aguardiente, y en las minas hay que ponerle sus hojitas de coca, porque también le gusta “chacchar” o “Pitchar”. En Huánuco, al acto de masticar la hoja de coca se le llama “cutipa”.

      Resumiendo, el Jirka es la divinidad mayor en la ideología Andina de Huánuco, porque el “dios cerro” gobierna las acciones diarias del hombre del campo, como cuando las cumbres altas detienen a las nubes es signo de lluvia o de sequía cuando está despejado; también es protector y revelador, motivo por el cual  dan culto a los cerros; también a la Mama Pacha le invitan el primer bocado de comida, el primer sorbo de chicha o aguardiente, la mejor hoja de la coca, que esconden bajo tierra o en hendiduras de piedras o rocas para luego sacándose el sombrero saludan a los cerros y antes de empezar sus labores invocan al espíritu de sus abuelos que viven en el interior de las cumbres, convertidos en “Dioses Montaña”. Por eso dice un antropólogo que el pueblo Quechua no ha admitido, del todo, la existencia del cielo, ni otro mundo fuera de la tierra, ni que sea distinto a ella, en el cual el hombre recibe justas compensaciones y que repare las injusticias que sufre, ya que toda reparación, castigo o premio se realiza en este mundo.

       En la zona de selva, los “Ayahuasqueros”, inician la limpieza espiritual o curaciones con canciones, rezos, invocaciones, limpias, mesadas y finalmente aplican  medicinas naturales que generalmente son drogas alucígenas, permiten al curandero diagnosticar y curar al paciente en estado de alucinación, a través del método tradicional de “ver” la enfermedad; la terapia se convierte en “la lucha contra el hechicero”, como un intercambio de energías psíquicas y físicas, complementándose el tratamiento con hierbas medicinales. Donde es común la utilización de las “hojas de tabaco” en cigarros como “Fumancia adivinatoria”.

      El curandero o chamán se prepara durante años para ejercer su tarea, con dietas de sal, azúcar y grasa, y privándose de relaciones con sus mujeres. Bajo el efecto de la “ayahuasca” o soga del diablo”, cuyo principio activo es un alcaloide llamado telepatina”, las personas con gran poder espiritual pueden viajar a cualquier sitio del mundo o del universo. El chamán, tapado con su cushma de color oscuro suele estar durante horas y horas sin salir del cuarto del enfermo y sin hacer caso a las picaduras de los zancudos, canta: “viajo por las tierras y las aguas, viajo por los aires y las montañas, viajo al fondo de los ríos buscando al alma extraviada de mi paciente”. También el curandero fuma pipa y manda largos soplos de humo sobre el paciente, después golpea su cuerpo con ramas para ahuyentar el maleficio.

      Los chamanes sesionan en sus casas durante cinco días convocando a los espíritus, con la finalidad de sanar enfermos, mediante rituales y ceremonias los curanderos inician el ayuno y la limpieza del estómago del enfermo con “leche de ojé” como purgante, luego todos mastican hojas de coca y toman un líquido negro y espeso, preparado de las flores blancas de ayahuasca, que les hace ver visiones en colores azul, gris y púrpura, cuyo brebaje hace entrar a los pacientes en éxtasis para que los espíritus los libere de hechicerías y maldiciones.    

 

Bases de la Medicina Comunitaria.

      Los grupos autóctonos de Huánuco se caracterizan por el rol de la etnomedicina comunitaria dirigida por indicadores étnicos transmitidos por herencia. Mito, magia, y demonismo son a la vez factores determinantes y desencadenantes de las enfermedades. La hechicería es controlada por el curanderismo, que puede ser reforzada con ritos esotéricos.

      La salud física, mental y moral, es lograda por el hombre en la medicina comunitaria cuando hay equilibrio en sus actos y cuando se conduce en armonía con el medio que lo rodea. Explicando que las enfermedades se producen por trasgresión a la voluntad “divina de los “apus” o dioses. La maledicencia humana aprovecha la energía mental negativa para producir daño a la persona y a la propiedad.

      La “magia negra”, llegó a América con el esclavismo, con los brujos africanos; el fetichismo pronto se relacionó con el hechicerismo andino, enmascarando su práctica con la incorporación de formas de fe cristiana.

      Los hechiceros preparan sus maleficios, en gran parte, a base del conocimiento que tienen de las plantas conocidas como “maleras”. Son los hechiceros que por conocer muchos bijucos y sus propiedades los utilizan para ligamentos amorosos con la finalidad de limitar y anular la felicidad física y espiritual del prójimo y llegar, a veces, a satisfacer los sentimientos de odio, rencor y venganza que constantemente estimulan la negatividad de la mente humana.

      En Huánuco, algunos hechiceros son famosos sobre todo los huacarinos que son mirados y tratados con consideración y obsequios. Se dice: fulano es un brujo acertadísimo y mengana es adivinadora infalible. A los hechiceros se les contrata para ejecutar trabajos contra personas determinadas, previo pago anticipado; en algunos casos son tan fuertes los brebajes preparados con “chamico o extramonium” que puede producir locura y muerte al individuo que lo bebe. Las adivinadoras o agorreras, sentadas ante una mesita cubierta con mantel limpio, sobre el que hay  coca, cigarros y aguardiente, pronostican y arreglan el futuro a los interesados.     

      Los curanderos como buenos conocedores de la fitoterapia tradicional tienen en la farmacopea vernacular numerosas fórmulas con vegetales y sedantes neurovegetativos, que tienden a recuperan el estado normal del paciente.     

      En los villorrios andinos de Huánuco, la medicina comunitaria es ejercida por conocedores del historial mitológico, también del poder curativo de las hierbas, cortezas y otros, como por las fuerzas de la naturaleza. Así el curandero atiende los casos de “mal de la coronta”, que trata casos de estreñimiento, del “ojeo” que afecta a los niños; también el mal “susto o espanto”, cuyos síntomas, entre otras son: sudor muy salado en la frente, pestañas entrecruzadas, temblor en los párpados y sudor en las manos. El “curandero” o rezador, para curar al paciente, emplea un huevo fresco de gallina con el que soba todo el cuerpo del enfermo y después vierte su contenido en un vaso de agua, que al realizar el proceso de ovomancia por ovoscopía, no sólo diagnostica “susto”, sino también su curación por transferencia al huevo de los males del paciente. La distonía neurovegetativa presente en el “susto” se trata con aspersiones de agua bendita y por medio de un manojo de claveles serranos, completándose el tratamiento con cánticos y rituales, también con una infusión de vegetales neurosedantes o agua de azahar mezclada con agua natural, consiguiendo el curandero que desaparezca la sintomatología y “que el ángel retorne al cuerpo del enfermo”. Los partos son atendidos por las “recibidoras” y los casos traumatológicos por los “hueseros”.

       Para los diagnósticos intervienen los que saben “pasar el huevo” y “sobar el cuy”, que en realidad son trabajos de ovascopía que permite examinar los huevos y ver si tienen o no gérmenes. También, los experimentados curanderos en pleno trance, averiguan a través  de la lectura en hojas de coca, del tabaco, del maíz o del huayruro como se encuentra el interesado en cuestiones de salud, dinero o amor. 

 

Creencias, Presagios y Supersticiones en la Región Huanuco

      Ante la necesidad que se plantea el hombre por resolver los problemas de un universo natural y sobrenatural como fenómeno folklórico, las supersticiones son también comunes en el Viejo Mundo, pero en Huánuco llevan implícitos sus propios rasgos característicos que se dan en un ámbito geográfico definido, como son los conjuros, creencias, mitos, presagios, sortilegios y talismanes, así se tiene entre:

Conjuros:

a)                              Cuando canta el “tunche” selvático, es signo de mal agüero.

b)                              Cuando el “Tucu” o buho al posarse por la noche en un árbol cercano a una casa el padre de familia le pregunta: “Tuco, pitag wanunurga” o tuco, quién va a morir­ y el buho le responde: “GUM”, que quiere decir “TU” y llora: “Tucum, Tucum, Gor Gor Gor Gor”.    

c)                              Cuando a una persona en la noche se le cruza un gato negro, es presagio de algo malo.

d)                              Cuando arde la oreja izquierda es porque alguien está hablando mal de nosotros.

e)                              Cuando hay eclipse de sol la gente debe gritar y propiciar que los animales también hagan lo mismo para calmar la cólera del cielo.

f)                               Cuando entre los meses de agosto y octubre, se ve a los zorros corretear y aullar por los cerros, es señal que será un año próspero.

 

Creencias:

a)                                 El Día de Año Nuevo hay que usar ropa amarilla para la buena suerte.

b)                                Pasar debajo de una escalera, es signo que algo malo le sucederá.

c)                                 Cuando con una escoba le barren los pies, es signo de despido.

d)                                Cocinar con mucha sal, es augurio de alejamiento.

e)                                 Encontrarse  con ciegos y cojos a la vez es mala suerte.

f)                                  Cuando canta el grillo alguien está por llegar.

g)                                 Barrer por la noche empobrece.

h)                                 Por las noches no debe expenderse “sal”, porque se sala el negocio.

i)                                   Cuando pica la mano derecha es señal que va a tener dinero, por eso haciendo puño ponerlo en el bolsillo derecho del pantalón.

j)                                  Para lograr que se vaya una visita no muy grata, poner una escoba detrás de la puerta.

 

Mitos acerca de la salud:

a)                                  Lo mejor para destetar al bebé es la sopa de ajo

b)                                 Si a los bebés se les hace cosquillas en los pies se vuelven tartamudos.

 

Presagios:

a)                                   Cuando el cigarro se enciende de medio lado es signo de traición.

b)                                   Cuando aulla el perro es por que ve el alma de un muerto.

c)                                   Cuando se encuentra hormigas en la casa es signo de viaje.

d)                                   Cuando horas antes que se produzca un sismo, los perros expresan con lastimeros aullidos y las aves se elevan a gran altura, advierten la proximidad de un movimiento telúrico.

 

 Sortilegios:

a)                                          Según la profecía andina la hoja de Coca representa para los indígenas: la fuerza, la vida y sobre todo un alimento espiritual que les permite entrar en contacto con sus divinidades o “Apus”, también con “Taita Inti” o dios sol, con la “Pachamama” o madre tierra u otros dioses.

b)                                          Los indígenas y mestizos realizan la “cutipa” o masticación de la hoja de coca antes de iniciar una empresa o trabajo o acto de cierta importancia, que según la dulzura o amargor de las hojas sabrán si estarán alegres, tristes, triunfantes; rodeándose de precauciones para evitar fracasos.

c)                                          En la selva los pobladores acostumbran a realizar actos de purificación mediante el “Salto del Shunto”, que consiste en saltar sobre una fogata para ir a caer encima del agua.

d)                                          Otras de las tradiciones de la selva son los “Limones Premonitorios”. Alfonsina Barrionuevo escribió acerca de esta tradición: “Las jóvenes suelen recoger tres limones. El primero lo pelan, el segundo lo dejan a medio pelar y el tercero queda intacto. En la noche milagrera ellas se encierran en un cuarto oscuro y arrojan los limones al aire. La que encuentre el primero, se casará con un hombre pobre; la que halle el segundo, lo hará con un hombre de mediana economía y la que encuentre el tercer limón, se casará con un buen partido.      

 

Talismanes:

a)                                     Colocar una herradura o colgar una planta de sábila detrás del dintel de la puerta previene la brujería.

b)                                     Una planta de ají en la cocina es símbolo de crecimiento y fecundidad, tanto en el terreno material como espiritual.

c)                                     Si se entierra una moneda de cualquier denominación en la tierra donde se encuentra una planta, el dinero se irá multiplicando conforme crezca la plantita.

d)                                     Tener la planta “llama dólar” en el jardín o en una maceta, ayuda a la prosperidad económica del hogar.

e)                                     Poner, semanalmente, un ramo de perejil en un recipiente con agua, frente a la foto de San Cayetano, asegura que a los miembros del hogar nunca les faltará trabajo.

f)                                       Una Cruz en la casa, evita el ingreso del demonio.

g)                                     Colocar una planta de ruda macho en macetero trae prosperidad y aleja a la brujería.

h)                                     Rociar el local comercial con agua de ruda aumenta las ventas.

 

 

 

VEGETALES MEDICINALES

      Huánuco es una reserva de plantas medicinales, con cinco mil que han sido catalogadas como tales, pero de ellas sólo se utilizan cerca de dos mil., aunque no existe una referencia oficial acerca de las propiedades de las hierbas y sus usos, es común observar en los puntos de venta proveer libremente una planta medicinal sin la debida receta. Por eso mientras no haya una iniciativa seria para reglamentar su expendio se continuará con esta practica, basados en que por su cuenta han recogido el conocimiento tradicional sobre las propiedades curativas de las plantas y su forma de preparación. Así se sabe que algunas pócimas no deben tomarse por más de diez o quince días, pues sus complejos activos al acumularse podrían causar un efecto adverso.

      Aunque la naturaleza es una gran farmacia, sin un experto de por medio difícilmente podemos curarnos. Pese a ello, por razones sociales, económicas y geográficas, más del 50% de la población huanuqueña depende exclusivamente de la medicina tradicional, en la que están presentes las plantas y hierbas medicinales.

      Es a principios del siglo XVII que se inicia en la zona andina y amazónica del Perú la investigación científica de su flora, con la expedición de la Academia de París en 1,735, que tuvo como fin principal confirmar las teorías de Isaac Newton sobre la forma y el tamaño de la tierra (“achatada por los polos y ensanchada en el ecuador”), para lo cual tenían que medir un arco del meridiano terrestre en el Ecuador. Este grupo científico dirigido por Cherles-Merie de La Condamine y el botánico Joseph de Jussieu, entre otros, aparte de confirmar las teorías de Newton, estudiaron al árbol del caucho, también recolectaron plantas de quinina y realizaron experimentos químicos con el curare. Además, Joseph de Jussieu recolectó numerosas plantas y semillas andinas y amazónicas en el Ecuador, Perú y Bolivia (1,747 a 1,750). Lamentablemente su colección botánica así como sus manuscritos y dibujos se perdieron, aunque logró introducir en Francia algunas plantas vivas originarias del Perú.

Por gestiones hechas ante el Consejo de Indias, el gobierno francés consiguió  la autorización para que el botánico Joseph Dombey pudiese venir al Perú a practicar estudios florísticos, Hipólito Ruiz López y José Antonio Pavón acompañaron a Bombey quien poseía gran experiencia y conocimientos. Estos expedicionarios partieron del puerto de Cadiz en noviembre de 1,777 y llegaron al Callao en abril de 1,778. Los tres primeros años de su estadía en el Perú hicieron algunos estudios en la costa peruana (entre Chancay, Huaura y en el sur de Lima), también estuvieron ocho meses en el área andina de Tarma, donde hicieron interesantes investigaciones. En abril de 1,780, parten hacia Huánuco (Cuchero y Chinchao) y se quedan en la zona hasta marzo de 1,781, que retornaron a Lima. Retuvieron en la capital el material recolectado por la guerra entre Inglaterra y España.

      Ruiz y Pavón, en mayo de 1,784, enviaron en el barco “San Pedro de Alcántara”, con destino a España 55 cajas con colecciones botánicas, la nave naufragó en las costas portuguesas perdiéndose todo el material. En julio de 1,784, Ruiz y Pavón retornan nuevamente a Huánuco (Pozuzo y Macora), en agosto de 1,785 se incendió en Macora el depósito donde guardaban sus colecciones botánicas, notas, manuscritos y libros de referencia; en enero de 1,787 lograron enviar a España 73 cajas conteniendo valiosas colecciones botánicas y abundante documentación, embarcados en los barcos “El Brillante”, “El Pinar” y “La Fe”, las que llegaron en magníficas condiciones a España. En agosto de ese año en el área de Huánuco (Muña, Pillao y Chacahuasi) recolectan quinina y otros vegetales, que en 29 cajones con plantas secas, 124 plantas vivas y dibujos fueron embarcados en el vapor “El Dragón” para el Real Jardín Botánico de Madrid.

      En 1,815 falleció H. Ruiz dejando numerosos manuscritos y láminas que actualmente se conservan en el Jardín Botánico de Madrid y parte en la Biblioteca de Kew Garden, que posee 100 láminas. Pavón hizo poco por la publicación y murió en 1,840. Dombey falleció en 1796, su herbario con 1500 plantas de Perú y Chile se hallan en el Museo de París. 

      Hubo grandes dificultades para publicar los resultados de la expedición, a pesar de la generosa contribución de instituciones y autoridades de las colonias americanas que aportaron más de 50,000 ducados a solicitud del gobierno español. Se llegaron a editar los siguientes volúmenes: Prodromus en 1,795 y de Florae Perivianae et Chilensis, en cinco tomos, el Tomo I en 1,798, el Tomo II en 1,799 y el Tomo III en 1,802; el Tomo IV no se imprimió y sólo apareció una pequeña reseña en 1,957. El Tomo V nunca se publicó.

      También, el sabio Antonio Raimondi, que llegó al Perú en 1850, realizó interesantes investigaciones sobre la flora de la actual Región Huánuco; igualmente, el explorador botánico Richard Spruce (1,817 – 1,893), que se internó en las selvas amazónicas en 1,849 y permaneció en ellas por diez años recolectando plantas para museos y jardines botánicos europeos. Durante los años 1,855 – 1,857, Spruce, recorrió el Alto Marañón y el Huallaga. Posteriormente, ya en el siglo XX, son varios los que han realizado investigaciones serias sobre la flora de la Región Huánuco, tales como: Hermilio Valdizán Medrano (Padre de la Psiquiatría Peruana), Fortunato Carranza Sánchez, Javier Pulgar Vidal, Fernándo Cabieses y muchos más, aunque a finales de los años veinte del siglo pasado, los grandes laboratorios farmaceúticos comenzaron a desarrollar una serie de descubrimientos extraordinarios de las llamadas “drogas maravillosas” que han revolucionado las practicas médicas modernas, como la penicilina, antibióticos, cortisonas, anticancerígenos y otros, pero todos de plantas inferiores que poco a poco están perdiendo eficiencia, motivo por el cual la ciencia farmaceútica está volviendo sus miradas al reino vegetal como un campo casi virgen por sus nuevos principios activos biológicos.

 

Plantas Medicinales en la Sierra y Selva de Huánuco.

En medicina folklórica se le atribuye a la Región Huánuco la utilización, entre otras, de las siguientes plantas:

 

Achicoria, es una planta compuesta, cultivada por los antiguos peruanos desde hace 6,000 años (Doctor F. Cabieses). Tiene la propiedad medicinal de estimular el buen funcionamiento del hígado y de la vesícula biliar. También es excelente aperitivo y tonificante del estómago, y de las funciones digestivas. 

Achiote o Annatto Seed o Dulcamara, árbol tropical, domesticado desde la época prehispánica, en que los aborígenes o nativos lo usaban como colorete, también, como preservante de pieles, para momificar cadáveres y para decorar sus tumbas. Actualmente, las propiedades del achiote se utilizan para curar los malestares de la garganta, afecciones respiratorias, dolores renales, inflamaciones dérmicas, fiebre, hipertensión, conjuntivitis e inflamación protática.

Abuta, las hojas de éste árbol son benéficas para dolores estomacales.

Ajonjolí, árbol, cuya corteza sirve para tratar dislocaciones.

Albahaca, arbusto, indicado para el tratamiento de enfermos mentales.

Algas por ser ricas en yodo, se recomienda para el tratamiento del “bocio”, patología de la glándula tiroides.

Algodón, arbusto, cuyas hojas sirven como medicamento para tratar cólicos, reumatismo, dolores de estómago, gases en mujeres gestantes, manchas y abscesos en la cara y en la piel; de las flores se extrae material tanto para uso textil como medicinal.   

Alfalfa, es un planta  que sirve para depurar, desintoxicar y alimentar al organismo humano. Sus múltiples propiedades son: Elimina, eficientemente, las sustancias químicas tóxicas y los productos de desecho del organismo, Reduce el dolor y la fiebre, previene o alivia el escorbuto, aumenta la secreción y flujo de orina, fortalece, restaura y nutre todo el cuerpo; posee enorme cantidad de enzimas, que ayuda  al organismo a protegerse de  muchas enfermedades infecciosas,  evita la caída del cabello, potencia la coagulación sanguínea, mejora las dolencias gastrointestinales (úlceras), corrige la deficiencia  hormonal  en la menopausia, combate las infecciones y previene la arteriosclerosis, muy nutritiva en casos de anemia,  estimula la función renal, regula la flora intestinal y corrige la ictericia reforzando las paredes vesiculares.

 

Altea, Ambay, Borraja, Pulmonaria, Anacahuita, Tusilago y Gordolobo, hierbas muy efectivas para combatir las afecciones bronquiales, como catarros y bronquitis. Además, las hierbas de Pulmonaria, Anacahuita y Liquen, son excelentes expectorantes.

Acoro o Yerba de Cálamo, Fumaria y Madreselva, son hierbas recomendadas para tratar afecciones del bazo. El Cedrón, la Retama, el Cabo Tori y el Acoro, en infusión, son buenos para el corazón. 

Ajenjo, planta herbácea, medicinal, muy amarga y algo aromática. Es usada para el alivio de muchas dolencias como: dolores de estómago, mala digestión, diarreas, problemas a los riñones, dolores intestinales, hidropesía, problemas respiratorios, gripes, histeria, dolores de muelas, mal aliento, menstruación dolorosa, envenenamientos con plomo y de otros elementos; intoxicaciones, parásitos intestinales y de la piel.

Ajo ( Allium sativum), planta liliácea que en la raíz forma un bulbo blanco y carnoso, redondo compuesto de varias partes o dientes aovados de gusto picante y estimulante, es muy usado como condimento y además como agente natural curativo tiene una bien ganada reputación.

      El ajo, es reconocido como expectorante, antihipertensivo y para reducir el nivel de colesterol en la sangre para favorecer la circulación. También combate las diarreas, abscesos pulmonares, parásitos intestinales, cálculos biliares, tos, catarros, afonía, pérdida de la voz, enfermedades oftálmicas, bronquitis, hemorroides, enfermedades de los riñones, obesidad, dolores de cabeza, herpes, granos, reumatismo, gota, taquicardias, ataques de pánico, inflamaciones de las mucosas, enfermedades hepáticas, impurezas de la sangre, malestares digestivos, nerviosismo, climaterio femenino y masculino, estreñimiento, melancolías, varices, tifus, asma, ascárides, escorbuto, cólera, presión arterial alta y fatigas. Igualmente, tiene un efecto reconocido sobre el sistema inmune.

Alcachofa (Cynata scolymus), es utilizada por sus propiedades para tratar el cólera, también como diurético y estimulante general. Tiene efectos benéficos en la vesícula, estimulando la secreción de la bilis en el hígado y desintoxicándolo.

Amachilca, planta que crece entre los 3,600 y 4,000 m.s.n.m. Su nombre se deriva de las voces quechuas “asnac”, que significa penetrante, y “chilca”, planta. Se usa para combatir enfermedades respiratorias.

Amazón Esculenta o Manihot Esculenta, es una de las 180 variedades de yuca. Brinda energía, por su contenido de antioxidantes, retrasa los síntomas del envejecimiento y regula el metabolismo. Posee 29 gramos de proteína, superando a la kiwicha y a la maca que tienen 13.5 y 15.4 gramos, respectivamente. También, el Amazón Suculenta, contiene 18 aminoácidos, antioxidantes, clorofila, vitamina A, B, ácido fólico y calorías. Se aconseja consumirlas en forma de pastillas, dado que las hojas contienen sustancias que podrían ser tóxicos al contacto.   

Anís, es una planta, cuyas hojas, flores y semillas poseen propiedades curativas importantes. Es un excelente remedio para el tratamiento del estreñimiento, dolor de estómago, debilidad intestinal, mucosidades en el pecho, ayuda a normalizar la menstruación; aumenta la leche materna; se elimina el hipo masticando semillas de anís; para las molestias por cólicos se recomienda friccionar el vientre del paciente con aceite de anís, para liberar tensiones y rejuvenecer interiormente; así como para fortalecer los nervios y mejorar en el rendimiento intelectual es recomendable utilizar semillas de anís en infusión.

Achupalla, (2,600-3,500 m. de altitud) denominado también: Qqesqqe, Tuyo y Turqqo, cura heridas aplicando una pasta a la parte lesionada. En las fiestas de San Juan, 24 de junio, los pobladores hacen las llamadas “achupallas” prendiendo fuego a estas plantas, las que arden aún húmedas produciendo estrépitos como si fueran cohetecillos.  

Arenaria, Yerba Meona, Gramilla, Ortiga, Mil nombres y Brusquilla, hierbas recomendadas cuando la orina es espesa o turbia.

Apio Cimarrón, Zarzaparrilla, Guaycurú, Tramontana o Palo Santo, son hierbas depurativas.

Árnica o Piperina, elimina el zumbido de oídos.

Aurinsha Malve, (2,600-3,500 de altitud), planta recomendada para curar escaras. Los campesinos con el aurinsha curan las heridas de las bestias de carga y de silla.

Ayahuasca o Bejuco Bravo u Ñuñu Huasca, liana grande trepadora, alucígena, es usada como anestésico local, estimulante de la memoria, laxante y para tratar el mal de Parkinson. Según el ayahuasquero Jaime Torres, esta planta “es una liana maestra que enseña. Al crear visiones y alucinaciones ayuda a que el paciente se aproxime a su vida pasada y se conecte con su propia problemática”. 

Bardana, Guaco, Enula Campana y Jarilla, indicadas para tratar casos de psoriasis. Además, la Bardana y el Abedul eliminan los ácaros de la sarna.

Berros, es un potente purificador del organismo, especialmente de la sangre. Disuelve la fibrina coagulada en los vasos sanguíneos, una de las causas de las hemorroides y de otras formaciones de tumor. Contiene azufre, sodio, calcio, magnesio, fósforo y cloro.

Boldo, Alcachofa o Cepa de Caballo, para combatir las “afecciones hepáticas, cálculos biliares, manchas en las manos y rostro, dispepsias y excitar las funciones hepáticas o biliares”.

Botón de Oro o Desflemadera, hierba erecta, usado para calmar el dolor de piezas dentales; también para inflamaciones oculares, trastornos estomacales; el escorbuto, la bronquitis, el asma y la tuberculosis.

Borraja, Salvia y Anacahuita, indicadas para combatir la tos del fumador.

Buchu, Estigmas de Maíz, Mil nombres y Uva Ursi, para casos de retención de orina.

Cacao, árbol cuyas semillas se usan para atender a las parturientas y para lo gases..

Café, arbusto utilizado para la expulsión de la placenta después del parto y para combatir la amenorrea. También el café es antioxidante, diurético, digestivo; mejora la irrigación sanguínea de la piel, vigoriza la acción de los músculos bronquiales; incentiva la acción cerebral, estimula la imaginación, aclara ideas, agudiza la percepción, ayuda a la reflexión y disminuye la fatiga.

 

Caimito, árbol cuyas hojas se usan para tratar el stress.

 

Calabaza y Calabacin, sus semillas se utilizan como laxantes y diuréticos, no irritan los riñones. Contienen: sodio, potasio, magnesio, hierro, cloro y fósforo.  

 

Cálamo Aromático, Palitos de Acoro o Palitos de Regaliz,  muy eficientes para quitar el vicio de fumar.

Camu-Camu o Carambola,  arbusto originario de la selva, crece en las orillas de los ríos. Sus frutos son tan pequeños como los nísperos pero poseen 30 veces más vitamina “C” que la naranja. Contrariamente a otros frutos cítricos, mantiene su nivel de ácido ascórbico cuando está madurando e incluso cuando la fruta ya está completamente madura disminuyendo su contenido vitamínico tan solo en un 5% o 10%. Recomendado como laxante  refrigerante, antiescarbútico y estimulante del apetito; febríjugo y antidisentérico.

Canchalagua, Congorosa, Té Andino, Centáures y Manzanilla, son herbáceos medicinales para combatir los calambres estomacales. Además, la Canchalahua se emplea como depurativo de la sangre. Limpia el cutis de los granos y espinillas”.

Capirona, árbol cuya corteza se usa para curar los gránulos en el cuerpo.

Carambola, es una fruta tropical, de excelente aroma, sabor, olor, color y apariencia. Es usada como laxante refrigerante, antiescarbútico y estimulante del apetito, también como febrífugo y antidisentético.

Carqueja, Zarzaparrilla y Mil nombres, son frutos que depuran la sangre para evitar forunculosis.

Cashaucsha, sus raíces se utilizan para combatir el decaimiento sexual.

Cebolla, muy beneficiosa para las membranas mucosas, se suele tomar al comienzo de un resfriado combinado con ajo.

Cedrón, Melisa, Azahar, Tilo, Valeriana o Pasionaria, herbáceos que eliminan las ”angustias”. También, la Salvia Blanca o Salvia de la Puna ayudan a eliminar el cansancio y fatiga cerebral.

Ceibo, Jarilla, Salvia, Amapolas, Jaramago y Agrimonia, son hierbas que curan las aftas y anginas. Además, el Ceibo es desinfectante y desodorizante.

Celidonia o Sauco, se utiliza para tratar la conjuntivitis.

Cepa de Caballo y Sombra de Toro, hierbas que quitan el deseo de ingerir “bebidas alcohólicas”; además, el Tomillo anula las nauseas propias de la borrachera.

Cetico, árbol cuya corteza se usa para tratar enfermedades epidérmicas.

Coca, arbusto sus hojas se utilizan como energético, también para tratar anemias e inflamaciones de los riñones, hígado y de las  amígdalas”. Contiene proteínas, hidratos de carbono, grasas, vitaminas y minerales. Habitualmente, el hombre andino suele masticar o chacchar la hoja de coca, acompañado con la llamada “tocra” o “llipta”, que es un molido calcáreo.

 Canchalagua, hierba que evita la acidez y los gases estomacales.

Coco, fruto usado para combatir parásitos intestinales.

Cocona, es un fruto tropical, de sabor pacto, que contiene proteínas, carbohidratos, hierro, grasa, vitamina B5, ceniza y fibra. Recomendado para casos de diabetes, hipertensión y picaduras de insectos.

 Cola de Caballo Tropical, con sus hojas se trata enfermedades venéreas.

Cola de Quirquincho y Baila Bien, hierbas recomendados como afrodisíaco y para casos de impotencia sexual.

Congona o  Tunacongona, (2,000-2,600 m. de altitud), se utiliza para curar heridas punzo-cortantes. También se recomienda para curar el hígado y los riñones.

Congorosa, Cedrón y Pepirina, hierbas, usadas en infusión, cuando haya molestias o dolores de estómago. Además la Alcaravea, Araza, Anís Verde y Estrellado, se utilizan para combatir las flatulencias estomacales.

Contrahierba, indicado para casos de picaduras de víboras.

Cuasia, indicado para eliminar los parásitos en la cabeza.

 

Copaiba o Cupeúba, árbol de 20-30 metros de altura, su corteza se usa como cicatrizante, regulador de presión, amigdalitis, asma, bronquios crónico, cáncer, cistitis, dolor de oído, hemorroides, herpes, inflamaciones, leucorrea, micosis dérmica, reumatismo, tétano, tos, úlceras y sarna. 

Cordoncillo, sus hojas se utilizan para lavados internos para evitar descensos menstruales.

Crisantema, es un arbusto cuyas hojas se utilizan para curar abscesos.

Culandrillo, es excelente remedio en los constipados con afonía u opresión y cuando se busca efectos sudoríficos; ayuda a la expectoración; aumenta el apetito y facilita la digestión; también calma los dolores reumáticos; como diurético en las blenorrágias, regulariza y fortifica la falta de menstruación en las mujeres.

Cuti Cuti o Doradilla, arbusto andino similar al helecho pero con tallo más grueso, que crece entre las piedras a una altura de entre los 500 y 4,000 m.s.n.m. Está recomendada para los diabéticos porque tiene la propiedad de bajar el azúcar de la sangre, además mejora los problemas estomacales, combate las náuseas, provoca la depuración y elimina la insulina del páncreas. En las serranías el cuti cuti es utilizada como saborizante en la preparación de comidas.

Chachacoma, es una hierba que evita el soroche al atravesar los Andes.

Chamico o Espinillo es un narcótico, indicado para los casos de quemaduras y para tratar escoriaciones.

Chancapiedra, indicado para inflamaciones del hígado y riñones.

Charrúa o Yerba larca, recomendado para borrar pecas y manchas en la cara.

Chirimoya, fruta muy nutritiva.

Chuchuhuasi, árbol, cuya corteza se usa para tratar el reumatismo,  resfríos, diarreas, lavados internos del útero y dislocaciones.

Chuño Blanco, es papa blanca deshidratada, congelada en agua helada por 30 días, luego secada al sol y pelada. Contiene similar cantidad de calcio que la leche, es altamente energético y de alto contenido calórico (323 calorías); ideal para niños, deportistas y personas de todas las edades. No engorda, previene el desgaste de los huesos y combate la gastritis. Al complementarse con carne o vitamina C favorece la absorción del hierro que posee.

Diente de León o Amargón, es una hierba casi silvestre que contiene cantidad de vitaminas y minerales, como calcio, fósforo, sodio, manganeso entre otros. Ejerce su acción medicinal, principalmente, en enfermedades de la sangre y el hígado. También, sirve para tratar problemas de diabetes, de cálculos a los riñones, también para combatir la anemia, la anorexia, el estreñimiento, la pulmonía y otros. 

Drosera, Violeta, Borraja y Anacahuita, combaten la tos convulsiva, llamada también tos ferina o coqueluche.

Dulcamara, Bardana y Enula Campana, indicados para hacer lavados en las zonas afectadas por herpes.

Envídeas (de la familia de las achicorias), gran purificador del hígado y estimulante del bazo. Contiene: potasio, sodio, calcio y fósforo.

Escaramujo, Bardana, Pasionaria, Palo Santo y Dulcamara, son hierbas recomendadas para tratar la afección de la gota.

Escorsonera o Chancoruma, planta que crece entre los 3,800 y 4,100 m.s.n.m.. Sus hojas son parecidas al cuero y tienen los dientes espinosos. Esta planta induce a la transpiración y quita la fiebre.

Espinillo o Jaramago, es una hierba con la cual se hacen gárgaras para evitar la afonía. También, con cocimientos de Espinillo se hacen lavados a oídos supurados e inflamados. Asimismo, las hojas de Coca y Ceibo son buenos calmantes del dolor en la garganta.

Eucalipto, árbol procedente de Australia sus hojas tienen propiedades desinflamantes, expectorantes y descongestionan las vías respiratorias al fluidificar las mucosidades. Es buena para la tos, bronquitis, asma, anginas y sinusitis. No aconsejable para gestantes ni lactantes.

Floripondio, calma el asma.

Fucus, herbáceo con el cual se trata el bocio.

Fumaria o Jaramago, heno, Jarilla, Hojas de Nogal y Zarzaparrilla, son hierbas para el tratamiento de artritis. Además, la Jarilla sirve para suavizar los callos y durezas de pies y manos.

Genciana, Menta, Piperita o Romero, para problemas de dispepsia o digestión imperfecta. También la Genciana y la Salvia están indicados para combatir el raquitismo.

Guaco, Uva Ursi, Higuera, Sarandi y Pezuña de Vaca, son herbáceos indicados para la diabetes.

Granadilla, rastrera. Se usa sus hojas para curar gránulos en el cuerpo.

Graviola (Annona muricata), árbol, cuyas hojas y fruta han despertado gran interés en la comunidad científica internacional por sus cualidades curativas y restauradoras. Está demostrado su eficacia en la regeneración celular de casos oncológicos como también su efecto calmante en el sistema nervioso central contrarrestando el nerviosismo y el stress. Asimismo actúa contra las alergias respiratorias y cutáneas. 

Guanábana es un árbol, sus hojas se utilizan para tratar diversos tipos de tumores malignos.

Guayaba, árbol; sus hojas se usan para tratar problemas de esterilidad femenina, lavados vaginales en general y diarreas”.

Guaycurú, Carqueja y Ajenjo, hierbas usadas en casos de cirrosis.

Hamamelis, se recomienda para tratar la flebitis y várices, porque favorece la circulación.

Hierbabuena, calma el nerviosismo, también es recomendada para tratar cólicos, gases. dispepsia, náuseas, vómitos, piedras en la vejiga; orina contenida, dolorosa o ardiente y las almorranas.

Hierba de los Cantores y Jaramago, tonifican las cuerdas vocales y laringe.

Hierba Santa o Hierba Hedienda o Ecuak o Tunio, arbusto salanácea, se usa para curar el salpullido de los bebes.

Hinojo, ayuda a aflojar la mucosidad, también estimula la digestión y posee propiedades diuréticas. Contiene potasio, sodio y hierro.

Hoja Santa María, matorral, Se usa para dolores de cabeza.

Huallmish, poderoso desinflamante, utilizado, principalmente, en la provincia de Huánuco.

Jarilla o Quillay, indicado contra la transpiración excesiva de las manos; también para casos de sudoración, olores desagradables y callosidades en los pies. Asimismo,  se recomienda la Cepa de Caballo o Jarilla para casos de grietas, fisuras, irritaciones e inflamaciones en los senos.

Jengibre Tropical, matorral, Se usa el bulbo para tratar problemas de esterilidad femenina y masculina. También, reumatismo y dolores de los intestinos.

Incayuyo, Anís Verde, Anís Estrellado, Verónica, Felandrio, Hinojo o Jengibre, son excelentes hierbas para combatir la deglusión espasmódica del aire, que se observa en algunas neurosis, fenómeno de naturaleza histérica. También, el Incayuyo es recomendado para dolores por golpes.

Ishanga Blanca (ortiga tropical), Se usan sus hojas para relajar los músculos adoloridos y para curar el reumatismo.

Ishanga Roja o Colorada (ortiga tropical), Se usa su corteza y hojas para curar el sarampión.

Lancahuasha, (3,900-4,200 m.s.n.m.), es hierba glutinosa-tormentosa, se usa para curar heridas punzo-cortantes”y también úlceras gástricas.

Lapacho y Genciana, hierbas muy útiles para abrir el apetito.

Lancetilla, matorral de Selva, Se usan sus hojas para curar la bronquitis.

Lengua de Perro o Alqopa o Qqalum, hierba perenne, vive como maleza en las chacras de cultivo (2,600-3,600 metros de altitud). Se utiliza para curar heridas y el acné.

Lengua de Vaca, Corteza de Quina, Fumaria, Lúpulo, Citrato de hierro, son importantes hierbas para combatir la anemia.

Limón Tropical, árbol, se utiliza para curar resfríos, bronquitis, tos, reumatismo y dolores de cabeza.

Larca, Raíz del Altea, Bardana y Abedul,  de gran utilidad para combatir el eczema.

Llantén, familia Plantagináceas, planta originaria de Europa, se ha asilvestrado en la costa y sierra del Perú. El cocimiento de sus hojas se usa en medicina y es una gran aliada de la recuperación de la salud, es un gran desinflamante, también sirve para tratar las hemorroides, la sensación de ardor que sube desde el estómago hasta la faringe, diarrea, catarros, gripe, tos, ronquera, problemas respiratorios, dolores de garganta, mucosidades, problemas de vejiga, enfermedades hepáticas, ulceraciones de la piel y otras clases de heridas; picaduras de víboras, avispas, abejas, mordeduras de animales, desintoxicación, para depuración de la sangre se toma la cocción en partes iguales de Llantén, Canchalagua y Aurinshia.

Llantén Tropical, matorral de la Selva, es utilizado para curar la tos, bronquitis y inflamaciones de vesícula.

Maca (Lepidium meyennii Walp), conocida como “La Reina de las Alturas”, es un gran estimulante natural del apetito sexual, indicado para combatir la infertilidad y además, ayuda a la ovulación en la mujer y mejora la cantidad y movilidad de los espermatozoides en el hombre. También, es poderoso reconstituyente físico y mental. Ayuda a mejorar el estado de ánimo y disminuye la ansiedad y el estrés.

aíz Morado, tal como lo reveló el estudio de la Universidad de Nagoya, al contener Antocianina contribuye a una adecuada digestión evitando el estreñimiento y por ende el cáncer del intestino grueso.

Barbas de Maíz, recomendado para trastornos hepáticos, renales y de próstata.

Malva y Agrimonia, hierbas especiales para tratar problemas de la cavidad bucal (buches). Además, la Malva usada como baño de asiento combate inflamaciones, hemorroides y otras dolencias.

Mango de la Selva, árbol. Sus hojas de usan para problemas de amigdalitis y lavado de úlceras.

Manzanilla y Cedrón, se usan para tratar cólicos estomacales e intestinales. Además la manzanilla y las hojas de Hene aclaran el color del cabello; en cambio las del nogal y del calafate, las oscurecen.

Marañón o Casho, arbusto de la selva, se usa la corteza para combatir diarreas y resfriados.

Marcela caliente y Valeriana, hierbas recomendadas contra la inflación del apéndice. Además la valeriana es un activo sedante para el sistema nervioso.

Marko, planta muy eficaz para regular la glucosa en los diabéticos, así como también ayuda a cicatrizar las úlceras diabéticas. 

Marrubio, Raíz de Valeriana y Pasionaria, hierbas que se puede tomar en infusión para combatir angustias del corazón.

Mastuerzo, Bardana, Cabos de Cereza, Yerba La Meona, Arenaria y Palo Pinchi, son hierbas recomendadas para eliminar cálculos y arenillas del riñón. También, el Palo Pinchi, Bolsa de Pastor, Uva Ursi, Parietaria, son hierbas efectivas contra Cistitis.

Matico o Caramati o Packti, Yerba de la Piedra, Fumaria, Buchu, Uva de Ursi o Palo Pichi, hierbas que sirven para tratar casos de blenorragia. Además, el Matico de la Piedra, Guayucú, Ceibo y Cardo Santo, se recomienda para combatir problemas de flujos-fístulas y lavar heridas. También el Matico, Yerba de la Piedra, Cardo Santo, Tramontana y Malva se indican para tratar los “flujos vaginales” y para curar las enfermedades de los riñones y la vejiga.

Menta, corresponde al género de plantas labiadas muy aromáticas, de flores con el tubo de la corola abierta en su parte superior formando cuatro lóbulos casi iguales. Es de sabor muy agradable y se utiliza en muchos preparados curativos para atender: problemas digestivos, dolores estomacales, diarreas, ansiedad, depresión, malestares generales, languidez, indigestiones, mal aliento, afecciones cardiacas. Muy efectiva contra los calambres y malestares cefálicos, también contra los mareos o vómitos y en problemas del hígado y riñones.

      Además la menta se utiliza para sazonar ensaladas, sopas y otros preparados culinarios. También está muy generalizado su uso de la menta en golosinas, que por su aroma y efecto otorga la sensación de bienestar general.

Menta dulce o Orozuz, hierba rastrera, aromática, sus hojas tienen propiedad antitusiva, balsámica, febrífugo, sedante, sudorífica y tónica.

Milenrama, mezclado con algún digestivo combate las fiebres intestinales.

Molle, arbusto siempre verde de la familia Anacardiáceas, con el cocimiento tibio de sus ramas y hojas se hacen gárgaras para quitar el dolor de garganta. La resina facilita la cicatrización de las heridas. Con el cocimiento de las yemas y ramas jóvenes del Molle se lava en las mañanas los pezones de las vacas lecheras cuando se agrietan por la baja temperatura durante los meses de helada en la sierra (Mayo hasta principios de julio).

Morera, Sarandi o Pezuña de Vaca, son buenos reguladores del páncreas.

y por ende para tratar la diabetes.

Muérdago, Escaramujo, Quimpe y Uva Ursi, son hierbas que sirven para aliviar presión alta. También, el Muérdago y Romerillo son recomendados para casos de temblores a las manos y pies.

Muña, Muérdago, Vira-Vira y Tomillo, indicados para evitar mareos y facilita la digestión.

Muña Muña, para atender problemas de esterilidad en la mujer.

Nabos rojo y blanco, las hojas y las raíces son excelentes para todos los componentes de la estructura ósea humana. Contienen hasta un 50% de potasio.

Naranja, árbol, se usa la raíz para esterilizar  y para combatir las hemorragias.

encia, recomendada cuando se produce dilatación de estómago.

Nísperos, de propiedades laxantes, poseen elevado porcentaje de hidratos de carbono.

Ñucñopichana, hierba dulce de la selva, sus hojas se utilizan para preparar jarabes para los pulmones. También la planta es desintoxicante.

Oca, es un tubérculo parecido al olluco, de sabor dulce, con pocas calorías y muchas vitaminas. Su bajo contenido de carbohidratos hace que la digestión sea ligera. Es un alimento idóneo para las papillas de los niños, además es una importante fuente de Caroteno, precursor de la vitamina A que ayuda a la formación y mantenimiento de dientes sanos, tejidos blandos y óseos; también de las membranas, mucosas y de la piel. Crece en toda la zona andina, hasta los 4,000 metros de altitud.

Ojé, planta de la selva, que produce una resina natural, recomendada como antiparasitario; también algunas fábricas europeas lo usan en la industria cervecera como fermento natural y en curtiembres es usado como ablandador de cueros. 

Orégano, tiene la característica de eliminar la tos y el exceso de mucosidad, provocando la expulsión de las flemas. Calma la irritación de la garganta.

Orégan de la Selva, matorral, utilizado para cólicos y diarreas.

Ortiga, es una planta urticaria silvestre, muy rica en hierro, magnesio, sodio, azufre, calcio, cobre, vitaminas y otros valiosos elementos que actúan favorablemente en: afecciones cutáneas, caída del cabello, úlceras intestinales, anemia, hemorroides, problemas bacterianos en la garganta, catarros, diarrea, urticaria, tuberculosis, asma, flujo, metrorragia, hemorragia pulmonar, hemorragias nasales, sangre en la orina, reumatismo, gota, malaria, diabetes. También reanima el buen ánimo y equilibra el sistema nervioso.

      La ortiga en cosmética, es usada para los casos de caída de cabello, crecimiento capilar y para el tratamiento de afecciones cutáneas. Esta planta segrega un líquido abrazador que se vierte en la piel, al más ligero roce ocasiona picazón.  Las hojas de la ortiga  después de lavarlas dejan de picar a la piel.

Papaya, constituye un valioso estimulante del apetito y ayuda al páncreas favoreciendo la digestión de proteínas. Contiene: sodio, magnesio, fósforo, azufre y vitamina C. 

Paico Apazote o Tanaceto, Ajenjo, o Tanaceto, eliminan las amebas-amebiasis y evita hemorragias a las parturientas. También, la Raíz de Helecho macho, el Ajenjo, el Abrótamo, el Abedul y el Paico  se utilizan para eliminar a la “solitaria, lombrices  y otras”.

Palo Amarillo, es una hierba indicada para combatir la malaria y también el catarro intestinal.

Palo Azul, Uva Urs o Guaco, Achicoria, Alcaravea, Palo Pinchi, son hierbas utilizadas como diurético para combatir el ácido úrico. Asimismo, el Palo Pichi, Zarzaparrilla, Mil hombres, Uva Ursi, y Buchu, limpian y depuran los riñones y la vejiga.

Palta, combate la anemia y el estreñimiento.

Papa, muy rica en sales minerales, vitaminas A, B1, B2, B3, C, E y K, y otras sustancias, que le dan el poder medicinal en muchas enfermedades, ya sea comiéndola cruda o cocida, en jugo, en agua, o aplicando su cáscara, según sea el caso, es utilizada para tratar casos de prostatitis, nefritis, piedras en la vejiga, retención de orina; úlceras, acidez gástrica, dolor estomacal; enfermedades reumáticas, neurálgicas y artríticos (por eso la papa es conocida como “el pan del artrítico”; problemas cardiacos e hipertensión arterial, ejerce la función de sedante del organismo pues induce al sueño tranquilo y apacible, ayuda a calmar los espasmos y calambres; es un remedio casero para tratar la conjuntivitis.   

 Papa Nativa, cultivada sobre los 3,800 m. de altitud, son tubérculos de colores, indicada como “digestivo” y especialmente para combatir al cáncer.

Papailla, planta rastrera de la selva, sirve para curar la diabetes y para provocar abortos.

Pasionaria o Valeriana y Primavera, son excelentes antiespasmódicos, que eliminan cualquier dolor. También la Valeriana y el Tilo o Piperina calman los nervios.

Perejil, Artemisa o Doradillo y Gualeguay, plantas medicinales que regularizan la menstruación en las mujeres. También, es muy nutritivo para todo el sistema de la visión y es útil contra las inflamaciones de los riñones, la vesícula biliar, la uretra y los órganos genitales.

Pijuayo, árbol de la selva. Se usa la raíz para aumentar la secreción de la leche materna y para producir el aborto.

Pingaco, árbol de la selva, la raíz se usa para combatir la esterilidad femenina.

Piña, es una fruta portadora de vitamina C útil para la piel y las encías, proporciona abundante fibra al organismo. La Piña es diurética, calma las dolencias hepáticas; además, disminuye el colesterol, es purificadora de la sangre y ayuda a la digestión. La piña contiene la enzima denominada bromelina que ayuda a expectorar la flema. 

Plátano, árbol, Se usa la resina de la flor para curar tuberculosis, infecciones del útero y dolores de cabeza.

Pulmonaria y Congorosa, arbustos que son de gran eficacia para curar la gripe.

Pumapa Huascan, arbusto, familia Poligonáceas, vive formando los montes ribereños de los riachuelos y acequias de los valles interandinos entre los 2,000-3,500 m. de altitud. Sirve para curar las úlceras gástricas. También, el cocimiento de cantidades iguales de Pumapa Huascan y Aurinsha se emplea para lavar las heridas de las bestias de silla y carga, a las que luego se unta con manteca de cerdo.

Quiebra de Arado, machacado, es una hierba que purifica y descontamina aguas contaminadas.

Quimbe, Mastuerzo o Barba de Indio, fortalecen la dentadura y combaten la piorrea.

Quirquincho (cola). indicado para el  vigor sexual.

Quina o Ccarachucchu o Quita Escalofríos, es importante esta planta, para la cura del paludismo o malaria..

Raíz de Altea y Saragatona, útil  para solucionar problemas de estreñimiento.

Ratania, Yerba de la Piedra o de la Perdiz y Matico, indicadas para combatir la gonorrea, hemorragias y hemorroides sangrantes e inflamadas. Igualmente, el Muerdago, Hamamelis, y las cortezas de Roble o Palo Amarillo, están indicados para detener diferentes tipos de hemorragias e inflamaciones.

Requia, árbol de la selva, cuya corteza se utiliza para combatir brujerías.

Retamilla, hierba que reanima y fortalece las piernas y quita el adormecimiento en los pies.

Romero, Guaycurú y Yerba Mora herbáceos para tratar el derrame biliar.

Ruda, es un excelente defensor del ser humano porque espanta insectos, evitando así males digestivos y de otra índole.

Sábila, Es una planta ideal para el clima caluroso de Huánuco. Sus hojas laminadas, largas y carnosas, contienen un excelente jugo nutritivo (savia), conocido como “Aloe”, de color amarillento, gomosa, de sabor picante y olor intenso. En usos medicinales se emplea sus pencas frescas, el jugo y la savia extraída del tallo, que una vez secado puede reducirse a polvo.

      Posee vitaminas A, Bl, B2, B6, C y grandes dosis de Bl2, gracias a la sustancia Acíbar que contiene. Además posee calcio, sodio, potasio, zinc, hierro, manganeso y cobre. En aminoácidos, licina, leucina, valina, metiocina, fenilania y ácido fólico.

      En el ser humano, la sábila actúa excelentemente en curaciones internas como: úlceras, alteraciones en la vejiga, combate la inapetencia, también es laxante y en las mujeres regula las menstruaciones difíciles. Exteriormente, con la sábila se trata úlceras varicosas, heridas, por más antiguas que éstas sean; inflamaciones, especialmente de las amígdalas y de los ojos irritados; se usa como colirio para los tratamientos de las nubes, carnosidades y cataratas se aplica una gota de Aloe directamente en el ángulo inferior de la orbita de los ojos.

      El Aloe en la belleza, es un gran humectante que además de rejuvenecer el cutis lo limpia de impurezas y cierra los poros evitando que la humedad natural de la piel se evapore rápidamente. También regenera la piel dañada por el acné, los barritos y los forúnculos.

Sachaculantro o Sicuo o Coriador o Chicoria, es utilizado como acelerador del parto, también para dolores estomacales, espasmos, fiebre, flatulencia, gripe, resfríos, vómitos y falta de sueño.

Sacha Inchi o Maní de los Incas,. Planta herbácea de sabor y aspecto muy similar al maní tradicional. Posee cualidades adicionales, tiene 93.6% de grasa no saturada buena para el corazón y Omega 3, el aceite fundamental para el organismo (El Comercio, Domingo, 9-5-04).

Sachapapa, rastrera de la selva, se usa la resina de la papa para mujeres embarazadas.

Salvia, Cola de Quirquincho, Baila Bien y Damiana, indicadas para tratar problemas de impotencia. Además, la Salvia contribuye a recuperar el equilibrio y la memoria.

Sangre de Grado (Croton lechleri), es una resina que se obtiene de unos árboles de la familia de las Euforbiáceas, cuyas propiedades medicinales actúan como excelente laxante; cicatrizante y calma las hemorragias internas o externas; es antiséptica y analgésica; también es antiviral, antibacterial y antitumoral. 

Sanguinaria, hierba que tiene la propiedad de calmar la sed de los diabéticos.

Sauco,  arbusto del que se emplean sus flores, hojas, corteza y frutos. Tiene sales minerales, flavonoides de acción antioxidante y desinflamante, que favorecen la sudoración. Es útil en afacciones respiratorias, resfriados, bronquitis y gripe. 

Sauco de la Selva, matorral, cuya flor se utiliza para combatir la tos ferina.

Shimipampana, hierba, cuyo rizoma es antidiarreico, estimulante, digestivo y emoliente. Usado tradicionalmente por los nativos como antídoto contra venenos de flechas. Actualmente se utiliza en repostería, polvos faciales, goma de pegar y otros.

Tabaco, arbusto, se usan las hojas para infecciones dérmicas.

Tara, árbol que abunda en Huánuco hasta los 3,000 metros de altitud. Contiene alcaloides que actúan como desinflamantes. Las vainas de la tara pueden ser tomadas en infusión o se puede hacer gárgaras para las amigdalas, tos, catarro. 

Tilo y Floripondio, excelente para conciliar el sueño

Tinterna o Chinchircuma, (2,000-3,600 m. de altura), cura heridas externas y las úlceras gástricas.

Tola-Tola, Tomposaire y Fumaria, detienen la caída del cabello y combaten la seborrea. Además, el Tola-Tola o Quillay elimina la caspa.

Tomate, planta originaria de América, sirve como solución para cerrar los poros de la piel del rostro, que luego de limpiarlas de espinillas y puntos negros se colocan durante una semana rodajas de tomate frío en todo el rostro. También, se utiliza como laxante y para tratar la artritis. Contiene abundante vitamina C.

Tomillo, Descongestiona las vías respiratorias, liberándolas de la acumulación de la mucosa. Ayuda a desinflamar las amígdalas y da sensación de bienestar. También evita las nauseas de borrachera.

Toronjil, Gualeguay, Verbena, Melisa, Pasionaria y Valeriana, para tratamientos contra las jaquecas.

Tuna, es refrescante, laxante y limpia el hígado. 

Ullucupapaya, arbusto de la selva se usa la flor para combatir la esterilidad femenina y eliminar los parásitos intestinales.

Uña de Gato,  es una liana, que se encuentra en la zona de selva cuyas principales propiedades antiinflamatorias y citostáticas actúan como un reconstituyente celular. También refuerza el sistema inmunológico, aumentando su acción y utilidad previniendo el desarrollo de procesos infecciosos donde falla el sistema inmunológico (SIDA) y además es anticanceroso. También es efectivo el tratamiento con uña de gato en enfermedades como: alergias, artrosis, artritis, reumatismo, gastritis, úlceras, bursitis, tromboflebitis; desinflama de uretra y los testículos.

Utkuysha, es un buen calmante y cicatrizante. En cuyas hojas tienen finos pelos blancos; los huanuqueños de Punchao creen que sirven para “coser” (cicatrizar) las heridas.

Uva Ursi, Guaycurú y Mil hombres, indicados para combatir el lumbago.

Verbena, hierba que crece como maleza en las huertas y los bordes de las chacras que se riegan constantemente. Común en la costa y sierra del Perú. Se utiliza para bañar a los bebés que tienen sarpullido, también en enemas para casos de tifoidea y como purgante se toma el jugo de las hojas frescas de la Verbena con sal y limón; sirve para combatir fiebres altas. Asimismo la Vernbena, la  Espina Colorada, el Romero y la Carqueja o Mil hombres, están indicadas para combatir la ictericia.

Vira Vira o Huila Huila u Oreja de Conejo, Crece sobre los 4,300 metros de altitud. Sus hojas son largas y suaves al tacto y se parecen a las orejas del conejo. Combate la tos y desinflama los bronquios. Además el Vira-Vira, la  Salvia, el Abrótamo, la Lengua de Vaca y el Muérdago eliminan el cansancio, la debilidad y las sofocaciones o ahogos. También la Salvia, la Canela y el Paico son estimulantes

Wingo, árbol de la selva, se usa el fruto para el tratamiento de las vías respiratorias, en especial, la bronquitis.

Yacón, tiene propiedades de ser antidiabético, edulcorante, antioxidante y protector de la flora intestinal.

Yahuar-Chunka o Chupa Sangre, sirve para hacer desaparecer los moretones.

Yerba Larca, Incayuyo, Cardo Santo y Cedrón, son excelentes digestivos.

Yuca, la hoja de la yuca tiene un alto poder vigorizante, antioxidante y desinflamatorio.  Recomendado para tratar problemas respiratorios, gástricos, de osteoporosis, estreñimiento y  evita el envejecimiento de las células.

Zarzamora, Pasionaria, Caroba y Genciana, indicados para combatir la hidropesía.

Zarzaparrilla o Coronilla o Genciana, hierba que elimina el acné juvenil.

 

      Además, en la Región Huánuco se utilizan otras plantas medicinales como: Chullco, muña, pichioquita, eucalipto, aliso, purum ruda, añasgora, luychupa, taclan purun, chincho, monte ragacha, maroquia, sacha culantro, gallugallu, yaway jutunya, raputo cashwa, entre otras. 

 

       

CRENOTERAPIA y AGUAS TERMALES

      La palabra “Crenologíaviene del griego: Krene: manantial y logos: tratado y es la ciencia que tiene por objeto el estudio de las condiciones físicas, biológicas y medicinales de las fuentes minero-termales. Por tanto la Crenología es una rama de la medicina que estudia el tratamiento de ciertas enfermedades o dolencias, mediante la cura por inmersión del cuerpo humano en agua termal; también por recubrimiento con lodos y peloides procedentes de las fuentes y por ingestión, masajes, enemas y vaporizaciones, de los que se obtienen excelentes resultados curativos en los trastornos digestivos, hepáticos, infecciones cutáneas, afecciones al aparato respiratorio y en el tratamiento del sistema óseo y nervioso.

 

Formas de tratamiento Crenoterápico

     El uso terapéutico en las fuentes termales, se realiza mediante:

° Baños de agua termal, los cuales pueden ser en piscina, poza, ducha o chorro.

° Baño con lodo o Recubrimiento, en pozas colectivas o individuales, luego  secarse al sol para aprovechar la radiación solar.

° Vaporizaciones del agua termal, en saunas, baños turcos, etc

° Ingestión regulada de las aguas..

° Enemas

° Masajes con las aguas y lodos.

 

Conveniencia de Centros de Crenoterapia en Huánuco

      En los balnearios de las aguas termales de Tauripampa, Conoc, Baños y los que hubieran en las cercanías a la Región Huanuco, como Yanahuanca y Vilo, sería conveniente establecer  “centros especializados de Crenoterapia”, para tratar enfermedades crónicas, en la parte alta y baja del tracto respiratorio, alergias, al oído, nariz, laringe, bronquios; artritis, degeneración de huesos, reumatismo articular y muchas otras dolencias, aprovechándose para ello de una verdadera “crenoclimaterapia” por el clima ideal en que están ubicados.

      Estos centros hospitalarios deben contar con una infraestructura para curas basadas en lodoterapias y balneoterápicas, con especiales entradas de agua termal, bañeras, albercas, saunas andinas, duchas y chorros a presión, inhaladores, gimnasios, salas de masajes, tratamientos eléctricos, equipos especiales para relajamiento y diferentes técnicas de terapia practica a cargo de especialistas experimentados y de alta calidad profesional, para el mejor logro terapeútico. Las saunas andinas deben ser calentadas con piedras cubiertas por ichu, también por hojas frescas de eucalipto y otras hierbas aromáticas.

      Estaría a cargo del centro un médico especialista en Hidrología médica e Hidroterapia, también habrían médicos internistas, traumatólogos y técnicos masajistas que en todo momento velarán por la salud y el bienestar del paciente o visitante.

     Por la localización de estos balnearios invitaría a los asistentes a practicar  deportes como la caza, pesca, montañismo y senderismo de honda tradición en estos parajes, así como la degustación de su rica y variada oferta gastronómica con productos frescos, nativos y foráneos.  

        El clima de la Región Huánuco, también es de vital importancia para la salud, cuando se asocia la crenoterapia a los beneficios de humedad, temperatura, radiación solar, vientos, altitud, etc., que operan como agentes benéficos, como manifiesta el doctor Rafael Pulgar Vidal en la ciudad de Huánuco aún queda la costumbre de “cambiar de clima” para convalecer de enfermedades, mejorar de salud y para lograr un mejor crecimiento en los niños, tal como dicen hasta ahora los huanuqueños: que por ser “yunga fluvial” se siente la necesidad de subir a la “región quechua”, en busca de clima templado, salutífero y estimulante.

            Todo proceso inflamatorio (como artritis o bursitis) genera calor interno, razón por la cual los baños termales aplicados sobre las zonas afectadas actúan como unos “succionadores” del calor que alivian el dolor. En cuanto a las dolencias de tipo muscular las aguas termales disminuyen la rigidez de los músculos y hacen más fácil la movilización del paciente evitando atrofias musculares. Los beneficios estéticos que proporcionan las terapias termales, están basados en la depuración del organismo, pues a través de la piel y las mucosas el cuerpo expulsa toxinas, mejorando notablemente la textura y apariencia de la piel.

         De hecho los lodos y peloides, que se encuentran en las aguas termales y en las canteras de arcillas muy finas existentes en las cercanías a estos centros termales de Huánuco son excelentes para usarse como mascarillas, incluso para tratar casos de acné, psoriasis y diversas inflamaciones de la piel porque contienen minerales beneficiosos como el silicio, magnesio, manganeso, calcio, hierro, fósforo, cobre y zinc, que nutren la piel de tal manera que la desintoxican, desinflaman y revitalizan. Por eso, en los últimos años tras el auge de la medicina alternativa el lodo o peloide es considerado por sus propiedades naturales como un componente sustancial en la búsqueda del bienestar y la salud.

      Conclusión: las fuentes de aguas termales y elementos naturales como medida terapeútica pueden llegar a ubicar a Huánuco en un privilegiado sitial como destino para la salud, pero para ello tienen que ser adecuadas a las modernas tecnologías de los SPA internacionales y promoverlas convenientemente.

 

Aguas Termales

      Las aguas termales constituyen un medio natural que utiliza el hombre para reencontrar su equilibrio sobre la naturaleza, ya que la mayoría de los trastornos que padece se debe al desconocimiento, voluntario o no, de las leyes naturales. Las aguas termales provienen generalmente del subsuelo por el que brota agua caliente durante todo el año y cuya temperatura es muy superior a la atmosférica.

      De acuerdo a las leyendas, los animales fueron los primeros que utilizaron las aguas termales para curar sus patas y heridas, de ellos los hombres conocieron este regalo de la naturaleza que sirve para atender diferentes enfermedades o dolencias como heridas, problemas gastrointestinales, neuralgias, artritis, reumatismo, traumatismo, entre otras. También, por el proceso de depuración del organismo, las aguas termales alivian a los que sufren de inflamaciones.

      Las antiguas civilizaciones utilizaron el baño termal como medida terapéutica. En la India, se han hallado construcciones dedicadas a esta finalidad que datan de antes del 2000 antes que J.C., asimismo, existen menciones de los baños termo-medicinales descritas en “La Iliada” de Homero y en otros textos; en los imperios Griego y Romano el baño termal se consideró un ritual, los primeros datos acerca de las “termas Romanas” corresponden a finales del siglo V antes que J.C..

      Actualmente el ser humano tiende a rescatar los tratamientos naturales para curar muchas enfermedades y favorecer el equilibrio general del organismo, por los que las terapias con aguas termales se perfilan como una eficaz ayuda para mitigar los dolores del reumatismo, combatir el estrés o para conservar la belleza estética.

La clasificación de las aguas termales según su temperatura son:

 

          ° Aguas Hipertermales, más de 45°C.

         ° Aguas Mesotermales o calientes, de 35° a 45°C.

         ° Aguas Hipotermales, de 21° a 35°C.

         ° Aguas Frías, menos de 20°C.

 

      Del lado de contraindicaciones para el uso de aguas termales, es importante que el paciente sea visto por un médico con la finalidad de descartar problemas cardio-vasculares porque el calor acelera el ritmo cardíaco, ante un problema de este tipo el médico podría recomendar períodos cortos de inmersión o tratamientos con lodos termales y peloides.

      Las aguas termales contienen numerosos elementos activos que actúan sobre los bañistas, con una “reacción termal”, por iones disociados que atraviesan la piel cambiando sus descargas eléctricas, actuando luego por reflejos nerviosos del sistema neurovegetativo, influenciando en la circulación sanguínea que a su vez determina los cambios en la reactividad humana. También es conveniente tener en cuenta lo que ocurre con los metales pesados, los bicarbonatos; el gas carbónico, el gas sulfúrico y las sustancias radioactivas.

      Son indispensables los minerales en el ser humano, porque mantienen a las personas con un buen funcionamiento físico y mental, porque colaboran en la reconstrucción de los tejidos corporales. Además, participan en los sistemas enzemáticos, contracciones musculares, reacciones nerviosas, coagulación de la sangre, entre otras. En las aguas termales existen numerosos minerales como el sodio, potasio, litio, calcio, estroncio, hierro, sílice, manganeso, cloro, bicarbonato, azufre, sulfatos, CO2 y otros; siendo las características de algunos de ellos:

      El Sodio, equilibra los fluidos corporales y gracias a sus caracteres hidratantes regula los procesos de permeabilidad y contribuye a mantener desinflamados los tejidos, conservando el grado de excitación neuromuscular.

      El Potasio, ayuda a eliminar toxinas, conserva el sistema muscular y nervioso, además contribuye notablemente en el metabolismo y en la actividad funcional del corazón y el cerebro. Se emplea para el tratamiento de déficit de atención e hiperactividad.’

       El Calcio, es un gran regulador de la permeabilidad ósea, también normaliza los procesos de la función pancreática, la coagulación de la sangre y regula la actividad de las células nerviosas, entre otras funciones.

      Azufre, contribuye a la formación de aminoácidos y ayuda al funcionamiento del hígado.

      Hierro, colabora en el transporte del oxígeno en el organismo y produce la hemoglobina.

      Manganeso, Participa en la estabilización molecular; mantenimiento de huesos, articulaciones, cartílagos y dientes. Favorece la contracción y relajación muscular.

      Fósforo, gran productor de energía y también colabora en el fortalecimiento de huesos.

      Cloro, regula los fluidos entre células.

      Cobre, participa en la formación de glóbulos rojos entre células.

      Fluor, mantiene los huesos y previene la formación de caries dental.

      Selenio, poderoso antioxidante regula las funciones hepáticas, reproductoras y cardiacas.

      Yodo, participa en la síntesis de la hormona tiroides y en la oxidación de grasas.

      Zinc, es un mineral esencial e importante para el funcionamiento adecuado del organismo humano, se encuentra en todas las células del cuerpo y es necesario para poder ver, pensar, saborear y reproducirse. Las células de la piel y de otras superficies del organismo necesitan zinc para que se puedan multiplicar y ejercer adecuadamente su función  de formar una barrera mecánica y eficaz contra la entrada de agentes invasores. También, ayuda al proceso de crecimiento y tiende a regular el desarrollo sexual y además produce insulina.

 

Ancestrales Baños termales en la Región Huánuco    

          Desde épocas muy remotas los antiguos peruanos utilizaron el baño termal como medida terapéutica, entre ellos los del reino Yarowilca que aprovecharon las aguas medicinales de las provincias huanuqueñas de Lauricocha y Dos de Mayo; también las aguas termales situadas entre Ambo y Pasco y en la selva del Pachitea. Siendo las más conocidas:

 

Aguas Termales de Tauripampa, ubicada a 2 kilómetros de la ciudad de La Unión, provincia del Dos de Mayo, conocida como “los Baños del Inca”. Las aguas termo-medicinales salen por un túnel de 10 metros de largo.

 

Aguas Termales de Conoc, a 2 kilómetros de esta ciudad, a orillas del río Vizcarra, distrito de Ripán, provincia de Dos de Mayo. Situada en medio de un paisaje muy hermoso, se encuentran las fuentes de aguas medicinales recomendadas para el tratamiento del reumatismo y la piel, cuenta con piscinas, tinas y una habitación con un túnel para el baño sauna-natural. La palabra quechua Conoc significa: “caliente”.

 

Aguas Termales de Baños, en la provincia de Lauricocha, a 116 kilómetros de la ciudad de Huánuco, conocida como “Piscinas del Inca”, porque fue donde el Inca y los nobles tomaban baños, cuando pasaban por Huánuco Marka cuando viajaban del Cusco a Quito. Cuenta con piscinas con escalinatas y canales de agua caliente y fría. En el pueblo de Baños existen hostales, pensiones y casas de huéspedes que ofrecen alojamiento al visitante con un trato familiar y cordial.

 

Otras fuentes termales

Aguas Medicinales Sulfurosas de “Jacintillo, ubicadas en el “Parque Nacional Tingo María”, que además de utilizarlas terapeúticamente, es un lugar con gran atractivo turístico.

 

Baños Termales de Tambochaca y Vilo, aunque ambos se encuentran en la Región Pasco podrían ser aprovechados por los turistas que visitan la región centro oriental del Perú. Estos baños contienen aguas medicinales sulfuro – ferrosas, que sobrepasan en la fuente los 70 grados centígrados, alimentados por varios canales de agua que salen de la base de las rocas. En la fuente termal crecen musgos y líquenes que inexplicablemente tienen la capacidad de resistir tan alta temperatura y sobrevivir en ella con un alto nivel reproductivo.

 

 

 

ARQUEOLOGIA

      Para comprender mejor la arqueología andina preincaica, que formó parte la actual Región Huánuco, debemos comenzar por reconocer que nuestras culturas preincaicas mantuvieron los “valores Humanistas” propios de una dimensión caracterizada por la visión integral del universo, con una ley sincronizada por la Pachamama, que no sólo era madre tierra sino también el mundo telúrico, cuyos frutos eran esencia y realidad. Además, estaban convencidos que la tierra como ser vivo cobijaba y protegía al hombre, motivo suficiente para que los seres humanos le pertenezcan a ella.

      Según relatos del cronista huanuqueño Guamán Poma de Ayala, los primeros habitantes de la región Huánuco, habrían sido las tribus indígenas de los Panatahuas, Tulumayos y Cholones, los que habitaron en las riberas de los ríos Monzón, Tulumayo y Magdalena, que al emigrar hacia los Andes dejaron valiosos testimonios arqueológicos, que poco a poco se están descubriendo, pero es necesario intensificar su búsqueda para no permitir que se queden en la “selva del olvido”, porque Huánuco en el período anterior a la conquista es reconocido, principalmente por sus testimonios culturales. Aunque, últimamente, los complejos arqueológicos de Huánuco no sólo se han transformado en atractivos turísticos sino que está llamando la atención de la comunidad científica nacional e internacional con continuos hallazgos producto de los trabajos de excavación, conservación y puesta en valor que se está realizando en la región. 

       Max Uhle, manifestó que el subsuelo peruano es un archivo para determinar la antigüedad de nuestras civilizaciones. Además advirtió, que los objetos de oro y plata descubiertos en las excavaciones son menos valiosas que las cosas humildes halladas en las mismas como: cestas, hojas de coca, plumas, textiles, ceramios, tubérculos y granos, entre otros.

       Julio C. Tello, padre de la Arqueología del Perú, insistió que la única esperanza es la Arqueología y contribuyó con una gran hipótesis: “existían seguramente ayllus o gremios de alfareros y tejedores, pues en ciertos lugares las aldeas se hallan casi sepultadas por enormes cantidades de fragmentos de alfarería, que son manifestaciones evidentes de la actividad especializada de la población”, que “prueban el desarrollo del comercio mediante el intercambio de productos naturales de ciertas regiones o de cierta clase de manufacturas”. Tal como se han encontrado productos serranos y forestales en la Costa y productos marinos en la sierra y ceja de selva.   

       La arqueología huanuqueña no tiene la promoción que gozan otras regiones del Perú, lo que origina gran desconocimiento de sus valiosos tesoros; no obstante que hay gran cantidad de monumentos autóctonos prehispánicos; algunos de 10,000 años de antigüedad como las  pinturas rupestres, que en su mayoría permanecen olvidados.

      En muchos casos la acción del tiempo y del vandalismo ha generado, en Huánuco, un grave proceso de destrucción de valiosos monumentos preincaicos, para reconstruir las partes dañadas es necesario la intervención de equipos de restauradores especialistas del Instituto de Cultura de Huánuco y de otros organismos especializados quienes además deben velar por la conservación de tan importantes restos arqueológicos, porque son el “Alma de Huánuco”.

      La flora y la fauna que rodean los restos arqueológicos son ricas y numerosas, pero el desmedido impacto ambiental tóxico que produce el hombre, ponen en peligro muchas especies únicas en el planeta, entre ellas las orquídeas. 

      Los dibujos prehistóricos, en la región Huánuco, cuyo potencial creativo está en las pinturas rupestres encontrados en las paredes rocosas de los abrigos, cuevas y cavernas de los cerros, sorprenden por los grados de destreza en el trazo, desde el absoluto primitivismo en su ejecución y forma, hasta representaciones estilizadas. Con frecuencia aparecen elementos relativos a la cacería y recolección; en general los diseños son antropomorfos y zoomorfos, encontrándose además figuras de apariencia mitológica con notable sugestión telúrica.

 

Pinturas Rupestres

      Son numerosas las pinturas rupestres halladas en Huánuco, que están distribuidas en las provincias de Dos de Mayo, Huamalíes, Ambo, Pachitea, Lauricocha, Yarowilca, Huánuco y el Marañón. Entre ellas, las siguientes:

      En la Provincia de Ambo, en el distrito del mismo nombre está Buena Vista. En Cayna: Pedregaga, Aquillayog, Gallo-Huaganán y Cuncushmachay. En Huacar: Derrepente y San Cristóbal. En San Rafael: Coolí, Huesca, Augamachay, Huascaranra, Machay (Cochacalla) y Ogehuayunca. En Tomayquichua: Escalón, Hualmishmachay, Pucacocha, Estanco y Cuervo Torcido.

      En la Provincia de Lauricocha, en el distrito de Baños: Intipintashga, Pitiquinmachay, Huallancamachay, Chuclapata, Huylaspata, Altosmachay y Algaytanan. En Jesús: Calhuacalhua. En Jibia: Diablomachay y Hornomachay. En Rondos: Cabildomachay y Atawilca;. En San Francisco de Asis (hurín) Liuyagmachay, Gaguris, Intimachay y Ichicyanao. En San Miguel de Cauri: Pachachaca, Quelgamachay y Diablomachay. En Lauricocha: Chacllarragra, en cuyas cuevas fueron descubiertos los restos óseos de los primeros habitantes andinos. 

      En la Provincia de Yorowilca, en el distrito de Chavinillo: Ichic Lashawarina, Wiruwiru y Jatungasha. En Aparicio Pomares: Quelgaymachay (un petroglifo). En Jacas Chico: Ichicgaga y Inchiogasha.

      En la Provincia de Huacaybamba, según informes del señor Victor Falcón Huayta, curador del Museo Nacional de Arqueología e Historia del Perú, que en Huancaybamba, muy cerca de la localidad de Pinra, se encuentra un peñón de forma cuadrangular conocido como “Diablo Rumi”, situado sobre los 4,100 m.s.n.m., en este lugar existen interesantes pictografías de color rojo; en uno de los lados ostenta un personaje antropomorfo de perfil y el cuerpo agazapado, reconocido por los lugareños como “demonio”. También, hay otra figura antropomorfa reiteradamente representada, en la que destacan los diseños geométricos y estilizados de niños. Además dice el señor Víctor Falcón que en los alrededores de la zona se aprecian conjuntos pictóricos preincaicos que son dignos de estudio.

      En la Provincia de Huamalies,  en el distrito de Llata: Llacuy y Huarayragra, ubicada en la cueva natural Sakay Machay. En Miraflores: Pintash y Yachapintash. En Punchao: Yanamachay. En Singa: Quilcaymachay, Campanamachay, Jachaymachay, Mishimachay, Yuquismachay, Leonmachay y Puncumachay; En Tantamayo: Llamallama.

      En la Provincia de Huánuco, en el distrito de Cayrán: Yacutuma y Togmamachay. En Huánuco: Marabamba, (El Pillcomozo), quillayrumi, Pistamachay, Rimarimagaga, Huancashcucho y Potrero. En Margos: Condorhuaca, Asiagmachay, Togrona y Algohuayín.

      En la Provincia del Pachitea. En el distrito de Panao: Quelgayrumi y Quero. En Chaglla: Letra Machay; En Molinos: Gillga Machay. En Umari: Quillca Machay y Tambo de Vacas.

      Por la Cuenca del Marañón, los muros de piedras de los grandes complejos arquitectónicos esparcidos por toda la cuenca ostentan profusa ornamentación geométrica en alto relieve, también en las cuevas y cavernas hay pinturas precerámicas de gran valor.

      De las pinturas rupestres enumeradas, el autor, sólo se ocupa brevemente de Killarumi por su cercanía a la ciudad de Huánuco y de Chacllarragra porque tiene una antigüedad de casi 10,000 años, pero no dejan de ser importantes todos y cada uno de las pinturas rupestres mencionadas.

 

Arqueología Rupestre “KILLARUMI o QUILLARUMI”

      Es un templo natural a la luna situada a sólo cinco kilómetros de la cuidad de Huánuco, al margen derecho del río Higueras es un yacimiento pictórico con más de 200 signos ideográficos dibujados dentro de una caverna de 15 metros de largo por 4 metros de alto, donde existen varias pinturas en rojo y una en negro con rojo, cuyas figuras representan a diversas plantas y animales como: felinos, serpientes y aves; también hay figuras humanas, pero el dibujo más interesante corresponde al ave “Pillco”, símbolo de Huánuco, que es un ave encerrado en un círculo dibujada con las alas y la cola extendida, la cabeza de perfil.

      La pintura mejor conservada corresponde a la serpiente o “amaru”,  hijo del dios “yuyuhuma”, según la mitología Huanuqueña; esta tiene una longitud de 2.80 metros, en dirección al sol naciente y con un movimiento ondulante hacia arriba y mirando hacia la selva. En la parte superior del peñasco también hay pinturas de color rojo. Esta cueva se encuentra en la parte superior del Centro Arqueológico Kotosh.

 

Arqueología Rupestre de “CHACLLARRAGA”

     Este complejo está situado en la provincia y distrito de Lauricocha con una antigüedad de cerca a los 10,000 años, descubierto por Augusto Cardich, quien explica en su obra: Cardich 1980: 130 que es un arte rupestre representando a una “escena de caza, pintada en rojo oscuro, en la cueva numero 3 de Chacllarraga (zona de Lauricocha); mide 1.40 metros de un extremo a otro. Es una de las expresiones artísticas más antiguas del Perú, que probablemente corresponda a Lauricocha I, es decir alcanza una edad de casi diez milenios.”.

      Además Cardich explica: “En la representación de la escena de caza aludida, aparece ilustrada, una manada de camélidos corriendo en fila y tratando de huir mientras algunas de ellas han sido alcanzadas por los dardos de los cazadores estratégicamente ubicados. La pintura en cuestión aparte de su valor artístico, resulta un documento de primer orden, pues nos presenta un cuadro de la vida de los antiguos pobladores de Lauricocha, sentida y expresada por sus propios artistas. Podemos, gracias a ella, observarlos en su actividad más importante (determinar también el tipo de caza, el número de participantes), a pesar de los milenios de años transcurridos, .....sus escenas a partir de simples piezas líticas. Por otra parte desde el punto de vista artístico, alcanzó dentro de un estilo propio, excelentes trazos simples de las figuras, en el perfil perfecto del trote, en la simplificación del tamaño de las orejas de los animales..... una notable expresión de dinamismo” (SIC).

      Se ha determinado que los primeros hombres que ocuparon las cuevas de Lauricocha eran de cráneo dolicocéfalo, de cara ancha, nariz ligeramente achatada y 1.60 metros de estatura. 

 

Primeros Templos

             Hace seis mil años los andinos empezaron a construir sus precarias viviendas, llamadas “Chulpas”, también los santuarios de culto a sus dioses; habiendo sido “Kotosh” el primero que edificaron cerca de la ciudad de Huánuco y “Piruro I” en Huamalíes.

 

Centro CeremonialKotosh”

       Ubicado a sólo cinco kilómetros de la ciudad de Huánuco a 9º56´00” de latitud sur, y 76º16ª22” de longitud oeste. Su data se calcula en 4,500 años aproximadamente, quedando en claro que sus estructuras andinas en esta parte del mundo son tan antiguas como las egipcias o sumerias, con la diferencia que se desarrolló sin contacto con otras culturas. Kotosh, es el “Templo Ceremonial del Fuego Sagrado” es el más antiguo de los Andes, en su evolución histórica pasó por los periodos siguientes:

 

1)                  Kotosh – Mito, 2,000 a C.

2)                  Kotosh – Wairajirca, 1,500 a 1,000 a C.

3)                  Kotosh – Kotosh, 1,000 a 800 a C.

4)                  Kotosh – Chavín, 800 a 300 a C.

5)                  Kotosh – Sagrapatac, 300 a 100 a C.

6)                  Kotosh – Higueras, 100 a 10 a C.

 

      Kotosh es un templo del período precerámico, tan antiguo como “Caral” en la Costa cuya característica son las manos cruzadas y las hornacinas en las paredes del templo, donde se han encontrado pequeños objetos de oro, cerámicos, huesos de animales y otros. Todo hace suponer que la zona central del templo estuvo destinado al culto de la Luna, también se cree de la Pachamama o del Universo.     

      El significado de las “manos Cruzadas” es un misterio. Pueden ser las manos de una divinidad en descanso después de la ardua labor por la creación de un mundo nuevo o pudieran ser las manos de un jefe o también de un sacerdote  avanzando solemnemente para realizar un acto litúrgico.

       Esta importante reliquia arqueológica fue hallada gracias a las excavaciones realizadas, en 1960, por la expedición de la Universidad de Tokio, Japón, dirigidas por el doctor Seiiche Izumi. Actualmente, los arqueólogos de dicha universidad siguen estudiando el lugar, que ahora tiene la nominación de Parque Arqueológico”.

      Los Pre–Incas de la cultura Kotosh, construyeron en un mismo lugar cinco templos, uno sobre otro cada vez que eran sepultados por huaycos o por acción de la naturaleza, volvían a levantar otro templo en el mismo sitio, lamentablemente el quinto templo fue destruido por los huaycos y también por descuido de las autoridades. Además, el conjunto ceremonial Kotosh cuenta con dos templos naturales, que son: el templo de la “purificaciónpor el agua, donde los sacerdotes hacían sus abluciones y ceremonias de iniciación y el templo de la Luna, Quillarumi”, que era el lugar donde en meditación pasaban la noche y al amanecer recibían el baño de la aurora. Después pasaban al templo del “Fuego Sagrado”, para agradecer al Padre “Inti” o Sol, cuyo altar está constituido por un horno de barro y piedra que recibe el aire por un conducto subterráneo. El Templo de la Luna o Quillarumi, está situado en la cima de una montaña al lado SO del templo Kotosh, aproximadamente a 2,500 m.s.n.m., es una formación rocosa en forma de media luna, ornamentada con pinturas rupestres anteriores a la formación de Kotosh, al lado izquierdo están los símbolos y escenas de la vida espiritual y al lado derecho de la vida material.

 

Centros Arqueológicos en la Ciudad de Huánuco y Cercanías

      Shillacoto, ubicado dentro del perímetro de la ciudad en la primera cuadra del Jirón San Martín, es un centro ceremonial mucho más amplio que el Templo de Kotosh y corresponde a la cultura “Wairajirca”, con una antigüedad de 2,000 años A. C.. Se han encontrado cerámicos: ollas en forma de barca, con reborde lateral y triangulares, cántaros de doble pìco con cuello alto y corto, diversos tipos de platos y vasos; vasijas con formas zoomorfas de felinos, aves, serpientes, sapos y otros; representaciones antropomorfas, objetos líticos, hachas de piedra negra, cuchillos y otros objetos. Por tanto, es un monumento pre-inca de enorme importancia científica e histórica.

      Vilcar Kotosh, en las cercanías de Huánuco en el pueblo de Huancachupa, sus nichos y formas son muy similares a los de Kotosh. Tiene un diámetro de 50 metros y está construida con piedras canteadas, unidas con una mezcla de barro, paja y otros materiales de la zona.

      Patahuasi, a sólo 3.5 kilómetros de la ciudad de Huánuco, tiene estructuras de piedras y cerámicas bien trabajados de color rojo indio, con diseños geométricos de color blanco y también cuenta con trabajos en cobre.

     Una de las primicias que tuvo Huánuco es que en la época Pre-Inca los pobladores utilizaron los llamados “Quelcas de cerámica” para ejecutar en ellas su escritura ideoforme.

      Quilla Rumi, situada a sólo 7 kilómetros de la ciudad de Huánuco y al margen derecho del río Higueras. Es una caverna de 15 metros de ancho por 4 metros de alto, que contiene pinturas preincas de color rojo y también una en rojo con negro.

 

En la Provincia de Ambo

      Vestigios antropomorfos y arqueológicos en Chaucha, ubicados al sur de la Plaza de Armas de la ciudad de Ambo; corresponde al hombre de “Per-gaypata”, proyección de la cultura Lauricocha, del siglo VIII AC, la más antigua del Perú, donde los incas posteriormente construyeron un tambo o tampu para descansar durante sus duras marchas de conquista. Además, por el lugar existen muchos pueblos preincas con restos arqueológicos situados en Acush, Tacta, Huari, Auquimarca y otros lugares.                                                                                                                                          

      Las Ruinas de “Atash”, ubicadas en el distrito de Huacar a 3,500 m.s.n.m. en la cumbre del cerro Espolón. Cuenta con dos áreas definidas:

1)                  El sector residencial de aproximadamente dos kilómetros de largo por 100 metros de ancho y,

 2) El sector agrícola, ubicado en ambas laderas del cerro con un área de 300 hectáreas aproximadamente, conformada por una decena de terrazas y cientos de andenes en un área de 300 hectáreas aproximadamente, que bordea al núcleo habitacional.

      Se afirma que los territorios “ambinos” estuvieron poblados por numerosas tribus de Huanucuyos, los que asediados por otras tribus guerreras como los Puimbos de la Meseta de Bombón, se refugiaron en las atalayescas peñolerías de Atash.

     

Antiguos Reinos de la Región Huánuco

     Por datos del cronista Guamán Poma de Ayala (1615) y también por documentos de los siglos XVI y XVII, igualmente de investigadores como Flornoy (1963) en la actual Región Huánuco, hubo cuatro grupos étnicos: entre los cuales destacaba el “Reino de Guanaco”, que abarcó las provincias de Huamalíes, Marañón y Dos de Mayo, formado por tres “sayas”: Allauca, Ichoc y Huamalli; allauca, se dividía en hanan y hurin. Los Yachas, Queros, Chupachos y parte de Yaros, ocuparon las provincias de Ambo, Huánuco y Pachitea.

      Ichoc – Guanuco (Ichoc, izquierda, luna plata), ocupó el lado izquierdo de las provincias de Marañón y parte de Huamalíes, con sitios arqueológicos muy importantes, como los llamados “Rascacielos Andinos” con edificios de hasta seis pisos, en la zona de Tantamayo.

      Allauca – Guanuco (Allauca, derecha, sol, oro, varón), situado en las actuales provincias de Dos de Mayo y Huamalíes, siendo el centro arqueológico de “Huánuco Pampa o Huánuco Marka”, el más importante.

      Huamalli Guanuco, Ocupó el lado derecho de la provincia de Dos de Mayo, en las cuencas de los ríos Lauricocha y Nupe. Con restos arqueológicos importantes como: Garo, Chiquia, Gongi, Los Baños del Inca y muchos otros más.

      Garo o Garu, complejo urbano preinca, a 73 kilómetros de la ciudad de Huánuco, ubicado al pié del del cerro Cóndor Puquio, en el poblado de Choras, distrito de Chavinillo, provincia de Lauricocha, a 3,700 m.s.n.m.; posiblemente haya sido sede político administrativo de los ayllus y de las comarcas de los Yarowilcas. El lugar abarca tres grandes sectores:

·                    Huaychan Punta o Zona superior, con edificaciones muy amplias y en forma de torreones. La cúspide está coronada por sus Torres Gemelas, que miran desde los cielos con sus formas cuadradas.

·                    Sección Media, con construcciones circulares y rectangulares.

·                    Puhuan o Zona Baja o Gayarina, que aloja el santuario de las Tres Cruces, con numerosas construcciones rectangulares.

      Bertrand Flornoy, en 1964, sindicó a Garu como uno de los sitios arquelógicos más importantes del Alto Marañón, en la Región Huánuco.

 

      Chiquia, situado en la margen izquierda del río Lauricocha, distrito de Jesús, a 3,500 m.s.n.m., se ubica en la parte baja del valle, cerca a las orillas del río y es de fácil acceso. Sus restos arquitectónicos están bastante conservados; se puede admirar edificios de complicadas formas en buen estado gracias a su ancestral y tradicional técnica del trabajo en piedra.

      Piscinas del Inca o Baños del Inca, ubicados en la jurisdicción del pueblo de Baños, a 3,650 msnm, en un pequeño valle cercano al río Nupe, donde afloran varios manantiales de aguas medicinales. Los restos arqueológicos preincas lo constituyen dos fuentes construidas con bloques de piedras labradas al estilo “almohadillado” y con muchos ángulos unidos sin dejar ranura que permita el paso de un alfiler. Las fuentes tienen sus canaletas en piedra labrada que conduce el agua del manantial hirviente que se enfría en el recorrido y llega a los baños atemperada para poder bañarse. Este sitio tiene una arquitectura elitista que debió ser de exclusivo uso del Curaca y luego del Inca, la nobleza y sus panacas.

      Alaca y Chaupialaca, son ruinas que se encuentran en la provincia de Lauricocha, la primera (Alaca) se ubica en la cresta de un cerro empinado y agreste, cuyo pie muere en el río Lauricocha, a una altitud de 4,000 m.s.n.m., para llegar a ella se parte del pueblo de Jesús hasta cruzar el “puente inca” donde se toma el camino que sube hasta la cresta del cerro, mientras que para ir a las ruinas de Chaupialaca, después de haber pasado el citado puente inca, se toma el sendero por la margen del río Lauricocha hasta un valle, situado en la parte más baja. Algunos lugareños andinos dicen que descienden Alaca o sapo; otros de Quenac o Cóndor; hay quienes afirman que provienen de Huachapacun o zorro; Raucha o picaflor; otros sostienen que provienen del Caruan o demonio. 

      Shalla, se encuentra en la jurisdicción de Jesús, a una altitud de 3,540 m.s.n.m. en la margen derecha del río Lauricocha. Ocupa las laderas de un cerro cerca al sitio arqueológico de Alaca. Actualmente Shalla está bastante deteriorado, pero todo indica que se trató de un asentamiento doméstico pequeño, asociado a terrazas agrícolas.

      Chinchicocha, situada en la parte baja y plana de la margen izquierda del río Lauricocha y a una altitud de 3,510 m.s.n.m. Parece que fue un asentamiento grande, pero está bastante destruido por la acción del hombre y por las labores agrícolas.

      Quienac, situada en una quebrada del río Lauricocha, al lado oeste de la jurisdicción de Jesús, a 3,580 m.s.n.m.

      Gongi, se encuentra en la jurisdicción de Jivia, ocupa la cuchilla del cerro Gongi a 3,580 m.s.n.m. en la confluencia de los ríos Nupe y Lauricocha para dar nacimiento al río Marañón. Mantiene diferencias con el resto de otros sitios arqueológicos por presentar un gran número de colcas o graneros de planta circular y cuadrada de uno y dos pisos, con ventanas de acceso al interior; pero no construyeron “atalayas”. Es posible que Gongi haya sido uno de los centros de tributación del Reino Guanuco.

      Torga, ubicado en el distrito de Rondos, a 3,740 m.s.n.m, en la loma de un cerro, en la cuenca del río Nupe. Fue un centro eminentemente doméstico, se han encontrado muchos batanes, morteros rotos, manos de piedras para moler y restos de construcciones similares a los de la zona.

      Además, la provincia de Dos de Mayo es rica en ruinas arqueológicas como: Tunsucancha en Cauri; Calientes en Baños; Wari Wayin en Rondos; Intipunco en Shunqui; Estacamachay en Chuquis; Castillo o Laberinto Subterráneo en Chupán y muchos puentes Incaicos en los distritos de La unión, Baños y Cauri. También es digno de estudio la roca Quisha, que es una especie de corona entre las rocas.

 

Características de los Sitios Arqueológicos:

      Casi todas las edificaciones mantienen similares diseños arquitectónicos y tienen técnicas y formas de construcción parecidas, aunque existen variadas diferencias en cuanto a su ubicación ya que unos se asentaron en valles, otros en colinas o en laderas de gran declive. Además, se nota por toda la zona una red de caminos prehispánicos, unos hacia el sur, a la “meseta de Bombón” y otros, al norte, a Huánuco Pampa o Huánuco Marka. Las ruinas presentan Torres y Atalayas, edificadas indistintamente en bases cuadradas, rectangulares y circulares, cuyos muros sólidos tienen un promedio de 0.45 m. de ancho y hasta nueve metros de altura, construidos con piedras de exquisita pizarra con morteros de cal y arcilla, que ha permitido la conservación de la mayoría de ellos. Las entradas principales son angostas, en cuyos frontis tienen de tres a cinco ventanas pequeñas y verticales, protegidos por aleros que salen del techo. Las paredes laterales interiores de la parte baja contienen un conjunto de hornacinas, posiblemente para que sirvieran de alacenas o para funciones ceremoniales al estilo de los nichos de Kotosh, donde colocaban osamentas. En la segunda sección, los desvanes están hechas con grandes lajas de piedra que sobresalen del muro, cruzados por maderos que forman el piso. En la tercera y cuarta sección, en muchas de las construcciones, se notan las clavijas horizontales de piedra que soportan el peso de los pisos superiores. Las viviendas son circulares con corrales de pirca.

Los techos fueron construidos con el sistema denominado “arco andino”, consistente en la edificación de tres pares de columnas de 1.20 m. de largo que empiezan a la altura de las ventanas, teniendo como base dos clavas de piedra que salen del muro; sobre cada pilastra sobresalen otro par de clavas sobre las cuales se cruzan grandes lajas para formar el techo en “falsa bóveda”. Están cubiertos con tierra y los contornos cercados por un muro con el fin de formar el torreón o azotea, a la cual se accede mediante clavas de piedra colocadas en la parte exterior a manera de escalera.

Casi siempre en Chiquia estos edificios se presentan en grupos de dos, pero con caras opuestas con sus respectivos patios independientes. La peculiaridad dual de estos edificios prehispánicos sería la característica principal dentro de los patrones de asentamiento andino de la Región Huánuco.

      La mayoría de los centros arqueológicos de la región se caracterizan por las estructuras de las viviendas circulares con corrales de pirca que forman chacras en andenerías, construidos con piedras no muy selectas, amalgamadas con mortero de barro arcilloso y muros de hasta dos metros de altura; el acceso a las viviendas, generalmente tienen forma trapezoidal (miden 1.60 m. de altura, 0.90 m en su base y 0.87 en el dintel). Algunas paredes interiores muestran hornacinas cuadrangulares. Los techos fueron armados con palos y protegidos con paja formando un cono, con un soporte en el centro de la habitación. Los alrededores a las viviendas estuvieron ligados a la agricultura, ganadería y a la actividad minera-metalúrgica.

      Las pequeñas colcas o graneros, son muy comunes en la región, en su mayoría están adosadas a los declives de los cerros, son de diámetros reducidos, techados con lajas que sobresalen en forma de aleros y ventanas a media altura de los muros.

      Las tumbas para los adultos, fueron sencillas, sin adornos y a poca profundidad, en cambio de los niños y jóvenes tuvieron mejor tratamiento, por que los hicieron junto a piedras de mayor tamaño y encima de estas tumbas construyeron fogones, pues los antiguos huanuqueños pensaban que los niños y los jóvenes dan calor y vida al mundo por energía que poseen.

      En cuanto a la alfarería o cerámica en el periodo preinca, se han encontrado numerosos testimonios de huacos y fragmentos de los más diversos tamaños en formas de vasijas, ollas, cántaros, platos y vasos de uso ceremonial y doméstico, con figuras humanas en los que generalmente destacan los rostros y las manos; también de animales y dibujos geométricos combinados. En el decorado de la cerámica de uso ceremonial o funerario primó la técnica de incisión o raspado, después de la cocción los incisos se pintaban preferentemente de color rojo, blanco o amarillo; mientras que las vasijas de uso doméstico fueron simples y no tuvieron dibujos ni incisiones.      

En el Marañón: las Ruinas de  “Tinyash”

      El arqueólogo Roger Ravines, es uno de los científicos que ha estudiado las ruinas de Tinyash, ubicadas en la cima de un altiplanio a 4,080 m.s.n.m., en la margen derecha del río Marañón, distrito de Caján. Corresponde a un establecimiento preincaico en el que los patrones de subsistencia–habitación contienen una tecnología altamente especializada, cuyos habitantes explotaron al máximo el microambiente de la zona.

      De modo general las estructuras del complejo preincaico de Tinsash están hechas con piedra pizarra. Los muros de mampostería con mortero de barro están constituidos por elementos cortados y canteados asentados en hileras alternas, formando paredes compactas de hasta 80 centímetros de ancho. Una característica peculiar son las esquinas de los edificios, en cuya entrada las piedras, de cara plana, se disponen alternadamente en forma horizontal y vertical, originando un amarre bastante sólido y en muchos sectores los muros  alcanzan una altura de hasta nueve metros de alto. Otra característica importante es que se usaron grandes lajas de piedra para delinear los vanos y las esquinas de las construcciones residenciales y funerarias.

El área del complejo comprende tres secciones:

A)                               El Sector Agrícola, con frente a Yapán

B)                               El Area Residencial o Doméstica, en la parte alta y

C)                               El de función Ceremonial-Funeraria, distribuida irregularmente sobre el flanco izquierdo del cerro, hacia la quebrada de Pinra.

       El sector Agrícola, se encuentra, protegido por los vientos, en la parte inferior del conjunto, constituida por una sucesión de terrazas o andenes y un estanque circular amurallado que se surte, mediante un canal abierto de las aguas de los puquiales existentes en las depresiones de la meseta. Pequeñas acequias secundarias desprendidas del canal principal que salen del estanque, se distribuyen alrededor de las terrazas permitiendo la circulación del agua de norte a sur y  de este a oeste para el abastecimiento del complejo.

      El Area residencial o doméstica, está en la cima de la meseta y sigue la línea de la cumbre adyacente. Se extiende a lo largo de más de 300 metros. Su arquitectura presenta en muchos casos una curiosa combinación de muros curvos que encierran estructuras planas rectangulares con el paramento posterior curvo por el adosamiento al muro de circunvalación. Hacia el extremo de este sector, sobre la pendiente, se encuentra la estructura circular mejor conservada, que en parte mantiene su construcción original.

      La parte central del establecimiento está compuesto por varias estructuras en mejor estado de conservación, en las que se destacan recintos de planta rectangular, contrastando con los recintos de la parte superior e inferior que se encuentran deterioradas.

      El Area ceremonial–funerario de Tinsah, lo constituyen estructuras muy elaboradas para funciones religiosas-funerarias distribuidas irregularmente sobre el flanco izquierdo del cerro, hacia la quebrada de Pinra. Algunas fueron levantadas sobre el suelo mismo de la colina y otras adosadas a las rocas y peñascos emergentes.

      Este grupo tiene un área aproximada de 2,000 M2 y consta, además de los dos edificios centrales, de una estructura cuadrangular de 9.23 de largo por 7.35 de ancho, ubicada al este de uno de los edificios principales  y cuatro recintos rectangulares de factura ordinaria, siendo dos de ellas más pequeñas y están ubicadas en la parte baja y oriental del conjunto. Con posterioridad parece que se agregó una nueva estructura, hacia la esquina Noroeste semejante en forma y contenido a los del tipo ceremonial–funerario, rodeada también por una muralla, que tiene la forma de un diente grande.

      Del conjunto destácase un grupo constituido por una estructura de dos cuerpos laterales, unidos en un frente mediante una hornacina que se levanta sobre un armónico sistema de terraplenes, al que se accede mediante una rampa frontal.

      Las estructuras centrales son las más espectaculares y mejor conservadas de Tinsah. En estas cabe destacar sus techos a dos aguas, formadas por grandes losas rectangulares de piedra pizarra, casi todas de 10 centímetros de espesor, perfectamente labradas  y yuxtapuestas entre si con salientes en los bordes y espacio libre entre losa y losa.

      En las fachadas de estas estructuras de carácter ceremonial y funerario en el ángulo que forman las dos hileras inferiores del techo se destaca un rosetón cilíndrico de arenisca, a manera de  cabeza del caballete en los techos a dos aguas. Además, en la pared este de uno de los edificios centrales se halla la imagen de un puma en bajorrelieve, trabajado sobre un bloque de arenisca roja de 55 centímetros de largo.

      Las paredes están rodeadas en la parte baja del techo, así como en el basamento, por banquetas que no sobrepasan los 20 centímetros. Los frentes este y sur ostentan pequeñas cabezas–clavas muy semejantes entre sí, ubicadas en el frontón triangular a la altura del entablamento, entre la cornisa y el arquitrabe.    

      El cuerpo mismo de los mausoleos lo constituyen un  recinto  subterráneo  y dos cámaras superiores. Tiene dos vanos de acceso que se hallan a diversas alturas en el pasadizo entre ambos cuerpos. Sus dimensiones son 1.12 m. por 0.90 m. y 0.82 m. por 0.82 m. respectivamente.

 

En la Provinvia de Huamalíes: Tantamayo, “El ImperioYarowilca”.

      Tantamayo, ubicado en la provincia de Huamalíes a 167 kilómetros de la parte occidental de la ciudad de Huánuco, es uno de los tantos lugares cuyos ríos desembocan en el Marañon, por donde hay extensas punas, quebradas y valles que conjuntamente con las ancestrales etnias o reinos, que estuvieron en las actuales provincias de Dos de Mayo, Huacaybamba, Lauricocha, Marañón y Huamalíes conformaron el efímero pero importante Imperio Yarowilca o Yaro que abarcó desde las nacientes del Marañón hasta Arancay. Según el acucioso investigador francés Bertran Flornoy el conjunto arqueológico de Tantamayo fue obra de una avanzada cultura preinca que se desarrolló entre los siglos X y XIV, probablemente fue la cuna de los antiguos yarowilcas.

      El valle de Tantamayo, se distingue por haber sido uno de los lugares más poblados y antiguos de los andes centrales, donde en una superficie de 70 kilómetros cuadrados aproximadamente alberga a 81 sitios arqueológicos construidos de piedra, que adornan las montañas, fruto de la ancestral Cultura Yarowilca, que dejaron cerca de 30 reyes o gobernadores durante la vigencia del Imperio Yaro, que se inició en el siglo XII, con Capac Apo Pacarimoc y terminó en el siglo XV con Capac Apo (Suyuc Apu) el último gobernante Guaman Chaua, que fue aliado del Inca Tupac Inca Yupanqui en la conquista de los Chachapoyas, Quitus, Cañaris y Cajambes. También, Guamán Chaua fue el que anexó definitivamente el Imperio Yarowilca al Tahuantinsuyo, además, al aliarse con el Inca Huayna Capac se creó la Capital del “Chinchaysuyo” en Huánuco Pampa. A la caída del Imperio Yarowilca (siglo XV), quedó reducida geográficamente a las actuales provincias de Pasco y Daniel Alcides Carrión, de la hoy Región Pasco.  

      Asimismo, en la “Nueva Crónica y Buen Gobierno” (1,615), del insigne cronista huanuqueño Guamán Poma de Ayala insistentemente relaciona al reino de Guanuco con el Imperio Yarowilca, que habrían vivido tres momentos históricos: independientes como imperio dominador; aliados del Tahuantinsuyo durante el gobierno de Tupac Inca Yupanqui; y finalmente integrados por Huayna Capac a la región del Chinchaysuyo, a fines del siglo XV. 

      Julio C. Tello, consideró al Chinchausuyo como una poderosa nación o imperio constituido por pequeños reinos confederados sujetos a un emperador Yarowilca. Para Julio C. Tello, insigne historiador peruano, el Tahuantinsuyo recién alcanzó el rango de  imperio cuando Tupac Inca Yupanqui y Huayna Capac conquistaron e incorporaron la región del Chinchaysuyo al incanato y designaron a Huánuco Pampa la capital regional.

      Entre los numerosos centros arqueológicos en Tantamayo, situados entre los 3,500 y 4,100 metros de altitud, están: Susupillo, Piruro I, Piruro II, Ukro Rayan, Rapallán, Husta, Huamán Huilca, Urpish, Jaragraf, Pangarwilca, Tiricai, Huari Castillo, Japallán, Celmín, Ango, Isog, Pojoc, Llata, Huarayragra, Florida, Jipango, Isog, Chapash y Selmin granero; entre otros.

      Estas edificaciones prehispánicas en la provincia de Huamalíes y la parte sur del Dos de Mayo están entre los mayores representantes del adelanto arquitectónico y constructivo de los andes, que muchas veces alcanzan los 12 metros de altura. Tuvieron y numerosas habitaciones de piedra, cuya medida promedio es de 2 metros de ancho por 2.5 metros de largo y 1.80 metros de altura. Se cree que la abundancia de construcciones en Tantamayo se debe a su ubicación estratégica, ya que permitió establecer sistemas de defensa ante las incursiones de las tribus selváticas.

 

       Susupillo, llamada también “Rascacielos Andinos”, por sus doce metros de altura, es considerado el edificio prehistórico más alto del continente americano y el más importante del área, con edificaciones de hasta seis pisos, algunas de ellas formadas por una sola estructura protegida por tres murallas en las que se observan nichos y pequeños espacios a los que se asciende por escalinatas de piedra. Las amplias habitaciones contaban con un sistema especial de calefacción que desde el primero hasta el último piso se mantenían calurosos todos los ambientes.

      Algunos estudiosos  sostienen que se trata de edificios en cuyos nichos se colocaban los “mallquis” o momias de sus antepasados. La posición estratégica de los edificios, con sus nichos orientados hacia el oeste, es un motivo más para sostener que los cuerpos eran colocados en las partes altas de los muros, para conservarlos por largas temporadas gracias al frío en las alturas.

  

      “Selmin granero” o “El Trencito de Selmin”, constituyen un conjunto de 21 silos, colcas o graneros preincas construidos con extraordinaria tecnología de conservación en la ladera de un cerro, con la finalidad de almacenar enormes cantidades de alimentos para que no les faltara en tiempos de hambruna. Este completo arqueológico está situado casi al filo de un escarpado cerro, que de lejos da la impresión de un tren enganchado a una cadena de vagones. Durante el día el sol no llegaba a calentar las cámaras refrigeradas porque contaban con numerosos ductos orientados hacia los gélidos vientos que llegan por las noches desde los nevados perpetuos.

 

      Centros espaciales, También, en Tantamayo se aprecian restos arqueológicos de edificaciones destinados al estudio del universo y la astrología.    

       En cuanto a la arquitectura militar, los Yaro, se caracterizaron por sus construcciones defensivas de dos o tres murallas que tienen varios metros de altura; sus edificaciones fueron hechas con piedras de lajas pizarra talcosa y unidas por una mezcla de barro o arcilla con otros materiales. Las piedras más grandes las colocaban en las bases y esquinas, disminuyendo en tamaño conforme ascendía la construcción. Los “torreones” de defensa tienen forma semicircular, con acceso al interior mediante lajas sobresalientes en forma de caracol, con una pequeña plataforma en la parte superior y con complicados mecanismos de observación al exterior. La mayoría de las murallas presentan hileras con escalones de lajas para que sirvieran de camino. Las vigas son de granito de hasta 2.50 metros, que soportan a otras lajas, las que al techo le dan una forma de arco andino o falsa bóveda.

       Casi todas las edificaciones de los restos arqueológicos de Tantamayo, tienen las mismas características de las existentes en el Reino Guanaco, pero con algunas diferencias en decoración como las que resalta el Piruro II con algunas caras de rasgos muy simples instaladas en la parte posterior y superior de las estructuras; además, de un dintel con círculos concéntricos grabados en la parte media interior del conjunto y en Susupillo II, se tiene como decoración una hilera de piedras blancas que resaltan sobre el material grisáceo de la piedra pizarra.

 

      En Artesanía, en la zona de Tantamayo se han encontrado restos de textiles, como ropa de vestir y otros; en cerámica, botellas de cuello recto, platos de 16 y 22 centímetros, tazas de 20 y 22 centímetros de diámetro, ollas en diversos tipos y tamaños; grandes batanes de piedra, que incluso se usan hasta hoy; utensilios de hueso y madera, y muchos testimonios más de la Cultura de Tantamayo.

 

      Actividad económica, los Yarowilcas del valle de Tantamayo y en general todos los habitantes de la Región Huánuco, desarrollaron un intenso intercambio de productos: papas, cereales, ajíes, algodón y otros productos andinos por coca, maderas, yucas, pitucas, frutas nativas de la Selva y demás productos de la selva alta de Monzón, Chinchao y Pachitea, donde residían tribus selváticas a orillas de los ríos Marañon, Huallaga y en sus afluentes.

      La extracción del oro y la plata, fue una actividad minera muy importante en Huánuco, especialmente por los Yarowilcas en los períodos tardíos tuvieron gran importancia. Los restos encontrados en estas joyas arqueológicas ilustran el tipo de vida propia del grupo étnico “huamalí”. Asímismo, la presencia incaica se hace evidente en las edificaciones de almacenaje, ubicadas en lo alto del actual pueblo de San Pedro de Pariash a 3,400 m.s.n.m., donde existe un “tampu inca”, lugar para guardar alimentos, para rendir tributo con producción agrícola local.

    

Huánuco Pampa” o “Wanaku Marka”, en la Unión, Provincia de Dos de Mayo.

      Es una hermosa ciudad con edificaciones y ambientes de piedra dedicados a la adoración al sol, la luna y para el estudio de la astronomía. A pesar de los siglos transcurridos y la inclemencia de la naturaleza se encuentra conservada, situada en un valle a 3,200 metros de altitud, desde donde se observan hermosas cordilleras con un sensacional atardecer que da la impresión de tocar el sol cuando está perdiéndose entre las montañas durante el ocaso. Al amanecer también se puede apreciar un bello espectáculo natural. El sol emerge entre los cerros de la cordillera reflejando sus rayos directamente sobre “Huánuco Pampa”, cuyos pórticos, ventanas, chimeneas y orificios de ventilación sirven de filtro del intenso reflejo del sol que ilumina por completo las construcciones de piedra. 

       Huánuco Pampa, además de haber sido la capital del Chinchaysuyo fue la segunda ciudad pétrea más importante del incanato y el observatorio astronómico de mayores dimensiones del Tahuantinsuyo, construido en el período del inca Tupac Yupanqui en una explanada de 20 kilómetros, muy cerca a la ciudad de La Unión, provincia del Dos de Mayo (Huánuco). Esta majestuosa construcción pétrea con sus dos pumas en alto relieve marcan la entrada a Huánuco Pampa, en cuyo interior muestra una ciudad planificada con calles, casas y edificios ceremoniales bien diferenciados, donde se realizaba uno de los más impresionantes rituales y celebraciones en honor al Sol, en ella estuvieron el Templo al Sol, la casa del Inca,  palacios reales, conventos para las vírgenes del sol; fortalezas, plazas, almacenes de provisiones, sistemas de aprovisionamiento de agua, cuarteles, escuelas, baños del Inca, cementerios y lo más importante, contó con la edificación de dos observatorios astronómicos, “el Ushnu” y el “Incawasi”, que conjuntamente con todo el complejo arquitectónico funcionó como un sistema calendario indicando tanto la Fiesta del Sol, Inti Raymi, en junio; como de la Luna (la siembra) en diciembre. En los relatos del cronista Guamán Poma de Ayala se menciona al astrólogo indígena Juan Yumpa como gran conocedor de las distintas posiciones del sol en el horizonte a lo largo del año. Además, últimas investigaciones han determinado que todo este sitio inca poseía una organización espacial astronómica.      

     Manifiestan los pobladores de la zona que para los sacerdotes andinos Huánuco Pampa o Wanuco Marka después de la llegada de los españoles continuó funcionando como un lugar de rituales  y acciones sagradas. El Ushnu era y aún es un lugar de ofrendas cuyos ritos se efectúan durante la noche y son guiados por los denominados “ricacoq”, quienes realizan ofrendas a los Jircas o Apus (montañas), donde habitan los espíritus de los “ñaupa machus” los antiguos dioses protectores.

 

En la Provincia de Huacaybamba

      Existen varios e interesantes restos arqueológicos preincas como: Hamajirca, Alto Calvario, Llamacoral y Cotosh, situados en el distrito de Canchabamba.

 

En la Provincia de Pachitea

Son varios los restos y vestigios arqueológicos preincas en la provincia de Pachitea. Estando en el distrito de Panao: La Campana, Ichu Yanuma, Plaza Punta, Sillapun Huatina; en Chaglla: Cochacalla, Huanacaure, Incachaca, Sancapilla y Quishuar; en Molinos: Apallacuy, Llupirumi, Mamashuntal, Marcajarán, Marcapunta, Ñaupamarca, Silla y Ushnupunta; y en Umari: Auquiingoto (Mirador), Ushnu Punta, Wayna, Wairaj, Cruz Punta, Goraypunta, Panaogocha y Puitashmarca. 

 

En la Provincia de Leoncio Prado

En Rupa Rupa, se encuentra un complejo arqueológico, ubicado en el trayecto de la vía a la ciudad de Tingo María. Estos restos arquelógicos han sido poco estudiados.

 

Caminos de Inca o Qcapac Ñan

      En la región andina de Huánuco, aún existen rutas del tradicional sistema vial incaico llamado en la zona Capac Ñañi o Camino del Inca, que se debe recuperar integralmente no sólo para beneficiar al turismo regional y a las poblaciones vinculadas sino también para la difusión de su conocimiento en términos educativos de identidad e identificación. Estas rutas incaicas nacían en la capital imperial del Cusco y tenía como eje principal la sierra, atravesada por el “Qhapaq Ñan” o “Los Caminos del Inca”, que unían en un solo mundo a seis países sudamericanos: Perú, Argentina, Chile, Bolivia, Ecuador y Colombia, a partir de ellos se desprendían los caminos hacia la costa y a la ceja de selva, que por su esquema de planificación facilitó el sistema de comunicaciones para la expansión e intercambio de bienes, ideas y poblaciones; así mismo, fue un instrumento que materializó el proyecto político integrador del Tahuantinsuyo. La mayoría de esta red de caminos incaicos aún fue aprovechada por la administración colonial española.

      Entre los Caminos del Inca (Inca Ñan) en Huánuco, que pasan por pueblos típicos andinos con importantes restos arqueológicos y lugares de ensueño, cuyas vías tienen sus plataformas empedradas prolongadas entre lomas, valles y punas  serranas se encuentra la ruta:

 

Huánuco – Ambo - Yanahuanca – Huánuco Marka, situado entre Pasco y Huánuco que une por la vía Yanahuanca al pueblo de Huarautambo (Pasco) con el centro administrativo “Huánuco Marka”, en la provincia del Dos de Mayo (Huánuco),  descrita por el cronista Pedro Cieza de León en 1550, que escribió acerca de los caminos reales del inca en Yanahuanca, los unieron a Jauja y el Cusco por el sur este y por el noreste a Huánuco Pampa con Quito.

      Arqueológicamente es interesante la zona de Yanahuanca, porque a sólo 5 kilómetros se encuentran las ruinas circulares de Guñicutac, sobre los 3,700 m.s.n.m., con construcciones edificadas por los Yaros en el siglo XI y complementados por los incas, con unidades habitacionales simples, edificios de tres pisos con mirador, plazas, calles, almacenes, sistemas de caminos y agua, recintos religiosos y chullpas de entierros, construidos con piedras y mortero de barro.

      Este camino Inca tiene un recorrido de 115 kilómetros, que comienza en un pórtico incaico de piedras situado en la localidad Huarautambo (Pasco) a 3,600 m.s.n.m., donde hay dos impresionantes cascadas de aguas cristalinas con una fuente de agua pura denominada el Baño del Inca, luego se pasa por una admirable escalinata labrada en piedra de la época prehispánica y en pueblo de Patacancha hay interesantes chullpas de piedras, donde obligatoriamente se descansa para abastecerse de agua. Desde el poblado de Caninaqu hasta el paso del Incapoyo (4,500 m.s.n.m.), existen numerosos testimonios prehispánicos y elevadas montañas nevadas con el ichu a ras del suelo, desde donde se divisan a las cordilleras Blanca y Huayhuash; también la cadena montañosa del Raura. De ahí, el camino alcanza hasta 16 metros de ancho, delineado simétricamente por hileras de piedras en ambos lados, donde también guardan a los apus, de Tambillo hasta el cerro Punta Ichichirca (4,200 msnm), hay restos de tambos prehispánicos. En adelante, en el sector denominado Incavado o Pachachaca, en el río Lauricocha, se encuentran los restos de un antiguo puente inca y cruzando el río hay un antiguo tambo  de piedras, siguiendo el camino de la derecha se cruza una bella laguna y se llega al poblado de Tambococha, luego se pasa por los villorrios de Cushurupata, Tingo, Cayrán y se cruza el río Nupe para finalmente entrar por la portada sur al complejo arqueológico Huánuco Marka, situado muy cerca de la ciudad de La Unión, en Huánuco. Este recorrido, también se puede realizar a la inversa o sea de Huánuco Pampa a Yanahuanca.

 

Chavín – Huánuco Marka – Lliuya.

      Otro interesante Camino Inca o Qcapac Ñan es el que une el milenario templo Chavín, en Huaraz (Ancash) con Huánuco Marka y el caserío de Lliuya, (4,430 m.s.n.m), en el distrito de Puños, provincia de Huamalíes (Huánuco), siendo el abra Yanashalla, a 4,720 m.s.n.m., el tramo de mayor altura. El recorrido de 140 kilómetros entre Chavín y Huánuco Marka se realiza en siete días de caminata, a lo largo del trayecto se aprecian escaleras, puentes, drenajes y muros de tecnología inca. El camino inca llega a tener  hasta 15 metros de ancho y está en perfectas condiciones para que grupos de turistas efectúen caminatas. 

      El Instituto de Montaña apoyado por la Fundación Telefónica han instalando en el camino más de 60 carteles de orientación, con datos tanto de ubicación como de altura. También han habilitado letrinas y han realizado convenios con centros educativos de la zona para que los viajeros usen los servicios higiénicos de los colegios. Igualmente, difunden permanentemente un código de ética  que deben guardar los pobladores y los visitantes.

      Partiendo de Chavín a Huánuco Marka la ruta empieza en el centro poblado Castillo, en la provincia de Huari (Ancash), hasta la comunidad de Tambo Chico, en la provincia de  Huamalíes (Huánuco), utilizado por los campesinos como tránsito obligado entre los numerosos poblados y zonas agrícolas y ganaderas, existentes en la zona.

      A partir del puente Pomachaca, que cruza el río Mosca, en todo el camino se aprecian escaleras, puentes, canaletas, drenajes y muros con tecnología inca y preinca. En el recorrido se pasa por un antiguo tambo llamado Quinhuajirca. En la zona de Taparaco hay unos 70 recintos  y cerca al villorrio San Lorenzo sobresalen unos hermosos queñuales.      

       

  Arquitectura Colonial

      El estudio andino colonial, en especial de la región Huánuco, centrado en las iglesias y casonas regionales permite llegar a las siguientes conclusiones:

1)                  Las obras de arte y la mayoría de las edificaciones, constituyen expresiones auténticas del arte andino colonial que datan desde la llegada de los españoles a Huánuco.

2)                  El arte plasmado en las iglesias incluye motivos religiosos cristianos, figuras de la mitología greco–romana y elementos nativos, cuyo tratamiento estético permite incluirlos como expresión de un arte barroco - mestizo, con algunos rasgos, entre unos y otros, que los diferencian.

3)                  Los aspectos ideológicos que traslucen dichas obras expresan la imposición de nuevos conceptos religiosos en la masa nativa y el intento de destruir el arte popular andino, dicha imposición estuvo aparejada de la apropiación de los territorios y recursos de los huanuqueños por la clase dominante de aquella época.

4)                  El tratamiento de la iconografía mural revela que los autores fueron artistas nativos, probablemente de la región Huánuco.

 

Se hace necesario considerar la urgente conservación y restauración de la mayoría de los monumentos, dado al mal estado en que encuentran por el desinterés de las autoridades culturales, municipales e inclusive eclesiásticas. El transcurrir de los siglos ha afectado la estructura de muchas iglesias y casonas, así como robos sacrílegos. Las iglesias con hermosos altares, impresionantes púlpitos, cómodos y amplios confesionarios, la serie de muebles y santos tallados en fina madera, junto a lienzos religiosos pintados por artistas españoles e indígenas son robados por gente sin escrúpulos, pero aún quedan muchos objetos por proteger y están en pie las hermosas fachadas de arquitectura virreinal y en sus interiores muestran sus paredes con frisos y techos abovedados diseñados arquitectónicamente.

 

 

 FESTIVIDADES

      Las fiestas populares en Huánuco la hacen sin duda una región privilegiada. A su riqueza natural y geográfica hay que sumar la diversidad de culturas y cosmovisiones que conviven en su territorio. Una de las formas más hermosas en que se manifiesta este “espíritu huanuqueño”, que anima la vida es la fiesta popular, danzas típicas de Huánuco que representan, indistintamente, la alegría y la fe religiosa originada por un sincretismo hispano-andino.

      El amor a la naturaleza y a los apus, son algunos de los sentimientos que se manifiestan en los trajes de los danzantes, que aparecen como parte importante del escenario.      

      En la Región Huánuco se ubican los más notables centros urbanos de la Región Centro Oriental del Perú, que integran con armonía la obra humana y la geomorfología. Las fiestas religiosas y costumbristas se celebran con solemnidad y pompa; españoles, criollos y mestizos se encargaron de cumplirlos fielmente, pasaban cargos, cumplían obligaciones, rendían culto, asumían funciones o simplemente participaban de las fiestas como un motivo de distracción y diversión o de recogimiento espiritual. Los indios encontraban en las festividades un canal de escape al mal trato y a las duras tareas que les imponían los hacendados y mineros. Así a lo largo de los siglos procesiones, bailes y ferias marcaron el estado de ánimo de los habitantes.

      Muchas de esas fiestas se han mantenido por haber estado relacionadas a los estratos sociales medios y porque los indígenas de las comunidades campesinas serranas persistieron en sus costumbres con su arraigado espíritu festivo hasta la exaltación vernacular, que hoy son parte del folklore regional y nacional. En la Región Andina de Huánuco, de relieve accidentado, corren por sus causes  los torrentosos ríos, en tanto que en los oquedales se encuentran lagos y lagunas; siendo el agua el eje cultural de los pueblos que da origen a personajes mitológicos, seres divinizados y representativos a los que los huanuqueños rinden culto con ritos, cánticos y danzas que  la cultura occidental no ha podido eliminar y como medida de conciliación los ha transferido al patronaje santoral. Siendo la “Shogopada” uno de los ritos más antiguos que consiste en brindar a los “apus” con chicha, coca y maíz para obtener dicha y felicidad.

      En la ciudad de Huánuco y en el resto de pueblos huanuqueños los conjuntos musicales hacen las delicias de los oyentes y los bailarines, que extasiados recuerdan los tiempos jaraneros de las serenatas, cumpleaños y otros motivos festejados con la “chicha en caldo”, el “Huallpa caldo” y los “cuchis cancas”, pasando por el “picantito de cuy” y la “shacta en botella”.    

      En las festividades hay demostración de diversas y variadas danzas y bailes, en las cuales el pueblo hace derrote de sensibilidad, gracia y picardía; tanto en el aspecto plástico como musical. Hay danzas dramáticas, agrarias y pastoriles y en general una combinación de todas. Algunas de ellas evocan pasajes históricos; otras, actividades humanas de trascendencia social y económica. También, hay danzas satíricas muy vistosas y coloridas, originadas durante la colonia que permite reconocer las diferencias sociales, económicas y los abusos de los personajes de la época virreinal.

      Entre las danzas y bailes andinos de Huánuco destacan: la cashua, el huayno, la muliza, el vals huanuqueño, el chimayche, el tuy tuy, pallas, auga, huanca, mama rayhuana, el ruco, changanaquí, el chuncho, la trenzada, jijahuancas, la Danza de la Trilla, la Danza de los huacrachuquinos, el Chacanegro, originario del pueblo de Mosca (Ambo)); los pastorcitos, las cofradías de los “Negritos de Huánuco” y otras. Entre las danzas selváticas están: el zuri, paucar, izanas y el baile “changanacuy o pandillada”, donde los participantes agarrados de la mano danzan y cantan por las calles y levantando las rodillas se golpean mutuamente, sus muslos.

       Los instrumentos musicales lo conforman pequeños tambores, de 13 a 25 centímetros de diámetro, de armazón de madera y doble parche de piel de oveja adornadas con cintas de lana multicolor. Además se suma a estos instrumentos el “pincullo” o flauta horizontal hecha de carrizo, de madera o de metal;  el “Wakrapuko”, que es una corneta enroscada, constituida por la acumulación espiral de cuernos de vaca y metal. Los españoles trajeron el violín, la guitarra, la mandolina, el arpa y otros instrumentos del mundo occidental que ha enriquecido la instrumentación musical huanuqueña.  

      El arpa tuvo gran aceptación en Huánuco adquiriendo rasgos propios en la ejecución, sus cuerdas se tensan sobre una base hueca de madera de forma cónica que sirve como caja de resonancia. El doctor Marcial Gayoso, huanuqueño y abogado de profesión, fue un eximio cultor del arpa con la que ofreció numerosos conciertos de música preferentemente andina, por los principales salones latinoamericanos y europeos.

      Es común encontrarse en los villorrios andinos con grupos de danzantes acompañados por los pobladores que ingresan a las plazas de armas jalando unos toros amarrados con sogas por los cuernos para obligarlos a moverse al compás de la banda de músicos, mientras que la gente canta y baila. También, los domingos y feriados llevan a cabo concursos de danzas típicas, ferias artesanales y peleas de gallos, donde las apuestas corren junto con las botellas de cerveza. Por las noches terminan de armar los castillos de fuegos artificiales, mientras los cohetes y las vacas locas corren en medio de los asistentes, las bandas tocan sus piezas costumbristas y los bailarines disfrazados ofrecen sus respetos al Santo Patrón. Finalmente los castillos de diez a doce cuerpos iluminan la noche con sus luces multicolores.

      Las fiestas a los animales siempre son alegres, los participantes cantan, bailan y danzan al compás de los músicos que tocan el violín, la tinya, el pinkullo, el bombo, el cuerno; algunas veces incluyen clarinetes, cornetas y instrumentos de cuerda. Los temas de las canciones no siempre son alusivas a las fiestas simplemente son amorosas o líricas. Los personajes frecuentemente son plantas como la retama, el limonero, el chirimoyo, la vid o la caña; también suelen evocar a animales como el cóndor, el toro, la vaca, el jilguero o el picaflor. Además la música sirve de soporte a las coplas sátíricas. Antiguamente los campesinos solían usar las sátiras para mofarse de los hacendados, de las autoridades y los de raza blanca o mistis.

      En las vísperas de estas fiestas las familias se visitan durante toda la noche y en medio de gran alegría beben, comen y bailan hasta el amanecer; el día central trasquilan a las ovejas, también marcan a los animales y realizan ceremonias especiales para que el ganado  aumente y se mantenga sano. En casi todos los pueblos huanuqueños los mayordomos sirven el “yacuchupe” y ofrecen “chicha de jora”. También en las serranías de Huánuco desde la época preinca realizan celebraciones folklóricas en honor al amor o a los enamorados. Igualmente a la Pachamama; con la llegada de los españoles se incrementó las festividades católicas. En estas fiestas los hombres y mujeres vistiendo hermosos trajes típicos comen, toman, bailan y danzan incansablemente.

      Entre las festividades y danzas típicas de los pueblos cercanos a la ciudad de Huánuco están: “la Jija Huanca”, que se presenta del 14 al 20 de septiembre en honor de a “Taita Exaltación”; en octubre danzan “las Pallas” en honor a “Mamita Belén”; en diciembre bailan “Los pastorcitos”; del 6 al 19 de enero danzan las cofradías de “Los Negritos de Huánuco”; en febrero festejan “Los Compadres y las Comadres” y el tradicional “Carnaval huanuqueño”, con el tradicional cortamonte; en marzo o abril en Huánuco se celebra con profunda fe religiosa la “Pasión de Cristo” o “Semana Santa” que los lugareños denominan “Shawaycullay y Huayhuay”, el Domingo de Pascua sale la procesión “Taita Jushuco” y “Mamita Dolores”, pero el Sábado de Gloria los pobladores y turistas visitan a los mayordomos en sus casas, quienes además de ofrecer música variada sirven el tradicional “locro de gallina” con su “ñawin de cebolla” (aderezo condimentado con una greda especial) presentado en plato artesanal de barro acompañado de chicha de jora en “wichi” o vaso de barro, fermentado en cántaros grandes de arcilla llamados “urpus”.

Danzas, historias y leyendas

      Huánuco en su historial cuenta con historias, leyendas, acontecimientos o circunstancias, ciertas o imaginarias, que se han impregnado en los corazones de sus habitantes para convertirse en la vibración sentimental más profunda y la expresión mas intensa del espíritu regional manifestada a través de la literatura, del verso, la poesía, la música, el canto, el baile, la danza; obras de arte y de todo aquello que enaltezca al huanuqueño.

       

La Raywana, Según el escritor Víctor Domínguez Condezo es la danza autóctona más antigua, tradicional, intacta y viviente de Huánuco y Cerro de Pasco, que además, de representar la escenificación del sembrío de la papa y del maíz constituye una fábula en acción y una festividad agrícola de raíces muy remotas, cuyo nombre, raywana, procede de una variedad de papa con matices de varios tonos de rosado, siendo el de los ojos el tono más claro, pero cuando se parte se aprecia unas franjas circulares. La Mamá Raywana, es la danzante principal, se disfraza siguiendo las tonalidades de este tipo de tubérculo simbolizando la siembra de los primeros camellones del maíz o de la papa (Robles, 1,959). Ella baila al centro dando pasos en zig-zag y a su alrededor  danzan los diferentes campesinosdisfrazados de animales de acuerdo a las ocupaciones que realizan en la siembra, el cultivo, la maduración y la cosecha, con la finalidad de que haya abundancia de alimentos.

       A esta danza en Coquín (Ambo) le denominan “Tuy – tuy”, por las notas musicales del pincullo que acompaña a los danzantes; en Llata (Huamalíes) es conocido como “Tatash”, mientras que en Chavinillo lo llaman “Rain Cóndor” por estar disfrazado de ésta ave el danzante principal. En un comienzo la indumentaria era del cuero de animales y aves, preferentemente, silvestres pero ante la escasez de éstos se ha reducido a sólo algunas partes de ellos y a meras simbolizaciones. Así del puma sólo portan sus garras, del venado el cuero de la cabeza y los cachos, del zorrillo confeccionan gorras y representando al cóndor y a otras aves se hacen  figuras de latón. En la zona selvática de Tambillo (Pachitea) incluyen vizcachas, oropéndolas y el ave paucar o cueche.

       La fiesta de la Raywana generalmente dura cuatro días: En la Víspera o Caja Shipuy los danzantes ingresan a la plaza principal demostrando agilidad y destreza, donde escenifican el “Yawar-Mayu” o “Rio de Sangre”, consistente en el trenzado de garrotes y cascabeles al compás del pinkullo y la tinya, el vestido de “Víspera” incluye: broquel, poncho, sombrero blanco con cintas de colores, garrote y cascabeles en los tobillos. En el Día Central, de madrugada los danzantes visitan a las autoridades donde después de realizar una serie de danzas “piden” el cumplimiento de sus “derechos”, que consiste en invitar licor a las personalidades y que estos les retribuyan. En la plaza principal, presentan para el público las escenas siguientes: el “muray” o la siembra, las ocurrencias del “Atoj Alcalde” y el “Rayna Wachay” o comienzo de la fiesta; el Segundo Día, simboliza la “maduración de la siembra”, con una escena donde Mamá Raywana se cobija en una choza para dar a luz mientras que los danzantes dan vueltas alrededor del sitio y el “aukin” o viejito chaccha coca augurando un parto feliz. Mamá Raywana o Inti Maman (madre del sol), representa a la tierra madre como símbolo de fecundidad. Carga en sus manos una canasta con semillas de granos y tubérculos, lleva puesta una falda rosada con pliegues blancos en la cintura, una multicolor manta o “cata”, tul en la cabeza y carga en sus espaldas papas y mazorcas de maíz.

      Los principales danzantes son el puma, el jaguar totémico o el león que es “guiador o punta”. Lleva un pañuelo que pende de la cabeza como melena, una máscara de león y en las manos garras secas. El Condor es el danzante medio o “chaupi”, tiene una máscara de éste animal y alas cocidas en los brazos. El Zorro o Atoj es el cómico del grupo, que a través del diálogo critica las malas costumbres del pueblo, el incumplimiento de las autoridades, de los jóvenes casaderos, viudas, etc. Su vestimenta consiste en un sombrero, bufanda, saco de cuero, pantalón de lana, polainas y porta durante toda la danza un zorro disecado. El Alguacil o “Waychau”, también llamado pájaro de mal agüero es el encargado de molestar al zorro, su disfraz es todo de color blanco. El viejito o “Auquín” es el padre de Raywana, a la que siempre acompaña. El Venado o Luychu es un grupo integrado por tres o cinco danzantes disfrazados de venado, que en su condición de peones porta el arado andino o ”chakitaclla”.

     El Picaflor o “Jirish”, llamado chiliaq en Huamalíes es el cuidador de los niños, lleva un ropaje verde con algunas cintas de colores, tiene la cabeza cubierta con un tul, también de color verde, y una corona cónica; las manos las mantienes envueltas en tul semejando alas. El Gorrión o Changuish” representa al sembrador y también a los niños; su disfraz es parecido al del jirish. ElWayanay es el orientador en la escena de la siembra, enseña a trabajar a los niños; su indumentaria es similar al waychau o pájaro mal agüero. El Oso o “Ucumaria representa al forastero, su vestimenta esta hecha de pellejos de ovejas. El Zorrillo o Añas” representa al malhechor que daña los cultivos; su indumentaria consiste en una túnica negra con franjas blancas en el pecho y la espalda. En la provincia de Dos de Mayo en la “Víspera” los danzantes de Chimaicha salen con cascabeles en su indumentaria y en el segundo día los caballeros llevan sombrero blanco y bastón reluciente, llamado “bastón de oro”. A estos danzantes se les dice “caballeros” por su distinguida forma de bailar.

      Las cocineras se ponen los disfraces de los danzantes y preparan locro de gallina, picante de cuy, cancha, mote y abundante chicha de jora. Los mayordomos entrantes reciben de los salientes unas enormes “guaguas” de pan en señal de “trukay” o cambio. El día de la despedida o Aywallá visitan nuevamente a las autoridades y vuelven a exigir el cumplimiento de sus derechos.

      En la mayoría de los pueblos cercanos a la ciudad de Huánuco (Quera, Churubamba, Margos, Coquín, Rondos, Jesús, Cauri, Hurí y otros) esta festividad se realiza durante la fiesta movible de “Corpus Christi”, motivo por el que se le conoce como “la Danza Corpus”, mientras que en otras localidades se celebra en fechas distintas. En el distrito de Llata y Chavín de Pariarca, el 28 de julio; en La Unión, Ovas y Puños el 29 de junio; en Chavinillo, el 14 de setiembre; en Choras, el 24 de junio.

       Según la leyenda esta ancestral danza se comenzó a practicarse después de una hambruna que castigó a la humanidad. El relato en quechua se recogió de los “Yachas”, traducido al español: “en tiempos de los gentiles los hombres hicieron padecer a las comidas, quemaron los alimentos, al pelar el chuño con cuchillo agujerearon sus ojos y hacían que las gallinas las picotearan.  Las comidas resentidas desaparecieron y vino una hambruna general. La helada quemó a las hierbas, la granizada acabó con los árboles y los pueblos se tornaron polvorientos. Los animales lloraron de hambre. Se reunieron y enviaron a las aves hasta Pachacámac (Creador de la Tierra) a rogar la vuelta de los alimentos. El rey Cóndor fue adelante y detrás las demás aves. “Nosotros no tenemos la culpa para que haya hambruna” le dijeron al Creador. Este compadeciéndose de los animales le proporcionó a los delegados diversas semillas y cada cual hizo regresar en sus picos a la tierra. Todos los animales sembraron, bailando cultivaron la tierra y hubo buena cosecha”. Por eso hasta ahora danzan en los pueblos la “Mamá Raywana”. (Víctor Dominguez C.).

      Arturo Jimenez Borja (Jimenez Borja, 1973) presenta la versión recogida en “Churubamba”, muy cerca a la ciudad de Huánuco:

      “En tiempos muy antiguos los hombres trataron muy malamente a la comida, unos arrojaron al suelo, otros por descuido la dejaban quemar en las ollas y otros daban de comer el maíz a los animales. La comida lloró y se quejó a Dios y El mandó a la tierra una hambruna que causó mortalidad en muchos lugares. La rayhuana, la que hace madurar al maíz y las  aves del cielo se compadecieron de los hombres y decidieron en junta suplicar a Dios, que diera nueva comida a la gente. Subieron al cielo, piando lastimosamente hicieron súplica y Dios oyó sus súplicas y les dio semillas que ellos recibieron en sus picos y bajaron a la tierra dejándola caer por todas partes, la comida nueva que mandaba Dios" (sic).

      Otro mito importante, es el de la Rayguana y el pájaro Yuc-Yuc, recogido en Cajatambo por el año 1656, publicado por el doctor Alfredo Torero, que dice:

      “El pájaro Yuc-Yuc consiguió que la madre o la diosa Rayguana, que estaba en Cayna, localidad de la región Huánuco, repartiese todos los alimentos a cambio de la devolución de su pequeño hijo que le había sido arrebatado de sus brazos mediante una treta ideada por Yucyuc...”, dicen que dicho pájaro yuc yuc consiguió que el pajarillo “papamosca” lleve un puñado de pulgas y se los echó en los ojos de la madre Rayguana que se encontraba en el pueblo de Cayna y mientras se rascaba de las picaduras de las pulgas soltó al hijo Conopa que tenía en sus brazos y entonces el pájaro Yuc-yuc lo hurtó y devolvió...; por eso, ella repartió a los serranos papas, ocas, ollucos, mashuas, quinua y a los indígenas yungas les dio maíz, yucas, camotes y frijoles, motivo por el cual adoran a la madre Rayguana como la diosa criadora de las comidas y al pájaro Yuc-yuc como instrumento por quien la madre Rayguana repartió los alimentos.

        

La Fiesta del Agua o el Taytacha Yaku o Champería

      Es la tradicional celebración en honor al “dios del agua”, que llevan a cabo, durante una semana, las comunidades campesinas andinas, en especial las de Huánuco;  diferenciándose entre ellas por sus modos y costumbres, pero todas inician esta festividad con el tradicional rito de la “curación” de la bocatoma y de los canales principales que generalmente se realiza a media noche, con invocaciones, cantos y abundante licor, coca y cigarrillos; a la madrugada siguiente un comunero utilizando un instrumento de viento (carrizo) llama a los hombres, mujeres, niños y ancianos a reunirse en la plaza comunal para comenzar los trabajos de limpieza de los canales de regadío. Hombres y mujeres limpian ordenadamente los canales, sacan piedras, lampean y cortan malezas; el que no trabaja no tendrá agua y sus tierras no producirán. Los mayordomos al final de cada jornada evalúan y reciben las tareas de los participantes; después de dos o tres días de intenso trabajo descansan un día, que aprovechan para realizar una serie de actividades costumbristas como el preparado de los mejores platos típicos; bailes, danzas, actuaciones teatrales, carreras de caballos y de banderas, bastante aguardiente, coca y mucha alegría.

      Las mujeres viudas y las esposas de los funcionarios y mayordomos, cocinan para las autoridades e invitados. Los días subsiguientes los mayordomos continúan dirigiendo las faenas. El sexto día, en medio de gran alegría, se revisan los canales y acequias para comprobar su buen estado y reciben premios los mejores equipos de trabajo. El último día, para asegurar la continuación de la fiesta del agua, se procede al cambio de autoridades, en cuya ceremonia los mayordomos salientes entregan a los entrantes unas “guaguas de pan”, simbolizando el “trukay” o cambio de mando.

      La llegada del primer golpe de agua  es recibida por los comuneros con grandes festejos y devoción; la gente se persigna, besa y se baña con el agua. Los trabajadores alegres lucen orgullosos sus  herramientas de trabajo, los ramos de flores y pajas de la puna adornan sus sombreros y ropajes. Las mujeres, niños y ancianos llevan comida, chicha y son acompañados por una banda de músicos; el cura celebra una misa de acción de gracias en el punto más alto porque para los huanuqueños el agua es el elemento que fecunda la maravillosa naturaleza.

 

La Chagchada o la Ceremonia de las Reflexiones Solemnes

      Los mandatarios, sus familiares, acompañantes y visitantes se sitúan en la explanada de los cerros. En primera fila se ubica el presidente de la comunidad, el alcalde, los padrinos o mayordomos, inspectores y los “warayogs”, seguidamente las esposas, madres y hermanas de las autoridades, haciendo un semicírculo tienden sobre los manteles, denominados mesas, toda clase de adornos y ofrendas: coca, cigarrillos, licores, serpentinas, harina, frutas, caramelos, cintas trenzadas a mano y muchos otros secretos. Todos chagchan coca, conversan y miran a los ganados y a los “jircas” o cerros protectores, los niños imitan en un círculo muy grande lo que hacen los mayores. Otros comuneros contemplan la pampa donde las ovejas dan vueltas y vueltas compartiendo el “cariño” u ofrecimiento  de las autoridades, consistente en “kachi” o sal molida con yerbas medicinales, que dan a los carneros para mejorar su lana.

      Las mujeres, esposas de los mandatarios y familiares pintan con harina y talco a los asistentes, también ponen collares de serpentinas a los varones y ellos hacen lo mismo a ellas, todo en estricto orden y armonía porque se trata de una ceremonia de mucho respeto. El Sol saluda resplandeciente prolongando sus dorados rayos hasta las alturas de los “jirkas”, en un día de esplendorosa luminosidad.

      Los mayordomos o servicios pasan su “cariño”: licores en copitas, coca, cigarros y chicha; las bandas de música los rodean haciendo cuadrillas, las ovejas se alegran y la tarde se torna aún más feliz. Seguidamente en un balde recogen los bolos de la chagchada (jagchu) que  mezclado con aguardiente, chicha, caramelos y hojas de coca, hacen el “quinto”, lo que dan a los animales, en especial a los carneros, para combatir la gusanera, corregir su salud y protegerlos de los jirkas malos.

 

Señalakuy y Laceada de Toros y Vacas

      Las autoridades durante dos días pintan y señalan con cintas a los corderos machos y cambian los zarcillos a las hembras; a todos los animales les dan de tomar el “quinto”, que además de ser un remedio eficaz, también es contra el viento y el mal de los jirkas que se molestan contra los comuneros desobedientes y con los pastores que no ofrecieron sus “cariños” o regalos.

      Las autoridades en sus mesas reciben el informe pormenorizado del presidente, del secretario y del tesorero de la comunidad, dan cuenta de los acontecimientos más importantes que ocurrieron en el año y también el número de animales que nacieron y donde se encuentran éstos. Aprobado el informe, comienza la escenificación del “señalakuy”: los fornidos laceadores armados de un buen trago de “cañazo” lacean y tumban a los mañosos toros y vacas, los cazan, marcan, pintan, colocan zarcillos y les dan de tomar el “quinto”, que “embravecidos” cornean a cualquiera. Los niños imitan con becerros esta especie de herranza simulada.

 

Pampapay y el Culto al Jirka Sagrado, Revelador y Protector

      La ceremonia del pampapay” consiste en dejar bajo tierra parte del cuerpo del ganado para que no se vayan lejos o vuelvan cuando los abigeos los trasladan a otros lugares; igualmente, es una forma de rendir culto al dios de las montañas o jirkas, conformado por los cerros espiritualizados y poseídos de elevadas energías cósmicas. Al final del “señalakuy”, marcado del ganado, se recogen las frutas que sobraron, también, la coca, cigarros, caramelos, pedazos de orejas señaladas, tierrita de las pezuñas, pelos, zarcillos viejos y la tierra de los rastros, que se entierran en un lugar especial, como ofrenda a la “Mamapacha” madre de las plantas, alimentos y pastos.

 

“EL INTI RAYMI” o “La Pascua Solemne del Sol”

      Cada 20 Julio se lleva a cabo en la ciudadela pétrea de Huánuco Pampa la ”Fiesta del Sol” o “Inti Raymi”, cuya escenificación se desarrolla íntegramente en el “Ushno” o Plaza Principal de la citada fortaleza incaica. Esta esperada celebración se lleva a cabo como un espíritu de renovación y buenos augurios para el futuro, en la cual se hace un inusual alarde de la antigua imaginería imperial, con colección de trajes y atavíos impresionantes.

      Es una festividad dedicada a las faenas agrícolas especialmente a las cosechas y un paso hacia un nuevo ciclo agrícola, deseando sea mejor que el que concluye, de gratitud a la deidad que en la concepción incaica permitió “la vida”, para honrar el recuerdo de los primeros reyes Incas del Tahuantinsuyo y regocijar al pueblo, que asiste en calidad de espectador.

      El Inti Raymi, fue la fiesta más grande al “SOL”, que el inca Manco Capac estableció como la principal festividad oficial del imperio, celebrándola con gran majestuosidad en el cerro sagrado Huanacauri (Cusco), lugar donde se realizó dicha fiesta durante todo el incanato, el 24 de junio, iniciando el solsticio y por nueve días consecutivos continuó la fiesta con abundancia de comida, bebida y de gran júbilo. Hay referencias de los cronistas que el Inti Raymi se celebró, en el mismo lugar, hasta comienzos del siglo XVII, habiéndose sustituido, en muchos lugares andinos, por el “Corpus Chisti” o “Pascua del Espíritu Santo” impuesto por los españoles; pero mantuvieron subrepticiamente el culto al reino de los “Hijos del Sol”.

      El cronista huanuqueño Guamán Poma de Ayala, es el único que habla acerca de sacrificios humanos durante el incanato: “sacrificaban al Sol (entregaban) al sacrificio llamado capacocha, que enterraban a los niños inocentes, quinientos.....quinientos niños y niñas, los enterraban, parados, vivos, con sus vasijas de oro y plata”.  

      Hay datos de cronistas como Molina que la fiesta del Inti Raymi se celebraba también en las demás provincias del Tahuantinsuyo, cuyos festejos eran presididos por el curaca o el personaje de mayor rango ya que el Inca, casi, obligatoriamente debía presidirla en la capital imperial del Cusco, quien fungiendo como “Sumo Sacerdote” iniciaba las ceremonias iniciales rogando por la salud del imperio y el de sus hijos, exclamando: “Oh, Hacedor, Sol y Trueno, sed siempre mozos, no envejezcais; todas las cosas están en paz, multipliquen la gente y haya abundante comida y todas las demás cosas vayan siempre en aumento” (sic). Existen datos que por el año 14 90, el Inca Huayna Capac presidió la celebración del Inti Raymi en la ciudadela incaica de Huánuco Pampa, capital del Chinchausuyo,  que además debe haber sido ocasión para que el Inca inaugurara la edificación pétrea de la segunda ciudad más importante del Tahuantinsuyo.

      Narra Sarmiento “que con Pachacuti, ya anciano y cuando correinaba con Túpac Yupanqui, celebró un fastuoso Inti Raymi, que coincidió con el retorno del ejército al Cusco, tras la triunfal campaña en el Chinchaysuyo...” y habidos muchos tesoros y prisioneros, retornó con todo ello al Cusco Túpac Yupanqui, donde fue bien recibido por su padre con un costosísimo triunfo y aplausos de todos los “orejones cuzcos”, y para regocijar al pueblo mandó hacer las danzas y fiestas del Sol, cosa que mucho regocijó”.

      En la ciudadela incaica de Wanuco Marka o Huánuco Pampa, en la provincia de Dos de mayo, la obra teatral del Inti Raymi se lleva a cabo el 20 de julio.          

      Al inicio de la fiesta del Inti Raymi un grupo de mujeres (aqllas) echan flores al paso de la autoridades, mientras que otros se encargan de espantar con escobas de paja a los malos espíritus. El “Suyc Apu” sube al uhsno o trono acompañado por su corte y tras ellos suben sus hijos, el sumo sacerdote, los ministros, generales, sabios o amautas, héroes, sacerdotes militares, los guardianes de los templos y alrededor del estrado oficial se ubican miles de espectadores. 

      El Inca inicia la ceremonia invocando a su Padre Sol pidiendo prosperidad para su pueblo y abundantes cosechas en sus campos. Tras un largo periodo de cantos, diálogos, danzas y representaciones, se realiza el sacrificio de una oveja blanca y un carnero negro, cuyas vísceras son alcanzadas a los sacerdotes, que a su vez entregan al adivino para que realice el vaticinio del año. La grasa la ponen al fuego para hacer los vaticinios observando el humo. Con la sangre de los animales muertos, mezclada con harina de maíz, las ñustas preparan un plato especial para servir a la nobleza presente.

      Señalan los pobladores que actualmente en el complejo arqueológico de Huánuco Pampa o Huánuco Marka los sacerdotes andinos continúan realizando rituales sagrados. En el Ushno los ritos se efectúan en la oscuridad de la noche, guiados por maestros denominados “ricacoq”, quienes presentan ofrendas a las montañas (jircas o apus), donde habitan los “ñaupamachus”, que son los espíritus de los antepasados.

 

La Fiesta del Sol en Huánuco

      En todo el Perú el 24 de junio se celebra el “Día del Campesino”. En Huánuco los comuneros de Huarmiragra cerca al centro arqueológico de Aunkinmarca, ubicada en las alturas de Tomayquichua, aproximadamente a unos 34 kilómetros de la ciudad capital, llevan a cabo la gran Fiesta del Sol o Inti Raymi, con estilo propio buscan rescatar la grandeza histórica del Ande y a la vez pretenden poner en alto los recursos naturales del medio ambiente.

      A partir de las siete de mañana de día 24 de junio los pobladores de Armatanga, Chinchubamba, Lucmas y Retamayoc se concentran en el intipampa (pampa del sol) de Aunkinmarka, mientras que en Tomayquichua los cultores de la música tradicional de Ambo, Huamalíes, Pachitea y Huánuco, autoridades representativas de la región, algunos invitados y público empiezan a subir por un vistoso camino en zig-zag hasta que dos horas después los asistentes tienen ante sus ojos los bosques nativos, las terrazas o andenes, las kolkas o graneros y otros vestigios que revelan los grandiosos testimonios de los Aunkimarka.

      A eso de las once de la mañana la fiesta empieza con el ritual del Auquin-Ayllu, visitando a una chullpas que contiene restos humanos de los antepasados para ofrendarles coca y cigarros en señal de respeto y admiración. Acto seguido, luego de haberse expresado oraciones pidiendo protección y salud para el pueblo, los ofrendantes solicitan permiso al AukinAyllu para dar inicio a la actividad.

     La muchedumbre contempla atento la ceremonia protocolar. Al son de la música andina, los dirigentes comunales izan la bandera del Tahuantinsuyo con los colores del arco iris y la bandera nacional. Tras haberse colocado la chaquitaclla y el arado debajo de las banderas, los dirigentes en nombre de sus comunidades dan la bienvenida a los asistentes.

      Como en ningún otro día del año, el pueblo está de fiesta, todos participan de la algarabía popular, los comuneros y visitantes, ordenadamente, presentan danzas y canciones acompañados de la música salida de la quena y el pinkullo o la tinya. También los mayordomos ofrecen chicha y comidas propias del lugar. Nunca falta el famoso “shinguirito” que anima aún más la fiesta.

      Durante la fiesta los participantes exhiben productos alimenticios de la zona y muestran las bondades de la medicina andina. Al caer la tarde, algunos comuneros intercambian herramientas del trabajo agrícola como símbolo de cooperación, luego llega la despedida al son del “alhualla”, los participantes encabezados por los mayordomos salientes, recorren danzando el Intipampa con el “trukay” o cambio entre los hombros, que entregan a los mayordomos entrantes.

            

Festividad Incaica del “Warachicuy”

      Es una evocación y escenificación de tipo militar del tiempo del incanato, que se realiza todos los años en varios pueblos de la zona andina del Perú, el tercer domingo de septiembre, la cual es conocida como las olimpiadas de los incas. Este ritual de identificación nacional, representa cómo se formaron los guerreros para enrolarse a las filas del Tahuantinsuyo. Pruebas de fuerza, resistencia, equilibrio, puntería, acrobacia con fuego y danzas guerreras al compás de quenas, tinyas, yarawis, pinkullos y pututos. Fueron los ejercicios  que cumplieron los hombres del incanato para conseguir prestigio y ser reconocidos como hijos del “sol”.

      En Huánuco el Suyuc Apu, representando al Inca, aparece ante la multitud, besa a su dios y todos los asistentes cantan; los generales y sacerdotes beben chicha para luego ofrecerla a la pachamama o madre tierra. Parte de la ceremonia es el culto al “fuego sagrado”, que significa la renovación de la confianza del inca a sus súbditos.

     Esta ceremonia tiene como aspecto medular incorporar a los adolescentes a la vida militar, para que los futuros guerreros se enfrenten cuerpo a cuerpo.

 

Propuesta: “La Fiesta o Feria de la Naturaleza”

      El autor, propone que la Municipalidad de Huánuco, promueva el establecimiento de la “La Fiesta o Feria Permanente de la Naturaleza”, con la intervención directa de instituciones regionales, nacionales y extranjeras, que podría situarse en una de las planicies cercanas a Tomayquichua, de cuyo lugar de ensueño se aprovecharían los elementos naturales para crear un verdadero paraíso.

       En la Feria de la Naturaleza, estarían representadas por las diversas especies nativas silvestres y domésticas de la rica flora y fauna huanuqueña, en especial de la horticultura: desde verduras, frutas y champiñones o hongos hasta matas, arbustos, árboles, bulbos, flores, plantas de todo tipo, incluyendo las medicinales, industriales y ornamentales. En cuanto a la fauna se exhibiría el ganado vacuno, ovino y porcino de la región; así mismo, cuyes y animales de la región; aves de todo tipo; peces y cuanto elemento de la naturaleza pueda haber en la Región Huánuco.

      En este campo ferial se llevarían a cabo exposiciones permanentes y temporales de tipo cultural y científico, inclusive con sitios que precisen de cierta protección y temperatura adecuada, para quienes visiten el invernadero tomarían conocimiento de las últimas tendencias tecnológicas de la agricultura y los avances de la producción, respetando siempre el medio ambiente. También sería muy interesante, que junto a este sitio especial y cerca a un riachuelo se instalara una fuente natural o artificial de agua para que los arquitectos o decoradores establezcan “La Ciudad Verde”, con la finalidad que los visitantes aprecien como será la vida en el futuro.

 

Festividades Religiosas

      Las celebraciones cristianas de tipo popular en la Región Huánuco, presentan caracteres generales de fácil cotejo con la historia general del catolicismo, aunque incrementados por elementos peculiares de tradiciones autóctonas de cada lugar, que resaltan particularmente en los ritos y costumbres durante las festividades.    

       Actualmente, en Huánuco, como en el resto del país, las celebraciones cristianas están relacionadas con el calendario católico. Son tan numerosas que durante todas las semanas del año se celebra la fiesta patronal de algún santo o santa en una o varias de las localidades y comunidades de la región. Las fiestas se inician con la toma de cargos de los mayordomos entrantes, que se produce, generalmente, después de la procesión del santo patrón, que bajo promesa y testimonio escrito, se comprometen a preparar la festividad el próximo año. El mayordomo principal solicita la misa, organiza la procesión y como el anfitrión del pueblo, después de los actos litúrgicos, invita suntuosos banquetes a los participantes. Los demás mayordomos se encargan de arreglar el templo para los oficios religiosos, también organizan las vísperas, así mismo, hacen explotar cohetes e inician la quema de los castillos o fuegos artificiales. Igualmente, con especial cuidado, organizan la presentación de los grupos folklóricos (danzantes) y representaciones dramáticas como La Pasión de Cristo, que con anterioridad ensayan en reuniones nocturnas, bajo la dirección de personas experimentadas. En algunas localidades provinciales realizan importantes corridas de toros, con la participación de aficionados y público en general. En Huallanca la Feria Taurina se lleva a cabo según la tradición portuguesa, donde el torero no mata al toro.

.            En Ambo, entre el 15 y 20 de julio se celebra la fiesta en honor de la Virgen del Carmen, también llamada “Mamacha del Carmen”, una festividad representativa de la intensa religiosidad popular de los ambinos y huanuqueños. Los danzantes sacan sus máscaras y disfraces, transformándose durante cinco días en personales míticos que alegran y protegen al anda donde descansan las sagradas imágenes de la virgen y el niño Jesús (Jishuco) en sus brazos; los músicos llegan al lugar para entonar pasacalles. Danzantes, músicos, notables, mayordomos y devotos, convergen a la iglesia donde se vela a Mamacha del Carmen hasta el alba del 16, día de la procesión principal.

      Los sacerdotes ofician la Eucaristía, rezan dentro de la iglesia matriz y en la calle se arma un hermoso castillo de 10 o 12 pisos de fuegos artificiales, todo en medio de gran algarabía popular provocado por las comparsas que juegan y bailan con la gente, además beben ingentes cantidades de cerveza y aguardiente de caña, y se sirven platos típicos regionales. Así pasan los ambinos los días celebrando a Mamacha del Carmen, finalmente termina con el famoso “trukay” o cambio de mayordomos.

 

La Fiesta de San Juan

      Es la festividad más conocida de la región selvática de Huánuco, que reviste un carácter muy particular, pues cada 24 de junio es celebrada en toda la selva peruana, incluyendo a los pueblos fronterizos con el Ecuador, Colombia y Brasil. Inspirada en la figura de San Juan Bautista, quien en su calidad de Patrono de la Selva, preside las celebraciones de fe popular, que con el paisaje selvático y el ímpetu religioso, constituye todo un acontecimiento que mezcla tradiciones, magia, valores culturales, místicos, étnicos, ecológicos y humanos.

      Los baños de purificación, las procesiones, los tradicionales “umshas” o corta monte, los corsos, las pandillas, los bailes, entre otros, son los grandes componentes de la fiesta para que en la Selva se viva con gran intensidad. Los “juanes” hechos en hojas de bijao con carne de gallina de chacra, aceitunas, huevos regionales y condimentos naturales, se come en las orillas de las playas de los ríos tras largas peregrinaciones, acompañados de armoniosa música tropical se bebe cerveza, masato o chicha de jora y tragos más tropicales como: “Siete Raíces”,  “Para Para”, “Espérame en el Suelo” y otros.

      Sólo visitar los pueblos de la selva de Huánuco es realmente una aventura hermosa. En Tingo María, Monzón, Pachitea y Puerto Inca, el baile y la alegría no faltan en las fiestas de San Juan, en la que se combina la religiosidad con la algarabía de las danzas, las ferias, los concursos, recorridos turísticos, la tradicional “Umsha”, que es una palmera decorada en su extremo superior con serpentinas, cadenetas, sorpresas y regalos, muy similar al “árbol huanuqueño” o a la “yunza andina” o al “palo cilulo cajamarquino”. Mientras los músicos tocan, las parejitas llamadas “pandillas” danzan alrededor de la Umsha, los que dan de machetazos al árbol hasta derribarlo y luego los asistentes se lanzan en busca de regalos.

      Asimismo, se suceden una serie de actividades que las municipalidades organizan. Una de ellas son los festivales de música y danzas típicas regionales; tampoco faltan los pasacalles y el encuentro con los chamanes o curanderos para consultarles y pedirles consejo y cura. Igualmente, los visitantes apreciarán “el Shunto” o acto de purificación que realizan las familias saltando sobre fogatas encendidas a media noche para limpiarse de sus males.

 

Calendario de Festividades Religiosas y Civiles:

Enero

           Primer día: advenimiento del Año Nuevo y Visita al Niño Jesús, en las iglesias.

           Día 6: Adoración de los Reyes Magos (Epifanía).

           Día 20: San Sebastián (inicio de los carnavales). En honor al Santo se protagoniza la     lucha de moros y cristianos.

           Primera quincena de enero: Feria artesanal, comercial e industrial.

           

Febrero

           Día de “Compadres y Comadres”

           Carnavales

Marzo

          Semana Santa

Abril

          Pascua de Resurrección

          Primera quincena: Feria Comercial (Campaña Escolar)

Mayo

         Festividad de las Cruces

         Peregrinación a la Cruz del Señor de Chacos

         Primera Semana: Feria Comercial Industrial y Artesanal por el Día de la Madre.

Junio

         Pentecostés

         Primera Semana: en el distrito de Amarilis, Feria Agropecuaria, Artesanal y Comercial.

         Tercera Semana: Feria Comercial, Industrial y Artesanal por el Día del Padre.

          Del 20 al 26: En Puerto Inca: Feria Comercial, Industrial, Artesanal y Agropecuaria

 Del 27 al 30: en Chinchao (Acomayo): Feria, Comercial, Artesanal, Agropecuaria y Folklórica

Julio

         Fiesta de Santiago apostol

         Del 15 al 20: En Ambo, se celebra la festividad a la Virgen del Carmen

         El 20 escenificación teatral del “Inti Raymi”, en la ciudadela incaica de Huánuco Pampa, ubicada cerca de la ciudad de La Unión, provincia del Dos de Mayo.

Grandes Celebraciones por el Día de la Patria y Feria Comercial,  Industrial y Aresanal.

      

         La Feria Permanente de la Naturaleza (propuesto por el autor)

        

Agosto

         Día 15: Nuestra Señora de la Asunción, Patrona de la Ciudad de Huánuco.

Del 11 al 15: Aniversario de la ciudad de Huánuco y Feria comercial, Artesanal, Industrial y Folklórica.

         Del 26 al 30: en el distrito de Amarilis, aniversario por la toma de tierras y Ferias Artesanales, Agropecuarias y Folklóricas.

         Día 30: Santa Rosa de Lima

Setiembre

         La Virgen de las Mercedes

         Del 20 al 25: Día de la Primavera: Feria Comercial y Artesanal.

Octubre

        “El Señor de Burgos”, Rey y Patrón de la Ciudad de Huánuco.

           El Señor de los Milagros

           Todo Octubre: en la ciudad de Huánuco: Feria Comercial, Industrial y Artesanal

           Del 12 al 19: Festejos por el aniversario de Tingo María y Feria Comercial, Artesanal, Industrial y Folklórica.

           Del 21 al 24: en la provincia de Huamalíes: Aniversario de Llata y Feria Agropecuaria, Artesanal y Folklórica.

Noviembre

         Todos los Santos

          Día de los Difuntos

          Del 16 de Nov. al 2 de Dic.: Aniversario de Ambo: Feria Comercial, Agropecuaria y Folklórica

Diciembre

          Navidad

          Del 15 al 31: Feria Comercial, Industrial, Artesanal y Agropecuaria.

 Del 21 al 28: en la provincia de Leoncio Prado (Aucayacu): Feria Comercial, Artesanal y Costumbrista.

 

Navidad, en toda la Región Huánuco se celebra el nacimiento de Jesucristo, que generalmente se inicia el 13 de diciembre (Día de Santa Lucía), con el preparado de almácigos de trigo, cebada o frijoles para que estén listos antes de Noche Buena. A partir del 24 de diciembre las ciudades y pueblos se visten de gala para adorar al Niño Jesús, que se festeja con una serie de actividades, como la Misa del Gallo a las doce de la noche, acompañados por los Niños Pastorcitos, que se presentan con trajes típicos; la tradicional cena de Noche Buena, con pan de pascua y empanadas huanuqueñas, lechón o pavo al horno, tamales, chicharrones, ensalada de papas, frutas secas, uvas, chocolate caliente, frutas frescas y secas. A las doce de la noche llega Papá Noel con regalos para toda la familia; también, al día siguiente suelen presentarse las cofradías de los “Negritos de Huánuco”. A partir del 25 de diciembre los fieles visitan los hermosos misterios instalados en iglesias y casas de conocidas familias, a quienes, por costumbre, les regalan adornos o figuras para incrementar sus nacimientos.

La Adoración de los Reyes  Magos, corresponde a la antigua tradición cristiana de rendir pleitesía al Niño Jesús, mediante la presentación escénica de los magos Melchor, Gaspar y Baltazar, que vestidos al estilo árabe, con bombachas, blusas y turbantes de colores, se postran y adoran al Niño, a la Virgen María y a San José, actividad que se realiza en la Catedral de la ciudad de Huánuco y en las iglesias católicas de la región. También, del 6 al 19 de enero, adoran al “Niño Dios” las numerosas cuadrillas del ballet costumbrista “los Negritos de Huánuco”, compuesto por 10 o 12 danzantes, que se presentan vestidos con chaquetas finamente bordadas con hilos de oro, también, con máscaras negras que les cubren desde el cuello toda la cabeza; llevan puestos unos sombreros de fina tela con plumajes multicolores y en sus manos portan chicotillos de cuero trenzado, con adornos de plata que representan la veneración al Niño. También forma parte de este grupo costumbrista, los conocidos como “El Viejo y la Vieja”, que danzan haciendo chistes en quechua y en español; luego está el “Corochano”, que baila con látigo y matraca, emulando a un sub prefecto huanuqueño de apellido Corochano, quien castigaba a los infractores de la Ley a latigazos y por último, “El Turco”, que simboliza al extranjero comerciante en telas, conocido como “mercachifle”.

Carnavales. Con la entrada del “ño carnavalón” se inicia la fiesta donde la tradición y la modernidad se mezclan con el desgobierno y la algarabía del pueblo huanuqueño, que deja sus problemas para gozar. Este personaje acompañado por músicos que tocan y cantan huaynos y mulizas, recorren las calles de la ciudad anunciando la llegada de días festivos llenos de colorido y motivando a la población a entregarse de lleno a la diversión.

      En el carnaval se mezclan costumbres foráneas como la personificación del “rey momo”, la elección de reinas, los carros alegóricos, el juego con serpentinas y otras costumbres occidentales con elementos netamente regionales como la “Fiesta del Arbol” o “Corta Monte”, en la zona andina y la “Umsha” en la selva, además, los grupos de danzantes y público se alegran al compás de la música tradicional que es ejecutada con guitarras, charangos, quenas, flautas andinas, tambores, cornetas y pitos.

      Después de la alegría y el alboroto vivido hasta el domingo de carnaval el “rey momo” en un juicio es condenado a la hoguera, sentencia que se cumple luego de la lectura de su “testamento" el día Miércoles de Ceniza. Sus cenizas son esparcidas y los carnavales se van con la muerte del “rey momo”, metáfora que relata el fin del jolgorio con la llegada de la Semana Santa, iniciándose la penitencia que manda la “cuaresma”.

Semana Santa. En Huánuco, la Semana Santa conserva esta tradición religiosa como un preciado tesoro en que se rinde culto a la Vida, Pasión y Muerte de Jesucristo. Durante esta fecha la Iglesia Católica celebra los misterios de la reconciliación, realizados por Jesús en los últimos días de su vida, comenzando por su entrada mesiánica en Jerusalén, el “Domingo de Ramos”. Durante los días de recogimiento se escenifica la Via Crucis por las calles de la ciudad, igualmente se efectúan las procesiones en honor al Señor del Triunfo, del Santo Sepulcro y de la imagen de la Virgen Dolorosa. También se realizan ferias artesanales, degustación de platos típicos y de dulces huanuqueños. 

Semana Turística de Huánuco. Se realiza del 3 al 15 de agosto, con ferias artesanales, agropecuarias, gastronómicas, festivales cívicos, fuegos artificiales por las noches y circuitos turísticos al templo de Kotosh, y a otras reliquias preincas como la ciudadela Garu, un asombroso viaje hacia los rascacielos de Tantamayo y a la imponente ciudad pétrea de Huánuco Pampa..    

Aniversario de la Ciudad de Huánuco. Se conmemora su semana jubilar, del 11 al 16 de agosto, siendo el 15 su día central. Durante los festejos se realizan una serie de actividades sociales, políticas, culturales, religiosas y deportivas. Las celebraciones principales se llevan a cabo en la Plaza de Armas o Plaza Mayor, que conserva todo el encanto y señorío de su raigambre colonial. Los visitantes suelen disfrutar de las diversas actividades programadas, también de las artesanías y gastronómicas como: la Pachamanca, el picante de cuy, el locro de la gallina, el guiso de cushuro, el uchucado de carnero, la ensalada de chochos, los chicharrones y otros platos típicos de la ciudad. Igualmente los turistas aprovechan su estadía en Huánuco para efectuar turismo vivencial, de aventura, cultural, entre otros.

El Señor de Burgos, es el Cristo, Rey y Patrón de la ciudad de Huánuco, venerado durante todo el mes de octubre por miles de fieles seguidores. Del 1 al 26 se realizan misas y novenas en la Catedral, que con anticipación y hereditariamente son llevadas por conocidas familias huanuqueñas. Del 22 al 30 se presentan alfombras multicolores de todo tipo y la apoteósica procesión y  presentación central del Señor se realiza entre el 28 y el 30 de octubre.

      Mil historias se han tejido sobre el origen de la imagen del “Señor de Burgos” y mil peripecias pasó la efigie desde que salió de España para el Perú en el siglo XV.

      Monseñor Ignacio Arbulú Pineda, obispo de Huánuco, fallecido en 1979 escribió que el Cristo fue tallado en forma furtiva en Burgos (España) por el escultor Gerónimo Escorceto apoyado por el fraile y literato Luis de León. Fue el agustino portugués Antonio de Montearrollo quien en 1580 quiso trasladar la imagen, pero recién en 1591 la embarca hacia el nuevo mundo con el comerciante español Martín de Goyzueta.

      Cuando llegó a Panamá el comerciante tenía tantos amigos como acreedores, quienes sólo pudieron cobrarse con la sagrada imagen al fallecer Goyzueta en dicho itsmo. Después el Superior Provincial de Santo Domingo, Salvador Rivera, hijo de Nicolás de Rivera uno de los compañeros de Francisco Pizarro hizo que trajeran al Perú la imagen crucificada que llegó en el barco de guerra “La Capitana”, comandado por el general español Francisco de Leyva, primero al puerto de Huacho y después a Chancay. Tiempo después la efigie fue trasladada a Huánuco y venerada en la Iglesia de San Agustín, una de las más antiguas de la ciudad, la que hubo de ser demolida en parte por su mal estado, posteriormente fue convertida en cárcel pública.

      En 1930 el Señor de Burgos pasó a la antigua Catedral de Huánuco, construida en 1618 y demolida en 1965. Terminada la construcción de la nueva Catedral la imagen fue colocada en el Altar Mayor, donde permanece convertido ya en el patrono y rey de Huánuco.

Todos los Santos, se celebra el primero de noviembre, es una fiesta de significado profundamente religioso y social de integración familiar, que conserva la comunidad. Tanto el Día de Todos los Santos como el Día de los Difuntos, el dos de noviembre, las familias se dirigen al cementerio de la ciudad para depositar ofrendas florales en las tumbas de sus seres queridos y para orar por el eterno descanso de sus almas; también, asisten a la celebración de la eucaristía, en las capillas de los cementerios. Concluido el acto, las familias se ubican en lugares aledaños al campo santo, donde extienden las viandas preparadas de antemano, en especial el “picante de cuy”, luego comen, beben y renuevan vínculos de amistad.

      La conmemoración del Día de los Difuntos está asociada con la preparación de ofrendas florales, tradicionalmente a una serie de comidas típicas de consumo familiar. Entre estas comidas, están las “guaguas” o figuras hechas con la masa de pan. Además, consumen empanadas huanuqueñas, obleas blancas y “prestiños o rosquetes”  bañados en clara de huevo y azúcar en polvo.

Danzas y Fiestas en Dos de Mayo, Huacaybamba, Marañón y Huamalíes.  

   Son numerosas las danzas y festividades que se llevan a cabo en las mencionadas provincias, con bailes y ceremonias muy parecidas pero diferenciándose entre ellas en sus formas, costumbres, vestidos y fechas de celebración. Siendo la ciudad de Llata la que ostenta el título de capital Folklórica de la Región Huánuco, por la cantidad y calidad de danzas que cultivan  sus pueblos, tales como: El Tuy Tuy, Rucus, Tatash, Pallas, Jija Rucu, Huanca, Chunchos, Auga, Mamá Rayhuana, Jija y los Negritos de Llata.

Fiestas y Ceremonias

12 de Febrero:                                 Aniversario de la provincia de Huamalíes

Febrero-Marzo (movible)                Carnavales

Marzo-Abril            “                       Semana Santa

Del 14 al 17 de Julio                        Fiesta Patronal de la Virgen del Carmen

Del 24 de Julio al 2 de agosto         Fiestas Patrias

Del 13 al 20 de setiembre                 Fiesta del Señor de Rondos

El 31 de octubre                                Aniversario de la ciudad de Llata

Del 24 de diciembre al 8 de enero    Navidad del Niño.   

       

 

Reflexión

      Los andinos nos pueden parecer seres taciturnos; pero ellos son felices porque comprenden las tierras que los “apus” les regalaron para que en ella hicieran su felicidad comprendiéndola y saludándola todos los días con sus alabanzas, trabajos, vivencias y festejando sus vidas de acuerdo a sus ancestrales costumbres y folklore.

 

 

 

ARTESANÍAS

      La artesanía es un conjunto de artes realizadas total o parcialmente a mano, que requiere de una destreza manual y artística para ejecutar sus obras plasmadas en objetos utilitarios o decorativos estéticos, por la calidad de obra y la esmerada labor creativa del artesano. Actualmente la Región Huánuco destaca por los trabajos en cerámica, madera, textiles, bordados típicos, mantelería, platería, tejidos de paja y mimbre (canastos, mueblería y adornos), máscaras de cuero de res, plumería y otros.

            También, dentro del arte artesanal en Huánuco se debe tener en cuenta la restauración y conservación de los valiosos testimonios históricos de todas las épocas susceptibles a revalorizarlas. Para eso, es necesario establecer en la región una Escuela Taller que coordine con organismos estatales y privados del Perú y del extranjero, donde formen profesionales y técnicos en restauración y conservación de monumentos y obras de arte, principalmente en: construcción civil, carpintería, pintura mural, tallados, acabados en pan de oro, tejidos, pedrería, yesería, electricidad e iluminación y otros.

            Los técnicos en construcción civil restaurarían los monumentos y edificios utilizando materiales como: piedra, adobe, quincha, carrizo, chonta, paja, palmeras, yeso, cal, etc. Los restauradores de pinturas se dedicarían a conservar y revalorizar las pinturas rupestres preincas, también las pinturas en muros y en lienzos coloniales y republicanos, que por falta de cuidado están en peligro de destruirse. Los carpinteros no sólo confeccionarían muebles de tipo antiguo sino restaurarían los existentes, de tal modo, que cada especialista tenga una tarea específica como sucede en muchas ciudades del extranjero. Entre otras el taller permanente de restauración y conservación, existente en la ciudad alemana de Colonia.         

      El Perú es dueño de una riqueza cultural-artesanal como muy pocas en el mundo. Son famosos los trabajos de las milenarias culturas prehispánicas, principalmente de los Mochicas, Paracas, Chimú, Huari, Chavin, Tiahuanaco e Incaica, pero no deja de ser importante la tradicional artesanía andina y selvática de la Región Huánuco, que sería negligente no aprovecharla adecuadamente, porque al descuidarla se desconocería su cultura y promoverla mal significaría desmantelar esta riqueza y por ende una perdida irreparable para los pueblos huanuqueños, por eso es conveniente que la artesanía sea parte integral del interés local y turístico nacional e internacional y, a la vez sea una interesante fuente de ingresos tanto para los manufactureros como para los que promueven o distribuyan.

      La expresión cultural de las artes populares o artesanía en la Región Huánuco tiene sus raíces en la religión y en el trabajo agropecuario del poblador andino rural. Contactos, roces y conquistas entre diferentes culturas de la región han influido fuertemente en la evolución de las creaciones populares a través de las condiciones económicas, sociales y religiosas dominantes o impuestas, que el artista deja notar nítidamente en sus ritos mágicos con finalidad utilitaria o religiosa ligadas a tareas agrícolas y domésticas. Tan es así que el milenario huanuqueño, conservó sus antiguas creencias sin que la cristiandad impuesta por los españoles lograra destruirlas, produciéndose en cambio un proceso de transculturación entre la religión nativa y las formas de culto importadas.

      Los estudios sobre “mitología andina”, con respecto a Huánuco, tiene su fuente más pura en las representaciones encontradas con abundante material iconográfico en pinturas rupestres, cerámicos, escultura lítica, tejidos, maderas, huesos, orfebrería, alimentos y otros elementos arqueológicos, con tendencia al arte convencional y del arte naturista, la más divulgada actualmente, que es de carácter social y no litúrgica, como la expresión del pueblo estrechamente vinculada a la vida cotidiana y plasmada en el arte popular.

      El arte convencional, cuyos diseños evolucionaron desde un idealismo moderado, hacia un convencionalismo de reemplazo de atributos y poderes que encarnan las divinidades en beneficio del hombre fue impulsado por una elite religiosa, que a falta de escritura cumplía la función de comunicar mediante signos convencionales el aspecto  mágico-religioso en las obras agro-artesanales, que ligado al dominio político, manipulado por los encargados del culto para manifestar a través de símbolos el mundo idiosincrásico de las nacientes civilizaciones formativas, como base del desarrollo económico–social de las comunidades primitivas dependientes de la agricultura, que en el  período denominado “horizonte temprano”, correspondiente a la evolución neolítica, permitió el paso de una economía de caza y agricultura “arcaica” a una economía estable y sedentaria.

      En tiempos de preconquista, las artesanías tenían representaciones abstractas porque los pueblos gozaban de una estabilidad política, económica y espiritual, que podía ser incluso un paso previo a la presencia de un concepto de ser metafísico dentro del pensamiento inca; de tal forma las personas, cosas, los animales se ven en ceramios y otros objetos como manifestaciones concretas de una energía, más allá de lo físico. Por lo tanto, el artesano andino: debe haber sido visto como alguien que realiza el acto de dotar al objeto de sus propiedades esenciales, sobrepasando sus funciones utilitarias.

      Cuando el Imperio incaico, quería ampliar sus dominios mediante una incursión, que lo hacían a través de los “Suyos”, que es el conjunto de las cuatro regiones en que se organizaba el Tahuantinsuyo, correspondiéndole a Huánuco integrar la región del “Chinchaysuyo” primero se ponían en contacto con el curaca del lugar, al que le planteaban un tratado mediante el cual los dominados se sometían al yugo imperial y a cambio recibían regalos de parte del Inca, entre los cuales jugaban un papel importante el “quero” o vasija inca de madera o metal que desempeñaban un papel esencial en las estrategias sociales y políticas de los incas. El tratado era sellado mediante la libación de chicha en “aquillas” o jarrones, los cuales eran obsequiados como símbolo de unión a los representantes de la población incorporada.

      Guamán Poma de Ayala, en sus crónicas refiere que durante el saqueo de la conquista objetos importantes dentro del botín cultural que tomaron fueron los “queros” y las “aquillas”. No obstante los antiguos artesanos continuaron manufacturando dichos objetos rituales, pero abandonaron los motivos abstractos y metafísicos para asimilar las figuras concretas como representaciones de los incas, de las coyas, los escudos, las flores, las mariposas, también personajes masculinos, femeninos, igualmente de la siembra, la cosecha, la guerra y paisajes naturales.  

 

EL Arte Colonial en Huánuco

      Como Huánuco ocupó un importante lugar durante la  época colonial, fueron los autóctonos huanuqueños los que trabajaron en los talleres y obrajes instalados por los españoles, ellos con su ancestral paciencia y habilidad, lograron crear un nuevo estilo autóctono–hispano en cerámica, maderas, textiles, pintura, semillas y en otras producciones artesanales, por eso se observa que las obras de factura precolombina son complementadas con técnicas y formas extranjeras, como por ejemplo: cántaros nativos con elementos formales incaicos, como el sol y la luna, o algunos signos típicos del prehispánico combinados  con adornos y figuras europeas.

      La Selva Alta de Huánuco, en relación, a su pasado prehispánico es casi desconocido. Los Chupachos, Panatahuas, Yarowilcas y otras culturas de la región, incluyendo a la incaica, hicieron incursiones al territorio selvático pero sin estabilizarse en él, de manera que mayormente no influyen en su creación artesanal aunque existe similitud en las técnicas utilizadas para la confección de cerámicos, textiles y otros artículos artesanales.

      En general, es imprescindible la educación y difusión del arte popular huanuqueño,  procurando que cada pieza artesanal sea testimonio de la forma de pensar, sentir y vivir del poblador regional que describen aspectos de nuestra propia historia, descritas artísticamente con la finalidad de perdurar el patrimonio cultural de Huánuco. También, es importante destacar que esta acción educativa debe estar de acorde al alto grado de tecnología que alcanzaron los antiguos huanuqueños en las artes milenarias como la cerámica, textileria, metalúrgia, tallado y labrado de la piedra y de la madera, pintura, plumería, y la arquitectura monumental.          

      Actualmente, la actividad artesanal de las comunidades nativas de la selva, representa importantes valores culturales y de gran calidad artesanal que ha logrado producir la sociedad selvática. Hay trabajos en cerámica, cueros, maderas, frutos, semillas, fibras vegetales y otros. En tejidos de algodón, confeccionados por las mujeres en sus ratos de ocio, se tiene: la “cushma” o túnica de algodón tejido en telares rústicos; “trsaratos” o bolsos; el “tsopirontzi”, es una faja tejida y adornada con huesos de añuje, huangana o de mono, con figuras geométricas, confeccionada y grabada por el padre del bebé para que su mujer tenga al niño a la altura de la cadera. Esta faja o “tsopirontzi” podría ser un interesante artículo de exportación, dado que en la actualidad los terapeutas alemanes recomiendan que las mamás carguen a sus bebés sostenidos por una faja.   

      El arco y la flecha, “charcopi”, hechas de chonta o lianas gruesas adornadas con plumas de papagayo y de otras aves son importantes piezas artesanales, que las confeccionan los hombres de las comunidades nativas. También, hacen collares de semillas y plumas, instrumentos musicales y otros.    

 

CERAMICA o ALFARERIA

      El arte de la cerámica popular en la Región Huánuco cuenta con una de las más tradicionales artesanías del ande peruano, por la fina calidad de la materia prima que utilizan, por la técnica y la original creatividad, aunque mayoritariamente, estas sólo han llegado al grado de alfarería, sus trabajos se hacen con excelentes tipos de arcilla, cocidos generalmente al aire libre o a ras de la tierra, usando leña como combustible.

      En Huánuco la época agro-alfarera inicial comenzó en el límite de los 2,000 años antes de nuestra era, como consecuencia de la estratificación de los materiales de campo, el aumento de la población y la necesidad de mejores servicios, que propició el elevamiento de los niveles de vida y una mayor duración del ciclo vital al cocinarse los alimentos en ollas alfareras, a través de los siglos los ceramistas huanuqueños han dejado importantes testimonios no sólo en el registro de la iconografía; sino también en las tecnologías utilizadas. 

      El arte de la cerámica en el Perú, especialmente en Huánuco, es una de las manifestaciones creativas de larga tradición, como sucede con la mayoría de la cerámica pre-inca, además es una de las más perfectas que se haya realizado en el mundo andino. Los huacos realizados por los antiguos peruanos, de variadísima morfología y coloración constituyen hoy joyas de arte de incalculable valor. Después de la costa con sus renombradas culturas, la sierra ha sido en toda época asiento de maravillosos ceramistas de las culturas Chavin, Huari, Tiahuanaco y huanuqueñas, que iniciaron la revolucionaria cerámica Huairajirca”, como anticipo al advenimiento de la alfarería en otras culturas preinca.

       Algunos alfareros huanuqueños trabajan sus piezas siguiendo la milenaria técnica del “abombamiento” (wulsttechnik) que sus antepasados dominaron a la perfección, puesto que no conocieron el “torno alfarero”, mediante el cual confeccionan imitaciones de piezas antiguas, como también diseños modernos, volcando cada ceramista su imaginación y creatividad en la reproducción de huacos, vasijas, manos cruzadas, elementos folklóricos y de decoración como adornos, centros de mesa, máscaras y otros; también piezas utilitarias como ollas para cocinar sobre fuego directo, fuentes, platos y cántaros; igualmente, artículos de iluminación y artículos diversos como juguetes, ceniceros, lapiceros, adornos con impresiones, con figuras en alto y bajo relieve.

      El barro se utiliza tanto para la construcción de viviendas como para la elaboración de objetos de uso doméstico o decorativo.

      Tales expresiones abarcan elementos para cocinar y conservar alimentos; asimismo, artículos  ornamentales y expresiones artísticas que reflejan situaciones cotidianas a través de las cuales se van conociendo las distintas agrupaciones políticas, sociales y religiosas del pasado y presente.

           En las provincias del Dos de Mayo, Huamalíes, Huacaybamba, Lauricocha y Marañón, especialmente en los pueblos de las cuencas de los ríos Lauricocha y Nupe, existen alfareros que utilizando métodos ancestrales producen una serie de artículos cerámicos como: aríbalos, con englobe rojo oscuro, rojo claro, crema y rojo, de pasta amarilla alisados; Ollas de borde chato, con soporte de copa, de cuello expandido y sin cuello, con englobe blanco, sin englobe alisado, rojo oscuro, rojo claro, de pasta amarilla y salmón, de acabado bruñido estriado y borde de coma; Jarras, con englobe rojo oscuro y de pasta amarilla alisada; Escudillas, de englobe rojo oscuro; Coladores, a manera de tazón con agujeros y asas a los extremos; Tazas y cuencos, en pasta alisada y acabado rojo oscuro. También, los hay en rojo pulido, englobe negro y pasta gris.            

      Los nativos de la Selva de Huánuco, situados en las fronteras de San Martín, Loreto, Ucayali y Cerro de Pasco, confeccionan sus recipientes a cocción directa sobre el fuego o dentro de grandes ollas, cuando el objeto está aún caliente es barnizado con resina copal, para después pintarlas en frío. Las ollas generalmente no llevan decoración a color, sólo son adornadas con incisiones hechas con un palito o presión tanto con la yema del dedo como con la uña. Las decoraciones geométricas en los cántaros u otros objetos son diseños que representan deidades acuáticas o cósmicas; algunas piezas ceremoniales, con las que se comunican con sus dioses, son hechas de cerámica, igualmente lo es el objeto que los nativos utilizan para insertar en la vagina de la doncella a la que se le extrajo el clítoris durante la “Fiesta de la Pubertad”.

      Los alfareros huanuqueños, ubicados en las serranías, utilizan diferentes tipos de arcilla de acuerdo a las necesidades de las piezas a confeccionar, son extraídas de las canteras existentes en la región. Como temperante, se aprovecha un  material que hay en las rocas. Asimismo, se emplea “almagres” de colores que por lo general son rojos, amarillos y azules.

      Las herramientas usadas por los alfareros son el “garrote”, pieza de madera de doce centímetros de largo por dos de espesor, dos paletas de madera, una de punta redonda y otra de punta cuadrada, ambas son de doce centímetros de largo por cinco centímetros de ancho; tres piedras del tamaño de un puño; una piel o pellejo curtido de res que siempre se utiliza entre las piernas del artesano y un recipiente con agua para trabajar las piezas que va elaborando.

      La pasta, generalmente se elabora utilizando arcilla roja sin temperante, que se remoja durante una semana, luego es colocada sobre un pellejo después es extendida en porciones de cuatro o cinco kilos que el alfarero amasa con un pie dentro de la masa o pasta y el otro pie lo mantiene fijo al suelo, avanzando así hasta conseguir que el material esté a “punto”, para finalmente almacenarla en un hoyo, el cual es tapado con cueros curtidos o con material plástico para protegerlo de la lluvia.

Comercialización

      En los últimos años, en Huánuco se ha visto la afluencia de turistas interesados por adquirir artesanía del lugar, en especial cerámicas autóctonas, los artesanos están incrementado su producción manufacturera, cuyas expresiones artísticas tradicionales tratan de mantener en calidad y prestigio ganado.

 Confección de Cerámicos.

      Para elaborar los cerámicos, el artesano coge un trozo de pasta, según el tamaño de pieza a confeccionar, forma el “bolito” luego sentado sobre el pellejo extiende con la mano el bolito hasta formar una plancha gruesa que la sostiene con los pies, y con las manos va golpeando con el garrote. Después el alfarero moja sus dedos, las piedras y el garrote y, galopeando suavemente, da a la pasta una forma cónica, cóncava hasta crear la figura a la que se le denomina “molde”. Luego se enjuagan las paletas, iniciando el trabajo con la paleta de dos puntas cuadradas en la mano derecha y en la mano izquierda la piedra usada como yunque, realizando un golpeteo armónico.

      El alisado de la pieza se lleva a cabo con la paleta de dos puntas redondas, de igual forma que la paleta cuadrada. Se ajusta el objeto si va a ser horneado, en cambio es estirado si las piezas son para la “callana”, que son los cerámicos no sometidos a cocción; el “boqueo” del borde del recipiente o cerámico se hace con la mano hasta dejarlo liso y parejo una vez terminada la boca se bruñe con una de las piedras o con una piel mojada, añadiéndole después las asas y adornos, que se pegan en el mismo día. También en la parte exterior del objeto, con un palito de punta fina se dibujan los motivos deseados, como: cenefas, círculos, paisajes o figuras. Por último, frotando toda la pieza con un trozo de piel a modo de englobe, se cubre con un oxido rojo, más o menos arcilloso después las piezas se colocan al sol en hileras y boca abajo unas dos o tres horas antes de proceder al horneado. Las piezas crudas o callanas secadas al sol se ponen como el pan cuando están a punto y cuando se guardan el asiento se pone de un color amarillo.

      Para la quema o cocción de los cerámicos generalmente se utiliza leña de eucalipto o sauce, se comienza colocando la leña partida en trozos, sobre un hoyo, en el cual los cerámicos se colocan en circulo, las piezas más pequeñas van encima luego se pone la paja alrededor del círculo y se tapa el hoyo con tierra y paja, se prende fuego a todo el ruedo, que arde unas cinco o seis horas dejándose enfriar hasta el día siguiente. Generalmente la quema se inicia a eso de las cuatro de tarde. El ceramista tiene que tener mucho cuidado con el horneado porque si las piezas se ponen muy oscuras, el ceramio se deshace. Para probar si ya la cerámica ha encontrado la temperatura adecuada el artesano lanzará al fuego una piedrita y por el sonido se dará cuenta si debe mantener el fuego o dejar que ésta se extinga.

      No es conveniente que el alfarero popular confeccione piezas vidriadas con óxido de plomo ni de anhídrido salísico (plomo y cadmio) porque estas son sustancias altamente tóxicas para el organismo humano, sólo deben usarse en cantidades de acuerdo a las especificaciones técnicas y cocidos a una temperatura mínima de 1,150ºC, cuya tecnología aún no ha logrado el alfarero regional, quien con su horno artesanal sólo alcanza temperatura de cocción entre los 400 y 500 grados centígrados.

También existen varios métodos milenarios para poder moldear la arcilla, que  podrían estarse usando en Huánuco, siendo uno de ellos la técnica de los alfareros de la costa norte del Perú, que utilizan sus propias extremidades como tornos. La mano hace de torno, el brazo de eje y los pies sostienen las piezas. El ceramista se sienta en el suelo, en sus manos  mientras por fuera mantiene la arcilla  bizcochada con diseños antiguos, coloniales y modernos, para decorar los objetos trazan dibujos en la superficie pulida con una sustancia resistente al calor con la cual se cubre la pieza al  momento de cocción.

La cocción se lleva a cabo en hoyos de poca profundidad, alimentados por fuego de leña, permitiendo la entrada del aire para lograr un conocimiento uniforme, evitando la formación de manchas negras por la falta de oxigenación.

Antes de proceder al pintado de las piezas con colores de origen orgánico o mineral se suele cubrirlos de una lechada delgada de arcilla fina y cuando ésta es más espesa forma el englobe, que es casi siempre de colores.

      La decoración de los objetos se realiza con colores mineralizados sobre la superficie de las piezas, que son pulidas con la piedra de bruñir. Para decorar los ceramios se insertan sellos en alto y bajo relieve ejecutando incisiones con instrumentos manuales.

 

TEXTILERIA

      La técnica textil en Huánuco tiene alrededor de 5,000 años de antigüedad y es el sector artesanal más antiguo de la región. La maestría de los antiguos huanuqueños se ve en las técnicas del hilado, teñido y en el uso de los telares de cintura, pedal y verticales. Para los andinos tejer era crear el mundo e hilar significaba poner en movimiento la fuerza vital. Por eso desde muy temprana edad los niños manejan diestramente la aguja y en un bastidor de más de dos metros de largo bordan y rellenan en alto relieve, con hilos multicolores, las faldas y blusas que usan las mujeres andinas, también los diversos disfraces y vestuario de los artistas folklóricos.   

      La lana de auquénidos y el algodón fueron las principales materias primas que utilizaron desde un comienzo para anudar redes y para confeccionar las primeras prendas de vestir. Con el invento del telar la producción de textiles llegó a su máximo apogeo técnico y artístico. Hoy en la sierra se teje con lana de ovinos y en la selva amazónica con algodón y otras fibras vegetales.

      Los tejidos que dejaron los antiguos huanuqueños forman parte de los vestigios de las culturas prehispánicas que habitaron en la región, especialmente en la zona de sierra, donde por el intenso frío usaron un mayor número de telas que hoy se exhiben en museos y en otros centros culturales; estos tejidos prehispánicos generalmente provienen de las tumbas, porque  sirvieron para envolver a sus deudos con varias capas de telas. Las ordinarias se colocaban en la parte interior y las finas en el exterior.

      Los textiles de alta calidad técnica fueron confeccionados por una clase de artesanos especialistas que no sólo destacaban por su innata habilidad, sino también por sus aptitudes creativas y artísticas, trabajaron las prendas para la nobleza y los sacerdotes. Igualmente, otros artesanos se dedicaron a confeccionar gran cantidad de textiles para usos comunes, como vestidos para la población, consistente en faldas, faldones, mantas, frazadas, ponchos, vestidos para las mujeres y bolsas de diferentes tipos y piezas de embalaje.

      La materia prima que se utilizó en Huánuco en la confección de textiles fue preferentemente el algodón y la lana de camélidos, habiendo sido importante el rol del hilandero, porque influía en el resultado de la tela, cuyas fibras unidas formaban elementos largos que se lograba a través del torcido, enredando unas fibras con otras.

           Actualmente se observa a las campesinas huanuqueñas hilar con “huso” mientras caminan, conversan, dan de lactar a sus hijos, o cuando realizan labores cotidianas, aunque para elaborar un hilo fino es necesario apoyar la punta del “huso” en una calabaza para evitar la deformación de la hebra. La habilidad manual puede lograr producir un hilo de increíble delicadeza, con el que se obtiene hebras simples, dobles o torcidas, trenzando doble de hilos simples como también múltiples. Siendo imprescindible que antes de utilizar el algodón o la lana, éstas deben estar libres de residuos y debidamente escarmenados y desgrasadas.

      Desde la época prehispánica, el tejedor construye la tela con el sucesivo agregado de tramas, cuyos diseños logran aprovechando las diferentes tonalidades del algodón y de la lana, los antiguos artesanos disponían de una gran variedad de tintes vegetales y minerales con los que crearon una tecnología depurada de tintes que mantienen a través de milenios la vigencia de su firmeza y colorido. Entre los colorantes que se extraían de vegetales: el achiote, la cochinilla,  varias leguminosas y también la púrpura. Como fijador utilizaron el alumbre y la orina humana.

      Los pigmentos minerales y vegetales fueron elaborados adecuadamente para la fabricación de tintes, obtenidos de la tara, del molle, del nogal, de la cochinilla, del achiote, de los óxidos y de otros elementos naturales, con los cuales lograban diversas tonalidades, que eran utilizadas en su extraordinaria producción textil.

      La fabricación de las telas antiguas se hizo mediante el telar que hasta hoy es utilizado en toda la zona andina. El telar primitivo consistía de una correa posterior,  de la cual uno de sus extremos era atado a un árbol y el otro a una banda que daba la vuelta por la cintura de la tejedora para así obtener la tensión deseada. Entre el bastidor superior e inferior se amarraban las “urdiembres” constituidas por hilos pasivos y las “tramas”, cuyos hilos estaban libres y atados a un listón chato que cruzan a las urdiembres y las amarran para formar la superficie plana, siendo variado el largo de estas; pero el ancho de la trama esta limitado al alcance de los brazos de la tejedora. Por eso, se explica que la mayoría de las telas eran de dos o más paños idénticos que se unían para obtener el mayor ancho posible. El “sable” o “listón” es otra herramienta utilizada por la tejedora en el urdido del telar.

      Muchas fueron las técnicas que dominó el artesano–artista prehispánico; no obstante, cada cultura tenía preferencias para elaborar sus telas como la técnica del torzal, las gasas, la tapicería, el bordado y el brocado; los paños dobles, telas pintadas y estampadas, y muchas combinaciones de una técnica con otra u otras. En artesanía textil se utiliza, actualmente, varias modalidades de trabajo, estando entre otras, los tejidos a telar, que pueden ser de tipo horizontal o vertical, a palitos y ganchitos, a la lanzadera y otros.

Clases de Telares

      Existen tres clases de telares horizontales, el de pedales, el de estacas y el de cintura, que mayormente lo usan las tejedoras de Huánuco para confeccionar su vestimenta típica, como fajas, mantas, ponchos, bufandas, telas diversas para pantalones, faldas, alfombras, cuadros costumbristas, paisajes y otros artículos.

      El telar de cintura, también es utilizado por los nativos de la selva, que trabajan el algodón silvestre o cultivado, con cuyas telas confeccionan túnicas (“cushmas”), faldas (pampanilla), fajas, bolsos y otras piezas.. Asimismo improvisan telares con ramas dobladas para hacer cintillos circulares, que son usados como brazaletes y winchas.

      Los tejidos en fibras vegetales pueden ser duras o blandas, como la totora, el junco, las fibras de palmeras y el bombonaje. Siendo muy común que las tribus selváticas usen fibras sacadas de las hojas de las palmeras para confeccionar, con la técnica de la “aguja”, bolsas, hamacas y redes y, con la técnica del “ensartado” hacen tobilleras, muñequeras, collares y adornos para vestimenta. Los tejidos a “lanzadera” se utilizan para tejer redes de pesca, tanto en la sierra como en la selva de Huánuco.

      El telar vertical es un simple bastidor, en el que se teje, principalmente, alfombras trabajadas a nudos y el telar a pedales introducido por los españoles, con él se teje la bayeta,  el casinete y otras telas.

      Con los palitos, los tejidos se realizan diversos puntos y combinaciones de colores, confeccionándose chullos,  chompas, medias, chalinas, ponchos y otras piezas, que son usadas en épocas de frío.

      Con la técnica del “3 color” se coloca en la urdiembre hilos de tres colores diferentes y complementarios, permitiendo obtener una tela de doble cara, cuyo motivo aparece en ambos lados de la tela, pero en cada lado con color diferente.

 

 

PINTURA

      La expresión pictórica en Huánuco presenta características notables desde el Perú prehispánico, especialmente e las zonas de Sierra y Selva Alta, donde los pintores intuitivos y populares  destacan por su originalidad, variedad de recursos y por el desarrollo de técnicas con alto grado de perfección natural acordes a los increíbles factores geográficos y sociológicos correspondientes a las culturas ancestrales de la región, como fuente para la imaginación creativa del artista, tanto del orden intelectual y mágico-religioso como el tratamiento del material utilizado, que al cabo de miles de años, en ciertos casos, han tomado vigencia actual en el arte visual contemporáneo.

      Destaca también la obra prehispánica en Huánuco por la ingeniosa utilización de materias primas susceptibles al tratamiento pictórico bien fuera de carácter lineal-inciso o incorporado a superficies líticas, cerámicas, textiles, metálicas, vegetales, a espacios murales o bien mediante el color, sean en las artes textiles o plumarias.

      En el periodo pre-agrícola, en Huánuco, son admirables los dibujos y pinturas rupestres, de las que se han hecho una amplia enumeración en el capítulo sobre Arqueología.

     

Epoca Colonial     

       En casi todo el territorio de la Región Huánuco, hay pinturas netamente propias o del “estilo cusqueño”, con predominio de imágenes católicas que adornan iglesias, mansiones y locales institucionales; también, trabajos de pinturas al óleo, en cuadros costumbristas, retratos y paisajes. Estas son de raíz española con predominio arabesco al que se han incorporado figuras humanas y místicas.

      El culto a la Madre Tierra, a los jircas o cerros y a los astros, tan arraigados ancestralmente en los antiguos huanuqueños, practicada principalmente por las castas especializadas en cálculos, observaciones y registros, actividades que seguramente estuvieron encubiertas y representadas en rituales mágicos-religioso, a fin de incorporar la simbología imperante.

      Numerosas deidades fueron pintadas físicamente a esa producción se suman objetos-ofrendas destinados a ritos públicos y particulares, así como las dedicadas al ritual funerario siendo la veneración a los antepasados uno de los rasgos más profundos del sentimiento huanuqueño.

 

La pintura en Huánuco en la Epoca Republicana

      A comienzos del siglo XX, una serie de transformaciones político-sociales, motivaron al ambiente intelectual una inquietud por redescubrir, valorar y rescatar aquellos elementos que nos distinguían y diferenciaban como peruanos, plasmando muchos pintores sus obras con representaciones naturalistas y coloridas del paisaje serrano y del hombre andino, como una fuente inagotable de inspiración y realismo que originó el comienzo del “movimiento indigenista”, iniciado por el inigualable pintor cajamarquino “José Sabogal”. Luego, paralelamente al movimiento indigenista surgió otro grupo de artistas que expresaban su voluntad por tratar temas autóctonos y locales pero con mayor libertad y con técnicas y estilos diferentes, que hicieron del paisaje y las costumbres andinas su principal fuente de inspiración, pero además  pintaron retratos y cuadros abstractos. En este grupo de pintores estuvo Don Ricardo Flores, que nació en Lima, pero radicó en Huánuco donde pintó numerosos óleos como: “El Atardecer”, “Calle de Tomayquichua”, “Mariacha”, “Paisaje Serrano”, “Panorama de Armatanga” y muchos más.

      Ultimamente, la Municipalidad Provincial de Huánuco, en coordinación con el congresista Kuennen Franceza Marabotto, presentaron en el Salón Pizarro del Congreso de la República una Exposición Pictórica en homenaje al cuatrocentenario sexagésimo quinto aniversario de la fundación española de la ciudad de Huánuco, en el cual participaron activamente los artistas plásticos de la escuela “Ricardo Flores” donde expusieron los pintores: Amilcar Ramirez Pulido, Antonio Rivera Argandoña, Carlos Morales Quijano, Cinicio Palacios Pariona, Domingo Ynga Yovera, Eduardo Espinoza Ospino, Elmer Rodil Ortega, Fausto Prado Pacheco, Florentina Brancacho Aval, Gherber Rivera Doria, Irma Carrasco de Vidal, Irene Huacachino Alcedo, Katia Lansauro Torres, Luis Enrique Contreras, María Cáriga Funes, Mirko Retis Pereyra, Michael Trinidad Sumarán, Oscar Arrieta Osorio, Patricia Castillo Uculmana, Paul Cáriga Salazar, Rommel Retis Pereyra, Ronald Bermúdez Pereyra, Weyler Masgo Castro, William Huasco Espinoza y Zumilda Espinoza Diaz. Los trabajos que más destacaron fueron: Pensamiento, Devuelta a Casa, Iglesia San Cristóbal, Paisana Huanuqueña, El Arpista, Callesita de Antaño, Fito, Hacienda San Roque, La Coca y Apus, Surcando el Peligro, El Valle, La Playa, Andabamba, La Bella Durmiente, La Cuesta, Tomayquichua, Chaucha–Ambo, Puente Calicanto, Paisaje Cerreño, Corona del Inca, Puente Ambo y varios paisajes.

Pinturas Nativas en la Selva Alta         

      Los nativos selváticos, en ocasiones especiales, adornan su cuerpo con pintura representando todo un mundo mítico, pero los que se han fusionado con los mestizos y han dejado su vestimenta típica decoran las camisas y pantalones con diseños geométricos, generalmente, alusivos a la realidad circundante como el movimiento de los ríos, lluvias, rayos, relámpagos, reptiles, peces y muchos otros de los animales amazónicos.

      En la selva, al arte pictórico está presente en diversas materias, como en cestería, plumajes, cerámicos, textiles; igualmente, en técnicas de enhebrado de minúsculas semillas o mostacillas con los que logran superficies con diseños geométricos en miniatura de resultado ágil y elegante por el balance de sus elementos, líneas y color.

      Existe similitud en formas, expresión y técnicas en materiales de la amazonia actual, con las producidas dentro de la obra prehispánica, en la sierra; especialmente en piezas de arte plumatorio y joyería que integran elementos de lejanas zonas selváticas, lo cual  demostraría que hubo contacto cultural y comercial entre los antiguos habitantes de la región.

     

MATERIA

      El mate o calabaza es el fruto de una planta trepadora que es utilizado en Huánuco como instrumento musical y como sonaja en ceremonias de brujos; también como utensilios de cocina, bateas y artículos decorativos.

Burilado

      Aunque el arte del burilado no está muy difundido en la Región Huánuco, éste podría desarrollarse enormemente porque cuenta con buenas perspectivas tanto en  materias primas como en calidad humana, pues si se propusieran podrían ponerse a la altura de los hábiles artesanos de Ayacucho, Huancayo, y Huancavelica que son famosos productores de piezas buriladas en el Perú.

      El arte del burilado de las calabazas es una de las importantes tradiciones artísticas más refinadas del mundo andino rural, se efectúa mediante incisiones con el “buril” sobre el mate o calabaza cuyas escenas talladas resaltan y preservan los aspectos más simples de la vida cotidiana de los habitantes andinos en el campo y en los pueblos; dentro de ellas, la siembra y la cosecha, la trilla con sus fiestas, escenas cristianas; hermosos templos, casonas y fiestas patronales religiosas, la vida de la selva con animales reales o imaginarios, paisajes naturales, complementados con  enredaderas, palmeras, manzanos, granadillas, helechos, flores, orquídeas y otras plantas; los bordes de los mates son decorados con figuras geométricas o cenefas trenzadas habiéndose incorporado, no hace mucho, nuevos temas como: vuelos espaciales, robots, y otras modernas guardillas.

      El arte del burilado se conoce  en Huánuco desde la época preincaica, inclusive mucho antes que la alfarería, porque los mates fueron usados como utensilios de cocina y también como expresión de arte popular, pues en ellos se pintaron las diversas manifestaciones de la vida del huanuqueño aunque en este arte destacaron los artistas de los andes centrales del Perú.

      El “buril” es un pequeño instrumento puntiagudo y cortante que permite realizar incisiones diversas en las superficies pulidas o lisas de los mates, dependiendo de la destreza del ejecutante para el logro de una mejor calidad artística del objeto repujado.

      La Calabaza Peruana es una cucurbitácea de la planta “Legenaria Vulgaris” que abunda en casi todas las regiones del Perú, pero en Huánuco es cultivada en los valles bajos y abrigados de la Sierra y en la Selva Alta, porque necesita de la ayuda del clima  para la formación de una cáscara gruesa y dura, muy parecida a la madera. 

El Tutumo

      En la Selva existe un tipo de calabaza llamada “tutumo”, que se le conoce como: porongo, calabaza o pote. Con un corte en el péndulo se le habilita como recipiente para guardar agua y también para almacenar semillas. Cortado diametralmente sirve para beber líquidos y para contener el algodón que se está hilando. Con él se confeccionan máscaras para fiestas ceremoniales, instrumentos musicales y utensilios domésticos, pero la mayoría de las piezas no se decoran, sólo las sonajas para bebes tienen incisiones con dibujos muy simples.

Técnicas del burilado

      Para decorar el mate en la sierra generalmente se utilizan dos técnicas. La primera técnica se caracteriza por los grabados con el buril y fondo embetunado, en algunas ocasiones la superficie del objeto es decorado antes de proceder al dibujo inciso; la segunda, se distingue porque la parte exterior de la pieza es quemada con el calor  producido por un trozo de leña prendido variando el color desde un sutil ocre amarillo, hasta pardo profundo. Las escenas, casi siempre son costumbristas en las que resaltan las fiestas pueblerinas y los acontecimientos más importantes, también presentan elementos decorativos fitomorfos y zoomorfos y se suele escribir versos alusivos al comprador o a las celebraciones importantes.

Procesos del burilado

      Para la confección del  mate burilado se debe tener en cuenta las cuatros fases que son: lavado, burilado, quemado y calado.

1.- Lavado, el método tradicional y rudimentario del lavado consiste en utilizar agua, sin jabón ni detergentes, pero sí barro de buena calidad y un poco  de arena muy fina con el fin de pulir suavemente la superficie del mate después del enjuague la superficie debe quedar tersa y libre de grasa para permitir que el buril se desplace libremente.

2.- Burilado, con el mate limpio y sin impurezas se procede a dibujar con lápiz las escenas deseadas para guiar el grabado a buril, aunque algunos experimentados artistas realizan directamente las incisiones aprovechando su experiencia y extraordinaria creatividad.

3.- Quemado.- consiste en establecer los contrastes de las  figuras, mediante la aplicación de un sistema de pirograbado rudimentario con el fin de dar una gran variedad de matices a los mates.

      El pirograbado consiste en repasar las partes lisas del mate con un listón duro de eucalipto encendido, para ir quemando las áreas que se desean y establecer así los contrastes de las figuras. La graduación del fuego o calor se consigue con el soplado. A mayor fuerza en el soplado del tizón, mayor intensidad de calor; por tanto el quemado será muy oscuro. En cambio si se sopla suavemente, el quemado dará un gris claro. Consiguiendo así una gran variedad de matices que enriquecerá el trabajo artístico.

      Los buriladores ayacuchanos, prefieren dar a sus mates fondos negros, para lo cual se valen de una pasta tipo oleo conformado por cenizas u hollín de ichu (paja de puna), manteca de chancho y gotas de aceite de linaza. La mezcla de estos elementos determina una pintura fina y constante que aplicada a las áreas ásperas labradas originan el contraste de las figuras del color del mate. El resultado es una pieza muy elegante.

4.- Calado, el calado  consiste en limpiar los vacíos que sirven de fondo a las imágenes, con el fin de establecer una detallada y minuciosa forma y definido contraste de los elementos figurativos.

 

IMAGENERÍA

      La imaginería surgió de la mezcla de las artes prehispánicas con la técnica y temática española, como una maravillosa expresión popular, en la cual la ingenuidad y la plasticidad artística se sublimaron en esta especialidad registrándose gran variedad de piezas trabajadas en diversos materiales, predominando el yeso y otras pastas. Destacan imágenes religiosas, cruces, figuras para “nacimientos”, personajes típicos, máscaras, muñecas y juguetes.

      En Huánuco com